CAPITULO 37
(***)
Estoy desayunando en la cafetería de la clínica, con todo este enredo entre Mateo y Sarah apenas y he podido probar bocado, además la situación del padre de Miguel Ángel, todos los días siento un nudo en el estómago y lo único que quiero es no toparme con él, suena cobarde lo sé y yo no me caracterizo por ser una mujer cobarde pero esta realidad me sobrepasa y cuando Miguel se entere de la verdad yo no tendré cara para verlo, para explicarle la razón por la que le oculté algo tan importante.
La algarabía de las personas en la cafetería llama mi atención, observo un grupo fijando su mirada hacia el pantalla plana, mi curiosidad me delata y me levanto de la mesa y me acerco y uno de los encargados sube el volumen y veo que están las noticias abro los ojos totalmente sorprendida.
La noticia del momento es que anuncian la muerte de la productora de obras de teatro Rowena Salazar en un incendio en su apartamento, ¡Dios mío!, en la noticia se ve toda la policía en los alrededores del edificio donde vivía Rowena y unos de los camarógrafos captó el momento en el que sacan una camilla una bolsa negra y el periodista informa que murió calcinada, desvió la mirada y me retiro. Que muerte tan horrible, no era santo de mi devoción y nunca confié en ella pero ningún ser humano merece morir de esa manera. ¿Miguel Ángel ya lo sabrá?
El sonido de mi celular me saca de mis pensamientos al ver el nombre Sarah.
- Dime hermana
- Andrea ya estoy lista, el doctor ya me dio el alta y podremos llevarnos a Sabrina, quiero irme por favor
- ¡Uhm! Ok, voy subiendo.
Subí lo más rápido que pude hasta la habitación de Sarah, aún sigo impactada por la muerte de Rowena y la verdad no puedo creerlo, inhalo profundamente antes de entrar a la habitación de mi hermana.
- Hola Sarah –Le doy una media sonrisa-
- Hola ¿Pudiste comer algo?
- Sí, me comí una ensalada de frutas y un café con leche
- ¿Qué te pasa?
- -Me encojo de hombros- Nada, ¿Qué te dijo el doctor? –Digo mientras la ayudo a ordenar la maleta y la pañalera-
- Me puedo ir y puedo llevarme a Sabrina pero Andresito debe quedarse –Su mirada refleja tristeza-
- Él va a estar bien hermana, estará en buenas manos
- Lo sé, pero… no quiero dejarlo y no sé si pueda estar tranquila dejándolo solo aquí… -Comienza a llorar- todo esto es culpa de Mateo, jamás se lo voy a perdonar Andrea
- Tranquila, recuerda que debes atender también a Sabrina y mama y yo te ayudaremos
- -Me da una media sonrisa- Lo sé y mientras mi hijo siga aquí necesitare mucho de tu ayuda quiero venir todos los días a ver a mi bebe
- No te preocupes, tengo tiempo de sobra –Ambas sonreímos- Por cierto tu abogado me llamo
- ¡Uhm! ¿Qué dijo?
- ¡Eeeh! Mateo se representara el mismo y solicitó una reunión de conciliación algo así, el abogado indicó que ese paso se debe dar antes de llegar a un juez ¿Quieres hacerlo?
- -Camina de un lado a otro- Sí, lo voy a hacer, para hacerle entender a Mateo que su infidelidad no tiene justificación alguna, que por su culpa unos de nuestros hijos debe quedarse varios días solo en el cuarto de una clínica
- Debes calmarte hermana, no puedes ir a la reunión así, será el próximo lunes a primera hora, tienes tres días para pensar bien las cosas.
- Yo ya lo pensé bien hermana, Mateo y yo habíamos planificado tener varios hijos tal vez cuatro o cinco, yo sabía que los embarazos no son fáciles y mira me puse difícil y cuando las cosas se ponen mal él fue y se buscó una amante y cada vez que tengamos altos y bajos él se buscara a otra mujer para quitarse el estrés, en vez de hablarlo conmigo, no hermana este matrimonio no tiene solución y la verdad yo ya no confío en él
- -La miro fijamente y siento pena por ella- ¿Aun lo amas?
- -Asiente calmadamente- Sí, lo amo pero ya perdí la confianza en él y así no puedo vivir
Nuestra madre nos interrumpió vino a buscar a su hija y a su nieta, mi madre es la mejor mujer del mundo, siempre está para nosotros y esta no es la excepción además de que está feliz de tener a sus nietos en su casa.
Al salir de la habitación nos dirigimos a la entrada y vemos a la dueña de la clínica que se acerca a nosotros pero con ella está… el repulsivo de su esposo, de inmediato mi cuerpo se tensa y se pone en alerta.
- Sarah cuidaremos de Andrés muy bien, no te preocupes
- Lo sé doctora Beltrán, pero una madre siempre se preocupa
- Dímelo a mi ¡Hola Andrea! Regresaste –Me mira de arriba abajo-
- No podría estar en otro lado señora mi familia está primero –Le digo seriamente, viendo de reojo que su esposo me da una mirada libidinosa-
- Que bien, bueno vámonos amor –Dice agarrando el brazo de su esposo-
Una vez que me pasan por el lado el hombre me guiña el ojo, un acto que me pareció asqueroso, me dieron nauseas cuando de repente sentí un olor que me resultó familiar, mis fosas nasales se llenaron de ese aroma almizcle con aromas amaderados como el pino, me quede paralizada, ese aroma lo conozco, Sarah y mi madre se alejan para buscar a mi sobrina al cunero, mientras yo me quedo pensando en ese aroma.
- Señorita Valencia un placer volver a verla –Mira de arriba abajo-
- ¿Cómo está? –digo con total seriedad y frunciendo el ceño-
- Tenía entendido que estaba fuera del país –Me sonríe cínicamente-
- Sí, pero vine por mi hermana, si me disculpa debo ir a preparar el auto –Me detiene tomándome del brazo-
- Esta usted hermosísima
- -Me libero rápidamente- No vuelva a ponerme un solo dedo encima ¿Me entendió? ¿Usted me da asco?
- -Sonríe irónicamente- Disculpe, señorita, pero dudo mucho que yo le produzca eso créame
- Me alejo de él rápidamente, que hombre tan desagradable no sé cómo la jefa de mi hermana puede estar casada con él, el aroma provenía de él, -mi hermana y mi madre me entretienen, sonrío al ver que traen a mi sobrina, y salimos camino a nuestra casa-
Desde que salí de la clínica mi mente ha estado buscando ese aroma, en la boda de Sarah y Mateo ese hombre no olía así pero… me recuesto en mi cama y cierro los ojos, pasado unos minutos los abro de inmediato.
Lo recuerdo, cuando me desperté esa mañana en mi apartamento sentí ese olor por todo mi cuerpo, ese olor que al principio me dieron ganas de vomitar, era un aroma único, no todo el mundo usa una fragancia así, lo había olvidado y nunca se lo dije a la policía, mi angustia crece fue él caigo en cuenta ese desgraciado fue quien me atacó, él causó la muerte de mi hijo, miserable.
Me levanto y tomo mis llaves, debo ir a la comisaria a hablar con el policía que lleva mi caso, salgo de mi casa rápidamente, no puedo creer que se hombre haya tocado cada parte de mi cuerpo a su antojo, ¡Qué asco! ¡Que repulsión!, ¡Maldito degenerado!, pero juro que lo haré pagar, la muerte de mi bebe no quedará impune.
Llegue a la comisaria y entre, solicite hablar con la persona encargada de llevar mi caso, me condujeron hasta su oficina y me quedo afuera esperando debido a que alguien más está adentro.
Unos minutos después se abre la puerta y me sorprendo al ver salir a Miguel Ángel de la oficina del sargento.
- Miguel –Digo sorprendida-
- Andrea ¿Qué haces aquí? –Me dice serio-
- Vine a hablar con el sargento, mi mente recordó algo de mi ataque
- -Frunce el ceño- ¿Qué cosa?
- Sé quién fue, Alexander Pietro fue quien me ataco
- -Asiente- ¡Uhm! Deberías decirle al sargento
- ¡Uhm! Lamento lo de Rowena lo vi en las noticias ¿Sabes qué pasó?
- Mira Andrea, no voy a hablar de esto contigo, ya me entere que sabias que mi padre estaba vivo y no me lo dijiste
- -Bajo la mirada apenada- Miguel yo… quise… pero no solo era tu seguridad o la de tu madre y hermano, mi hermana y mis sobrinos son parte de tu familia, temí por ellos, no sabes cuantas veces tome el teléfono y marque tu numero para contarte pero…
- No me digas nada más, es la segunda vez que me ocultas algo importante, tu siempre tomas las decisiones sola, no quiero saber más de ti tu y yo definitivamente no debemos estar juntos, no somos el uno para el otro como creí, porque yo ¡Jamás! ¡Nunca! Te habría ocultado algo así ¡Nunca!
Veo como Miguel se aleja de mí, mi corazón se rompe en mil pedazos ante sus palabras, nunca lo vi tan decepcionado ni tan molesto, ni siquiera cuando descubrió a Rowena siéndole infiel, esa mirada de tristeza y decepción la ocasione yo y ahora debo sufrir las consecuencias por mi silencio.
El sargento menciona mi nombre para que entre a su oficina.
- ¿Se encuentra bien señorita Valencia? –El hombre mi mira expectante y confundido a la vez-
- -Niego con la cabeza- No, no lo estoy, sargento estoy aquí porque tengo una sospecha de quien… me ataco…
- Entiendo, pero, usted indicó que no recordaba nada
- Lo sé, pero hoy tuve un encuentro con ese hombre y recordé algo que por el shock obvie comentar, cuando me desperté esa mañana en mi habitación y sobre mi cuerpo había una fragancia que nadie de mi entorno usa ni yo usaría era un olor a pino mezclado con almizcle muy dulce, ese aroma estaba sobre mi cuerpo y recuerdo estar en el hospital y darme un baño apenas lo sentí, hoy volví a sentir ese aroma, era la fragancia de Alexander Pietro, era el mismo aroma que sentí en mi habitación y en mi piel, además mi cuerpo se puso rígido y toda mi piel se erizó al tenerlo cerca, se puso como en alerta cuando tienes el presentimiento de que estas en peligro por algo o por alguien… hay otra cosa… yo le dije que me daba asco y él me respondió que estaba seguro que eso era lo único que yo no sentía por él y sonrío de manera muy irónica y con total satisfacción
- Bueno señorita Valencia, no puedo basar la investigación solo en el aroma, aunque no niego que ayuda, de igual manera ese nombre ha estado apareciendo mucho no solo en la investigación de su caso si no en otras, tenemos a ese hombre vigilado, pensé que el señor Lombardi la mantenía informada
- -Niego con la cabeza- No, él y yo últimamente no nos llevamos muy bien
- Comprendo, la mantendré informada, por favor cuídese, si nuestras sospechas son ciertas este hombre puede llegar a ser muy peligroso
- Gracias sargento
Salí de la comisaria y vuelvo a recordar mi conversación con Miguel, sabía que no me perdonaría, dejare que se calme y luego lo buscaré para que hablemos
Tres semanas después.-
Parece increíble que ya han pasado tres semanas desde que Sarah dio a luz, ha estado estresada por lo del divorcio con Mateo y el que Andresito siga en la clínica, hace una semana cuando pensábamos que ya podríamos traerlo a casa, tuvo complicaciones y eso hizo que mi hermana se estresara más.
Asistió a la reunión de conciliación con Mateo y le dejo muy claro que quería el divorcio y no volvería con él, está decidida a seguir adelante con la demanda, quería insistir en quitarle la patria potestad de los niños pero mis padres le persuadieron de no dejarse llevar por sus emociones y no incluir a los niños, ellos necesitan a su padre.
Mateo viene cada tres días a visitar a Sabrina y mi mama o yo somos las que estamos con él, cada vez que viene tiene la esperanza de ver a Sarah pero ella sigue herida.
- Hola Mateo
- Hola Andrea –Dice cabizbajo-
- Mira lo grande que está tu hija –Le pongo en brazos a mi sobrina-
- -El la recibe con una gran sonrisa- Esta hermosa, es igual a su madre, ¿Podemos hablar?
- Sí, claro estoy sola con Sabrina, los demás salieron a la clínica a ver si daban de alta a Andrés
- Miguel nos contó lo de mi padre, nos dijo que tú lo sabias desde hace tiempo
- -Asiento apenada- Sí Mateo, yo me encontré con el estando fuera del país, ¿Tu ya hablaste con él?
- Sí, me pidió perdón, estoy más tranquilo con él que mi madre y Miguel, por esto descubrimos que nuestra madre tiene una especie de novio
- ¿Qué? ¿Martha?
- -Sonríe- Sí, es un hombre agradable, pero mi padre no lo tomo muy bien, creo que esta celoso
- No tiene por qué, el rehízo su vi… -Noto que Mateo se sorprende- No lo sabias
- Andrea cuéntame, prometo no juzgarte, ¿Mi padre tiene otra pareja?
- No quiero hacer las cosas más difíciles además si Miguel se entera de eso, más me va a odiar
- Cuéntame por favor
- ¡Está bien! Si tu padre se volvió a casar, pero no como José Miguel, sino como Marcelo y tiene una hija es una adolescente
- ¡Wow!, hablare con él entonces para que deje ser feliz a mi madre, me parece un descaro, estoy feliz de que este vivo, siempre desee volver a verlo, pero no permitiré que arruine la felicidad de mi madre si él ya tiene otra familia que seguramente lo está esperando.
- Lo lamento mucho Mateo, créeme que jamás fue mi intención ocultarles la verdad pero me daba miedo que hicieran algo que los pusiera a todos en riesgo, pero Miguel Ángel no lo entiende así –Digo con tristeza-
- Dale tiempo, yo sé que él te ama es solo que… se ha vuelto más desconfiado y hasta un poco gruñón, pero dale tiempo…
- Creo que tienes razón ¿Y tú? ¿Cómo vas? Supe que dentro de poco firmaran los papeles
- -Sus ojos se cristalizan- Sí, Sarah no quiere volver a verme, ya no cree en mí y tiene razón yo falle
- ¿Has vuelto a ver a esa mujer?
- No, he querido buscarla para reclamarle por lo que hizo, yo siempre fui claro con ella
- Sarah me dijo que esa mujer se enamoró de ti
- -Frunce el ceño- ¿Por qué dice eso?
- Lo vio, en esos videos, tal vez por eso ella se los mandó ¿Y qué harás?
- Volver a ganarme la confianza de Sarah nuevamente, enamorarla
- No necesitas enamorarla, ella te ama, es solo que ya no confía en ti, si le demuestras que solo ella está en tu corazón y tus hijos será suficiente, pero debes aprender que ante los problemas la solución no es buscarte un amante
- Lo sé, yo… la verdad no sé qué me pasó, nunca necesite ver a otra mujer es solo que Martina se parecía tanto a Sarah que me nuble, pero eso no volverá a pasar nunca mas
Suena mi celular y dejo a Mateo en la alfombra con Sabrina sigo el sonido de mi celular y lo deje en el sofá veo el número y es el celular de mi padre
- Hola papá
- Andrea pasó algo terrible
- -Sentí como el color de mi cara se fue al piso- ¿Qué paso? ¿Andrés?
- Sí hija, lo secuestraron, se lo llevaron de la clínica y nadie sabe que paso, vente de inmediato Sarah entró en crisis
- ¡Dios mío no!
Cuelgo la llamada y entro al jardín nuevamente con mi rostro cubierto de lágrimas y Mateo me observa
- ¿Andrea que pasó?
- Mateo, secuestraron a Andresito y nadie sabe quién lo hizo, debemos ir a la clínica
- ¿Qué? ¡No! ¡Mi hijo NO!