CAPITULO 36
(***)
Ya han pasado dos días desde que nacieron mis sobrinos, he estado apoyando a mi hermano en todo lo que he podido, por su error de haber sido infiel su vida es un completo desastre, Sarah no ha querido verlo y ya contrató un abogado para iniciar los trámites de divorcio, gracias a Andrea y a su madre ha cedido en dejarnos ver a los niños.
Aunque la situación se pondrá más difícil cuando salgan del hospital, debido a que Andrea fue su departamento y empacó todas las cosas que quedaban de su hermana y las mudó a la casa de sus padres.
En cuanto a nosotros no hemos tenido tiempo de sentarnos a conversar precisamente por esta misma situación que viven nuestros hermanos, mas sin embargo siento que Andrea me sigue evitando, sé que hay una razón pero no puedo entender o saber cuál es.
Mientras tanto en este momento voy camino a la casa de Armando ha estado muy insistente en que vaya allá a hablar con él de algo importante.
Llego a la urbanización privada donde vive Armando y estaciono, me bajo de mi auto y me dirijo a la entrada, toco el timbre y me recibe su ama de llaves.
- Buenas tardes Rosa, Armando me mando a llamar
- Siga señor Lombardi, el señor se encuentra en el jardín
Camino hacia el gran jardín y a lo lejos veo a la esposa de Armando trabajando en lo que más le gusta su jardín y su huerto, sonrío al ver como Armando la observa, sentado en la mesa con su taza de café.
- Armando, aquí me tienes ¿Cuál es la urgencia de hablar conmigo?, antes que nada quiero decirte que las cosas en la empresa marchan bien
- Lo sé Miguel Ángel, no te llame para hablar de la empresa es sobre otro asunto –Coloca la taza sobre su plato y desvía la mirada-
- ¡Ooookey! Te noto nervioso ¿Todo está bien?
- -Asiente y entrecruza sus dedos y coloca sus brazos sobre la mesa- Sí, Miguel Ángel hace años que te conozco y te tengo mucho cariño, te quiero como si fueras un hijo, confío en ti
- -Lo miro confundido- Lo sé, el sentimiento es reciproco
- Quiero que sepas que en ningún momento ha sido mi intención de lastimarte o de engañarte a ti o tu familia
- Me estas poniendo nervioso Armando ¿Qué sucede?
- -Inhala profundamente- Miguel Ángel como sabes en mi pasado pertenecí al cuerpo policial, estuve en la división de estafas contra empresas, pero en la academia conocí y me hice amigo de un gran hombre que también era policía pero él fijo su camino en otra división en la inteligencia, se volvió detective… Los que pertenecen a esa división deben ocultar su vida privada puesto que están encargados de desmantelar bandas altamente peligrosas y de ir tras la pista de delincuentes de muy baja calaña. Por muchos años estuve en contacto con ese amigo pero nos manteníamos alejados, aun así sabía que él tenía familia, se había casado y tenía hijos, en aquella época era muy común que las familias de estos policías no supieran de esta doble vida
- -Frunzo el ceño confundido- ¿Por qué me estas contando todo esto Armando?
- Miguel Ángel uno de esos detectives y del amigo del que te estoy hablando es… es… tu padre…
- -Bajo la mirada, intentando sopesar la información que acabo de oír, carraspeo mi garganta- ¿Qué? ¿Mi papá? ¿Armando de que estas hablando?
- Mira yo sé que es algo que no se asimila fácilmente pero, debido al ataque que tuvo Andrea Valencia y tú te has involucrado tanto en su caso y en querer atrapar a ese delincuente que llegó el momento de decirte toda la verdad…
Decidí escuchar atentamente a Armando, la historia que me contó de mi padre y su doble vida, quede impactado ¿Cómo es que nunca supimos todo esto? O ¿Mi madre como nunca lo sospecho?, Salí del trance cuando comenzó a hablar sobre el accidente en el que mi padre murió y veo que hace una pausa y alza la vista sobre mi hombro, que me deja confundido, antes de darme vuelta escucho una voz que me resulta familiar y que no escuchaba hace más de quince años.
- ¡Gracias Armando! El resto de la historia la terminare yo, ¡Hola hijo!
- -Me doy vuelta y observo al hombre alto con cabello gris y barba del mismo color, parecido a mí, me levanto bruscamente y restriego mis ojos con mis manos- ¡Esto debe ser una broma! ¿Tu? ¡No, no, no, no! No puede ser, Armando explícame ¿Qué carajos está pasando aquí?
- Miguel Ángel yo…
- -El hombre vuelve a hablar- Armando por favor déjanos solos
Observo que Armando me mira con vergüenza, mientras que mi mirada es de confusión, sorpresa, mi corazón late muy rápido y todo me da vueltas siento que voy a desmayarme.
- ¿Cómo es… que estás vivo? –Pongo mi mano en mi boca, debido a la sorpresa-
- Sé lo que parece, pero tuve que simular mi muerte para mantenerlos a ustedes a salvo
- Sabes… ¿Cuántas veces escuche desde el pasillo a mi madre llorar por tu ausencia desde su cama hasta quedarse dormida? –Le recrimino mirándolo con furia-
- Miguel Ángel, tuve que hacerlo, como te conto Armando yo estuve involucrado en una investigación de una banda muy peligrosa, ellos dieron conmigo y con ustedes y recibí amenazas, esa banda se caracterizaba por hacerle daño a las familias de quien los delataba y más si eran policías, no me quedo de otra, debía protegerlos
- -Sigo estupefacto, lo miro de arriba abajo- No puedo creer que… te hayamos llorado… Hay algo que no comprendo ¿Cómo es que el padre de Andrea te reconoció o es que él también está metido en esta cruel mentira?
- -Niega con la cabeza- No, cuando él me fue a reconocer en ese momento me avisaron y contuve la respiración, el reconocimiento no duro más de un minuto, por eso
- -Camino de un lado a otro como un león tras las rejas- No sé qué decirte, todos estos años desee que estuvieras vivo, con nosotros pero ahora no puedo siquiera mirarte ¿Por qué no nos llevaste contigo?
- Porque había el riesgo de que los miembros de esa banda que estaba investigando los siguiera, esa fue mi primera opción pero los cabecillas estaban agarrando mucho poder cada vez tenían más contactos en las fronteras y no quise arriesgarlos
- ¿Dónde estuviste en todo este tiempo?
- Estuve trabajando en los últimos seis años con un empresario árabe en Abu Dabi
- -Lo miro sorprendido- ¿Abu Dabi? –Entonces mi mente me lleva al momento en el que Andrea llego a la clínica y dijo que Armando le había avisado que Sarah estaba el labor- No puede ser, ¿Andrea lo sabía?
- Sí, pero no la juzgues yo la obligué a que no les dijera nada, casualmente ella comenzó a trabajar para mi jefe y me descubrió, le conté todo, me odia por obligarla a ocultarte la verdad, pero es por tu bienestar hijo
- No me llames hijo –Lo señalo- Tú no eres mi padre, él jamás nos causaría un daño así y ser tan cruel y no puedo creer que hayas enredado a Andrea en esto… ¿Por qué estás aquí?
- Supe que… estas informado del caso de tu novia y que tienen a un sospechoso con las características de uno de los cabecillas de esa banda
- Armando te dijo del caso de Andrea… -Prenso mis labios y froto mi cabello con mi mano-
- Sí, estas es un grave peligro si ese hombre es el hijo del camaleón no dejara que lo desenmascaren
- -De mi billetera saco la tarjeta del sargento que lleva el caso Andrea y la coloco sobre la mesa- Ese el nombre del sargento que lleva el caso conversa con él, yo me voy estoy muy confundido, no sé qué pensar con todo esto…
Salí corriendo de ahí y escucho a Armando llamarme, me detengo en seco
- Espero que me perdones –Me suplica-
- -Niego con la cabeza- Lo siento Armando, no puedo creer que te hayas callado todos estos años por la razón que sea, tal vez soy un cabeza dura por no entender pero no puedo perdonarte a partir de hoy dejo de trabajar in ICONIKA y mi sociedad contigo llega hasta aquí
Me doy media vuelta y salgo hasta mi auto, al entrar salgo del shock y comienzo a golpear el volante y mis lágrimas salen de mi ojos, tenía muchos sentimientos encontrados, me sentía confundido, la tumba que he estado visitando todos estos años ha sido una tumba vacía y he estrado extrañando a un hombre que siguió viviendo su vida como si nada y lo peor de todo es que la mujer que amo lo ha sabido por más de tres meses y nunca me lo dijo.
Jamás se lo voy a perdonar.
(***)
- Te dije que volverías a caer en mis brazos preciosa –Sonríe sarcásticamente-
- Si bueno no puedo negar que eres bueno en la cama y la verdad necesitaba celebrar mi triunfo –Sonrió de manera traviesa-
- ¿Qué hiciste?
- Nada, solo un pequeño juego con el hermano de Miguel Ángel, el ver sufrir a su hermano lo hace sufrir a él
- ¡Uhm! Hablando de tu ex, ese imbécil me puso sobre el radar por lo que le hice a la mamasota de Andrea Valencia
- Lo sé –Digo levantándome de la cama con la sabana cubriendo mi cuerpo desnudo- La policía estuvo aquí haciéndome preguntas de ti
- -Se pone serio- ¿Qué les dijiste?
- Solo que tuvimos un romance y ya solo sexo es todo
- Otra vez los Lombardi queriéndome arruinar la vida –Espeta furioso-
- -Frunzo el ceño confundida- ¿Por qué hablas del apellido Lombardi como si los conocieras de hace tiempo?
- ¡Jum! ¡Ay Rowena hay tantas cosas que no sabes de mí! Pero te lo voy a confesar todo, yo conocí al padre del idiota de tu ex, cuando supe que estabas de novia como ese tarado investigue a ver si era el hijo de un policía que estuvo detrás de mi padre y de mi hace años y en efecto lo confirme
- ¿Policía? Hasta donde sé el padre de Miguel Ángel era abogado
- ¡No, no, no! Mi Querida Rowena, ese hombre tenía una doble vida que su esposa y sus hijos nunca supieron, ese hombre estuvo a punto de atraparnos pero por suerte nos informaron de su familia y lo amenazamos, nuestra suerte aumento al saber que el imbécil tuvo un accidente y murió, mi padre y yo decidimos desaparecer por un tiempo y nunca supimos más de esa familia, nos sacamos identidades nuevas, cambiamos un poco de imagen y aparecimos y así fue como llegue a la universidad y después te conocí –Me lanza un beso y se levanta de la cama y comienza vestirse- Entonces es cierto eres un delincuente… -mi piel empieza a erizarse, poniéndose alerta-
- Sí, a mi padre y a mí nos hacen llamar “El Camaleón”, nunca nadie nos ha podido encontrar y los que han estado cerca pues… yacen tres metros bajo tierra
- Entonces tampoco te llamas Alexander Pietro
- ¡Jajajaja! No, pero ya que te estoy confesando mis secretos puedo hacerlo con esto también, mi verdadero nombre es José Cuevas, pero durante muchos años me he cambiado el nombre varias veces por protección, con el más que he durado ha sido como Alexander Pietro, me tocó sentar cabeza y casarme y tener hijos, para aparentar y obvio conseguir dinero y la vida de lujos que siempre quise
- ¡Wow! –Trato de disimular mi tranquilidad y actuó con naturalidad- Como quien dice, siempre fuiste una mentira en todo, increíble –Le doy la espalda-
- Así es mi querida Rowena, lamentablemente debo despedirme de ti…
- -Frunzo el ceño y me doy la vuelta y abro los ojos como platos- ¿Pero qué haces? Por favor no lo hagas, te juro que no diré nada de tu identidad
- -Con un arma en la mano apuntándome- Lo siento amorcito, pero no puedo arriesgarme a que vayas a la policía y me delates, desde años hay una recompensa por atraparme y sé que estas urgida de dinero, fue un placer haber disfrutado de tu hermoso cuerpo todos estos años Rowena
- No Alexan… -Sentí mi piel arder por el metal que se introducía en mi pecho y en mi abdomen, rápidamente mi boca comenzó a llenarse un líquido espeso que comenzaba a inundar mi garganta, pude reconocer que era mi propia sangre la que me ahogaba, alcance a ver como Alexander se acercaba a mí y me observaba morir-
- ¡Shhhh, Que lastima perder semejante cuerpo!, pero ya me has amenazado antes
Vi cómo se levantó y tomo su celular, el dolor por las dos heridas en mi cuerpo era insoportable, desgarrador, de mis ojos comenzaron a brotar las lágrimas, toda mi vida pasó delante de mis ojos y en todos mis momentos estuvo este desgraciado el que el algún momento considere el amor de mi vida, al que nunca pude alejar de mí y el mismo que ahora sin titubear y con gran descaro acabo con mi existencia, comienzo a sentir frio y entumecimiento en mis extremidades, deje de escuchar a mi verdugo y ya solo quiero cerrar mis ojos y no sufrir más.
Me arrepiento de todo el daño que hice sobre todo a ese hombre leal, amoroso, confiable que me demostró su afecto sin condiciones Miguel Ángel Lombardi ¡Perdóname!, poco a poco deje que mi cuerpo se relajara y entre en un sueño profundo, en un sueño donde deje de sentir todo aquel dolor.
(***)
Estuve manejando durante horas por toda la ciudad pensando en cómo voy a decirle a mi madre y a mi hermano que mi padre está vivo y durante todo este tiempo le hemos estado llorando a la nada, había recibido varias llamadas de Mateo pero no le conteste, justo en este que es el peor momento de su vida viene a enterarse de esto, escucho nuevamente mi celular y estaciono en un mirador y alzo mi celular al ver el numero verifico que es el sargento que lleva el caso de Andrea.
- Sargento ¿Cómo le va?
- Señor Lombardi debe venir a mi oficina de inmediato
- ¿Por qué?
- Acaban de reportar un incendio en el apartamento donde vivía su ex Rowena Salazar, lamento informarle que la señorita Rowena está muerta…
Me quede en silencio, asimilando la noticia, mi corazón se detuvo y mi mente hacía eco de la información
- ¿Señor Lombardi?
- Sargento ¿Está usted seguro? Es… que… eso no…
- Sí señor Lombardi, necesito conversar con usted
- De… acuerdo voy de inmediato
Cuelgo la llamada, Rowena ¿muerta?, no puedo creerlo, hundo mi rostro sobre mis manos y un escalofrió recorrió todo mi cuerpo.
Veinte Minutos Después.-
Llegue a la comisaria, caminaba por inercia, aún seguía sin poder creer esa noticia de que Rowena estaba muerta, ¡No!, llegue a la oficina del sargento
- Señor Lombardi –Me extiende su mano-
- Sargento, estoy en shock por esa noticia
- Entiendo y lo lamento mucho
- ¿Sabe qué pasó? –Lo miro confundido-
- Aun no pero, se encontró un cuerpo totalmente quemado, según los informes preliminares la señorita Rowena llevaba al menos una hora muerta antes de que las llamas llegaran a su cuerpo, le habían disparado dos veces
- -Siento que toda la oficina me da vueltas- ¿Pero cómo? ¿Quién podría hacerle algo así?
- -Asiente- Por eso lo llame a usted señor Lombardi usted tuvo una relación con ella por un año, ella tenía enemigos
- Bueno Rowena no era santo de devoción de mucha gente por su personalidad pero no como para que le hicieran algo tan monstruoso y hace meses que no he sabido de ella, así que no se en que o con quien se haya involucrado en este tiempo –Me encojo de hombros-
- Pues estaremos investigando, ¿conoce a algún familiar que podamos contactar para informar sobre su fallecimiento?
- ¡Uhm!... Su padre vive fuera del país está en Argentina según supe, ellos no se llevaban muy bien del todo pero es la única familia que ella tiene su nombre Abelardo Salazar vive en Mendoza fue lo último que supe
- De acuerdo gracias señor Lombardi
- No hay cuidado, sargento, -me quede sentado y en silencio con la mirada perdida-
- Señor Lombardi… ¿está bien?
- No, hoy no ha sido un buen día sargento y aún sigo sin procesar esta noticia, me parece increíble que Rowena así de la nada este muerta y de una manera… tan horrible
- Lo entiendo, pero vamos a descubrir a ese monstruo, no se preocupe…