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Capítulo 32 – lo que más desea en el mundo.

Bastián.

–¿Volvemos a Londres, señor? – me pregunta el chofer.

– No, ni de coña voy a volver sin llevármela a ella conmigo – me tiro en el asiento trasero y me acomodo como puedo, me duele cada jodido hueso del cuerpo.

–¿Entonces a donde quiere que lo lleve?

– A cualquier buen hotel que haya en la zona.

Él asiente y yo estiro el brazo para agarrar la botella de licor, le doy un sorbo más porque no creo que haya forma de que yo pueda embriagarme más de lo que ya estoy, me recuesto, miro por la ventana y poco a poco me empiezo a quedar dormido.

Sueño con ella, sueño que la tengo a mi lado, que ella me perdona por todas las estupideces que he hecho, sueño que la abrazo y que ella no intenta detenerme, pero cuando quiero decirle lo que siento, cuando esas dos palabras están a punto de salir de mi boca, entonces ella se convierte en una bruma espesa y se aleja de mí, se me escapa de las manos y yo no puedo hacer nada para detenerla.

El chofer toca el claxon repetidas veces y entonces yo me despierto sobresaltado, abro los ojos y miro a mi alrededor.

–¿Qué paso? – le pregunto.

– Un perro en el camino, toqué el claxon para que pudiera moverse de la carretera.

Asiento y me paso la mano por la frente, ¡joder con el dolor que tengo! El auto aparca frente a un hotel y yo me bajo enseguida, pido una habitación sencilla y dejo el número de la tarjeta de crédito en la recepción, subo al cuarto y me acomodo, lo primero que hago al estar allí es llamar a Alberto.

– Guille – contesta enseguida.

– Soy yo, Jones – me identifico.

–¿Qué era lo otro que ibas a decirme con respecto a Annabelle Maxwell?

– Pensé que la información no le interesaba.

– Diez mil libras – le pongo precio a la información y la situación cambia enseguida.

– Macon Maxwell se mudó a Manchester a causa del pasado de su hermana, la madre de la señorita Maxwell.

–¿Qué hay con ella?

– Era prostituta, y no una de las costosas – aclara – su nombre era Eve y tuvo una vida bastante miserable, una que compartió con Annabelle hasta que le quitaron la custodia de la niña y se la dieron a Macon, quien en ese momento tambien era un don nadie. Después de haberle quitado la custodia la mujer entró en un estado de depresión y se le prohibió ver a la niña por lo que eso podría significar para Annabelle, tal parece que la mujer se suicido en una calle cualquiera y la enterraron en una fosa común.

Yo escucho todo y siento que la piel se me pone helada, esta es una historia que Annabelle no me contó, por lo menos no completa, tampoco es como que la este culpando por no hacerlo, pero ¡Joder! Si yo hubiera sabido toda la mierda que ella tuvo que vivir probablemente jamás le habría echo tanto daño. Ahora puedo entender su odio, yo jugué con ella, igual a como todos esos hombres jugaban con su madre. El rompecabeza comienza a tener sentido y entre más tiempo pasa más me siento como un completo hijo de puta. Le hice daño a un ángel.

– Por eso fue que Annabelle se metió al noviciado – susurro a través del teléfono.

–¿Perdón?

– Nada, solo estoy divagando – tomo una bocanada de aire – dime que sabes dónde está la fosa en que enterraron a su madre.

Recuerdo que, en una de mis conversaciones con Annabelle, ella mencionó que nunca supo donde estaba enterrada su madre, y nunca intentó buscarla, pero no creo que ella no la haya buscado por que no quisiera, si no más bien, porque le dolía demasiado hacerlo, quiza ella necesita a alguien que tenga los huevos para hacer lo que a ella le da miedo. Quiza esa es la forma en que me puedo redimir con Annabelle Maxwell.

– Si, encontré toda la información, está en el sobre – me explica.

Yo agarro el sobre de manila color marrón y saco todos los papeles, creo que esta noche me tendré que quedar leyendo todo esto.

–¿Hay algo más en lo que pueda ayudarle? – me pregunta.

– No, te depositaré el dinero en tu cuenta de banco – aseguro y cuelgo el teléfono.

Me sirvo un vaso de agua bien helada del mini mar y me siento en el sofá a revisar cada una de las hojas que relatan el pasado de Annabelle, es como estar leyéndola a ella, esto es todo lo que ella ha tenido que vivir, es todo lo que hace que Annabelle sea… Annabelle.

Leo cada párrafo y la historia se pone peor, su madre tambien estuvo involucrada con drogas, estuvo en prisión en repetidas ocasiones por posesión, además de la prostitución, sin embargo, nunca se le dictó ninguna sentencia, Eve entro y salió de la cárcel como si fuera un patio de juegos.

Yo siento un ardor en la boca del estómago y por primera vez estoy seguro de que no se trata de hambre, si no de dolor, agarro una foto de Annabelle de cuando era un bebe y la sostengo entre mis manos, aprieto el vaso de cristal y lo tiro contra la pared.

No es justo. No es justo que alguien como ella haya tenido que vivir nada parecido, ahora entiendo porque su rechazo a los hombres, entiendo porque amaba el centro religioso, entiendo porque queria ser una novicia, y entiendo porque se empeñaba tanto en aislarse del mundo. Annabelle no queria darle la posibilidad a nadie de que pudiera herirla, y aun así yo logré hacerlo. ¡Bravo, Bastián!

Yo le quite a Annabelle aquello que la mantenía a salvo, pues ahora es momento de darle lo que ella más desea en el mundo, pienso mientras averiguo como demonios mover un cuerpo a un cementerio.

Espero que esto sea suficiente para que ella me perdone, y si tengo suerte, para que vuelva a amarme. Porque estoy seguro de que ella me amó, de la misma forma en que yo la amo ahora.

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