Lyubov’ Parte 2

Scarlett

Fue una semana pesada. Aún debía preparar un par de experimentos y presentaciones con el violín para este mes pero podría con todo esto. Pase de ser controlada totalmente por ese hombre a alejarme de él. Me dejó varios mensajes hablándome de trabajos como mercenaria, dijo que había trabajos para nuestro equipo y que no podía aceptar si yo no le respondía para ponernos en marcha.

No iba a contestar sus llamadas, tome una decisión y aunque pensé que él vendría por mí y trataría de tomarme a la fuerza creo que su verdadero punto débil no éramos sus hijos, por el contrario, es él mismo y su imagen. Sabe perfectamente que si intenta acercarse a la fuerza yo voy a decir lo que se y su imagen será destruida.

Bien. ¿Por qué no me di cuenta de este poder antes? Me habría ahorrado mucho sufrimiento estos meses. ¿Qué es lo que él siempre dice? La información es poder y yo tengo mucha, soy una estúpida por no usarla antes.

— No puedes irte y dejarme hablando solo de nuevo.

— No puedes irte sin mí, Princesa. Si te pasa algo todos tus hombres van a colgarme de las pelotas.

— ¡Paul, ya déjanos solos!

— Entiéndelo, Tyler. Tú y yo no somos nada y no podemos ser nada.

— ¿Por qué no? Soy un buen chico. Sé que tuvimos malos momentos pero me di cuenta de mis errores y ambos somos libres para decidir amarnos.

— ¿Por qué hablas de amor? Hasta hace unas semanas apenas y nos tolerábamos ¿Qué pasó con los viejos tiempos en los que me odiabas?

— Me di cuenta de que eres una gran chica, pensé que amaba a Grace pero ella no tiene aspiraciones, no realmente. Tú eres fuerte y no te detienes ante nada ni nadie. Me encantaría intentarlo Scarlett. Sé que puedo darte mucho más que Jack, por lo menos cosas que sí importan.

— Tyler, no eres tan malo, no lo arruines. Ahora me agradas solo un poco, estoy comenzando a odiarte otra vez.

— Te dije que la dejaras en paz.

— No te metas, yo puedo arreglar mis asuntos por mi cuenta.

— No me hables en ese tono, jovencito. Yo pago tu universidad cara.

Tyler estaba a punto de llorar. Vinimos a este restaurante para pasar un buen rato antes de que yo tuviera que enfrentar la verdad sobre Nikolai. Ellos no sabían a dónde iba y les dije que tenía que verme con alguien, en secreto. Cada vez que les pedía algo como esto las cosas terminaban muy mal.

— No ahora, mira quiénes llegaron.

— Bueno, si la escena de Tyler rogando no era lo suficientemente divertida, ahora tendremos pelea de gatas entre Scar y Grace y Tal vez entre Paul y Carter.

— ¡Stevo! — Todos gritamos al unísono.

— Solo digo. — Dijo levantando sus manos en señal defensiva.

Todo el maldito Brat Pack estaba aquí. Ya no se podía comer comida mexicana falsa en un restaurante de cadena cualquiera porque venían a arruinarte la noche. — Tengo que irme, chicos. No les digan nada y si quieren problemas no hagan que nos veten de este restaurante, nada de problemas.

— ¿A dónde vas? Ahora tienes una relación abierta con ese viejo verde y yo no puedo ser uno de tus novios.

Tyler prácticamente grito cuando me aleje de la mesa, todos miramos a Grace, la vi dirigirse hacia mi muy enojada pero no quería hacerle daño o yo sería la mala. — ¿Cómo te atreves zorra…? — Puse los ojos en blanco. — ¿Ya te tiraste a todo el equipo de fútbol de la universidad de Columbia? No me digas, ahora vas por el equipo de baloncesto. — Los chicos se rieron, menos Tyler.

— ¡Eres una…! — Trato de golpearme pero tomé su muñeca antes de que su mano chocará con alguna parte de mí. Uno de los empleados se acercó y sabía que iban a sacarnos a patadas de aquí. — Tranquilo, yo ya me iba, puedes quedarte con ella si quieres.

La empuje contra el chico que era apenas un poco mayor que nosotras y camine hacia la puerta, Carter no se atrevió a interponerse en mi camino. Salí del lugar y busqué un taxi. Esta sería la noche en la que sabría que le sucedía a Nikolai y cuál era la razón de su extraño comportamiento. Cuando llegue a la mansión dejaron que el taxi pasará sin problemas, lo que me decía que me querían adentro lo más rápido posible, pero me dijeron que Nikolai no se encontraba, se fue temprano a una cena de negocios y volvería en algún momento. Tal vez podría enterarme de lo que sea que escondía antes de que él llegara y luego irme sin tener que enfrentarlo.

Después de hoy no tendría que usar estos lentes de contacto. Esta sería la última noche en usarlos. La razón por la que los uso ahora, es porque actuar de una forma sumisa y seguir las órdenes de tu secuestrador puede generar confianza y eso te ayudara a escapar tal vez sin muchas heridas.

Entre a la casa pero no subí a mi habitación, las cosas importantes como la computadora estaban en casa de Jack y lo demás era solo ropa y accesorios que no importaban mucho realmente, Nikolai me dio la gran mayoría de esas cosas luego de que vine a vivir aquí y no me molestaba dejarlas.

Angel dijo que debía ir al despacho, no sé qué tan buena idea pero es cierto que Nikolai pasa gran parte de su tiempo encerrado ahí, no sé qué hace pero debe ser como su santuario porque no permite que nadie entre, por lo menos no en el tiempo que estuve aquí.

Cuando estuve en el recibidor mire a todos lados, la casa parecía desierta, las niñas deberían estar arriba durmiendo, Mijaíl con la niñera y esa mujer con Nikolai. Creo que estaba sola para hacer lo que me viniera en gana, pero debía tener cuidado con los de seguridad, no sé dónde estaban las cámaras, así que el asunto era entrar al despacho y buscar algo incriminatorio lo más rápido posible antes de que vinieran a buscarme.

Fingí dirigirme hacia la cocina pero cuando estuve cerca de la puerta del despacho me desvié y probé abrirla pero sabía que estaría cerrada. Me quité la mochila y la puse en el suelo frente a mí para buscar mis ganzúas, mire la cerradura y me di prisa a elegir las correctas. Abrí lo más rápido que pude agradeciendo por ser tan buena ladrona y luego entré rápidamente, espere encontrar una oficina enorme de inmediato pero estaba en oscuridad total y busque mi linterna.

Tenía en frente un pasillo considerablemente largo y me pregunte qué tan grande es esta casa y como estaba distribuida. Camine por el pasillo esperando no toparme con una carnicería y cuerpos colgando de ganchos en el techo o algo parecido, cuando entre a la oficina encontré un enorme escritorio y también que había luz muy tenue pero no era eléctrica.

Gire para ver de dónde venía y encontré una chimenea sobre la que había muchas velas, flores y estatuillas religiosas de algún tipo, Nikolai es Ateo y solo cree en el mismo, ni siquiera en la ciencia. Esto sí que es una sorpresa, pude ver la parte baja de un enorme cuadro así que subí la linterna y el apunte al cuadro pero no esperé encontrarme algo como lo que estaba viendo.

Un escalofrió recorrió todo mi cuerpo, me quede paralizada y mi mente en blanco. ¿Qué mierda estaba pasando? Era un retrato de mí. No, no de mí, de… alguien igual a mí. Una mujer que tenía mi rostro y mi cuerpo, usaba un elegante vestido azul rey que realzaba el color de sus ojos azul zafiro. Su cabello estaba perfectamente peinado en una trenza elegante y tenía las mismas joyas que use con el vestido azul en Moscú, de hecho, el vestido que ella llevaba se parecía mucho al mío. Estaba sentada en un sofá de mimbre finamente adornado con cojines blancos.

— Hermosa ¿No crees? — La linterna cayó de mis manos y salte asustada girándome para encontrarme con Nikolai que fue alumbrado por la luz que entró por el ventanal que había junto a la chimenea y que era una de las luces tipo lámparas de estadio de futbol del patio, que fue encendida justo después de que él hablara.

— Mi Lyubov’ era la esposa perfecta, hermosa, inteligente y amable y por eso todos los socios y conocidos de la familia querían casarla con uno de sus hijos. — Sentía el corazón en la garganta y estaba lista para saltar lejos de este hombre en cuanto intentara acercarse. — Crecer junto a ella fue el mayor honor que pude tener, amarla y que me amara fue un honor aún más grande.

Miro hacia el cuadro con una devoción que no creí que él fuera capaz de sentir, ahí entendí muchas cosas, especialmente la forma en que me miraba, con sus ojos llenos de ilusión y nostalgia, como si en mi viera lo que perdió alguna vez.

— Así que por eso querías que usara estos estúpidos lentes de contacto. — Trate de tomar aire pero era difícil porque sentía una opresión en mi pecho. — No me parecía lo suficiente a ella y no podías tocarme por eso, así que decidiste hacerme igual.

— ¡Yo nunca lastimaría a mi hija! No soy un enfermo asqueroso.

— ¡Era tu sangre!

— Yo nunca la obligue a nada. ¡Ella me amaba como yo la amaba! Pero nadie puede entender un amor como el nuestro, aunque pensé que tú lo harías.

— Yo no me acuesto con mi hermano.

— ¡Pero lo haces! Jack no es solo un tipo que te cuido alguna vez. El lazo entre ustedes es fuerte, el amor entre ustedes es verdadero ¿Por qué juzgar a otros que sienten lo mismo?

— Porque no está bien cuando son familia.

— Son leyes y prejuicios estúpidos. Nos amábamos y nadie podía separarnos, el mundo nos odiaba porque estaban celosos de nuestro amor.

— ¡Eran hermanos!

— ¿Y qué? — Grito y trato de acercarse a mí extendiendo sus brazos para tocarme. — No me toques, no te atrevas a tocarme. No soy ella, no dejare que me lastimes.

— ¡Sé que no lo eres! Tú solo te pareces a ella, pero nunca podrías serlo. Son tan diferentes, ella jamás sería tan vulgar y agresiva como tú. Estaba llena de amor, dulzura, amabilidad y gracia, no tienes nada de eso, Scarlett. — Su rostro estaba muy rojo, tal vez por la furia, no lo es y no quería averiguar qué era lo que sentía en ese momento. Debía salir corriendo de aquí antes de que me pusiera las manos encima.

— Ahora vamos a actuar como personas civilizadas, nos calmaremos e iremos a la cocina a comer un postre mientras discutimos nuestros asuntos. ¿Está bien? — Volvió a estirar su mano para alcanzarme, pero levanté mi brazo y trate de asestarle un puñetazo en el rostro, pero me detuvo, lo que ya había anticipado y era parte de mi plan porque luego lance mi pie con fuerza hacia su rodilla y lo hice perder el equilibrio tal vez destrozando su rodilla en el proceso, en cuanto grito yo solo corrí lejos de ahí.

Escape lo más rápido que pude sin mirar atrás y en cuanto vi el enorme portón supe que no podría salir sin un poco de amenazas e intimidación. Tome el arma que Paul consiguió para mí e hice lo que cualquier fugitivo acorralado haría, tome un rehén.

Los hombres de seguridad que venían de la cabina del portón se detuvieron y miraron tras de mí. — Scarlett, no hagas estupideces. Baja esa arma. — Seguí apuntando a mi cabeza. — Quiero que abran ese maldito portón, se hagan a un lado y dejen que me vaya, puedo escucharte cojear desde aquí, no serás tan rápido como para evitar que me vuele los sesos, Nikolai.

Lo escuché maldecir en ruso y fue como música para mis oídos, le he ganado cuando se suponía que era inalcanzable e invencible para mí. — Abran la puerta, déjenla ir. — Uno de los hombres regresó corriendo a la cabina y el portón comenzó a abrirse, camine sin dejar de vigilar al otro y pase junto a él dejándolo atrás, corrí hacia el portón y me apresure a salir, luego solo corrí en la dirección en la que vine.

¿A dónde iba ahora?

Desde hace tiempo esta ciudad ya no se sentía como mía, ya no era como mi patio de juegos, el lugar que conocía como la palma de mi mano y donde podía conseguir refugio en cualquier parte. No podía volver con esa familia, Nikolai estaba enamorado de esa mujer que era igual a mí y no quería arriesgarme a que me confundiera de nuevo en otra de sus borracheras. ¿Qué pasaría si estuviera demasiado ebrio para reconocerme y esta vez nadie viniera a salvarme como aquella vez? Yuri no siempre estaría ahí, Nikolai podía perder la razón en cualquier momento.

Al ver ese retrato entendí los comentarios extraños de todas esas personas. Yo era igual a esa mujer y esa mujer era igual a Nikolai y Angel. ¿Quién era? Tal vez una sobrina o prima de Nikolai, o una hermana. No lo sé y realmente no sé si quería saber y entender la historia de la familia, ya no me interesaba pero tal vez era necesario porque si entendía el pasado de Nikolai y la familia podría entender su fascinación y obsesión conmigo. Podía preguntar, pero solo una persona me respondería.

— Angel.

— ¿Scarlett? ¿Pasa algo? Suenas nerviosa.

— Fui a casa y entre en el despacho. — No hubo respuesta del otro lado al principio y el silencio parecía demasiado largo. — ¿Angel?

— Estoy aquí cariño. ¿Estás bien?

— Necesito un lugar seguro, creo que necesito ir con Jack.

— ¡No!

— Tengo que ir…

— No, no vayas con él ¿Crees que no lo sabía? Su abogado tenía toda la información sobre Nikolai y nuestra familia al instante en que él se la pidió luego de que se conocieron en ese restaurante. — ¿Cómo sabía él donde conocimos a Nikolai? Más importante aún ¿Cómo sabía de Marshall y lo bueno que es consiguiendo información? — ¿A dónde esperas que vaya? — Otro silencio incómodo. — Sé que tienes preguntas, te enviare una dirección, nos veremos ahí en una hora.

Colgó y luego recibí su mensaje, me dirigí ahí, es un parque en Queens y no sé por qué Queens, pero es lo suficientemente discreto para que él pueda mantener su misterio y secretismo. Me dirigí a ese lugar, estaba nevando y sería una noche bastante fría, esperaba que no nos quedáramos mucho tiempo a la intemperie.

Llegue primero y comenzaba a maldecirlo por tardar tanto en llegar pero justo cuando planeaba irme apareció detrás de mí. — Vas a congelarte sentada en ese columpio. — Me aferre a mí misma con más fuerza. — No fui yo la que eligió un jodido parque. — Se encogió de hombros. — Lo siento, no quería arriesgarme a que nos vieran juntos en un lugar público.

— ¿Por qué es eso Einstein?

— Porque Nikolai me mataría y no sé qué te haría a ti.

— ¿Por qué querría matarte?

— Porque soy el recuerdo de lo que perdió hace tanto.

Qué curioso, yo pensé eso mismo sobre mi hace menos de dos horas.

— Eres el hijo de esa mujer en el retrato.

— Soy el hijo de su hermana.

Vaya mierda, esperaba que la situación no fuera tan desagradable, esperaba que fuera una prima o sobrina, yo que sé, que el lazo sanguíneo no fuera tan cercano, en el siglo diecinueve las familias casaban a los primos hermanos para mantener la línea de sangre y un montón de tonterías, eso no me parecía mal, pero que un par de hermanos tuvieran un hijo estaba fuera de los límites.

— Así que es cierto, nuestro padre y su hermana cometieron incesto y por eso estas exiliado.

— Estoy exiliado porque exigí lo que me correspondía y Nikolai me vio como una amenaza para su niño mimado, me hizo a un lado desde que Yuri nació y me quito todo lo que me correspondía por derecho. Quiso dárselo a él.

Las cosas iban peor y peor. ¿Por qué nunca mejoraban? Un padre incestuoso, un hermano con complejo de Edipo y de Caín, otro por el que me sentía atraída y un par de hermanas que cada una era más rara que la otra y una quería aniquilarme, el único del que no puedo quejarme es el bebé pero no sé qué sucederá en el futuro.

— No es mi asunto.

— Por supuesto que lo es. Hizo a un lado a Yuri en cuanto tu apareciste, te convertiste en la heredera universal ¿Sabías que tú te harás cargo de las empresas fachada y todos sus negocios, no solo los ilegales? Serás la presidenta de la naviera, la socia mayoritaria de todas las multinacionales y corporaciones a su nombre y además la jefa de la mafia en un futuro.

Me dijo que tendría un papel importante en el manejo de los negocios legales, por eso también me enseñaba sobre administración de empresas y todo eso, pero nunca dijo que sería la jefa de todo su imperio.

— ¿Por qué hace todo eso?

— Porque cuando ella vivía le prometió hacerse millonario, sacarla de Rusia y cambiar sus papeles para que ella fuera alguien más y no su hermana, así podrían casarse y dirigir un imperio juntos. Le prometió que sería la reina de todo lo que él consiguiera y no pudo cumplirlo porque fue asesinada luego de que el abuelo lo enviara al ejército para distraerlo.

— ¿Nuestro abuelo ordenó que la asesinaran?

— No, quería enviarnos lejos mientras él estuviera en el ejército, nos escondió en nuestra cabaña de veraneo mientras preparaba todo para sacarnos de Rusia y enviarnos a donde él no pudiera encontrarnos. Pero falló en un negocio en el que personas muy poderosas y malas invirtieron. — Su expresión se distorsionó y pareció que recordó algo desagradable. No siguió hablando.

— ¿Qué pasó? — Pregunte con miedo.

— Ella los vio por una ventana, logró esconderme en una vieja estufa ornamental.

Se levantó del columpio junto al mío y se alejó dándome la espalda. Creo que recordaba lo que paso, no sé qué edad tenía pero debió escuchar todo lo que le hicieron, tal vez incluso vio lo que pasó y debió ser horrible. Estos hombres no se alteraban con facilidad, no hasta este punto.

— ¿Qué tiene que ver su promesa conmigo? — No respondió de inmediato, recuperó la compostura y luego se giró hacia mí otra vez. — Quiere que tú seas la sustituta de su antigua reina. — Me congele pero no por el frío. — Te quiere a la cabeza de todo, pero no sin él. No sé cuándo pero estoy seguro de que se deshará de la suka que tiene por esposa y luego te pondrá en su lugar, en el lugar que cree que te corresponde por derecho y herencia. Junto a él, como su mujer.

Mi política siempre fue no vomitar la comida, no sabía cuándo podría volver a comer, pero justo ahora, las náuseas eran más fuertes que mi filosofía de vida. — Tranquila, no voy a permitir que nadie te lastime, Detka*. Tengo un plan, vamos a irnos lejos a donde nadie nos conozca, comenzaremos de cero y haremos una vida, una feliz donde nadie nos lastime.

No sonó para nada descabellado y no sabía si debía preocuparme porque no sonara así. — No voy a abandonarte. — Se acurruco frente a mí. — Sé que no quieres alejarte de ese irlandés, pero él tampoco es bueno para ti y cree que nunca te alejaras, por eso sigue lastimándote.

— No sabes nada sobre Jack.

— Sí, se mucho sobre él y sé que siempre que te sientes acorralada corres hacia él, es por eso que no hace nada para ser bueno contigo, porque cree que siempre irás a él. Pero me tienes a mí y ya no necesitas depender de nadie, trabajaremos juntos para tener una buena vida.

Tomo mis manos y no supe cómo reaccionar. ¿Jack creía que siempre iría a él? No quería depender de nadie y todo este tiempo eso es lo que sentí que estaba haciendo, dependiendo de Jack para solucionar mi vida. ¿Me deje llevar por la sensación de seguridad que me producía y me olvide de mi misma?

No tenía idea de que hacer, pero esto era justo lo que quería, un nuevo comienzo y alejarme un poco para saber si Jack era lo que yo necesitaba y quería en mi vida. Tal vez la única forma de saber eso era si me iba por un tiempo.

— Entonces vámonos. — Su sonrisa fue enorme y no pude evitar sentirme un poco aturdida. Se veía tan feliz. — Sí, eso es. Tengo que hacer algunas cosas y terminar de preparar el viaje, tendrás que esconderte mientras hago todo eso, pero el domingo en la noche podremos irnos.

— Me esconderé pero necesito provisiones. Debes comprar comida enlatada, soda y agua para mí porque podrían reconocerme a mí si aparezco en los videos de seguridad de cualquier parte. — Asintió. — Iremos a algún lugar a comprar todo, te quedarás en el auto.

Compro todo lo que le pedí, tenía el lugar perfecto para esconderme, me tomó mucho tiempo encontrarlo luego de que me enterara de que Marshall puede rastrear a quien sea en donde sea, me asegure de que no hubiera cámaras en los alrededores del edificio que se usaba como depósito, siempre me gusto tener un lugar donde guardar cosas importantes, un lugar en el que pudiera quedarme si no había dinero para un cuarto de hotel, la bodega es lo suficientemente grande y no aparece en internet, es una zona algo peligrosa en el Bronx, pero es ese tipo de lugares donde la discreción es lo primero. Solo esperaba no escuchar gritos o algo parecido en medio de la noche.

Luego de comprar todo le dije que me dejara en un lugar que estaba en la dirección contraria de la bodega a la que me dirigía. No me gustaba que nadie supiera de mis escondites, es por eso que eran escondites, porque nadie los conocía y podía estar medianamente segura por un par de noches.

Me iría, pero sé que regresaría porque algo me decía que lo que sentía por Jack no solo era un romance de adolescente, solo necesitaba un tiempo para mí y para saber mis verdaderas prioridades en mi vida.

Detka: bebé