Todos Solo Queremos Sobrevivir

Sobrevivir, ese siempre fue él plan principal en su pequeña mente de niña pero desde que había conocido él aire libre, había tocado con sus pies descalzos aquella tierra negra y olido él aroma a pasto mojado él objetivo ya no era él mismo.

Hizo lo imposible para mantenerse viva y lograr poseer la tan anhelada libertad, cada peldaño que piso, cada escalón que subió fue para su propio deseo egoísta, tal vez.

Pero ahora no se movía por ella, no, ahora ella tenía personas a las cuales proteger y cuidar, ahora las agujas nuevamente habían cambiado moviéndose en su contra aunque ya no importaba demasiado.

Con ese solo pensamiento de supervivencia, no propia si no de alguien más llegó al campamento aun si ya había perdido la conciencia se siguió moviendo y hasta que no sintió él aroma de alguien conocido no se detuvo.

Eva y Mia se sorprendieron con la escena, él lobo blanco había caído delante de ellas, sin antes, dejar de forma delicada a Isis en él suelo. La mayor fue la primera en reaccionar y rápidamente agarró entre sus brazos a la peliverde cubierta de sangre trasladando la así a la ambulancia que tenían preparada de antemano.

La peli marron solo espero a que Sara volviera a su forma humana y se levantara como siempre, pero él tiempo pasaba cuando se dio cuenta que un gran charco de sangre empezaba a aparecer en él suelo y que la peliblanca no daba señales de despertar.

En ese momento se alertó, algo andaba muy mal, así que se acercó rápido al cuerpo de la omega y tomó su pulso que sorprendentemente se estaba haciendo más lento.

-Qué está pasando?-, fue lo que se preguntó cuando la sangre empezó a manchar sus manos.

Nadie sabía nada sobre ese pequeño fallo en la peliblanca, por lo tanto fue una gran sorpresa para la beta ver cómo se desangraba como cualquier humano común y entonces rápidamente la subió a una de las camionetas y la llevó lo más rápido que pudo al hospital.

-Resiste Sara, por favor-, fue lo que repetía una y otra vez como si la pudiera escuchar.

Todos en la organización se sorprenderían de la cara de preocupación que tenía Mía en ese momento, porque todos sabían bien que la omega nunca fue de su agrado pero muy en él fondo la de ojos lila la quería y por mucho que no quisiera admitirlo la respetaba, así que verla muerta nunca fue lo que quiso y nunca lo será.

Los ojos carmesí se abrieron después de un tiempo para mostrarle aquella habitación blanca de hospital y eso la alertó por alguna razón, así que se sentó y de forma apresurada se quitó la intravenosa para salir a buscar a Isis, pero una voz suave la detuvo.

-Sara-, ese leve llamado fue suficiente para que ella retrocediera y mirara a la peliverde con emoción.

-Isis-, soltó antes de ir a abrazarla.-Cómo te encuentras?¿Te sientes bien?¿Te duele algo?-, empezó a hablar mientras la inspeccionaba con la mirada.

La mayor solo soltó una leve risita y dijo.-Eso debería preguntarlo yo-, esto sorprendió algo a la menor.-La que estuvo inconsciente por dos semanas y cinco días fuiste tú-, declaró ante la sorpresa de la omega.

Al parecer está vez había tardado más en recuperarse al utilizar su última carta y con la alta pérdida de sangre que tuvo debió ser aún peor para su cuerpo el poder regenerarse por sí solo.

-Oh vaya-, soltó la peliblanca ante tal revelación que la podría llegar a poner en peligro.

-Qué sucedió?-, preguntó sin más la mayor sabiendo bien que Sara sabía a lo que se refería.

-También me gustaría saberlo-, dijo Eva entrando.

-Pues ya somos tres-, habló la peliblanca como si no tuviera idea de lo que pasó.

-Sara, no nos mientas-, soltó la peliverde sabiendo bien que quién más conocía él funcionamiento de ese cuerpo era quien lo poseía.

-Eso no es importante-, dijo rendida porque sabía que aunque tratara de mentir Isis siempre sabría si estaba mintiendo, no por nada era su madre.

-Tú enserio colmar mi paciencia-, hablo algo enojada Eva.-Estuviste apunto de morir así que…

-Y eso que?-, soltó la omega interrumpiendo la.-Traje a tú amada de vuelta y eso siempre fue lo que más te importo, así que no me digas que ahora te preocupas por mi.

-Sara no estamos hablando de eso ahora-, contesto la de ojos negros.-Tú pudiste haber..

-Muerto?-, comentó sarcásticamente.-Desde que nací siempre hubo la probabilidad de que muriera y aquí me ves, así que sea lo que sea que esté escondiendo, no es ni será de gran importancia-, dijo de forma segura.-Además ya estoy bien-, y señaló su brazo donde antes estaba la intravenosa y no había ninguna marca.

Isis y Eva se miraron como si ninguna de las dos se creyera lo que acababa de decir la peliblanca pero lo dejarían pasar por él momento ya que sabían que esto no iba a pasar desapercibido de los demás y menos de Mia y Ley que la harían hablar sin importar que.

-Si tú lo dices-, fue lo único que soltó la de mirada negra calmando se un poco.

Después de eso nadie volvió a hablar del tema, pasaron dos días y le dieron él alta a Sara, la cual tenía que pensar en que hacer primero pero por suerte todo ya había sido decidido cuando, apenas llegar, la habían llevado a las oficinas de la organización.

Otra vez estaban ahí todos exceptuando a las dos betas y a Lili que aún estaba en observación.

-Me alegro de que estés bien Sara-, dijo el presidente sin ninguna pizca de alegría real.

-Lo mismo digo, aunque pronto no lo estará-, soltó la peliblanca con una leve sonrisita que solo llamaba al caos.

-Por favor compórtate-, soltó Ley.-Tenemos que hablar de cosas más importantes.

-Oh de lo que hablaré es super importante no te preocupes.

-¿Qué puede ser más importante que él hecho de que cinco este cazando a la organización?-, pregunto Mia dando a entender que nada era más importante que eso.

-Pues si él hecho de que puede revivir a personas no les molesta entonces están jodidos-, contestó de forma irónica sorprendiendo a todos por igual.

-¿Qué acabas de decir?-, preguntó Seth.

-Ahora si están interesados?

-Sara-, dijo Ley para que dejara de jugar.

-Okey, no te enojes-, soltó divertida.-Resulta que cinco creó una vacuna que funciona de la misma forma que funciona mi regeneración, eso quiere decir que-, dijo esperando a que alguien terminara la oración.

-De que se pueden curar de todas las heridas que quieran-, habló Seth.

-Exacto y no solamente eso-, dijo levantándose de su asiento.- Si no que por mucho que matemos a sus hombres él los traerá de vuelta una y otra vez mientras que nosotros solo perdemos a los nuestros.

Al decir eso todos empezaron a ver lo grave que era lo que la peliblanca decía, aunque la cantidad de personas que pudiera rescatar con esa vacuna fuera mínima seguía siendo un gran peligro ya que la mínima cantidad de hombres que tuviera cinco podría ser muy letal para la organización y principalmente para ellos que eran la fuerza principal.

-Aunque ya todos debieron pensar en lo que dije-, volvió a hablar la omega.-Hay una parte muy ligerita que talvez no sepan-, empezó a decir mientras caminaba alrededor de la mesa.-Resulta que antes de que todos ustedes fueran reclutados para él grupo Ten, yo vivía en otra parte de la organización donde hicieron diferentes cosas conmigo, no es así presidente?-, dijo llevando toda la atención hacia él nombrado.

-Si eso es verdad, pero a qué quieres llegar con eso?-, habló sin dejar su semblante serio.

-Pues dígales a ellos que es lo que hacían porque se que usted lo debe saber muy bien ya que siempre estaba presente.

-Eso no es necesario-, soltó algo nervioso viendo a todos los presentes.

-Padre-, dijo Ley con una mirada que demostraba duda, compresión y algo de nerviosismo de lo que fuera a decir.

-Vamos-, habló Sara poniendo sus manos en los hombros del alfa mayor.-Tú hijo está muy interesado de lo que vayas a decir.

-Experimentos-, susurro con la mirada gacha.

-Espere, que?-, dijo Seth algo confundido.

-Lo que realizamos fueron-, tomó una gran bocanada de aire antes de soltar la verdad.-Experimentos.

Dichas estas palabras todo él lugar se sumergió en un profundo silencio donde ninguno de los presentes supo qué decir.

Una de las razones para desmantelar la antigua organización fue por los experimentos inhumanos que realizaban en niños y de la necesidad de matarlos cuando estos se salían de control por la alta probabilidad de que pudiera herir civiles o de que se pasaran a un bando contrario que buscaba su destrucción.

Pero principalmente este motivo había sido presentado por un joven de pelo negro llamado Ley él cual había encontrado los documentos en la oficina de su padre él cual le nego rotundamente que estaba envuelto en ellos y que era la primera vez que veia aquellos papeles.

-Vaya parece que ni tu hijo sabía de esto-, dijo viendo que él pelinegro tenía una mirada, no solo de sorpresa, sino que también de decepción.-Pero entiendo él sentimiento de traición que deben de sentir todos ahora mismo.

-Si querías vengarte por lo que hicimos al traerte aquí no era necesario llegar tan lejos-, hablo Mia.

-Oh no, no te confundas lo único que estoy haciendo es devolverles él favor de haberme abierto los ojos de las personas que me rodeaban-, dicho eso la oji lila se empezó a enojar por la sonrisita que mostraba la menor.

-Entonces con qué necesidad nos contaste esto?-, preguntó Seth.

-Pues cuando acabamos de eliminar a toda la basura de Ten, busqué al presidente él cual tenía toda la información de los experimentos que me realizaron y en esos papeles también se encontraba lo de mi regeneración-, dijo soltando los hombros del mayor.-Los cuales habían sido eliminados completamente de la faz de la tierra para que nadie nunca pudiera replicar lo que me hicieron y a cambio yo no contaría que él fue parte de los experimentos, pero al parecer alguien no cumplió su parte.

Y de esa forma todos se dieron cuenta de que la persona en quién más había confiado en aquella época como aún lo hacían hasta ahora, era solo un vil traidor desde hace tiempo.

-No, esperen-, dijo él presidente de forma nerviosa.-Yo no di ninguna información de ese tipo a cinco-, soltó como última carta.

-Lo sabía-, hablo Ley él cual quería alegrarse por lo que su padre decía pero le resultaba algo imposible.-Él no pudo hacer eso.

Sara soltó una leve risita y dijo.-¿No escuchaste? acaba de decir que no dio específicamente esa información-, y con eso dicho las esperanzas de Ley se derrumbaron.

Era su padre, era la persona que más admiraba en este planeta, él era su guía y su maestro, él era su héroe pero todo se había derrumbado de repente en menos de veinticuatro horas y ahora ya no sabia que hacer sin él.

-Ahora dirás que información si le diste a cinco-, dijo Sara viendo al presidente.-Pero antes, Mia llévate a Ley de aquí-, eso sorprendió algo a los presentes ya que la omega no era de llamarlos por sus nombres, pero era cierto él alfa sin darse cuenta estaba soltando sus feromonas muy fuertes a causa de la impresión y esto molestaba mucho a la peliblanca por su género secundario.

-No-, dijo él pelinegro.-No me iré, yo también quiero escuchar lo que tenga que decir y también quiero saber él porque.

-Como quieras-, hablo Sara.- Pero controla tus feromonas o yo misma te sacare-, él alfa solo asintió.-Bien, ahora te escuchamos presidente.

-Lo único que le di a cinco fueron nombres de la gente que trabajaba en la organización antes-, soltó nervioso.

-Y en que trabajaban estos ex miembros?

-En investigación genética.

-Cómo sobrevivieron?-, dijo la peliblanca empezando a enojarse, ya que pensó que había eliminado a todos.

-Eso-, dudo por un momento si decirlo o no.-Yo los ayude a escapar de ti.

-Ahora ya entienden porque siempre quise matarlo-, hablo soltando su sed de sangre.

-Sara tú también deberías controlarte-, dijo Seth también enojado pero no era él momento de ello.

-Porque lo hizo?-, preguntó está vez Mía.

-Porque debía proteger a mi familia-, contestó.

-Toda nuestra familia sabe defenderse sola y eso lo sabes muy bien padre ya que tú mismo nos entrenaste-, habló Ley está vez cambiando su semblante.-Nuestras casas están ocultas y no es fácil encontrar información de nosotros ya que ocultamos todos nuestros pasos, así que, ¿a qué te refieres padre?-, dijo está vez demostrando su enojo.

-Hijo yo siempre los quise, lo que sea que estés pensando yo lo…-, empezó a hablar nerviosamente y sin sentido levantándose de su asiento tratando de agarrar la mano de su hijo.

-Responde-, soltó él alfa alejándose.

-Eso-, y dirigió su mirada a todos los presentes pidiendo ayuda, pero ninguno estaba dispuesto a extenderle la mano.-Eso…-, dijo cayendo rendido al suelo.-Tienes que ponerte en mi lugar hijo, soy un alfa y tú madre también lo era, ella jamás necesito mi protección, ella no satisfacía mi instinto…-, empezó a hablar desesperadamente tratando de justificarse.

-Cállate-, dijo él pelinegro.

-… por esa razón, cuando apareció ella que necesitaba mi protección yo no pude evitarlo, fue un desliz pero tú madre seguía día a día demostrando que no me necesitaba...

-Callate.

-... escúchame hijo, todo esto jamás hubiera pasado si ella hubiera sido…

-¡Que te calles!-, grito fuertemente como lo haría un típico alfa imponiéndose, soltando furiosamente sus feromonas sofocando a los presentes, excepto por Sara que ni se inmutaba por lo que pasaba.

La madre de Ley era originalmente la dueña de toda la organización pero ella había dado su vida cuando trataron de matar a su padre y por esa razón él se había quedado con todo, si su madre hubiera sabido de su traición él no sería nada ahora.

Pero lo más lamentable es que todos sabían del sacrificio realizado por la líder original y que por ello todos trataban de proteger al líder que dejó cuando se fue.

-Llévenselo-, dijo Ley volviendo a poner su cara que habitualmente tenía de poker levantándose de su asiento.-Lleven al presidente al calabozo y saquen cada uno de los nombres de la gente que entrego la informacion de los experimentos-, dicho eso miro a Mia y los dos empezaron a caminar hacia la salida.

-Hijo, espera-, se lanzó desesperadamente agarrando la pierna del pelinegro pero ya era muy tarde para llorar y suplicar.-Tienes que entenderme, solo trataba de sobrevivir.

-Oye idiota-, hablo la peliblanca separándolo de la pierna del mayor con facilidad.-Todos solo tratamos de sobrevivir-, y dicho esto la puerta se cerró dejándolo solo con dos torturadores expertos.