INDICIOS, MAS NO PRUEBAS
Luego del encuentro con la prensa, nos reunimos a puerta cerrada para discutir los pasos a seguir a partir de ahora. Tras la reacción de la población, los políticos se han puesto sobre nosotros ejerciendo una presión innecesaria con el fin de darle una respuesta a sus electores, estamos en fechas próximas a elecciones y no ha sido bien visto que las autoridades se vean envueltos en un escándalo como este.
Mi equipo me espera en la sala de juntas, Larson también estará allí, no se con que cara mirarlo ya que estoy consciente de que debería estar al tanto de lo que sucede detrás de todo esto, pero pienso que no es el momento, debo hablar con Isabelle antes de eso y llegar a un acuerdo con ella para poder manejar esto con bajo perfil. Si le muestro lo que tengo al capitán este querrá interrogarla y eso la pondría sobre el tapete a la vista de todos y es lo que menos deseo.
Lo peor de esta situación es tener que mantener mi rostro frio frente a este sujeto que nos ha engañado a todos, quisiera molerlo a golpes y luego encerrarlo de por vida en una celda oscura y aislada, pero por ahora deberé callarme y esperar el momento adecuado para destapar todo.
Ya estamos todos en la sala, el idiota del pasante se ubica agazapado al fondo del salón sosteniendo la misma postura de siempre, nadie se imagina que tras esa mascara se esconde un ser perverso y calculador, que se ha burlado de nosotros por meses. Deseo con fervor que llegue el día en que pueda desenmascararlo frente a todos y llevarlo a prisión. Por ahora me limito a observarlo con disimulo leyendo su lenguaje corporal y repitiéndome la misma pregunta ¿Cómo pudo engañarnos?
He ordenado a cada agente de mi grupo revisar nuevamente las evidencias, las estamos analizando una por una intentando deducir la información que nos pueda ofrecer. Uno por uno va exponiendo sus ideas mientras los demás opinan, yo tomo notas de los detalles mas puntuales para revisarlos mas tarde con calma, sin embargo, una voz conocida llama mi atención.
- Teniente… - me parece escuchar.
- Ferro – es el capitán - ¿Estas prestando atención?
- Capitán… - veo que me mira interrogante.
- ¿Me puedes decir donde estas? – Larson formula, yo lo veo extrañado - Hemos estado hablándote desde hace 5 minutos, tu cuerpo esta aquí pero tu mente quizás donde…
- Lo siento, me distraje un momento – respondo pasando las manos por mi rostro.
- Decía que todos los asesinatos responden a un patrón excepto uno, este… -
Finalmente, alguien se da cuenta y ha logrado deducir lo mismo que yo. Quisiera darle todos los detalles que he reunido, pero es peligroso con la presencia de este tipo aquí.
- ¿Un amante? – sugiero buscando desviar el tema hacia allí.
- Tal vez… Deberíamos interrogar de nuevo a los testigos de esa noche, empezando por los trabajadores del club.
Perfecto, ahora tendré una excusa para llamarla a declarar sin ponerla en riesgo.
- Hace falta una orden para registrar el lugar, en aquella oportunidad no pudimos hacerlo.
- ¿Qué esperas encontrar? – cuestiona serio el capitán.
- No lo se, quizás cuando lo vea sepa que es – mi mira no muy convencido pero acepta.
- Llamare al juez – responde Larson para luego retirarse.
- En cuanto este la orden, nos volveremos a reunir – le digo al resto del grupo dando por terminada la reunión.
Me volteo a recoger algunas cosas de mi escritorio cuando siento una mano en mi hombro que me hace respingar.
- ¡Myers! – veo como me sonríe falsamente.
- ¿Usted cree teniente que el fallecido tenia esposa? – pregunta sospechosamente el pasante.
- Es una posibilidad, por ahora no podemos descartar ningún indicio.
- Cierto – responde bajo.
- Nos vemos mas tarde – le indico buscando deshacerme de él.
No entendí a que vino ese señalamiento, pero fingí no prestar atención, me conviene que siga creyendo que no se nada sobre él, así podre seguiré observándolo en espera de que cometa un error.
Por ahora salgo de mi oficina, estoy famélico, desde el café que tome en la mañana no he vuelto a probar nada semejante al alimento. Con esa idea me detengo frente a un lugar muy conocido para mi, no recuerdo cuando fue la ultima vez que estuve aquí, pero mis pies parecen recordar el camino porque sin pedírselo me trajeron hasta la puerta.
Están las mismas chicas que conocí mientras salía con Isabelle, una de ellas me saluda con un ademan al cual correspondo de igual forma. Tomo asiento en una mesa para dos y espero a que me atiendan. Una joven que no había visto antes se me acerca a tomar mi pedido que consta de un café, un par de croissants de jamón y una porción de pastel de chocolate. Minutos después una de sus amigas es quien me sirve.
- Buenas noches agente – me saluda amable.
- Hola – respondo tratando de sonar amable.
- ¿Aún sigue con Isabelle? Desde aquella tarde que se desmayo no supimos mas de ella – comenta triste.
- Ella esta bien, ese día salió del hospital y no pudo seguir trabajando – digo con pesar – Eh…
- Rita…
- Rita me puedes contar que sucedió esa tarde – intento saber.
- Estábamos trabajando las tres, recuerdo que en las noticias hablaban sobre lo que ocurrió en esa fábrica del centro, recuerdo ver que miraba su móvil y su rostro se deformo de la impresión, luego de eso cayo inconsciente, la auxilie, llamamos a emergencias y luego vinieron por ella.
- ¿Alguien la acompaño?
- No, yo quise ir pero Betty hubiera quedado sola con todo el trabajo, me quede con su móvil para llamar a algún familiar pero se bloqueo y no supe como abrirlo.
- ¿Aun lo tienes? Digo su móvil, podría llevárselo.
- Claro, espere a que ella viniera por el pero nunca lo hizo.
Antes de irme, la chica me entrega el móvil de mi exnovia, le agradezco asegurándole que su amiga esta bien y que seguramente vendrá pronto a verla. Al llegar a mi departamento trato de encenderlo pero esta sin batería, ha pasado mucho tiempo desde que se usó, así que deberé esperar a que se cargue para revisarlo.
A la mañana siguiente, me despierto con una llamada entrante que me hace saber que ya tenemos la orden del juez, me pregunto como se las arreglo Larson para conseguirla tan rápido.
- Amenazándolo con que si conseguimos evidencia que inculpe a los Petrov en esto, tomaremos su colaboración como un atenuante, ya que pertenece a la nomina de los rusos – fue la respuesta de Larson ante mi interrogante.
Estamos en camino a la oficina principal de Universe Inc., grupo empresarial de los Petrov. Al llegar, solicitamos ver a Ilya Petrov, el cual nos recibe con cara de pocos amigos en su oficina, la cual cambia a una indescifrable cuando le informo el motivo de la visita.
- Este joven, es su hermano Alain – le acerco la foto rodándola sobre su escritorio – Tomare su silencio como una confirmación de lo que digo – eleva sus ojos grises hacia mi – Fue asesinado una noche hace ya 7 meses en un callejón de su club, su cuerpo fue robado en circunstancias extrañas de la morgue federal al igual que la evidencia reunida – continuamos la batalla de miradas con él sin pronunciar palabra – Al parecer alguien no estaba interesado en que investigáramos el caso.
Petrov se reacomoda en su asiento apoyando ambos codos sobre el escritorio sin dejar de observarme ni cambiar su expresión.
- Supongo que piensa que tengo algo que ver en ello – expresa sarcástico – La pregunta aquí es ¿Cómo alguien pudo robarle tan descaradamente y sin consecuencias?
- Alguien con habilidades y contactos – espeto
- Alguien como yo, seguro piensa que tengo que ver con esa pérdida – continua – La verdad es que no me interesa mucho cubrir el crimen de alguien que no conozco, porque tengo entendido que ese cadáver no llevaba identificación – finaliza dándome a entender que no obtendré mucho de él.
- Fue un hecho que ocurrió en su club, así que debería interesarle –
- Ya la prensa lo olvido y mis clientes también, así que no tengo interés en remover esa historia de muertos y aparecidos – se burla, apoya su espalda en el asiento mirándome superior, como si se tratara de un rey.
- ¿Qué me dice de Isabelle Petrova? Tengo motivos para creer que estaba relacionada con el occiso – esta vez su postura es de alerta y su semblante enojado, en mis labios de dibuja una media sonrisa – Creo que ya tengo su atención – me sonrió de vuelta – Sabe que ella me contacto, creyó que no era seguro hablar conmigo en mis terrenos así que me llevo a los suyos enviándome esa invitación al club donde usted salvajemente y sin mediar palabras me golpeo, sin al menos permitirme saber exactamente de que quería hablarme – aprieta su mandíbula y me mira con ira.
- ¿Qué desea con ella? – inquiere.
- Hablar, legalmente deberíamos hacerlo en la estación, pero estoy dispuesto a que solo sea una conversación entre nosotros y si tiene algo que sirva a la investigación, entonces lo haremos oficial – aseguro – Sin embargo, alguien debe ir a dar una declaración ya que es lo que ordena el juez, así nos evitaremos inconvenientes, sobre todo usted.
- ¿Cree que me interesa la palabra de un juez?
- Debería, no cumplir con ese mandato nos obligara a investigar la razón, eso representa… Investigarlo a usted y su empresa –
- Mañana iré con mis abogados – dice ya sin mirarme y tomando la orden escrita en sus manos – con respecto a Isabelle, lo hablare con ella primero – finaliza.
- Es importante que hable… – me interrumpe
- Casi nadie sabe sobre ella, la he resguardado demasiado bien como para que ahora usted la exponga afectando su seguridad –
- Podemos hacerlo en sus terrenos, seríamos solo los tres – ofrezco.
- Ya veremos –
Da por terminada mi visita, por lo salgo de su oficina para encontrar a los agentes fuera de ella esperándome. Creo haber logrado algo, aunque si Petrov sigue siendo un obstáculo, usare mi as bajo la manga así Isabelle no se negara a cooperar.
Por ahora me retiro a la oficina para poner mis ideas en orden… lo necesito.
Los siguientes dos días nos dedicamos a reinterrogar al personal del Strasti, desde las bailarinas hasta los de seguridad, todos afirmaron no haber visto nada significativo. Revisamos las cámaras de esa noche, pero entre tantas personas no pudimos identificar a nadie. Yo sabía que cara buscar, pero desafortunadamente no lo vi entre la multitud, trate de que el tal Lee me ayudara, pero todos parecen no querer que se desenvuelva este embrollo y se descubra lo que paso. Si no supiera la verdad creería que Petrov o alguien cercano es el culpable y esta siendo encubierto.
Estando a punto de terminar con nuestro trabajo, uno de sus guardaespaldas me conduce hasta una oficina en el sótano del edificio, por mas de que pregunte el motivo, él solo se limito a decir que era una orden de su jefe. Sabiendo que no me daría mas que eso, seguí en silencio hasta llegar al lugar donde me esperaba una mujer.
- Isabelle… -
- Agente, buenas tardes, discúlpeme que lo haya traído así hasta aquí, pero es por seguridad
- Entiendo – digo ocultando el pesar que me genera la frialdad de su trato.
Nos sentamos el uno frente al otro en un pequeño escritorio, sentí el impulso de decirle tantas cosas pero me mantuve profesional.
- Me informo Ilya que desea hablar, aquí estoy.
- Hay muchas cosas que me gustaría preguntar, pero comenzare diciendo lo que se.
Hago un resumen de lo que he deducido hasta los momentos sobre el caso, ella solo me escucha atenta sin refutar nada, afirmando con su silencio que estoy en lo cierto. Luego de terminada mi exposición me atrevo a preguntar.
- ¿Estas casada?
- Lo estuve, desde hace unos años, mi esposo era el hermano menor de Ilya, se llamaba Alain.
- El occiso…
- Si
- ¿Por qué lo oculto?
- Pensó que se trataba de alguna represalia en su contra
- ¿Qué le hizo cambiar de opinión?
- Yo – enarco una ceja interrogante
- ¿Qué cambio?
- Hay detalles que no puedo darle en este momento, pero es importante que sepa que yo vi al asesino de mi esposo, Ilya no estaba en conocimiento de eso hasta que… regrese.
- ¿De dónde obtuvo la información que me dio?
- Alain la dejo, el conocía a ese hombre, tuvieron una relación, pero descubrió su verdadera identidad y supongo que por eso lo mato – asombrado ante sus palabras me atrevo a cuestionar.
- ¿Su marido le fue infiel… con un hombre?
- Si – responde incólume.
- Una última pregunta… ¿Por qué no decirle a Ilya y dejar que él se encargue?
- Le he reprochado en silencio que no actuara, debió al menos investigar, pero ni siquiera eso hizo, así que decidí buscar por mi cuenta.
- Entiendo.
- Gracias por su ayuda teniente – se levanta y va hacia la puerta.
- Isabelle… ¿Por qué no me dijiste quien eras? Tuvimos una relación estando casada, no entiendo.
Me mira con pesar y devuelve sus pasos hasta quedar frente a mi.
- Lamento decirle lo que va a escuchar... no te recuerdo.
- ¿Qué…
- Es un poco difícil de contar, pero le pido perdón si lo dañe, merece una explicación, pero será en otro momento, por ahora le digo “gracias” por ayudarme y ocuparse del caso.
Dicho esto, se retiró dejándome con el corazón más roto que antes.
Saliendo de allí tome la decisión de hablar con Larson, lo cite en un sitio fuera de la agencia, no quería testigos ni la posibilidad de que alguien oyera lo que tenía que decirle.
Cuando nos reunimos, le mostré todo lo que había reunido, le conté sobre Isabelle y como obtuve la información, tardo en salir de su asombro cuando se entero sobre Myers, su furia fue tal que me tomo casi una hora calmarlo para que no corriera a atacarlo tal y como yo deseaba. Luego me hizo la pregunta que mas temí.
- ¿Por qué esperaste hasta ahora?
- Necesitaba confirmar algunas cosas, además de que esperaba tu reacción y temí que arruinaras todo.
- ¡Hay que detenerlo! - exclamó frustrado.
- Lo se, pero no tenemos pruebas y lo sabes.
- Es cierto, en la corte desestimaran todo y saldrá libre.
- Exacto, solo tenemos indicios, mas no pruebas.
- Debemos ser cautelosos
- Si…
Aliviado por ya no cargar con este peso yo solo, junto con Larson, me dispongo a pensar de que manera podemos al fin resolver con bien este caso y llevar a ese idiota a prisión.