REVELACIONES

La llamada que acaba de recibir no le es para nada agradable, pero ante la confesión de Sonia, esperaba que ocurriera en algún momento. Sabe que tendrán que verse, ella lo pidió así, quiso rebatirle, pero sería inútil, de alguna u otra forma, hallaría la manera de encontrarse con Ferro, la conocía muy bien.

Tras aquella conversación de anoche, que deseo fuera mas larga, hubo mucho que quedo sin responder, entre eso, esta el hecho de que su hermano se haya involucrado con un agente de la ley y jamás se lo comentara ni siquiera por casualidad y, sobre todo, que tiene eso que ver con su muerte. Esta visto que no conocía bien a su hermano, a sabiendas de que todos tienen secretos, quizás los de Alain estén por encima incluso de los propios.

Acepto su petición de dejarla acercarse a la oficina en busca de su laptop, según lo que indico, hay cosas que es mejor verlas que oírlas, pero esta tardando mucho a su parecer por lo que decide ir por ella. Sorpresa la suya, cuando abre la puerta del despacho para encontrarla petrificada ante lo que sea que este viendo y bañada en las lagrimas mas desconsoladas que le ha podido ver.

Preocupado, se apresura a llegar hasta ella para ayudarla. Se recuesta sobre el brazo de la silla y la trae hacia su cuerpo para dejar besos sobre su cabeza, por encima de cualquier cosa, desea que sepa que esta allí para ella, que la ama y no la dejara sola, pero es inevitable no mirar hacia la pantalla del computador, es su hermano el que habla, aunque no puede escuchar bien lo que dice.

- Printsessa… ¿Qué sucede? – pide saber, olvidándose del motivo por el que llego allí.

Las palabras se quedaban atoradas en su garganta, por mas que deseaba explicarle, los sollozos no le permitían hablar, así que solo se quedaron en silencio hasta que todo fue calmándose y fue entonces que ella pudo expresarse.

- No se que decirte, creo que es mejor que lo veas por ti mismo – le dice señalando la pantalla.

Busca un asiento y reinicia el video que antes vio ella. Aparece Alain frente a una cámara, por lo visto, fue grabado por él mismo y en esa misma habitación, la fecha indica que se realizó un día antes de su muerte a una hora en la que ya todos dormían. Su rostro demacrado y ojeroso evidenciaba la falta de sueño a la que estaba sometido, seguramente por tantas preocupaciones que para el momento tenía.

“Princesa, se que esta no es la mejor manera de hablarte de este tema, espero poder hacerlo en persona muy pronto, pero ante el mal presentimiento que me ha acogido estos días, pensé en dejarte este video aquí en la carpeta que prepare con tu información personal que te dejo leer cada vez que regresas de una de tus ausencias. Se que llevas mas de un año que no ocurren, pero igual debo estar preparado para alguna eventualidad en caso de Oleg o yo no estemos para responder a las preguntas que sueles hacer. Como ya sabes, tu nombre real es Isabelle Marie Jones, nacida en esta ciudad hace casi 23 años, tus datos sobre tu madre, padre, fecha de nacimiento y otros detalles, los encuentras en la carpeta donde esta todo eso digitalizado. Por ahora eso no es relevante, te aseguro que hay cosas mas importantes de las cuales debemos hablar. Espero que veamos este video juntos y así explicarte todo mejor, pero en caso de no ser así, Oleg te puede ser de gran ayuda, él ha estado conmigo todo el tiempo.

Desde el día que llegaste a mi vida, me diste una razón para vivir, despertaste en mi un sentido de protección que no había experimentado con nadie, al verte en tan mal estado, te traje a casa, nunca considere llevarte a otro lado, ni ocultar tu existencia, estabas cerca de morir de hambre y deshidratación, así que al llegar llame al medico que suele atendernos para que te revisara. Aun sin conocerte me dolió profundamente saber tu condición, fuiste golpeada, abusada sexualmente, estabas inconsciente y de no ser porque llegaste a mi, pudiste haber muerto unas pocas horas después.

Cuando recobraste la conciencia, no recordabas nada, ni siquiera tu nombre, por eso te llame Sonia, era el nombre de mi madre, fue el primero que se me ocurrió y a ti pareció gustarte, así que te llamamos de esa manera y te presente a la familia. Vi sus caras desconfiadas cuando te vieron, no les conté lo que ya sabía, solo les pedí que te aceptaran sin hacer preguntas, que yo me encargaría de investigarte. Oleg, en colaboración con alguien mas, se ocupó de buscar tus datos, realmente no encontramos mucho, solo que tenias unos meses de haber entrado a la universidad y otros detalles menores, lo único resaltante era que fuiste reportada como desaparecida por tu madre y eso nos permitió ubicar a alguien de la familia. Hablamos con ella, le explicamos tu situación, arreglamos un encuentro, pero no la reconociste, ella quiso llevarte, pero tuviste una crisis nerviosa que tuvimos que llevarte con el psiquiatra que ya habíamos contactado para seguir tu caso. Te preguntaras porque un psiquiatra, la respuesta a eso es que tenias periodos en los que te ausentabas y quedabas fija mirando un punto en la pared, pensamos que el ataque que debiste sufrir fue tan intenso que te llevo a perderte en tus propios pensamientos.

Tu madre no quería dejarte ir, pero la convencimos, mas bien obligamos, a que te dejara con nosotros. El tiempo fue pasando mientras investigamos lo que te ocurrió, ya el doctor nos había advertido de la posibilidad de un trauma y efectivamente tuvo razón. Nos llevo meses saber que fue lo que paso, no tenias amigos que pudieran ayudarnos, así que fue difícil conseguir información. No voy a darte detalles de como logramos saberlo, lo importante es que supimos que fue y quienes eran los responsables…”

Ambos miraban atónitos el video, prestando atencion a cada palabra dicho por el hombre allí. Un sollozo desvía la mirada de Ilya hacia Sonia, quien aun no paraba de llorar, intento consolarla, pero con una seña, lo insto a seguir viendo.

“…lamento decirte pequeña, que unos hombres abusaron sexualmente de ti, quizás no te suenen los nombres o quizás si, fueron cuatro, uno de ellos, el líder, al parecer estaba enamorado de ti y ante tu indiferencia, decidió que lo mejor era tenerte por la fuerza. Su nombre es Raven, fue tu compañero de escuela por varios años al igual que sus cómplices John, Emmet y Devon, según oi de sus propias bocas borrachas, se turnaron para… imagínate para que. El primero fue Raven, luego otro chico, después Devon, su mejor amigo y finalmente el otro. Cuando terminaron, creyeron que estabas muerta y te dejaron allí, después de eso no se que paso porque no hubo forma de saber, pero lo siguiente es que llegaste hasta la calle del club donde te encontré. Sobre ellos te diré que capturamos a tres de ellos, por primera vez, le pedí un favor al que conocen como El Torturador, quien extrañado por mi petición me apoyo sin hacer preguntas, yo creo que de haber sabido a quienes tenia en sus manos, no le habría alcanzado el tiempo para destrozarlos una y otra vez. El te ama, nunca pude decirle todo esto porque se que será terrible para él, pero ya de eso hablaremos luego”.

Al escuchar tal cosa, aprete ambos puños deseando golpear a alguien, de haber estado vivo, de seguro habría sido el quien recibiera unos cuantos. ¿Cómo pudo guardarse semejante información? de saberlo, lo habría apoyado y tiene razón cuando dice que el Torturador los habría destrozado una y otra vez. Regreso mi atención al video.

“Esto solo lo sabemos Oleg, el Dr. Weisman y yo, según sugerencias del psiquiatra, esta información dicha toda de una vez, podría hacerte retroceder en tus avances, luego de terminada la terapia, acordamos que te hablaríamos sobre esto poco a poco. El nos explicó que, tras ese trauma, tu mente decidió encerrar todo en si misma y creo una segunda personalidad, lo que el llamo Trastorno Disociativo de la personalidad. A raíz de esa experiencia, se creó Sonia, esta chica dulce que ahora es mi esposa y que ha vivido entre nosotros por 4 años, pero también hemos conocido a la otra, Isabelle, una chica que es todo lo contrario, mientras una es fuerte, decidida, casi atleta, la otra es tímida, insegura, depresiva. Es increíble ver como pueden habitar dos personas en un mismo cuerpo, como si fueran una gemela buena y otra malvada. Quisimos que llegaras hasta tu personalidad original, pero parecías mas cómoda siendo Sonia, así que tu misma decidiste quien ser”

- ¿Quieres parar? – fue lo único que se me ocurrió decir en ese momento, si para mí era duro, no podría imaginar como es para ella. Sonia niega, a pesar del llanto, se mantiene serena y no despega sus ojos de la pantalla.

“…poco a poco, las crisis fueron alejándose, tu mama nos odia por eso, porque preferiste quedarte con nosotros a ser su hija, sin embargo, te llevábamos con ella de vez en cuando, te dijimos quien era ella, pero nos confesaste que no la recordabas y te sentías incomoda con eso porque no es algo justo para una madre. Te concentraste en aprender, estudiar, entrenarte, no sabes lo orgulloso que estoy de ti y lo que has logrado, pero vivo con el temor de que un día quieras irte y ser Isabelle. Sobre el matrimonio, si tienes alguna duda, yo me casé con Isabelle Jones, fue difícil ocultarte el acta de matrimonio ya que insistías en verla y a pesar de que en la ceremonia te nombraron Sonia, en el acta aparece tu nombre legal, así que nuestra unión es legítima, insistí en hacerla en las Vegas para poder encubrir el asunto de tu identidad, se que no permití que tuvieras una boda como la merecías pero aun estabas confusa y no era prudente decirte la verdad. Se que en algún momento te dije que era gay, pero quiero que sepas, que me case contigo enamorado, te amo siendo Sonia o Isabelle, eres la única mujer que ha despertado amor y deseo en mi, las veces que hicimos el amor fue realmente deseado, disfrutaba estar contigo, despertar a diario a tu lado, tener hijos en un futuro, sin embargo, no pude olvidar el hecho de que tu no eras para mi.

Sonare egoísta y quizás me veas como el peor de los hombres, pero hay alguien que te ama mucho mas que yo y lo mejor de todo es que tengo la plena seguridad de que tu también lo amas, lo veo cada vez que lo miras, entre ustedes saltan chispas cuando se encuentran, ambos lo disfrazan muy bien tras una mascara de mal humor, pero se que se quieren y eventualmente tendré que dejarte ir. El se intereso en ti casi desde que te conoció, se que es un mujeriego y a veces patán, pero jamás lo he visto maltratar a una mujer, se que es un caballero y que cuando este listo, luchara por ti. Quiso confesarte sus sentimientos, pero no considere que estaba listo, es mayor que yo, pero a veces tan inmaduro, que temí que las cosas se complicaran y terminaras alejándote de mi, así que me invente lo del matrimonio, te lo propuse delante de él para que no hubiera dudas, quise hacerlo retroceder, en ese momento era lo mejor, lo habría arruinado todo.”

Aprieto mis manos ahora en puños ante la confesión de mi hermano, mi niño. ¿Cómo pudo? Era mi pregunta. Reconozco que para esa época, me mantenía de cabeza en la organización durante el día y por las noches iba de una cama a la otra, consumiendo además grandes cantidades de alcohol y otras cosas. No estaba en mi mejor momento, quizás Alain tenía razón y hubiera arruinado todo, pero igual me sintió traicionado, herido, sabia que la amaba y aun así se cruzo en mi camino, me juzgo sin darme la oportunidad de demostrar que si era merecedor de su amor.

“… espero entiendas lo que hice y no me juzgues, porque te juro Isabelle Petrova, que eres el amor de mi vida y que todo lo hice desde el amor que siento por ti”

Sus palabras taladran mi pecho ahora lleno de ira, años perdidos pudiendo haberla amado como debía, sintiendo remordimientos cada vez que deseaba ser yo quien la llevara a mi cama, tal vez ya tuviéramos un hijo o hasta dos, sería mi reina, mi esposa.

“…se que te dije que era mas un favor para encubrir mi homosexualidad, pero la verdad es que siempre te he querido como mujer, tal vez contigo pase a ser un bisexual, no se, pero lo que importa en este caso, es que mis sentimientos por ti son genuinos y quizás eternos. Creo que pronto tendré que hacerme a un lado, se que Ilya te beso a la fuerza, lo supe porque él mismo me lo confeso, esperaba que también me lo dijeras, pero entendí la razón de tu silencio, no quiero ponerte en la situación de no soportar lo que sientes y termines sintiéndote culpable por serme infiel, solo necesito terminar con algo y luego de eso, te dejare libre para que ames a mi hermano”

Ambos cruzamos miradas en silencio, sonreímos tontamente a sabiendas de que así era.

“…quiero que sepas que luego de casi cuatro años, logre identificar al cuarto agresor, fue una casualidad, lo encontré investigando a alguien mas y cuando supe de quien se trata, desee morir por haberte puesto en peligro, pero que no te quepa la menor duda de que lo resolveré, no se lo dejare al Torturador, esta vez lo hare yo, con mis manos, será la ultima cosa que haga por ti siendo tu esposo. Espero me perdones por haberte sido descaradamente infiel, pero luego de años, volví a sentir atracción por un hombre y quise asegurarme de quien realmente soy y cuales son mis preferencias, pero tras unos meses de estar con él me di cuenta de que el verdadero amor eres tu y no él, ahora menos después de lo que descubrí.

Hay tantas cosas que debemos hablar, espero tener la oportunidad de sostener esta conversación en persona, me gustaría explicarte, que Oleg estuviera presente para dar fe de lo que te digo, ese viejo, que me mata si sabe que lo llame así, te quiere como si fuera tu padre y se que apoyarme ha sido una manera de demostrarlo aun cuando no esta de acuerdo con que te haya ocultado tantas cosas. Deje información sobre este tipo en otras carpetas, espero puedas descifrarla en caso de hacer falta, pero espero me dejes ocuparme de ese asunto porque ese tipo es peligroso y no te quiero involucrada con él.

Por ahora me despido Printsessa, espero entiendas y no me odies, quizás mi actuar no ha sido del todo correcto, pero siempre me ha movido mi deseo de hacer lo mejor para ti y mantenerte segura. Un beso. Te amo”

Ninguno de los dos sabe que hacer con tanta información, es mucho para procesar, sin embargo, eso aclara muchas cosas que hasta ahora se mantenían a oscuras.

- Aun hay algo por aclarar en todo este embrollo – manifiesta Ilya tomando su móvil para llamar a alguien – Y solo hay una persona que puede hacerlo.

Unos cinco minutos después, Oleg cruza la puerta de la oficina y como si ya supiera lo que pediría comienza a hablar.

- La noche en que mataron a Alain, alcance a llegar al callejón donde encontré a la señora sobre su cuerpo, ya el caos comenzaba a desatarse y debía ponerla bajo resguardo. No podía dejar que la vieran así llena de sangre, la tomarían como sospechosa, por lo que solo me quedaba la alternativa de enviarla lejos. La llevé al final del callejón, la cubrí con mi chaqueta, detuve un taxi y la envié a casa de su madre. Luego la llame para que la esperara y regrese al club. No tuve noticias de ella hasta la mañana siguiente donde pude hablar con la señora Mariam, quien tras discutir conmigo un buen rato por el estado en que la señora Sonia llego, termino por decirme que tuvo que darle sedantes para dormir.

- ¿Por qué la dejaste sola? Pudiste haberte ido con ella en ese taxi – cuestiona molesto el jefe.

- Porque ya venía la policía – responde Oleg.

- ¿Sabes quien la llamo? – inquiere el rubio a lo que el mayor niega.

- Creo que fue alguien que estaba en el estacionamiento.

- O tal vez él mismo – susurra Sonia levantando su mirada enrojecida – El se hace pasar por agente del FBI, pudo ser él.

- Después de eso ¿Qué paso con So… Isabelle? ¿Por qué tardo tantos meses en regresar? – insiste Ilya necesitando respuestas.

- La señora Mariam decidió recluirla en una clínica para enfermos mentales, según me dijo, estaba teniendo una crisis nunca vista, no dormía, no comía, tampoco hablaba, estaba perdida, lo malo fue que la señora no quiso decirme donde estaba, ella siempre nos ha despreciado, así que esta fue su oportunidad para alejarla de nosotros – explica Oleg.

- ¿Por qué los odia? – pregunta Sonia.

- Dice que matamos a su esposo, su padre, Dorian Jones – ella quiso saber mas, pero este la interrumpió – Le prometo que luego hablaremos de eso – ella asiente y este continua con el relato – Me tomo semanas ubicarla, cuando lo hice, me infiltre como si fuera un empleado para verla y me di cuenta de que no me reconoció, así que decidí cuidarla infiltrando un par de guardias y visitándola cada tanto hasta que unos meses, recibió el alta y fue a su casa. Ya allí fue mas fácil vigilarla, traje al doctor Weisman y junto con Svetlana la mantuvimos en terapia esperando a que sus recuerdos volvieran, pero fue un día en la cafetería que luego de una fuerte impresión se desmayo y en el hospital me di cuenta de que regreso a la personalidad de Sonia.

- No entiendo eso de ir y volver entre una persona y otra – se queja el jefe haciendo una mueca de disgusto y tomando distancia para acercarse al bar y servirse un trago - ¿Desean uno? – ofrece mirándolos.

- Si, necesito algo fuerte – responde ella aceptando el trago de vodka que Ilya le entrega.

- Según el doctor Weisman, las personas con ese trastorno pueden pasar de una personalidad a otra ante una emoción intensa o un trauma, una personalidad no recuerda lo que la otra hace, por eso ella no pudo reconocernos mientras fue Isabelle – explica Oleg con seriedad, Ilya se muestra atento, pero aun incrédulo.

- ¿Dónde entra Ferro en esta historia? – interroga el rubio haciendo que Sonia lo mire curiosa.

- Ellos se conocieron por casualidad en la cafetería y tuvieron una relación – ella abre sus ojos al escuchar tal declaración, jamás se imagino estando con alguien mas que no fuera Alain.

Sonia baja la mirada avergonzada por lo que acaba de oír, se cubre el rostro con ambas manos queriendo ocultar el inminente llanto que se aproxima. Oleg se acerca a ella para abrazarla y susurrarle algo al oído que solo ella pudo escuchar, pero pareció tranquilizarla. Cansada de tantas emociones piensa en retirarse, pero al alcanzar la manija de la puerta se detiene ante una interrogante a la que no ha tenido respuesta. Voltea hacia ambos hombres y pregunta.

- ¿Quién es el Torturador? – Ilya que estaba por llevarse el vaso a la boca, se detiene a medio camino y dirige sus ojos a ella y manteniendo su mascara de frialdad le contesta.

- El Torturador… soy yo.