XXV
—La noticia de que el precandidato coalicionista Zhol 45 pueda estar colaborando activamente con los grupos rebeldes androides dentro del Imperio Anaki —decía una periodista de piel azul y cabello plateado llamada Sashimi ante las cámaras del Noticiera Galáctico, el mayor emporio noticioso de la Confederación— ha escandalizado a distintos sectores. La denuncia fue hecha por el rival de Zhol 45, el empresario y químico Tax, quien también aspira a ser el nuevo líder de la Coalición. Tenemos al Dr. Tax en videófono para una entrevista. Adelante, Dr. Tax ¿me escucha?
—Claramente Srta. Sashimi —le respondió el empresario Teluni. Era un hombre de baja estatura, aún para estándares Teluni, calvo y regordete, cuya imagen apareció en pantalla en un recuadro al lado de Sashimi.
—Su equipo de campaña hizo público un informe de la Inteligencia Anaki que vincula al senador Zhol 45 con los rebeldes androides. Algunos podrían considerarlo campaña sucia.
—Es necesario que el pueblo confederado conozca a sus líderes y sepan quien le está pidiendo su voto. Lamentablemente si Zhol llegara a ser Primer Ministro de la Confederación nos enfrentaríamos a una guerra directa contra el Imperio Anaki.
—Las encuestas muestran que la mayoría de androides apoyan la candidatura de Zhol. ¿No teme que esta acción suya puede costarle el voto androide aún en el caso de ganar las primarias coalicionistas?
—Mis decisiones se toman basadas en la honestidad y no en cálculos políticos.
—Me informan que tenemos en línea al senador Richard Sevilla, coordinador de campaña de Zhol 45 para que puedan debatir al respecto. ¿Me escucha Senador?
La imagen de Richard apareció al otro lado de la pantalla.
—¿Qué dice sobre este tema senador Sevilla?
—Es una táctica desesperada del Dr. Tax. La posición oficial de la Coalición es de respaldo a la causa androide. La Coalición está a favor de la creación de un Estado Androide y nos comprometemos a darle reconocimiento y apoyo en caso de ser creado, si somos gobierno por supuesto. El Dr. Tax está traicionando la línea de partido.
—¿Es verdad eso, Dr. Tax?
—¡Por supuesto que no! Yo también apoyo la creación del Estado Androide. El Bloque es el que se opone a ello, todos los androides lo saben. Pero es muy diferente apoyar la causa androide y respaldar las reivindicaciones políticas justas de los androides de la Galaxia y otra muy diferente el hacer uso de la violencia o formar parte de una guerrilla ilegal y revolucionaria si se quiere ser Primer Ministro. Especialmente porque dicha militancia podría causar una guerra. Zhol 45 es libre de ser un guerrillero, pero como un ciudadano ordinario, no como senador confederado y, especialmente, no como candidato a premier.
—No ha negado las acusaciones, senador Sevilla.
Richard titubeó.
—El senador Zhol 45 ha estado luchando activamente por la independencia y liberación de su pueblo… sí.
—¡Ven! ¡Lamentable! —acusó Tax.
—Si yo fuera usted sería más cuidadoso en condenar estas acciones, Dr. Tax —recalcó Richard— ningún candidato coalicionista puede ganar las elecciones sin el voto androide.
Terminada la entrevista Richard llamó a Sai’lin.
—¿Sucede algo?
—No veo como pudo Tax enterarse de la militancia de Zhol entre los androides rebeldes si él no es senador ni forma parte del gobierno. ¿Le diste tú esa información?
—Tax no es senador pero tiene senadores que lo apoyan Richard.
—No contestaste mi pregunta.
—¿Qué te hace pensar que pude ser yo?
—Es el tipo de información que puedes recopilar en tu actual condición de portavoz de bancada, pero es posible que no quisieras ser tú la que la hiciste pública ya que ello dañaría tu imagen ante la población androide, cuyos votos requerirías si ganas las primarias.
—Bueno, me duele que pienses tan mal de mí tras tantos años de conocernos, Richard. Yo no fui la que le dio la información a Tax, pero sé quien fue. Barrington.
—¿Barrington?
—Sí. Puedo probártelo si quieres. Tengo algunos contactos en Inteligencia.
—No, te creo. Pero ¿por qué interviene él en asuntos internos nuestros?
—¡No seas ingenuo, Richard! Él sabe que Tax es un candidato más fácil de vencer porque no ilusiona a las bases coalicionistas y le conviene que gane las primarias. O quizás simplemente considera a Zhol demasiado radical. El caso es que Tax es un tonto útil para Barrington.
Nueva York, Planeta Tierra, Sistema Sol, Confederación Interestelar. Sede local de la Central General de Trabajadores, dos meses después.
Una nutrida multitud de personas se congregó en la sala de conferencias de un gran edificio ubicado cerca del Edificio de las Naciones Unidas. Al menos un tercio de los presentes eran androides. La mayoría vestía distintos tipos de uniformes que denotaban sus labores obreras o técnicas.
Richard se subió al podio principal y fue recibido por un caluroso aplauso. A sus espaldas un mural había sido pintado en honor a su padre, Armando Sevilla, quien estaba retratado en medio de los emblemas y símbolos de los trabajadores.
—Para mí es un verdadero honor hablarles, mis amigos y compañeros —le dijo a la multitud— como todos saben que alguna vez mi padre fue presidente de la Central General de Trabajadores de la Confederación, y pagó con su vida la lucha en contra de la opresión obrera —al decir esto la multitud volvió a aplaudir— y ese espíritu combativo de mi padre lo he visto reflejado en quien fue también presidente de la CGT y además ha ejercido otros cargos sindicales como secretario general del Sindicato Androide y representante del sector obrero ante la Junta de Salarios Confederada. Cargos a los que renunció para asumir el cargo de senador para el cual fue electo y que ha sido mi compañero en el Senado por ocho años. Un hombre valiente y honorable cuya labor en el Senado, puedo atestiguar, ha sido de las mejores. Un senador íntegro, honesto y luchador que siempre ha defendido los derechos de la clase trabajadora y de la comunidad androide. Un hombre que se ha enfrentado a muchos prejuicios y a la discriminación, salido del grupo más marginado de la Confederación y quizás de la Galaxia, para convertirse en miembro del primer poder de una potencia galáctica, el Senado Confederado. Pero no un miembro cualquier, no, uno de los mejores.
Es por eso que es para mí un orgullo respaldar su candidatura a líder de la Coalición y a futuro Primer Ministro. Sin más que agregar, tengo el gusto de presentar antes ustedes al senador Zhol 45.
Y tras decir esto Richard se separó momentáneamente del podio y comenzó a aplaudir, gesto imitado por el público. El androide ocupó entonces su puesto al frente y empezó a dar su discurso.
Pero fue interrumpido cuando de entre la audiencia un sujeto se abrió espacio a empujones, extrajo de entre sus ropas un arma láser de mano y le disparó…
El atentado hizo que el pánico cundiera. Se escucharon gritos entre la multitud. Varias personas huyeron caóticamente casi causando una estampida, sin embargo algunos de los que estaban al lado del que disparó se le abalanzaron para quitarle el arma y, una vez desarmado, le golpearon y lanzaron al suelo. En minutos llegaron agentes de la Inteligencia Confederada a arrestar al agresor.
Richard se hincó al lado de Zhol 45 quien tenía dos quemaduras láser en su cuerpo androide que habían provocado dos hondos boquetes, y algunos circuitos chisporroteando.
—¡Zhol! —gritó Richard.
La muerte de Zhol 45, quien encabezaba las encuestas como precandidato de la Coalición, golpeó los cimientos mismos de la Confederación. El atentado fue condenado por el Primer Ministro, por el Senado y por los líderes de todos los partidos. Las elecciones se aplazaron algunas semanas y a Zhol 45 se le proporcionó un funeral de Estado.
—¿Alguna noticia sobre las razones del atentado? —le preguntó Alara a su esposo Richard. El funeral estaba terminando y los restos del androide estaban siendo enterrados en el Cementerio Senatorial en Talos, la capital de la Confederación.
—Sí —respondió Richard con gesto decepcionado— el que te disparó pertenece a Defensa Orgánica.
—¡Lo sabía!
—Defensa Orgánica es sólo un montón de estúpidos racistas extremistas llenos de odio. No tienen ningún peso en la política de la Confederación. Son sólo un grupo criminal marginal…
—Defensa Orgánica ha matado a cientos de androides a lo largo de muchos años y me temo que las condenas judiciales no son tantas como deberían. ¡Me indigna tanto! ¿Cómo puede existir un grupo así en una sociedad civilizada como la Confederación?
—Es obvio que no querían que un androide llegue a ser Primer Ministro.
—Richard… quizás este no es el momento para decirte esto pero… he hablado con el equipo de campaña…
—¿Sí?
—Van a pedirte que asumas tú la precandidatura.
—¿Yo? ¡Eso es absurdo!
—¿Por qué?
—Para empezar, porque no soy androide y debería ser reasumida por alguien del mismo grupo étnico que Zhol.
—Ningún androide tiene la popularidad de Zhol y él no sólo tenía el respaldo de los androides. Pero tú si lo tienes. La comunidad androide tiene claro que eres quizás el senador que más los ha apoyado aparte de Zhol. Eres el reemplazo perfecto.
—¿Y tú qué piensas, amor? Ser Primer Ministro implicaría un cambio considerable en nuestras vidas.
Alara le puso las manos sobre las solapas en un gesto amoroso.
—Estoy segura que serías un excelente primer ministro, mi cielo. Estaré muy orgullosa de ti.
Así fue como Richard Sevilla aceptó la nominación y sustituyó a Zhol 45 como precandidato a líder de la Coalición… ganando las elecciones primarias dos meses después y luego, para sorpresa de muchos pero, especialmente, de él mismo; ganando las elecciones generales de la Confederación.
Mansión Larg, Orión
—Sus sospechas eran ciertas, mi señor —le dijo Kaval el Kurg a su amo Osthar. Éste lo escuchaba atentamente sentado en su despacho. —Mis fuentes confirman que fue el Emperador mismo el que ordenó la muerte del candidato Confederado Zhol 45. Defensa Orgánica tiene vínculos con los Escuadrones de la Muerte, al parecer aunque ambos sean grupos nacionalistas están dispuestos a dejar de lado el hecho de que sus gobiernos son enemigos a favor de unirse contra el odiado enemigo común androide. Por cierto que ambos grupos también nos odian a nosotros los Kurg.
—Supuse que el Emperador jamás soportaría que un androide se convirtiera en Primer Ministro de la Confederación.
—Claro que no, habría tenido que tratarlo como un igual en las cumbres y visitas oficiales.
—Eso y el hecho de que un primer ministro androide habría defendido la causa de sus congéneres en Kazar. Lo que no se esperaba era el triunfo de Sevilla que para todos los efectos es lo mismo. Una de sus primeras órdenes como primer ministro fue reforzar la presencia Confederada en Kazar y la ayuda que le brindan a los rebeldes disfrazada de asistencia humanitaria.
—Se aproxima la guerra, mi señor.
—Quizás… ¿Qué más averiguaste sobre lo que te pedí?
—Esta es la lista de familias nobles y de plebeyos ricos que están molestos con el Emperador, mi señor —le dijo entregándole un listado de nombres sobre una tableta electrónica. —Todos han tenido familiares arrestados y en algunos casos ejecutados por la simple sospecha de simpatizar con los rebeldes. El principal problema es que la mayoría eran inocentes, pero los miembros de la Corte Imperial y especialmente el actual ministro de defensa, han usado la excusa del combate a la insurrección para eliminar oponentes políticos y clanes rivales.
—Has hecho una excelente labor, Kaval. Estoy maravillado por tu red de informantes.
—Es fácil cuando se tienen los recursos que me da, mi señor.
—Aún así, Kaval, estoy impresionado. Tu lealtad será recompensada.
—Si no le molesta que pregunte, mi señor, ¿piensa usted hacer lo que creo?
—Eres muy perspicaz. Sí.
—En ese caso espero que triunfe en ello, mi señor, o este humilde servidor y todos los que estemos conectados con usted perderemos la vida.
Oficina del Primer Ministro, Talos, Confederación Interestelar
Un nutrido grupo de manifestantes protestaba airadamente a las afueras de la sede del gobierno Confederado, con pancartas y recitando eslóganes pacifistas.
—Jóvenes universitarios protestando contra la guerra —le dijo Sai’lin a Richard quien miraba aquello por la ventana— como nosotros cuando estábamos en la universidad.
—La vida puede ser tan irónica.
El resto de los ministros del gabinete llegaron a la oficina y todos se sentaron en una gran mesa redonda en donde discutieron asuntos de estado.
—…y finalmente —terminó de informar Sai’lin— el tratado de comercio con Sarconia se firmará sin problemas en los próximos días.
—Excelente trabajo señora ministra de relaciones exteriores —le dijo Richard a Sai’lin. —Ahora veamos el informe del señor ministro de agricultura…
Pero la reunión fue interrumpida. Al lugar llegó el jefe de estado mayor, un Xith alto y fornido con uniforme de general.
—Señor Primer Ministro —dijo— los androides declararon la independencia del Sector Kazar y la separación plena del Imperio Anaki.
Todos los ministros comenzaron a murmurar.
—Convoque a todos los miembros del Estado Mayor —ordenó Richard— y traiga a los embajadores de los estados aliados.
—Sí, señor.
—Y, General —le dijo Richard— envíe todas las fuerzas militares disponibles a la zona.
—Pero señor —titubeó el general— los Anaki deben estar enviando en este momento el grueso de su ejército para aplastar la rebelión…
—Lo sé.
—Esto podría llevarnos a la guerra abierta con los Anaki.
—Quizás. Pero yo no dejaré que los Anaki cometan un genocidio de androides mientras yo sea primer ministro.