Sergio
Sergio
Yo sé que el 100 % del éxito de mi campaña es el equipo, pero, Isabela tiene un pensamiento demasiado elitista. Le explico que soy consiente que no puedo quitarle la empresa pro ejemplo a los Pieth salomón porque son quienes brindan el material para muchas empresas, pero sí puedo asegurarme de que es porcentaje de personas actualmente desempleadas obtengan un puesto en las empresas ya existentes. ¿Qué está mal en querer aumentar la producción a manos de los Mainvillanas en lugar de mano de obra extranjera? Ella rueda los ojos y toma una bocanada de aire antes de mirarme y explicar su posición al respecto: —Los ricos dan trabajo a los pobres, pagan beneficios, cubren campañas políticas y asisten a beneficencias para demostrar su poder a lo largo de la campaña y donan dinero. Sin esta gente rica que ahora odias tanto no tenemos campaña Sergio. La gente rica cuando les tocas el dinero se van del país con sus empresas o te mandan a matar. Estoy intentando protegerte de la segunda. ¿Sabes por qué Westborn gana todos los turnos?
—Porque tiene un jefe de campaña que hace lo que le dicen. —Isabela se recuesta contra la silla.
—No te conviene jugar este juego contra mí, cabrón.—Mi prometida sale de la oficina, evidentemente furiosa. Maximiliano viene con un dibujo de parte de mis sobrinos a los que no he podido ir a ver. Señala a mi mujer la cual está hablando con los encargados de oratoria y Max la señala.
—Sergio, Isabela no te está apretando un huevo porque quiere, sino porque Mainvillage es un país de millonarios. Cinco millonarios se escaparon del cole y les reglaron un país. Criaron ricos a sus hijos y nietos y ahora no les vas a quitar eso, quítale el dinero a Milena y mira como cambia, has el proyecto con tus hermanos y contigo.
—Hay gente que no llega a fin de mes, las universidades son para ricos.
—Aquí y en todo el mundo. Háblame de la capacidad de generar energía natural, de fortalecer el turismo, ayudar al emprendedor con capacitaciones y préstamos que no les asfixien, no vas a eliminar a la clase más poderosa, no si eres un candidato y olvídate de cuando seas un presidente. Eso sí, a los ricos nos gusta sentirnos importantes y en tu puesto necesitas aprender a lamer botas, yo por años se las chupé a tu papá.
—No quiero oírte más, vete—pido y él ríe. —Mamapichas —Los dos reímos. —Dizque lame botas. Vete.
Mi asistente nos interrumpe y anuncia que Isabela tiene al equipo listo para la preparación de discursos. Los dos nos dirigimos hacia la sala de preparación. Maximiliano sigue ha ascendido a lamedor de tacones, le da un beso en la mejilla a Isabela y ella le sonríe antes de pedirle que tome las preguntas y su puesto.
—Señor Smith, el podio—Los dos nos retamos con la mirada y voy hacia el podio. Veo a un camarógrafo y ella me dice que me va a seguir por dos días para que podamos trabajar en mi composición corporal.
Maximiliano se presenta como moderador de bate imaginario. Presenta a los otros candidatos, Alonso Pieth como Gabriel Westborn, Andrés Rojas como Castro y una de las asistentes de sede juega el papel de Gordon, Max inicia con una de las preguntas fáciles:
—Sergio, qué te inspiró a ser presidente.
—Desde muy corta edad vi necesidad en algunas personas y vi cosas que quería cambiar, así que me propuse prepararme par cumplir esas necesidades.
—¿Qué te hace diferente a nuestros anteriores líderes?
—Mi concentración está plenamente en el país y sus necesidades. Estoy dispuesto a todo por mejorar el estilo de vida de nuestro país. Reducir el tráfico de influencias y brindar oportunidades a todos aquellos que han venido aquí en busca de un sueño.
—¿Qué planea hacer en pro de la educación de nuestro país?
—Reforzarla y modernizarla de acuerdo a las necesidades de los estudiantes, sus intereses y capacidades intelectuales.
—Explíquenos cómo planea hacer eso.
—Primero hay que restablecer la competitividad desde el inicio de la formación hasta la finalización de los estudios del joven. Los niños en centros educativos privados inician el proceso de educación a partir de los 2 años, si no antes, además, adecuar el currículo escolar a las necesidades e intereses actuales, por ejemplo; los colegios técnicos podrían actualizarse con temática de agropecuarios a básicos para ingeniería.
—¿Conoce los currículos actuales?—pregunta Isabela.
—Bueno, son los mismos de hace quince años.
—Sergio con todo respeto usted no es del pueblo—Dice uno de los asistentes de campaña que hace de contrincante. —Usted es un niño rico más que no sabe las carencias en infraestructura y calidad de educación. Al colegio en el que usted asistió un redireccionamiento le viene demasiado bien, al colegio público de siempre le queda poco.
—Sí, además, usted no es papá. ¿Perdón, pero, sabe lo difícil que es criar a siete y apenas llegar a fin de mes? —añade el tío Alonso en su mejor versión del candidato Westborn.
—No y tú tampoco, el rey de las tres niñeras—responde Sergio cabreado.
—Que mi familia cuente con posibilidades económicas, no quiere decir que no pueda empatizar con las dificultades de ser padre, muchas veces las niñeras renuncian y he tenido que dejar a la primera dama con toda la responsabilidad de nuestros hijos por su cuenta. Ser papá no es tema de una buena escuela candidato, los niños se enferman, se enojan, necesitan una buena educación y como padre no se piensa solo en lo académico sino en lo emocional y sentimental. ¿Va a cambiar la forma de crianza también?
—Tus papás son millonarios, tú tienes una fortuna que se basa en la de ellos—Me ataca el simulador de Castro. —No es decir que empatizas con el dolor es realmente hacerlo. Es ser hijo de una mamá soltera sin recursos, es tener sueños que todos saben que no vas a cumplir. Conoce la verdadera razón por la que los niños abandonan los estudios. No es para irse a mochilero por áfrica es para ayudar a la familia ya sea pagar la hipoteca o la comida.
—Mis condiciones económicas son privilegiadas, sí, pero, soy consiente de ello y quiero generar cambios. Mi mamá también fue madre soltera, y sí fue a África a ayudar en comunidades de escasos recursos y empaparme de realidades...
—Ayudar, es lo que les gusta a los niños blancos y ricos—comenta con mofa Rojas y lo asesino con la mirada.
—¿La gente de aquí no merecía tu ayuda?—pregunta Alonso. —Porque veo a tu hermana ayudando a gente aquí en Mainvillage, pero, tú tenías que irte.
—Sí, ayudar porque mis realidades son otras, aun así, no quiere decir.
—No sabes nada de la vida—me desestima la asistente de campaña.
—¿Qué mierda significa eso?
—Sí, no obstante, el presidente lidera no solo desde la consciencia sino la experiencia.
Sergio se levanta y le hago una seña para que se tranquilice.
—No me tranquilizo ni mierda. Westborn tiene las mismas debilidades que yo.
—¿Sí, entonces eres un antagonista o un fan? —pregunta Isabela y la veo furioso. ¡A estas horas se le ocurre preguntar eso!—Tienes que separarte. Tus defectos necesitas convertirlos en tus fortalezas. —Me mira y sé que está furioso, le ofrezco una botella con agua y le invito a tomar asiento. —No eres padre, pero, eres hijo y hermano y recientemente has salido del sistema educativo, del sistema militar y es evidente que has estudiado antes de irte a parar frente a tu país a dar una opinión. Gozaste de privilegios académicos que muchos niños desean. Eres miembro de empresas que becan a muchos estudiantes que terminan regresando al sistema público por falta de materiales, falta de preparación extra y eso te ha llevado a concentrarte en fortalecer la educación para aquellos que no tienen tus posibilidades. Mediante la apertura de centros de tutoría para esos niños que no cuentan con tutores pagos por sus padres, pero, anhelan crecer como grandes profesionales y abrirse a un nuevo mundo. Para que esas oportunidades sean fuente de crecimiento y no fuente de estancamiento. Estarías abriendo una fuente de empleo a educadores que tanto desean una entrada extra para las mejoras salariales y un tiempo extra para que sus estudiantes adquieran educación de calidad que muchas veces en dos horas es difícil lograr.
Todas las miradas están sobre Isabela, primero porque me acaba de demostrar por qué ella es indispensable y cómo el mensaje puede ser mejor sin perder a esencia y esquivando las preguntas incómodas y llenando los vacíos en el discurso.