Isabela
Yo amo a mis hermanos así que cuando tengo un problema y quiero aplicar un poco de negación, tomo mis maletas, las suyas y compro un vuelo al lugar más divertido del planeta y hacemos loco.
Lo que pasa es que Bash tiene un marinovio y Santiago está pasando por la adolescencia así que a mitad de mi viaje los dos me cancelaron. ¿Qué tienen de malo Miami? ¿Por qué no es suficiente para retener a los hermanos Burwish?
Gracias a Dios mis papás tuvieron bebés y después de las 12:00 medio día, después de que el timbre suena, ellos corren lejos de las garras de la maestra y son míos.
—Isabela.
—Isabelita —sonreí enormemente y me incliné para que me llenaran de besos y arrumacos. Tucker logra casi treparme y Sawyer hace lo mismo desde mi espalda, finalmente los tres caemos al suelo.
—Hola… Qué bueno verte Isabela.
—Sí, Isabela, mi hermana está molesta —Dijo Vera y vi a Priscila, mi amiga rió y me miró divertida.
—Milena está más molesta —dijo Vega.
—Ush, pero de quién son primas y amigas ustedes.
—Pri es nuestra hermana —Respondieron al unísono.
—Pri, guapa, dame un beso—pedí y me puse en pie arreglándome de sus piernas y sus brazos. Mi amiga me dio un beso en la mejilla y una de sus miradas de misterio.
—¿Por qué no me has llamado?
—Ay, no. Pri no —comenzaron a quejarse mis hermanos y ella se devolvió apretarles la nariz.
Los dos rieron y continuaron jugueteando con las chicas. Las invité a mi emocionante tarde de hermanos menorres/hermanos mayores, todas dijeron que sí, por lo que en cuanto subí a mi auto llamé a la única de mías “primas del amor” y mejores amigas, que tiene apellidos en común con todos Milena Pieth Caine Smith, Bueno… ahora que lo veo, el único que comparte apellidos con todos es Sergio, porque nuestros papás no son hermanos biológicos, pero sí por elección, así que le guste o no a Sergio lo que sea que hicimos se llama incesto y si lo hace peor, soy la mejor-mejor-mejor amiga de su hermana.
—Hola, Señora Burwish, deseas volver a ser mi amiga. Estoy tan molesta por lo de Navidad porque pudieron invitarme y más molesta porque me dejaste de hablar por su culpa Isobel.
—Todas tus amigas están enojadas contigo, qué pasa no tenías celular para llamarles—preguntó Sawyer.
—Estás con Say y Tucky.
—Vamos al lugar de los brincadores.
—Al mundo de los saltos—gritó mi hermano y Mily rió. —La única condición es traer un hermano que tenga un gemelo, porque Pri lleva a las chicas, Isa a mí y tú tienes a los chicos.
—Sí, pero están grandes, será que puedo llevar a Olimpia y Jana están en el rango de edad.
—Tie-nes más he-e-ermanos gemelos—intervino Tuck.
—Son más bebés, como sus hermanitas —dijo Mily.
—Bueno, solo ven Mily y trae a las chicas.
Tardamos media hora en llegar y cuando lo hicimos estaban los gemelos Caine; Milo y Sebas y su hermanita Olimpia y los hermanos Pieth Jana, Alexis y Adam.
Mily estaba tomada de la mano por sus hermanos mientras las chicas se compartían unos secretos, a Olimpia le gustaba ser mayor que Jana y poder cuidarla y ser su amiga al mismo tiempo, a mí me pasaba igual con Mily.
Todos nos saludamos y fuimos al interior, pedí demasiadas órdenes de papas y comida de niños y me senté en la mesa en al cual los chicos llenaban de risas e historias a todos los amigos que parecía hace años no que no se veían cuando en realidad no pasan ni un día sin verse.
—Podemos tener una mesa? —preguntó Mily.
—De qué sirve un día de hermanos sin hermanas —dijo Alexis y sonrió de forma pícara, lo hace para molestarnos, Milena le muerde una mejilla y le dice que si sigue de mal hermano no habrá saltos para él. Alexis ríe y sigue bromeando con sus primos y atiende su turno de pelea de pulgares.
Mis amigas y yo nos sentamos aparte pero sin estar muy lejos como para separarles en caso de pelea. Priscila nos miró mientras Milena hacía las preguntas básicas y yo la miré a ella de vuelta.
—¿Tienes algo que comentar Priscila?
—Nada.
—¿La que tiene que dar explicaciones eres tú, estás bien Is?
—Estoy bien, solo… necesito un tiempo.
—Un tiempo de qué.
—Del amor, quiero retomar el blog, tengo entrevistas de trabajo el próximo mes en LA y Boston, creo que es mejor Boston, pero no sé, Chicago tal vez —comenté y las dos asintieron.
—Milena se refería a Sergio y tú, con su escapada romántica y Arabella decidiendo morir con lentitud.
—Qué cruel—nos quejamos Mily y yo antes de reír.
—Ya… Lo quiero, es innegable, pero… No quiero volver a ser el platillo secundario de un hombre. Así que… Lo mejor y antes de que sea demasiado doloroso es dejarlo el uno con el otro.
Las tres nos quedamos en silencio y vimos a los niños que se acercaban a preguntar si ya habían hecho la digestión, como somos hermanas mayores y no tenemos que limpiar vomitadas en público, mucho menos cuidarles en la noche.
Me tomé una foto con mis amigas y Priscila nos mostró un tatuaje.
Always en letras cursivas, debajo el nombre de Samuel
—¿Se tatuaron?
—De qué nos perdimos.
—Nos mudamos juntos y nos casamos. —Milena y yo le miramos a los ojos y reímos.
—¿Están casados de forma legal?
—Muy legal.
—¿Nos cuentas?
Samuel es el amor de la vida de Priscila y viceversa y es raro porque los dos lo pasaron mal con la pérdida de sus padres. Samuel porque fue el último en ver a su mamá con vida y Priscila porque lo último que le dijo a su padre era que quería que se muriera. Y después está el que creían que eran primos, y sus papás los convirtieron en hermanastros, o sea, el amor no ha sido fácil, pero, lo ha sobrevivido todo.
Un mensaje entra a mi teléfono y decido poner atención a mi amiga y su pre-final feliz.
—Nos íbamos a mudar y ya sabes cómo es Alonso de intenso y le quiero es un buen padrastro/suegro, al igual que Samuel, tiene eso de querer sobre protegerme siempre.
La cosa es que nos dijo que vivir juntos iba a hogar la relación y blah, blah, pero Sam y yo pensamos que es mejor que estar follando en casa de papá y mamá.
¿Así que… han visto el porche de casa? —preguntó y las dos asentimos.
—Lo llenó de rosas y se arrodilló cuando llegué a casa del trabajo, tenía un anillo de diamantes hermoso en forma de corazón y me lo pidió y dije que sí —Milena ya estaba gritando y corriendo como siempre.
Decidieron no usar anillos para no tener la presión de ¡estás muy joven Priscila, para casarte! ¿En qué están pensando los dos?
No lo dije, perro por más romántica que sea su historia está demasiado joven para ser la esposa de alguien que en algún punto podría recaer.
—¿Van a saltar o qué? —preguntó Milo.
—Están muy viejitas.
—¿A quién llamas vieja? —preguntó Milena.
Las chicas fueron hacia las colchonetas a saltar y yo leí el último mensaje que recibí:
Sergio
¿Isabela, puedes simplemente leer el mensaje?
Soy un monstruo, pero, no puedo matarle o dejarla a sus utilizarte y los dos sabemos que si este fuese Xander, tú estarías haciéndolo mejor, estarías aquí sentada a su lado, no teniendo sexo conmigo pro ahí. La desconecté. pero, sus pulmones son lo único que funciona y no sé que hacer porque estoy en el limbo con ella, pero quiero estar contigo y lo quiero todo. Así que por favor, perdóname si te lastimé, aparentemente no es mi momento para ser feliz.
Isabela
Consejo de una persona que lleva años esperando; la vida no se detiene Sergio, no puedes detener o adelantar el tiempo, mucho menos atrasarlo, así que vive. Tienes razón no es nuestro momento, porque en este momento de mi vida no quiero ser la segunda opción de nadie.
Me la pasé de bomba con mis hermanos y mis papás estaban agradecidos porque llegaron dormidos y esos dos dan lata tremenda para dormir. Me acosté en el sofá mientras mi papá trabajaba y mi mamá hacía lo mismo en el otro sofá.
—¿Para qué tienen oficinas? —pregunté.
—Para cuando hablamos con alguien, ahora estoy leyendo un caso y tu papá golpeando el teclado.
—¿Cómo se escribe en mute Julianne?— preguntó y dejó su computador para tirarse encima de mi madrastra, ella rio y le dio un beso corto en los labios y volví a aclararme la voz.
Me quedé en el sillón y mi papá fue por sus famosos tazones de helado, las mellizas están dormidas, los gemelos también y Santiago regresó temprano y está encerrado en su habitación. pero, creen que tienen que cuidarme a mí.
Julianne me dio un beso en la frente y fue a su habitación con la botella de vino y una copa. Papá sonrió y comentó que le puso a llenar la tina de baño.
—Ocupan que me vaya a un hotel —pregunté y le me acercó una cucharada de helado.
—No, solo que no estés molesta.
—Papá… —rodé mis ojos y él rio.
—Tengo una oferta laboral, está lejos, pero, es buenísima, tu sueño hecho realidad.
—Papá si es ser modelo, te equivocaste de hija.
—Es como asistente de prensa de la casa blanca, he movido todos los hilos y estoy seguro de que en unos meses serás la encargada de prensa de presidencia.
—¿Es chiste?
—Es real, mañana tienes la entrevista y Julianne llamó al salón de belleza y te dejarán extra guapa y vas a estar lejos y en una ciudad aburrida, pero haciendo lo que te gusta-
—¿Cómo hiciste con lo de Xander?
—Hice una donación jugosa en la recaudación de fondos del presidente.
—No sabía que tenías tanto dinero—Papá río.
—Si fueses Julianne te contaría que más tengo grande, pero voy a ahorrarnos la vergüenza —reí y me rodeó con el brazo. —Pago cualquier precio por verte sonreír, qué se te ofrece, tu propio país.
—Tengo dinero, puedo comprármelo.
Mi hermana se acostó sobre la pierna de papá y le hizo ojitos.
—Papi, me regalas un castillo.
—Es hora de dormir mi amor, pero sí, mañana hablamos. —Dijo y le cargó. —¿Quieres leche? ¿Cómo escapaste de la cuna?—Ella rió y puso un dedo sobre sus labios, yo me contagié y le pregunté si quería tomar leche y dormir conmigo. Asintió y me recordó llevar a su hermana a dormir con nosotras, reí y papá fue por la pequeña para pasarla a mi cama.
Me giré en la cama para dormir y vi una fotografía, la foto de nuestra boda, él susurrándome al oído: ¿El inicio de nuestra familia, por ahora somos dos, en unos años seremos cuántos seis? Me giré y le pregunté a mi esposo: ¿te vas a embarazar?
Xander río, luego llegamos a un acuerdo: dos hijos, sin importar el género, cuando yo cumpliera treinta.
Estoy sola y en cualquier minuto cumplo los treinta.