Isabela
Sergio no conoce despacio para nada, después de la primera o segunda vez creo que esa nostalgia desapareció de mí. Sergio se despertó y caminó hacia la piscina de nuestra habitación, se sentó en la orilla y bebió una botella de agua.
—¿Quiere ir a correr?—preguntó.
—Llevo una hora nadando.
Sergio se metió en el agua y se acercó a mí, me dio un beso y le pregunté si quería ir de viaje conmigo en lugar de regresar a trabajar. Sergio rio y me comentó algunos de sus proyectos para el año, así como sus planes para sus próximas vacaciones.
—¿Estoy invitada?—pregunté.
—Lo estás, definitivo, sobre todo si llevas de estos vestidos de baño sexis —replicó y me soltó la parte de arriba del vestido de baño, los dos sonreímos y Sergio se inclinó un poco para besarme.
Tres horas más tarde dejábamos México para irnos a Italia, este hombre y sus gustos, pero no hay arrepentimiento alguno, es un país precioso, en el que tuvimos que oír a un shopping enorme, puesto que no estábamos preparados para nada, pero todo parecía perfecto y. todas nuestras conversaciones iniciaban y terminaban con el futuro, por eso no fue difícil preguntar qué iba a pasar con ella.
—No sé que hacer, es... es terrible desconectar a alguien porque quiero rehacer mi vida, pero es horroroso tenerla conectada a una máquina porque me da miedo dejarle ir.
Le acaricié el cuello y le ofrecí un poco de mi pastel, Sergio comió un poco y asintió mientras los dos veíamos gente pasar. Tomé la llamada de Bash el cual está pasándolo con la familia de su novio.
—¿Qué tal va todo?
—No sé... es incómodo, es raro y quiero irme.
—Sebastian, ustedes viven juntos. Jasper va a todas las actividades, esfuérzate antes de tirar la toalla.
—La diferencia es que nuestra familia se pasa por el culo el que seamos gays, la suya lo interpreta como si fuésemos de otro planeta.
—Bash, lo son, quién le mete qué a quién, ehh —Bash rió y Sergio también. —Cómo o qué tanto te limpias el culo y cuando haces caca sientes rico o doble dolor. Yo siempre he querido preguntar, pero no me gusta la indiscreción.
Sebastian y yo reímos.
—Bueno, yo siempre he querido preguntar, pero, no quiero ser indiscreto, están follando o saliendo.
—Saliendo—respondió Sergio y yo al mismo tiempo dije
—Follando —Sergio y yo nos miramos.
—Ven porque adoro a mi familia, hay relaciones inapropiadas, gente inapropiada y ahora ustedes dos tendrán la charla, a cuáles a los amos, nos vemos guapos.
—No le digas a papá, mamá o nadie.
—Bye.
Los dos nos miramos a los ojos y Sergio aclaró y señaló que estábamos saliendo, yo recalqué que cuando mucho soy su amante y no su novia y él suspiró, preocupado antes de pedirme un poco de paciencia con el tema.
—Si Arabela despierta mañana, ¿a quién eliges?
—Bueno, esperaría que se recuperara, qué sugieres: ¿me divorcio o pido una anulación?
—No hagamos esto más doloroso y solo disfrutemos. ¿Te parece?
Tengo un máster en hacerme de la vista gorda. Eso inició con mi mamá, la cual usaba mis tarjetas de juguete para hacerse rayas de cocaína en la cocina de mi casa, me pedía que viera al otro lado y no se me ocurriera decirle a papá y creo que en la vida se lo dije porque la resucitaría para gritarle y matarle con sus propias manos. Mi hermano siempre me pedía que me hiciera de la vista gorda y oídos sordos con todo lo que pasaba en su habitación y cuando estaba sacando a Jasper por la ventana de mi cuarto, y por último Xander...
Entonces pensé que había descubierto oro tipo de sexo, con Sergio, uno en el que la pasión y la lujuria se apoderan de nuestros cuerpos y se siente como un golpe de electricidad que te abraza con fuerza y termina por explotar en el centro de mi clítoris, mis pezones y el orificio que está lleno por su sexo caliente, el cual late dentro de mí y no termina porque en medio de cada una de las tormentas que inicia en mi cuerpo descubría otro lugar lleno de placer.
Italia está lleno de amor y lleno de nosotros.
Y la verdad disfrutar se nos da bien, estar con Sergio a pesar de los casi diez años de diferencia es maravilloso, él sabe lo que quiere de la vida, es un buen amante, uno muy apasionado, es una persona con la que siempre que estás a su lado te sientes completa e inteligente.
Es totalmente opuesto a mi relación anterior.
No hay celos, gritos, no hay peleas o prensa, solamente somos Sergio y yo y le agradezco con la vida por eso.
Despierto a su lado y me sonríe luego acerca la taza de café hacia mí y me da un beso.
31 diciembre.
—¿Qué pasa, cariño?
—Hoy sería el cumpleaños número 35 de Xander. Siempre decía que este sería nuestros años de ser papás.
—Quieres ser mamá.
—En el futuro, cuando yo cumpla treinta y cinco, tal vez, no sé. ¿Tú quieres ser papá? Bueno…, perdón.
—Quiero ser papá en unos años, como a los 31.
—Sergio, explícame tu plan de vida. ¿Mi amor? ¿Quieres ser presidente, quieres ser papá y quieres casarte a los 30 años?
—¿Tengo que elegir?
—No, pero es mucha presión y los niños en casa presidencial, que injusto, ellos no eligieron eso.
Se quedó en silencio pensando, finalmente se acomodó de medio lado. Y me dio un beso en los labios, bajó por mi mandíbula y besó mi cuello, le acaricié el pecho y los dos sonreímos.
—En el futuro lo sabremos, ahora, qué tal si practicamos hacer bebés.
—Vas por un excelente camino—Los dos reímos. Y él continuó hacia el sur de mi cuerpo.
Nuestro día fue igual de maravilloso, paseamos, comimos, visitamos lugares fantásticos, pero mi celular comenzó a vibrar como loco, yo instalé alertas para poder encontrar a Xander cuando se metía demasiado en las fiestas.
Isabela Burwish pasa de canal.
Isabela ha olivado a Xander por completo.
La familia de Xander pelea herencia contra la señora Burwish.
—¿Qué pasa?
—Aparentemente, eres mi amante y hasta donde recuerdo estoy jodidamente viuda—Apagué el teléfono y el de Sergio comenzó a sonar, era Mily.
—Hermani.
—Hola, guapa.
—Hola, sé que estás de vacaciones, pero, me dejaste de responsable de Arabela y creo que es mejor que vengas.
—¿Qué le ha pasado?
—Sergio, tiene una infección. Piensan que no podría aguantarla, es mejor que te despidas, mamá está organizando las cosas para un funeral y Arturo y si equipo están trabajando en mantenerle con vida hasta que llegues, lo siento, pero tienes que venir.
Sergio se despidió de su hermana y los dos corrimos de vuelta al hotel, los dos hicimos las maletas y Sergio se veía mucho más estresado que nunca. Le pedí que intentara calmarse, que respirara y que bebiera un poco de té. Él se sentó a mi lado y dijo.
—No puedes venir.
—¿Cómo?
—Isa, no… no estaría bien, no es justo. La prensa nos comerá vivos si regreso a Mainvillage con mi nueva novia a desconectar a mi esposa. Tienes que quedarte.
—¿Estás pensando en Arabela, en mí o en tu campaña?
—Estoy viendo que la prensa gringa y español tiene una opinión de ti muy equivocada. Que perdiste tus puestos de trabajo, cerraste tu blog porque tu exesposo era un desastre y si te llevo de mi brazo el día que no hay mayor opción que desconectar a mi esposa no hablarán de mí porque soy hombre y he encontrado a una mujer nueva, hablarán de ti y todo lo que Xander te quitó. Voy a terminar de quemarlo.
—¿Las estás eligiendo a ella?—pregunté mientras lloraba.
—No, Isa, es totalmente diferente y lo sabes.
Le animé a irse porque no sabíamos en realidad cuánto tiempo duraría con vida mi esposa. Yo tomé el siguiente vuelo de regreso a mi casa en California.