Cap. 36.1

El concierto había dado comienzo y la gente entusiasmada aplaudían recibiendo a sus artistas favoritos, y verlos compartir con Claudine sobre el escenario era un momento alucinante, pero toda la mente de Daniela no se encontraba allí, sino en algunas de las letras de algunas canciones que le recordaban a Mauricio. ─ ¡Reacciona tonta del culo!, él está jugando contigo ─ se reprendía cuando su mente viajaba hacia aquellos besos y todo aquello que le intrigaba de él, por otra parte, Mauricio seguía con su trabajo y disfrutando de la buena vista, no del concierto desde luego, era la cámara tres de la sección seis la que se la ofrecía, era Daniela que, a veces, sonreía aplaudiendo, otras, se veía tan ausente como él se sentía, y al recordar ese segundo de vulnerabilidad…

Claudine daba las gracias al público, a sus amigos artistas por haber venido esa noche, cuando su discurso se detuvo por un segundo para prestar atención a algo que le estaban comunicando en último momento, a su lado se encontraba Pablo Alboran y él también se veía atento ante lo que le estaban comunicando por el transmisor del oído. ─ Vaya, vaya, nos están comunicando que tenemos enamorados ésta noche ─ dijo Pablo muy alegre y Claudine le afirmó su comentario con… ─ Así es y es uno de mis mejores amigos que brota corazones por alguien ─ A ver, Claudine, dinos quienes son ─ Bueno, uno es un amigo muy querido de hace mucho tiempo, nunca pensé que se enamorara de ésta manera y me alegro mucho por él, y ella se ha ganado mi confianza y mi aprecio, y ambos hacen una bella pareja y quiero lo mejor para ambos ─ Pero… ¿Quiénes son? ─ preguntó Pablo ampliando la sonrisa un tanto entusiasmado, llena de complicidad, tal vez sea para darle más emoción al momento.

En la sección donde se encontraba Daniela, rogaba que no fuera ella de quien estuviesen hablando y que por nada del mundo la nombrasen, y debido a aquel suspenso, todo había quedado en un silencio expectante por todo el público presente. ─ Quisiera que ambos se presentaran cuando los nombremos y que… la canción a continuación vaya para ambos, y aprovechando que estás aquí…─ Claro, claro, cuenta conmigo ─ Antes de decir sus nombres, me gustaría que los coordinadores estuvieran atentos para escoltarlos hasta acá ─ el corazón de Daniela se disparó cuando vio que Claudine le dio una mirada en su dirección y luego al público en general. ─ Quisiera que los recibieran con un fuerte aplauso. Bueno, sin más preámbulos, los enamorados son: mi mejor amigo y queridísimo Mauricio Montenegro y mi amiga Daniela Iriarte. Por favor pasen al escenario ─ la gente comenzó a aplaudir enérgicamente para recibirles. Con Mauricio no fue necesario que lo escoltasen, porque él mismo fue por sus propios pies porque no quería estar en la cabina viendo al montón de idiotas aplaudiendo con sonrisas de idiotas y escucharlos decir que era un afortunado. ─ Creo que se me pasó la mano ─ pensó mientras se dirigía al escenario, en cambio con Daniela se había quedado como piedra, aferrándose a los posa-brazos con fuerza, y su reacción fue casi un sobresalto totalmente empalidecida cuando el coordinador hizo acto de presencia y la nombró. Con aquellos nervios a flor de piel con la sorpresa reflejada en su cara y como una autómata se levantó y siguió al coordinador sintiendo sus rodillas tiritar, no tenía opción, todos en la sección aplaudieron a Daniela por ser tan afortunada, su rostro era filmado y proyectado en uno de las enormes pantallas del concierto, inclusive en la sección VIP donde se encontraban sus padres, muchos se levantaron y aplaudieron, excepto sus padres, se veían tan sorprendidos como Daniela misma.

Allí estaba ella, delante de todo un público congregado en plena plaza, petrificada, sintiendo que su cuerpo sudaba en frío, jugando nerviosamente con sus dedos mientras que uno de los coordinadores sostenía su bolso detrás del escenario, y al lado de ella se encontraba Mauricio con manos en los bolsillos con cara de no tener idea, mientras que Claudine y Pablo motivaban a la gente a aplaudir el presunto amor y noviazgo que Mauricio y Daniela compartían… ─ Estoy muy feliz por ustedes… les deseo lo mejor ─ dijo Pablo colocando una mano sobre el hombro de Mauricio y apretando la mano de Daniela generosamente ofreciendo una sonrisa de revista. ─ Y tal como nos solicitaron desde la cabina de control, ésta canción va para ustedes, ¡Por favor, dense una abrazo! ─ motivaba Claudine y la gente aplaudió cuando Mauricio la abrazó y ella le correspondió por pura inercia, porque aun su cerebro no había procesado todo aquello.

La canción dedicada fue un dúo entre Claudine y Pablo con el tema solamente tú, y todo el público levantó sus manos al son de la música que, inclusive, hasta algunas parejas del público se besaron por tan conmovedora dedicatoria, eso incluía a Carlos y a Walter que celebraban por tan alocada idea de Mauricio.

Las manos de Daniela temblaban por los nervios y Mauricio lo había notado, y sin dudarlo tomó su mano y la apretó cariñosamente, ¡santísima!, las tenía heladas, y ella quería soltarse, pero si lo hacía, el resultado sería mucho peor de lo que habían sido los chismes por las redes sociales, así que solo disfrutó de la canción ignorando completamente a Mauricio, pero ella por dentro se moría por tan ingenioso detalle, pero no podía, no podía soportar que Mauricio aun sintiera algo por su ex y haberle mentido. ─ ¡Reacciona, estúpida! ─ se reprendió mentalmente al darse cuenta que tenía la mano de Mauricio apretada con fuerza.

Y desde el palco donde se encontraban sus padres, tampoco se creían lo que veían, preguntándose si Mauricio había hablado con ella, tal vez si, pero solo esperarían hasta después del concierto para ver los resultados de éste acontecimiento.

La canción dedicada finalizó y aun Daniela se veía sorprendida. ─ ¿Algo que decir, Dani? ─ preguntó Claudine entregando micrófono, pero Daniela no sabía que decir, su mente estaba en blanco, solo lanzaba miradas nerviosas a las cámaras y fue Mauricio quien tomó la palabra. ─ Está conmocionada ─ No es para menos, hasta yo lo estaría ─ respondió Claudine con picardía. ─ Pero, ¿Por qué no celebran esta dedicatoria con un beso? ─ propuso Pablo. ─ Porque para hacer semejante hazaña, uno tiene que estar hasta la médula de enamorado ─ agregó. ─ Claro, claro, ¡beso!, ¡beso!, ¡beso!, ¡beso!, ¡beso! ─ instaba Claudine al público y estos siguieron con la petición entre aplausos.

─ ¡Mi Dios!… ¿Y ahora qué hago? ─ se preguntaba Daniela totalmente tensa y nerviosa y pudo jurar que la sonrisa que le había ofrecido Claudine no era de cordialidad, era de triunfo, era un desafío y ahora ella debía elegir, si aceptaba el beso o no, si lo hacía, le estaría dando lo que quería delante de todos, atándola a Mauricio prácticamente, y si no lo aceptaba, demostraría que todo su plan, su presunta relación, era no más que una farsa, arruinando su imagen, pero lo que la golpeaba en serio era tener que besar a Mauricio otra vez, y ella aun no había superado todo aquello que se estaba formando en ella, todo éste conflicto, éste caos interno que la estaba consumiendo por dentro, y Claudine le empujaba a todo aquello, ese sentimiento que tanto se esmeraba en negar, porque Daniela quería recuperar su vida, ese había sido el propósito de todo esto, de todo su plan, ¿y ahora?, ella quería echar a correr, pero eso era negarlo todo, y arruinarlo todo, así que cruzó miradas con Mauricio y él, en su expresión, era inescrutable. ─ ¿Estará sintiendo lo mismo?, ¿Estará nervioso?, ¿Asustado tal vez? ─ se preguntaba. ─ Solo hay una forma ─ fue su respuesta y se dejó llevar por el momento acercándose a él.

Mauricio, con una mano la tomó por la cintura y con la otra acarició su mejilla con ternura y sus labios se encontraron, y un Big Bang estalló en ella olvidándose de todo, hasta del concierto, porque el beso que recibió fue exactamente igual cuando estuvieron en la parrillada familiar ese domingo, o tal vez hasta mejor, y dado por el momento, el público rugió maravillado por aquella muestra de amor y todas las cámaras los tenían filmados.

Ambos cortaron el beso lentamente y Daniela, con el corazón galopando tan fuerte que lo sentía salir de su pecho, pasó el pulgar por los labios de Mauricio para quitar el exceso de labial, y apenada miró a las cámaras y sonrió aun aferrada a Mauricio, tanto Claudine y Pablo aplaudían entusiasmados, el público igual forma celebraba el beso apasionado. ─ ¿No hacen una pareja hermosa? ─ preguntó Claudine a la audiencia y estos vitorearon con fuerza, Pablo Alboran se les acercó y los felicitó nuevamente antes de retirarse, despidiéndose de su público y de ambos. Daniela y Mauricio fueron escoltados fuera del escenario para continuar con el concierto, y con una sonrisa y un agitar de mano Mauricio y Daniela se despidieron de todos. Llegando a la parte baja, Daniela se detiene y se da media vuelta después de haberse debatido por un largo latido, conteniendo las ganas de darle otra buena cachetada, no tenía palabras tampoco para discutirle, pero en cambio Mauricio… ─ Dame la oportunidad de aclararlo todo ─ ¿A si?, adelante, habla de una vez ─ (silencio) ─ Estoy esperando ─ Pero no hoy ─ Entonces no me interesa. Mauricio… ¿Cuál es el misterio?, ¿Por qué no me lo puedes decir?, ¿Qué te lo impide? ─ Es… complicado, no es fácil ─ ¿Es ella?, ¿Tu ex? ─ ¿Qué ex? ─ Deja de hacerte el imbécil que no te queda ─ Si estás hablando de la mujer que encontraste aquel día en el estudio no es mi ex─ (sonrisa incrédula) ¿Entonces es un clon? ─ Es la hermana, no es Emily ─ No me interesa como se llame, y si no vas a ser claro, es mejor que te alejes de mi y ya, nos olvidamos y punto… ─ Solo dame un tiempo, la oportunidad de…─ Aclara tu vida y luego Pensaré si te doy la oportunidad… ¡Ah!, y que sea la última vez que haces estupideces como lo que acabas de hacer ─ con esas palabras Daniela se dio media vuelta y se marchó.

La hora de la rueda de prensa llegó y Daniela se encontraba en todo el barullo de reporteros en el hotel donde se hospedaba Claudine, hacía un calor tremendo, todo totalmente lo opuesto cuando habían salido del concierto, en ese momento tenía un frío atroz y su padre tuvo que ofrecer su saco para cubrirle preguntándole sobre su blazer, ¿Qué podía decir?, la verdad, que lo había perdido durante el concierto, y ahora estaba envuelta entre un montón de personas casi sudando, realizando preguntas a Claudine y a su equipo de promotores, managers y organizadores. Comentaban los motivos de haber hecho el concierto y donde iban dirigidos los fondos recaudados, desde luego Daniela no perdía palabra alguna para tomar apuntes mientras grababa con su móvil, lanzaba preguntas muy perspicaces con referente a la gira y los próximos éxitos por venir, como por ejemplo un nuevo disco a promocionar, y entre los reporteros se encontraba Mauricio, Carlos y Walter fotografiando la rueda de prensa en el salón de fiestas, y después de la entrevista, comenzaría la fiesta como tal y Daniela no quería perdérsela, tampoco se la perdería porque así, tal vez, le sacaría más información a Claudine o a su equipo, aunque saliendo del concierto sintió la pérdida de su blazer, como todo había sido un shock emocional desde… Daniela sacudió enérgicamente la cabeza para apartar toda idea loca de su mente, simplemente trató de convencerse que no se dio cuenta el momento de haber perdido su blazer, la otra buena noticia es que los padres de Daniela, también, estarían presentes en la fiesta después del concierto, habían sido invitados por Claudine y Daniela dio gracias a ello, porque no quería estar sola en estos momentos, no con Mauricio dando vueltas por los alrededores.

Y con ese nombre, por pura inercia, lo buscó con la mirada… y allí estaba, todo profesional tomando fotos con Carlos y Walter que se veían muy concentrados con laptops, luces y todo lo que necesitaran para hacer el trabajo, Carlos señalaba algunos ángulos y tanto Walter como Mauricio se enfocaban en ellos y capturaban la imagen. ─ Así que éste es Mauricio trabajando ─ pensó y se embelesó viéndolo trabajar, aun más se embelesó cuando la rueda de prensa terminó, viendo como los invitados se tomaban fotos con otros artistas y parte del equipo de Claudine, y hasta la misma Claudine, inclusive.

Claudine tuvo el atrevimiento de querer tomarse fotos con Mauricio, aunque él se negaba amablemente Claudine insistía, no tenía más remedio que aceptar el pobre y dado por el exceso de confianza al tratarse, Daniela juraba que Claudine estaba coqueteando con él y eso le hizo sentir cierta incomodidad, como si le quisieran arrebatar algo y no le gustaba. ─ ¿Dónde está Daniela? ─ preguntó Claudine escaneando entre todos los invitados, obviamente ella quería mantenerse alejada mientras que Mauricio se encontrara cerca, así que por todos los medios, y disimulando lo mejor que podía, se ocultaba entre la gente o se enzarzaba con sus padres en una conversación, lo malo es que le preguntaron cosas que ella no quería contestar, lo lamentable es que ella… no podía mentirles, ¿Qué podía hacer?, ¿Por qué todo tenía que ser tan difícil? ─ Bueno… es… una reconciliación a medias ─ ¿A medias?, mi niña, pensé que habían hablado todo ─ Daniela ¿Qué disparate es ese? ─ comentaron sus padres entre risas, y cuando Daniela se percató que Claudine la estaba buscando, trató de taparse con sus padres y… ─ ¡Daniela! ─ llamó Claudine levantando la mano. ─ ¡Mierda! ─ ella no quería acercarse, no quería estar cerca de Mauricio, no cuando todo su mundo tambaleaba en su presencia entre torbellinos de confusiones.

Así que fingiendo una sonrisa levantó la mano en señal de darle cinco minutos, solo esperaba que se le olvidara lo que tuviera que decirle en cinco minutos o que en esos cinco minutos Mauricio se alejara lo suficiente para ella acercarse, lo lamentable del caso es que nunca pasó ninguna de las dos opciones que tanto esperaba que sucediera, ya que Claudine no llamó, sino que se acercó con Mauricio y Walter pisándole los talones. ─ Buenas noches, señor y señora D`Jard, espero que hayan disfrutado del concierto. Dani… con el permiso de tus padres, quiero tomarme unas fotos contigo, y si ellos quieren también pueden tomarse fotos ─ anunció Claudine estando delante de Daniela y sus padres. ─ Mis padres primero ─ accedió Daniela empujando sus padres para que posasen delante de las cámaras, total, ellos eran como celebridades, por lo tanto ya estaban acostumbrados a estas cosas, así que se tomaron un par de fotos con Claudine. ─ Ahora con tus padres ─ instó Claudine y… ─ Yo… bueno… he… está bien ─ ¿Qué podía pasar?, era una foto con sus padres, y posó para las cámaras con sus padres. ─ Ahora con Mauricio ─ instó Claudine con picardía y ese punto en particular no le gustó en lo más mínimo, y Daniela vio esa sonrisa otra vez, desafiándola, si rechazaba la oferta quedaría como una grosera delante de sus padres y todo volvería a empezar. ─ Okay ─ accedió tomando una profunda respiración y Walter tomó un par de fotos, tanto con Claudine entre Mauricio y ella, y otras solo Daniela con Mauricio, el asunto es que Daniela no ofrecía una sonrisa muy entusiasta que se diga. ─ Sabes que esa sonrisa no convence ─ ¿Qué quieres decir? ─ No se ven enamorados, tienen que verse como si de verdad se quisieran ─ criticaba Claudine analizando las fotografías, y Daniela quería arrancarle esa sonrisa de su cara de un puñetazo cuando instó nuevamente a tomarse nuevas fotos con Mauricio, inclusive, se lo imaginó tan vívidamente que lo disfrutó y mas con el crack de su nariz al fracturarse, pero eso solo se veía en películas y de seguro que sus padres no aprobarían para nada esa actitud. ─ Eres una… perra sin escrúpulos ─ pensó tensándose, Claudine lo sabía, ella lo había notado y estaba disfrutando haciéndola pasar por estos momentos tan incómodos, se estaba vengando. ─ Es que me duele un poco la cabeza y…─ Posando con tus padres te veías muy bien… anda, di que si… solo una, una y no más y te prometo enviarte las fotografías para que las edites y las publiques en tu noticiero, solo serás tu. Tómala como una exclusiva ─ ¡Eres una…! ─ no le quedó de otra que aceptar.