LA AVENTURA SE AVECINA
A day in the life, es lo único que se aprecia en esas etapas del crecimiento, porque al final de eso se trata de un crecimiento. Se vive el día a día, no el mañana ni tampoco el yesterday. All my troubles seemed so far away. Now it looks as though they're here to stay, cuando se está concentrado en algo pequeño que por razones de edad se magnifica a dimensiones impensables, únicamente el coctel perfecto de inexperiencia y diversión ilimitada. Máximo cuando el dinero cae a borbotones sin tiempo para pensar ni imaginar en que gastarlo, solo se tiene a manos llenas como un arma cargada directo a la sien derecha, jugando a cada segundo con la suerte.
- John, ¿Hubo suerte en todo lo que lograste? – Una vez que estaba desanimado porque no había concretado un negocio deseaba conocer algo del espíritu sincero de él.
- Honestamente hicimos lo que deseábamos y nos encontramos con las personas correctas en el momento propicio, lo demás fue largas jornadas de trabajo exhausto y tolerancia, pues no, jamás conocí a esa señora que le dicen la suerte, y si ella estuvo con nosotros, bienvenida haya sido. – Primera vez que lo vi con esa especie de cigarro alargado y muy calmado
- A veces pienso que hablar de suerte es referirse a algo que está ahí pero no lo vemos y con lo que queremos aferrarnos para justificar nuestros logros y fracasos. Es decir es irreal pero está presente – Trataba de prolongar la conversación sobre el mismo tema
- Si eso te hace feliz y crees que lo que has logrado hasta hoy ha sido por la suerte, entonces qué interesa si existe o no, es lo que piensas y punto. Yo creo que si trabajas consigues las cosas, si te quedas esperando pueda que llegue o pueda que no, pero si no estás preparado pueda más bien que se aleje de ti más rápido de lo que crees – Volvió a acomodarse en el sofá mientras aspiraba otra bocanada de humo
- Está bien, estoy contigo – me acomode frente a él, en un sillón viejo – no digo que no tenga nada que ver la suerte, como la oportunidad de que me encontré con algo que otros no; que aquello estuvo a mi alcance que otros no, pero si no fue así… - John me interrumpió con su característica mueca que buscaba romper la tensión de mi conversación, claro, me hizo reír
- No sé porque te preocupas por eso. Vive y se feliz. Aprovecha lo que tienes, valóralo y sigue tu camino con esa sonrisa, no hay un más allá si estás pensando más de lo necesario para observar a tu alrededor y gozar de eso, precisamente. Let it be – y volvió a fumar.
Es cierto que la vida es corta, porque hasta Einstein, expresaba que eso era relativo, hay un tiempo más largo o menos dependiendo de tantas circunstancias como factores externos, terremotos, accidentes de tránsito, accidentes aéreos, asesinatos, etc., como los problemas de salud, cáncer, tumores, vejez, y aquello que sea fortuito o fuerza natural. Lo cierto es que somos seres frágiles, tanto que hasta una pulmonía más cuidada o una leve ventisca podemos sucumbir y dejar de existir. Decía un gran filósofo, pienso y luego existo, que es igual a mantener el ritmo de las ideas y los pensamientos al galope para considerar que algo útil es estar despierto hablando y actuando. De otro modo no hay nada que excuse que seamos los únicos seres que tenemos la potestad de comunicarnos.
Ahora que ya tornemos el tema a situaciones más trascendentales entonces la cosa es diferente. REBELION. Los jóvenes siempre estamos en constante rebelión. Contra los padres, contra los amigos, contra los adultos, contra el sistema, contra el statu quo, no importa contra quienes, pero es una característica que no puede ser considerada a la ligera como algo negativo si no como la tempestad que antecede a la calma. En esa rebelión se han construido nuevos estados y se han transformado sistemas a lo largo de la historia del mundo. Simplemente es algo consustancial en los seres humanos que en la juventud, llena de vida y fuerza, se materializa en toda su intensidad.
¿Qué ocurrió con aquella presentación en el tejado cuando se aproximaban a los treinta años de edad? Muchos recuerdan los temas que se interpretaron en esa fecha pero no los motivos ni las circunstancias. ¿Era el final de una era? ¿Era el preámbulo de la última página de la historia del grupo? No está más lejos de la verdad que era un respiro, un desahogo, un escape de la presión. ¿Cuál? Hay que estar en los zapatos para entender que es lo que sucedía en esos últimos años de los sesenta mientras ocurría Woodstock en los Estados Unidos de América.
Me encontraba viajando cuando la peor noticia llegó a mis oídos sobre mi carrera. Mi economía había descendido a tal nivel que requería encontrar un trabajo remunerado que después de diez años en la calle, se me hacía imposible considerar como posible encerrarme en cuatro paredes, así que trate que aquello pareciera como un break en mis andanzas. Acudí a uno de esos anuncios publicitarios y en la entrevista deje entrever que requería de una cantidad considerable de dinero para solventar la correspondencia del trabajo que se publicitaba. Me fui a casa y esperé al siguiente día para asistir a otra entrevista, la cual no fue necesaria porque me llamaron en la mañana y aceptaron el extremo solicitado. En lugar de ponerme feliz simplemente debía aceptar mi destino.
Fueron dos largos e infructuosos años, hasta que mi economía rebosaba con más y más trabajos y con más y más ingresos. ¿Divertido? Nada que sea otra cosa, como siempre me las arreglaba para que pareciera divertido aún en ese encierro que eran esas cuatro paredes. Gente iban y venían y con gente me reunía. ¿Qué más podría esperar de la burocracia y del trabajo de oficina? Tenía una familia quienes dependían de mí. Así que la presión tenía que trabajarla. La única medida fue acudir completamente solo una vez a la semana a los cines a despejar mi conciencia y descargar el peso de la vida diaria.
Hay quienes se vuelven locos y hay quienes locos se vuelven cuerdos. Los que dicen que son felices con muchos problemas y los que con problemas son felices desatendiéndolos. La realidad es que se debe buscar la forma de lidiar con ellas antes que ellas lidien con uno. Los problemas son como la gran ola que arrastra todo a su paso, o como el caballo desbocado que solo hay que esperar a donde te va a tirar. Pero sea como sea, siempre hay lesiones y nadie sale sin morder el polvo. Es la visión que se tenga sobre el cómo y el cuándo lo que aliviana la pesada carga. ¿Cómo lo haré? Y ¿Cuándo el momento propicio? El por qué y el quién están siempre definidos en la ecuación.
John, sabía que todo se derrumbaba y que todo se vendría abajo, y aun así se vio envuelto en líos legales, demandas y problemas contractuales, pero era algo que no podría evitar y que debía enfrentar con sus abogados. Ese proyecto juvenil que término siendo un fenómeno musical llegaría a su fin a través de duros golpes y daños emocionales. Se puede dar la cara a los problemas pero no se puede cerrar los ojos a las emociones. Lo que diga la boca no es lo que siente el corazón en esas circunstancias. Mucho valor y coraje es reconocer el sufrimiento y llorar, que mostrarse sereno e indiferente que engaña a todos menos a uno mismo.
En la azotea, John, gozaba los últimos instantes con sus compañeros de viaje. Miraba el futuro desde arriba y observaba que aquello no había sido un sueño pero que había que despertar pronto. Cantar no es un arte como muchos dicen, es una conversación con el universo cuando se hace desde el alma, no importa mucho la afinación, la textura o el color de la voz, sino de la interpretación de los sentimientos más profundos. Él, en eso era un artista. La policía llegó, como muchas otras veces él enfrentaría la mano de la justicia, incluso cuando se le canceló su visa de residencia y pretendían deportarlo. Él ya no era un Nowhereman, sino un hombre del mundo. El idioma de quien sabe que tiene un compromiso con aquellos quienes no tienen voz, pues no era algo al azar ni tampoco un juego. Las cosas las tomaba con seriedad como lo era su música.
It's been so long since we took the time, no-one's to blame, I know time flies so quickly, diría en una de sus canciones. ¿Cierto? Claro que sí, un día son años, como años son siglos cuando como una bola nieve bajando de una colina, las cosas han crecido más de lo que ellos pensaron desde un inicio. Esa despedida en el tejado era como bajarse del bus finalizando con ello el viaje no mágico y misterioso sino real y cierto. Get back, Get back, eran los gritos desgarradores de un pasado que no volvería. Si se le pide tiempo al tiempo, el tiempo seguro dirá que no. Es mejor aprovechar el que resta.
Cuando al fin había finalizado con mi contrato, también finalizaba mi matrimonio. Tres hermosos hijos y nada más que canciones en un cuaderno que sumaban trescientas. Grabé algo al ritmo de salsa que me supuso mil dólares en estudio de grabación de tercera categoría, al igual que mi canción de antaño “cerca de ti”, a un bajo costo. Tal vez John, no se sentía feliz con su tono de voz, pero ya había pasado a la historia que no hacía falta que alguien juzgara su voz sino su genialidad. En cambio, mi voz era horrible pero melodiosa para sentir que había escrito algo genial. No se requiere el reconocimiento público ni multitudinario para saber que algo es bello. La rosa siempre será hermosa sin importar que alguien lo diga. Es suficiente con observarla y apreciarla. Basta con que es producto de la sabia naturaleza.
Lloré en mi soledad por no tener a mis hijos a mi lado y una casa alquilada vacía. Pase de piel en piel con diferentes mujeres hasta que la vejez pronto llegaría. Los treinta, los cuarenta, los cincuenta años de edad. Pero eso es tema para otra novela. John, cumpliría cuarenta años de edad en mil novecientos ochenta. La misma edad que cumplía en el nuevo siglo, más de veinte años después que él nos dejará. Tuvo dos meses para disfrutar sus nuevos cuarenta, y yo tuve diez años para hacerlo. La gran diferencia es que él era John Lennon.
- John, ¿te preocupa envejecer? – Me contuve para no aceptar que estaba envejeciendo y sentía el temor de los cuarenta
- Alguna vez supuse que pasaría pero mi prioridad eran otras cosas – y por un momento lo vi meditabundo
- Sí, ¿Cómo qué? – Deseaba sacarlo de sus pensamientos para que los compartiera conmigo
- Ser padre – trató de sonreír, por un momento su voz se entrecortó y no quise interrumpirlo – Cuando nació Sean, me sentía increíblemente aterrorizado. No supe ser un buen padre con Julián, ahora tenía esa nueva oportunidad y las cosas con las marchas, el movimiento, los abogados, todo aquello paso a un segundo plano cuando pensé que aquella pequeña criatura dentro de Yoko, redimía mi pasado
- ¿Crees que tu dolor, aquel que se escucha en “Mother” finalmente desapareció con criar a tu segundo hijo?
- No, eso jamás desaparece y tuve que hacer un gran esfuerzo para cantar esa canción, porque más que extrañar era un dolor interno de esperanza, de que me pudieran escuchar más allá y que pudiéramos ser una familia. No tuve tal vez eso que muchos llaman familia, pero ahora podía ser posible, ahora estaba en mis manos que eso sucediera y creo que eso era una gran responsabilidad que me atemorizaba
- Por eso Yoko se hizo cargo de los negocios y tú de tu hijo, ya veo
- Yoko, es Yoko, le encanta debatir y discutir, yo en cambio había dejado eso en el pasado y deseaba compenetrarme más en mi hijo, ¿comprendes?
- Sin lugar a duda. Eso es…
- Vamos, viejo, qué importa si envejeces, que importa si estás encaminándote a usar bastón o sufrir una embolia, nada de eso importa, si no has sentido el beso de un niño en tus mejillas, o tomas de la mano a esa persona que está a tu lado y la miras a los ojos sin decir ni una sola palabra simplemente disfruta ese momento intimo a solas. Aquello que te perturba desaparecerán.
- Parece realmente algo fácil pero inspirador.
- Vamos canta conmigo
“There is nothing you can do that can not Be Done
Nothing can sing that can not be sung
Nothing I can say
But you learn the rules of game
It's Easy”
Obviamente el resto de la canción salió por si misma hasta que la tarde llegó a su fin y la noche dio paso a la oscuridad y a la soledad nuevamente. Había una curiosa canción de Paul, que señalaba que se podía llegar a viejo, pero si se decía la palabra correcta podría estar contigo, en alusión a la pareja que nos acompaña en esas etapas finales de nuestras vidas. Haciendo el jardín, sembrando las semillas, quien pediría más, es lo que agrega las letras de tan rítmica melodía. En realidad no se pueden contener las lágrimas cuando se piensa en la soledad y en la dependencia de terceros para culminar ese descenso de nuestra existencia.
En aquellos tiempos John, y sus amigos, no pensaban que llegarían algún día a viejos y hoy que solo sobreviven dos de ellos, y alcanzando los setenta años de edad, más allá de “When I`m sixty-four”, es una realidad que se viven de los recuerdos. Cada concierto en que ahora aparecen Paul y Ringo, no hay demanda más grande que ellos interpreten las canciones que los hicieron populares, aunque ellos tienen otras de su propia cosecha pero que no pueden desligarse de la era de su mayor apogeo en la vida musical. Si es triste y alegre al mismo tiempo, pero si se deja una huella ni las mansas aguas del mar logran borrarlas cuando se ha pisado profundo en la arena.
Hay seguidores y hay nuevos convencidos. Los primeros quienes tuvieron la dicha de ser los primeros en escucharlos, frescos, como saliendo del horno, y los segundos como yo, que recibimos las largas ondas que su música popular originó en el paso del tiempo. Así que quienes asisten a los conciertos son una mezcla de cada uno de ellos. Hombres maduros, mujeres peinando canas, y la nueva generación de treintañeros, e incluso adolescentes que en cada rincón del mundo han oído hablar de ellos. Tal vez, son tan populares que si fuera una pregunta, de esos que aparecen en los concursos o trivias, les sería más fácil adivinar quienes son que algún tema caótico de la historia universal.
No se trata de exagerar sino de ser realista, es más quien desee leer estas pocas líneas sabrán de que grupo estoy hablando, que por si, en veinte o treinta páginas he mencionado poco su nombre, pero conocen de quien estoy escribiendo. Se les llamo un fenómeno musical, una histeria colectiva, una revolución.
You say you want a revolution
well, you know
we all want to change the world
you tell me that it's evolution
well, you know
we all want to change the world
but when you talk about destruction
don't you know that you can count me out
don't you know it's gonna be all right
all right, all right
You say you got a real solution
well, you know
we'd all love to see the plan
you ask me for a contribution
well, you know
we're doing what we can
but when you want money
for people with minds that hate
all i can tell is brother you have to wait
don't you know it's gonna be all right
Las grandes ideas no siempre provienen de políticos o ganadores del premio nobel de la paz, porque si eso fuera así, John, sin duda alguna, debería recibir un premio similar por su trayectoria a favor de la paz. Muchos tal vez disentirían al respecto porque hablamos de un músico. Pero las luchas por las libertades no precisamente se plasman en discursos pétreos y bien escritos que rayan en la demagogia, sino en acciones que más allá de protestas o levantamientos, se producen en la voz sencilla de las letras multicolores de un prisma popular que entienden las generaciones.
Cualquier artista habrá escrito sobre el mar, por lo menos, deben existir miles de canciones con ese tema: “Te amo” “Nos amamos” “Te quiero” “Te necesito”, y John no tuvo reparo en hablar de ello, en la mayoría de sus temas junto con Paul. Solo en Michelle, tenemos:
I love you, I love you, I love you
That's all I want to say
Until I find a way
I will say the only words I know that
You'll understand
Aun cuando se trató de experimentar atraer a los seguidores de habla francesa, alemana o japonés, el idioma universal del amor está presentes en poemas y canciones, o poemas convertidas en canciones. Sin embargo, pocos fueron quienes se atrevieron a cantar a la paz. Por eso se habla de un antes y un después del grupo. Ellos marcaron un hito en los mensajes críticos, a través de la música. Cualquiera puede ver en ellos, lo que hoy podría ser temas para parejas de homosexuales, drogas, infidelidades, etc., porque todo lo que gira en torno al artista es utilizado como inspiración.
La actualidad, si ellos hubieran continuado en estos largos cincuenta años, sería tratar las canciones con mayor sentimiento social. La caída del muro de Berlín, el comunismo como sistema político, los problemas energéticos y cambios climáticos, etc. Uno solo no son ellos. Se podría decir que Paul ni Ringo, se han referido en sus temas a esas circunstancias. Pero repito, uno solo jamás serán todos. Se hablaba de liderazgo en el grupo, y recaía en John, pero en definitiva toda orquesta tiene un director se quiera o no, porque si no un barco sin timonel es un barco perdido.
Comencé a circundar a las damas de la noche, fustigando mi conciencia atormentada. Bajo las sabanas depositaba los restos de energía y mitigaba las realidades de la terquedad de los seres humanos por los conflictos. ¿Qué nos pasa? Hasta incluso saludar implica un desastre completo. Cosas tan sencillas como reír, comer o mirar, son acciones que son atropelladas por el más sensible o por quien busca un rival para saciar sus complejos de inferioridad o desahogar sus frustraciones. Los besos, las caricias, la poca comunicación y el contacto permanente de la piel de esas extrañas, son un bálsamo a los golpes del alma, pero no un remedio para la soledad.
Llegar a casa, si se puede llamar hogar, desvestirse y mirar televisión, así como hojear algunas páginas del periódico, son rutinas sin las cuales no podrías sentir que estás haciendo algo. Revisar la refrigeradora, observar las pocas cosas y saciar la sed con aquella botella con contenido naranja, básicamente se convierte en una forma de alimentar más la desilusión de lo que no se ha podido lograr con el paso de los años. El dinero no es la vida, ni tampoco es algo que pueda comprar amor.
I'll buy you a diamond ring my friend if it makes you feel alright
I'll get you anything my friend if it makes you feel alright
'cause i don't care too much for money, money can't buy me love
Y tampoco lo compra todo.
MONEY DON'T GET EV´RYTHING IT'S TRUE,
WHAT IT DON'T GET I CAN'T USE;
NOW GIVE ME MONEY, (that's what I want)
THAT'S WHAT I WANT, (that's what I want)
THAT'S WHAT I WANT, (that's what I want) OH YEAH,
THAT'S WHAT I WANT
Se podría estar escuchando las voces de ellos mientras pienso en cada una de estas reflexiones, como si hubiera una radio encendida que me indica que cada palabra de la lírica de ellos, es un recordatorio que no soy el único que ha pasado por eso. Pero lo que otros hayan hecho no es algo que me concierna, eso es lo que siempre decimos, “el sufrimiento de otros solo es consuelo de tontos”, ya que buscamos ver en aquellos que les ha ido mal una forma de cegarnos de lo que estamos sintiendo.
Siempre que he tenido el deseo de desaparecer, para acabar de una vez con toda esta pesadilla, viene a mí la familia y mis hijos. Muchos dicen que es de cobarde quitarse la vida, o huir, cuando es una decisión tan difícil que llegado el momento muchos se acobardan y no lo hacen. El que lo quiere hacer no hay nadie ni nada que lo impida y lo logran. Desde tirarse de un puente donde por factores físicos no regresara al punto de partida una vez lanzado al vacío, como quien se coloca una cuerda alrededor del cuello y queda guindado, salvo que se rompa la viga o la rama, o un cristiano corte la cuerda, en ambos casos, el objetivo se lograra. Ni que decir tomar un veneno como Romeo y Julieta, o dispararse al cielo de la boca. ¿Atroz, cierto? Con solo pensarlo.
Hay mucha literatura que pretenden que los suicidas desistan de esa idea. Pensar en la familia, en los hijos, en el futuro, cuando precisamente el suicida por esas cosas es que pretende dejar este mundo. Todo problema tiene solución. Pero la pregunta no es el cómo sino el cuándo. Cuándo vendrá esa tan ansiada solución. La desesperación es el motor que inclina la balanza a favor de la parca. Si todo fuera color rosa ¿habría algún loco que deseara terminar con su feliz vida? Porque no se encuentra la salida más la opresión suman el equivalente a una fatal decisión.
No creo que haya que matarse por amor. Vamos, es la locura de los jóvenes y de algunos que no creen en que hay siete mujeres para cada hombre. Es una realidad, no hay hombres ni mujeres feas, solo mal arreglados. Una chica es linda desde que tiene sueños y actúa con total naturalidad sin necesidad de dietas ni operaciones para aumentar el busto o enderezar la nariz, ni tampoco chicos que buscan alargarse el pene, o fabricar músculos químicos para impresionar al sexo opuesto. Enamorarse es una mala inversión, y hacerlo muy joven, es un viaje delicado a la montaña rusa. Al final vomitas o simplemente feliz te bajas y esperas la próxima vuelta.
Por más que nos encontremos en un nuevo siglo con tantos adelantos, el corazón al parecer no tiene la misma evolución ni tampoco se maravilla con lo que el ser humano ha logrado en tantos años de ciencia y adelantos. Simplemente es el mismo corazón de antaño. Terco y sin ideas nuevas. Se engancha sin pensar en quien ni en cómo va a terminar al final. ¿Será el único órgano del cuerpo que no sufre transformación alguna con el correr del tiempo?
- John, te necesito hoy ¿Dónde estás? – Me digo en plena madrugada y mi amigo entrañable no ha aparecido. Creo que debe estar muy bien en el más allá, donde se dicen que los problemas no existen.