XXXVI
Hospital General Afiliado de Carixis
Cuando Rupert despertó en la cama de hopsital, después de exóticos sueños sobre otros planos, dimensiones y revelaciones místicas, observó con su mirada nebulosa el rostro de Maktub.
—Mak... Maktub —apuntó a decir— es... estás vivo...
—Así es, Rupert. Shikha vio cuando los oscuros me dispararon en el pecho. Pero mi especie tiene una piel y una estructura ósea muy fuerte, además de que no tengo órganos vitales en el pecho.
—Bueno, pues me alegra que estés vivo. ¿Cómo están Shikha y Lothar?
—Lothar mejor. Shikha continúa en coma. Pero se comunica conmigo telepáticamente. Creo que pronto se recuperará.
—Hola Rupert, que gusto que estés bien —dijo Zílog entrando a la habitación seguido por Kriggs. Kriggs besó a Rupert y le acarició la cabeza en una inusual muestra de sentimentalismo para la fría espía. —Todo el Concejo Galáctico te manda sus buenos deseos.
—Que amables...
—Encontramos en la computadora brazalete de Shikha una información muy importante —prosiguió Zílog— que puede explicar muchas cosas...
Planeta Valtaris, quinto planeta de la Estrella Sirius
Capital de la Alianza Valtárica
—Hemos descubierto por fin la frecuencia en la que se abre esta Puerta, Su Gracia —le decía un científico valtárico al Sumo Sacerdote, máximo gobernante de la nación valtárica. Éste se encontraba rodeado de todos los sinodales, así como de altos jerarcas de la Orden de Caballería, entre los que destacaba Lothar. Todos se congregaron en un antiguo templo con forma de pirámide situado dentro de inhóspitas tierras nevadas dentro del Planeta Valtaris. —Como usted sabe, Su Eminencia, hace miles de años los Primarios tenían todo el Universo conectado por medio de las Puertas; pasajes interdimensionales que conectaban diversas galaxias y planos de existencia. Los agujeros de gusano artificial que creamos para viajar por el espacio dentro de la Galaxia son tan rústicos en comparación a estas sofisticadas Puertas como lo es una veleta en comparación a una nave espacial.
>>Por siglos hemos intentado descifrar el grado de vibración que nos permite abrir esta legendaria puerta al Paraíso, y lo hemos conseguido.
Con una señal de sus manos, el científico hizo que su equipo técnico abriera un pasaje interdimensional de aspecto resplandeciente que se generó sobre un altar con forma de arco situado en la arcana pirámide. Pronto, la luz del pasaje se disolvió en el centro dejando entrever un mundo maravilloso de pastos sanos y azulados, un cielo dorado y un sol tibio muy hermoso. Sólo unos cuantos árboles blancos surgían entre el pasto.
—Entonces la leyenda era cierta —comentó el Sumo Sacerdote— en esta pirámide se sitúa la Puerta a un mundo paradisíaco de vibración muy elevada.
—Las sondas que hemos enviado reportan que dicho plano es perfectamente habitable para los valtáricos y que además no hay registros de forma de vida superiores o inteligentes. Sólo algunos animales pequeños, ninguna evidencia de formas de vida peligrosas. Las tierras son fértiles como para sembrar casi cualquier cosa (algo útil para una especie vegetariana como la nuestra), y hay mucho agua. El clima además es templado y no se reportan graves anomalías atmosféricas. Pero hay más, Su Santidad.
—¿Qué?
—Según nuestros cálculos solamente las formas de vida de cierta vibración son capaces de pasar este pasaje. Y únicamente los valtáricos tenemos, de entre todas las especies conocidas, una vibración capaz de cruzarlo. La vibración se mide de acuerdo a las emanaciones electromagnéticas producidas por el cuerpo de una especie particular. La nuestra es perfecta. Básicamente tenemos ante nosotros un paraíso al cual solo nosotros podemos acceder.
—Bendito sea Valthor —exclamó Lothar.
—Yo sugiero —dijo el científico— que procedamos de inmediato a la Peregrinación. Que todos los valtáricos de esta Galaxia se preparen para viajar a este mundo nuevo. Podremos escapar de las garras del Planeta Oscuro.
—Su Santidad, debo protestar ante tal idea —dijo Lothar.
—¿Por qué, comendador Lothar?
—Porque hemos firmado un pacto con el resto del Concejo Galáctico de unirnos en la lucha contra el Planeta Oscuro. Sería una deslealtad no cumplir nuestra palabra.
—Nuestra lealtad debe ser con nuestro pueblo, Su Gracia —argumentó el científico. —¿Sacrificaría las vidas de los valtáricos por los extranjeros infieles cuando podemos salvar a cada valtárico?
—Pero, Su Eminencia debe considerar —continuó Lothar— que no seríamos merecedores de tal premio sin traicionamos a nuestros hermanos de la Galaxia. Además de no saber si el Planeta Oscuro sería capaz de algún día encontrar una forma de entrar a dicha dimensión. Sin nosotros el resto del Concejo Galáctico estaría condenado. Dejaríamos una Galaxia invadida por la monstruosa maldad oscura, y eso es cobardía y traición.
El Sumo Sacerdote meditó algunos instantes.
—Concuerdo con el comendador Lothar —declaró finalmente— no podemos irnos hasta haber derrotado al Planeta Oscuro. Sin embargo, mantengan la existencia de este Portal como algo ultrasecreto. Y téngalo listo en caso de que resultemos derrotados por el Planeta Oscuro para que la mayor cantidad de valtáricos pueda escapar, de ser necesario.
Sesión ordinaria del Concejo Galáctico
—Amparado en el artículo 3 del capítulo 4 del Tratado de Carixis —dijo Rupert frente a los diferentes delegados miembros del Concejo— esta sesión se declara como ultrasecreta. Lo tratado hoy solo podrá ser discutido entre ustedes y el máximo jefe de Estado de sus respectivos mundos. ¿Ha quedado claro? —los demás asintieron. En la sesión estaban presentes además de Rupert, el comendador Lothar, el general Ushuk Lang, la siempre atractiva Sálax, el comandante Alum Siraiki rascándose su calva cabeza, la senadora Rásala y el médico androide 200—2000
A la sala entró sorpresivamente un Zaraki que Rupert reconoció, se trataba de Cárashak, un militar moderado que le había ayudado cuando estuvo secuestrado en Zarak.
—Disculpen la llegada tardía —se excusó sentándose en el lugar que tenía reservado. —Soy el mayor Cárashak, nuevo cónsul del Régimen Zaraki en Carixis y su representante ante el Concejo.
—Bienvenido, Mayor —saludó Rupert. —Hemos recopilado una información trascendental que puede generar consecuencias incalculables. Primeramente, como todos saben, hace 400 años estándar, después de haber encontrado enormes similitudes entre el ADN Alaxi y el ADN polari, el científico polari Shurom Mezako formó la teoría de que hace cientos de miles de años una especie muy antigua, probablemente los akashianos, visitó muchos planetas y modificó el ADN de los homínidos primitivos de dichos hábitats, para acelerar su evolución. Parte de la alteración incluía mezclar su ADN. Esto explicaba las similitudes entre especies antropoides, como por ejemplo las manos similares de muchas de nosotros.
—Esa teoría fue desechada —recalcó Ushuk— cuando hace algunos meses descubrieron en el ahora inhabitable Planeta Alaxi, que los sáxuer y los polari provienen del mismo planeta. Eran dos especies inteligentes evolucionadas en el mismo planeta como los humanos y los delfines. Algo que los gobiernos Alaxi y polari mantuvieron en secreto celosamente. No significa nada. Sin duda hay similitudes genéticas entre humanos y delfines sin que sean familiares.
—Pero el punto es que Mezako no estaba equivocado del todo —prosiguió Rupert— y no se basó solo en la genética para gestar su teoría. Las pirámides encontradas aquí en Carixis, así como las pirámides de Egipto en la Tierra, las pirámides en Marte hechas por los antiguos maktubianos, las pirámides valtáricas, y las del Valle de los Misterios en Xirgón, etc. Demuestran que miles de diferentes civilizaciones desarrollaron la arquitectura piramidezca. Es de suponer que fueron influenciados culturalmente por una especie particular. Lo cual explica la similitud entre el akashiano, el valtárico antiguo, el sánscrito en la Tierra, el cártagik antiguo, etc. Una misma influencia lingüística.
—¿Qué significa? —preguntó Sálax. —Creo que Ushuk tiene razón. Las dos especies más similares entre si que sepamos son los humanos y los xirgones. Sin embargo hay una coincidencia de genes de apenas un 0.005%. Hay más coincidencia de genes entre un humano y un caballo.
—Pero todas las especies antropoides, como las nuestras —continuó Rupert— tienen una leve similitud genética. Casualmente en los genes que generan los poderes psíquicos y que se mantienen inactivos en la mayoría de los individuos. El asunto es que hace millones de años surgieron las primeras formas de vida inteligentes de esta Galaxia, quizás del Universo. Dichas especies son lo que algunas culturas llaman dioses o ángeles pero que hoy denominamos como Primarios. Los Primarios son tan evolucionados que son formas de vida de energía pura. No sabemos si los Primarios nacieron así o evolucionaron hasta ese nivel. El punto es que aparentemente, los Primarios visitaron nuestros mundos hace un millón de años acelerando nuestra evolución, razón por la cual hay tantos “eslabones perdidos” en la evolución de nuestras especies.
>>Una civilización muy avanzada surgió hace cientos de miles de años. Se trata de los akashianos. El Sistema Akashia se convirtió en el predilecto de los Primarios. Los akashianos se volvieron soberbios y se rebelaron contra los Primarios. Una batalla que perdieron y por la que fueron castigados. Nuestras culturas recuerdan este evento como la guerra entre titanes y dioses olímpicos (o la guerra entre asuras y devas según el hinduismo), la lucha de los gigantes rebeldes que menciona la mitología xirgona, o la guerra cósmica que está en el Evangelio de Noth.
>>A raíz de esta derrota, los akashianos crearon una poderosa arma interdimensional que salió mal. El resultado de la catástrofe fue un cataclismo que asoló la Galaxia entera. Provocando diluvios y terremotos en cientos de planetas distintos. Los akashianos mutan como un efecto colateral provocando el surgimiento de dos nuevas especies; una especie es mística, espiritual y luminosa. La otra es maligna, cruel y oscura. Los oscuros colonizan otro mundo (pues Akashia estaba destruido), un mundo lleno de brumas y tinieblas al que llaman el Planeta Oscuro. Los luminosos colonizan un mundo nevado y cristalino al que llaman Valtaris, que en akashiano significa Planeta de Luz.
Hubo un prolongado silencio ante la revelación de Rupert.
—Significa que los valtáricos y los oscuros alguna vez fueron una misma especie —dijo Arsala rompiendo el silencio. —Ambos fueron alguna vez los akashianos.
—Y los akashianos eran originarios del Sistema Carixis —prosiguió Rupert— las ruinas arqueológicas encontradas en Carixis son los vestigios de la antigua civilización akashiana.
—Pero si los valtáricos y los oscuros son parientes —consultó Ushuk— quiere decir que sus biologías son similares.
—Los akashianos eran psíquicos por naturaleza —intervino Lothar— o porque modificaron sus genes y se volvieron psíquicos. O como parte de un proceso evolutivo. Lo cierto es que los genes akashianos que hay en ustedes son los responsables de los poderes psíquicos.
—Esto puede explicar —dijo Rupert— porque los kinoshanos no tienen psíquicos y son inmunes a la telepatía. Los kinoshanos son insectos, es de suponer que los akashianos jamás mezclaron su ADN con ellos. Se limitaron a las especies antropoides. Los kinoshanos son de las pocas especies que evolucionaron de forma totalmente independiente.
—De acuerdo, ¿de qué nos sirve esta información que los valtáricos han mantenido en secreto por miles de años? —reclamó Alum Siraiki.
—La mantuvimos en secreto para evitar posibles reacciones negativas por nuestro parentesco con los oscuros —explicó Lothar— en todo caso, deben de saber que los valtáricos y los oscuros somos dos caras de una misma moneda. Dos polaridades opuestos, dos extremos en el espectro. El Bien y el Mal, la Luz y la Oscuridad, el Orden y el Caos.
—La Alianza Valtárica y el Planeta Oscuro —sentenció Sálax.
—Estamos predestinados a luchar contra los oscuros mientras ambas especies existamos —continuó Lothar— y por ende, estamos predestinados a ayudar a los pueblos libres de la Galaxia a librarse de la amenaza oscura. Sólo queremos que sepan que esta guerra que se avecina entre el Concejo Galáctico y el Planeta Oscuro es más que un simple conflicto geopolítico. Es en realidad una lucha mística, metafísica, grabada en las estrellas desde que el Universo es joven...
>>Las profecías de los Pergaminos Akashianos se están cumpliendo: Cuando reaparezca el último de los habitantes del Planeta Rojo (lo que ocurrió cuando reapareció Maktub, el último maktubiano, los maktubianos eran los habitantes originales de Marte, el Planeta Rojo). Cuando el Centro sea gobernado por el Heredero del Mártir. (Carixis es el centro político, económico y religioso de la Galaxia, y su mayor parte es gobernada por Rupert Corrado, hijo de un disidente asesinado). Cuando los artificiales tengan su propio Reino. (Esto ya ocurrió, cuando los androides ganan la Guerra Civil y forma Androidistán). Cuando las guerras y conflictos entre los Reinos Jóvenes sean numerosos como estrellas. (Esto ya sucedió también, como bien saben). Y el Reino Conquistador obtenga un poderío como nunca antes se vio. (El Reino Conquistador es el Imperio Xirgón). Lo que obligará a la Hermandad de Mundos aliarse con los Hijos del Gran Maestro. (La Hermandad de Mundos es la Afiliación y los Hijos del Gran Maestro somos los valtáricos. Afiliados y valtáricos tenemos ahora un tratado de mutua protección). Y la Alineación de las Constelaciones sea la adecuada. (Las condiciones astrológicas sean propicias). Resurgirá el feroz y monstruoso Reino de la Oscuridad. (Es decir, el Planeta Oscuro). El cual obligará a los Reinos Jóvenes a luchar juntos. (La creación del Ejército Galáctico). Los enemigos enconados se salvarán mutuamente y librarán muchas batallas temibles. Y los Dioses Abismales liberados estarán. Y resurgirá el Iluminado, iniciado en el Templo Galáctico de los Dioses. Tres veces será grande el golpe, y la agonía no se hará esperar. Antes y después reinará el Rey Guerra. Si el Iluminado realiza apropiadamente la Iniciación, la Oscuridad será derrotada y devorada por el Abismo. Si el Iluminado falla, la Oscuridad reinará sobre todos los mundos, los vivos envidiarán a los muertos, y habrá ocurrido el Fin de los Tiempos.
>>Se aproximan tiempos amargos y sombríos. El destino de la Galaxia dependerá del resultado de esta guerra contra la Oscuridad.
Residencia de la Familia Corrado (Universo 001)
Sistema Akashia
Capital de la Gran Alianza
Fecha desconocida
—Despierta, papá. ¡Despierta! —Rupert había sido interrumpido de su profundo sueño por una niña que le era desconocida, aún cuando estaba subida en la cama sobre él, jaloneándolo en medio de las cobijas. La niña debía tener unos 9 años y tenía el cabello rizado. Era evidente que era mestiza, pues a pesar de tener la piel clara como en una humana (y no verde como en una cártagik), sus ojos y orejas eran típicamente cártagik. —¡Papá!
—¿Qué sucede? —dijo Rupert despertándose desconcertado. —¿Quién eres?
—¡No bromees, papá! ¡Vamos! —dijo jaloneándolo más.
—Wen, no molestes a tu padre —dijo la voz de Nam despertándose al lado de Rupert en la misma cama. —Ayer tuvo migraña. ¿Te sientes mejor hoy, mi amor?
—¡Nam! —dijo aún más desconcertado. —¿Qué haces aquí? ¿No nos habíamos divorciado?
—Eres tan bromista, Rupert. Primero niegas a tu hija y ahora me pides el divorcio. Estas migrañas te ponen pesado.
En verdad Rupert había tenido una migraña el día anterior. Sin embargo, se había acostado con Kriggs, su actual pareja. Y fuera de la hermosa espía soth, no había nadie más en su residencia, como era natural.
—¿Estaré soñando todavía?
Rupert bajó las escaleras y encontró a su hijo Lin de 15 años, abrazándose cariñosamente de Yashak Kurg, la quinceañera xirgona de la cual su hijo estaba enamorado.
—¿Yashak? ¿Qué haces aquí? —preguntó Rupert extrañado.
—Pasé a desayunar con Lin, senador Corrado —le respondió la joven. —¿Algún problema?
—No veo nada malo en que nuestro hijo desayune con su novia formal —destacó Nam.
—No, yo tampoco. Es sólo que Yashak se había casado a la fuerza con un noble xirgón, ¿no?
Todos miraron a Rupert de forma atónita.
—Realmente comienzas a preocuparme, querido —le dijo Nam tocándole la frente para cerciorarse que no tuviera fiebre. —¿Será exceso de trabajo? No es fácil ser senador.
—¿Senador? —dijo Rupert— pero soy gobernador de Carixis. Bueno, gobernador de los territorios de la Afiliación en Carixis.
—¿Qué es la Afiliación? —preguntó la niña Wen Corrado. —Y ¿qué es Carixis?
Nam pareció reconocer un síntoma en la mente de Rupert.
—Cielo —le dijo tomándolo de los hombros— ya hemos pasado por esto antes. Has sufrido problemas de este tipo. Los médicos aún no saben la razón, pero aparentemente has desvariado algo últimamente. Ahora escúchame; eres el senador Rupert Corrado, representante de la Tierra ante el Senado de la Gran Alianza. Te encuentras en el Sistema Akashia, capital de la Gran Alianza.
—¿La... la que? ¿Sistema Akashia? ¿No es el Sistema Carixis?
—Jamás he escuchado de ese sistema —dijo Nam. —Salvo en previos desvaríos de tu mente. Ahora, Rupert, quiero que te relajes y vayas de inmediato al médico.
La puerta de la cocina se abrió y al lugar penetró Armando Corrado; el padre de Rupert. Rupert no había visto a su padre desde poco antes de su asesinato. En ese momento, Rupert tenía unos diez años y se asombró de ver a su padre veinticinco años más viejo.
—¡Papá! ¿Cómo es posible?
—¿Qué te pasa hijo? —dijo Armando Corrado— paso a saludarlos todas las mañanas.
—¡Hola abuelo! —saludó la pequeña Wen y luego Lin.
—Rupert no se siente bien —dijo Nam. —Llévalo al médico, por favor, Armando. Hoy en la noche tenemos una cena con mis padres (ya sabes que mi padre quiere mucho a Rupert) así que no deseo que lo encuentren enfermo.
—¡Vamos hijo! —dijo Armando— te llevaré en mi aeromóvil.
—¿Qué demonios está pasando aquí? —se decía Rupert frotándose los ojos mientras era transportado en el aeromóvil de su padre.
—Lee el periódico mejor —le dijo Armando y le entregó un ejemplar impreso del Diario El Cometa.
DIARIO EL COMETA
Más de 3000 años produciendo periodismo de calidad
PRESIDENTE RUPERT BARRINGTON OPTARÁ POR LA REELECCIÓN
El actual presidente de la Gran Alianza, Rupert Barrington, anunció que optará por ser candidato a la reelección en los próximos procesos electorales. El presidente Barrington goza de una gran popularidad ahora que los índices de pobreza y crimen han bajado más.
Durante las próximas elecciones, los 523 planetas miembros de la Gran Alianza elegirán a los senadores que los representarán ante el Senado Aliado. Aunque algunos han sugerido al senador de la Tierra, Rupert Corrado, que opte por la candidatura a la presidencia, éste le dio la adhesión a Barrington.
Además, al menos 154 planetas han solicitado su ingreso a la Gran Alianza. De ser admitidos, el número de senadores se incrementaría y con ello, los votos que eligen al presidente aliado.
Los diversos ciudadanos aliados se preparan para las próximas elecciones con gran entusiasmo.
—¿Te sientes mejor, hijo? —preguntó Armando. —Tu madre y tu abuelo han estado muy preocupados.
—Sí, papá. Me siento mejor. Detente un momento —dijo al divisar algo que para él era inusual, por la ventanilla del vehículo.
Rupert salió del aeromóvil y observó un círculo de personas bajo el sol y sobre la hierba de un parque. Todos ataviados con ropajes holgados multicolores. Eran de diversas especies, pero la mayoría eran Alaxi y polari. Había parejas mixtas de ambas especies, y varios mestizos que mostraban la característica piel lampiña de los polari al lado de los rasgos felinos de los Alaxi. La líder de este grupo era Sálax.
En la mente de Rupert, Sálax era una fría, materialista y manipuladora mujer de negocios Alaxi. Totalmente avocada a la producción de riqueza y ganancia. Ahora la observaba con la misma bata, entonando canciones espirituales y liderando una meditación.
—Es importante, hermanos y hermanas, que se liberen de todos los pensamientos mundanos —decía a sus pupilos— y que se desprendan de los pensamientos individualistas. De sus egos y sus deseos materiales.
Alrededor de ella se encontraban Alum Siraiki, el político y militar polari que Rupert conocía bien, y Kriggs, una fiera agente secreta de mirada glacial. Ambos estaban igual de ataviados y enfocados en la meditación.
—¡Esto es imposible! —dijo Rupert observándolos atónito.
—Buen día, Senador —le dijo Sálax interrumpiendo su guía contemplativa— ¿desea unírsenos a la meditación como en pasadas ocasiones?
—Esté... no puedo. Debo ir al... médico. Gracias.
—Le enviaremos buenas vibraciones para su pronta recuperación —sentenció Kriggs. Y prosiguieron la meditación.
—Esto... es imposible. —Dijo Rupert en el aeromóvil. —Los Alaxi son extremadamente materialistas. Su cultura está avocada al materialismo. Y los polari son socialistas ateos. Además, los Alaxi y los polari han sido enemigos por milenios desde que los súaxer intentaron exterminar a los polari en el planeta que ambos compartían...
—¿Qué dices Rupert? Todo el mundo sabe que los polari y los Alaxi han vivido en paz y armonía en su planeta de origen, el Planeta Alaxi.
—¿Qué? ¿No fue Alaxi destruido por el Planeta Oscuro hace 2000 años?
—¿Destruido? Fuimos de vacaciones a Alaxi hace dos años. ¿Y que demonios es el Planeta Oscuro?
—El Planeta Alaxi fue destruido y por eso los Alaxi se extendieron por toda la Galaxia y se separaron en tres grandes ramas; los Alaxi corporativos, los cyborg soths y los devoradores.
—Jamás he escuchado hablar de soths ni de devoradores. No tengo la menor idea de que son.
Rupert contempló por la ventanilla una nueva imagen que lo dejó pasmado. Eran Ushuk Lang y Arsala entrelazados en un apasionado beso en medio del parque.
—¡Esto es imposible! —exclamó— Ushuk y Arsala se odian. Son enemigos mortales...
—¿De que hablas? Han sido esposos por diez años. Son la pareja más cariñosa que conozco.
—Pero si el Imperio Xirgón ha sido enemigo del Reino Vegano por muchos años...
—¿Qué es el Imperio Xirgón? Xirgón es miembro de la Gran Alianza como Vega 2. Los xirgones y los veganos jamás han sido enemigos. Son pueblos hermanos como todos los Planetas Aliados.
Finalmente llegaron al Hospital General de Akashia donde Rupert fue atendido por un maktubiano idéntico a su conocido amigo y asesor, Maktub. Tenía la lampiña piel verde y gruesa, manos de tres dedos, ojos grandes y amarillos, dos orificios por nariz y una boca pequeña. Y vestía una túnica roja. Lo que más le sorprendió fue la gran cantidad de hombres, mujeres y niños maktubianos que pudo observar en el trayecto al hospital y dentro del mismo hospital.
—Nunca había visto tantos maktubianos en mi vida —dijo ya aturdido por la confusión.
—No bromee, Senador —le dijo el médico maktubiano— considerando que Maktub es el planeta vecino de la Tierra. Y que los maktubianos y los humanos han vivido en paz y armonía desde el siglo , mucho antes de que pudiéramos viajar fuera de nuestro sistema solar. Creo que es imposible que no haya visto muchos maktubianos en su vida. A propósito, la senadora de Maktub es mi prima, ¿usted la conoce?
—Supongo que sí —respondió Rupert.
—Es importante que nuestros pueblos trabajen juntos en mejoría de nuestro sistema solar. No encuentro nada malo en usted, Senador. Su salud es perfecta. Me parece que está usted jugándonos una broma, o su problema es de índole psicológico en cuyo caso le recomiendo a la Dra. Jadi Bashar, una excelente psicóloga clínica. Aunque en estos momentos está de viaje con sus padres y su hermano en la Tierra.
—¿Jadi? Pero sus padres y hermanos fueron asesinados durante la dictadura en Marte... ah, un momento, déjenme adivinar. Si los maktubianos nunca se extinguieron los humanos nunca colonizamos Marte. Nunca ocurrió la guerra marciana ni los crímenes étnicos, Jadi no perdió a su familia y jamás fue encarcelada y maltratada en los Centros de Control de la dictadura marciana.
El comunicador de Rupert sonó.
—¿Sí?
—Senador Corrado —dijo la voz de la secretaria— el senador Zílog de Brazzky, la senadora Shikha de Lobaria y el senador Mukh’Alep de Shawala lo llamaron. También tiene un mensaje urgente de la Dra. Jezabeth Arkham, directora del Instituto Científico quien dice que tiene información para usted. Asegura que es urgente y que puede ayudarle a resolver su problema.
—Comuníqueme de inmediato con la Dra. Arkham, por favor.