II

Frontera de la Afiliación Democrática de Planetas cerca de la Nebulosa de Cálamus.

Una nave de la Afiliación se encontraba bordeando la frontera afiliada en una inhóspita área de la Galaxia. La nave se llamaba la Sephirot, y como toda nave afiliada era plateada, de estilo trapezoidal, con dos alerones triangulares de cada lado. El sello de la Afiliación (un triángulo verde con tres estrellas doradas dentro), decoraba su lado externo.

En su interior, en el Puente, el centro de comando de la nave; se ubicaba en la silla de capitán, Ki—Zílog, de especie brazzky. Todos los brazzky tienen la piel muy roja y el cabello largo, negro y muy rizado. Sus ojos eran negros y tenían algo desarrollados los inscicivos. Los brazzky habían evolucionado de una especie de canes similares a zorros y guardaban ciertas características lobunas. Zílog, un fornido hombre de 36 años de piel muy roja, con barba de candado, que sostenía sus gruesos mechones en una cola, vestía el uniforme afiliado (compuesto por camisa y pantalón verdes, con cinturón negro, botas y generalmente una chaqueta corta. Los oficiales de mayor rango como Zílog utilizan una chaqueta larga tipo leva). El escudo de la Afiliación resaltaba refulgente del pecho en el uniforme. Zílog contemplaba una fotografía familiar con cierta nostalgia.

—¿Tu familia, Zílog? –consultó Nam, la primera oficial de Zílog, cuya confianza y amistad le permitían ciertos atrevimientos poco usuales. Nam, una mujer cártagik de 30 años, de cuerpo muy hermoso, mostraba como todos los de su especie una piel muy verde, ojos amarillos de pupila rasgada. Orejas puntiagudas terminadas en tres puntas, cabellos largos y negros, con el mismo uniforme militar que su superior.

—Así es... –dijo Zílog observando la foto de él abrazado a otro hombre y dos mujeres, todos desnudos. –Fue durante el festejo del pasado Solsticio en mi planeta.

—¿No se sienten extraños ustedes los brazzky andando por allí desnudos? –preguntó Nam.

—Es la costumbre en nuestro planeta prescindir de la ropa. La usamos para amoldarnos a ustedes los extranjeros, pero a veces se vuelve incómodo –dijo acariciando su pecho como si la ropa le irritara la piel.

—¿Extrañas a tu familia?

—No... –dijo Zílog y calló. Nam sabía que los brazzky no son dados a reprimir sus emociones, y suelen ser vergeles de sentimientos y expresiones sensibles. Algo muy doloroso debía estar estrujando el espíritu ígneo de este brazzky.

—Capitán Zílog –llamó la atención una de las oficiales situada en las consolas laterales de la habitación circular que conformaba el Puente.

—Sí, dígame mayor Cheng –dijo Zílog refiriéndose a una humana de raza oriental con cabello lacio y negro.

—Tal y como los satélites fronterizos mostraron, hemos detectado la nave extraña.

—En pantalla, por favor.

Frente a la enorme pantalla que unos instantes antes mostraba el estrellado espacio exterior, surgió la imagen de una nave lejana y abandonada, que flotaba caóticamente en el espacio. La nave mostraba un estilo extraño y misterioso (casi piramidal, pero un poco más alargado en la punta).

—¿Tiene idea de que es la nave? –consultó Nam.

—No comandante Nam –fue la respuesta de otro oficial en una consola al pie de la pantalla. Era un kinoshano. Una especie insectoide que visten trajes de color negro que les cubren todo el cuerpo, salvo la cabeza. Tienen seis extremidades (dos piernas y cuatro brazos). Cabezas con antenas, dos ojos negros y pequeños y mandíbulas de insecto. Se comunican por medio de feromonas químicas, así que utilizan un traductor electrónico que convierte sus mensajes bioquímicos en sonido, y que pende de sus cuellos. –La estructura de la nave no corresponde a ninguna de las conocidas en la base de datos. –Dijo con su metálica voz artificial.

—¿Se detectan formas de vida? –preguntó Zílog.

—Sí señor –respondió un tripulante androide. Tenía la piel de color blanco y una textura artificial muy evidente. Su cabello, de notoria artificialidad también, era de un rojo intenso, y sus ojos cristalinos carentes de pupila era azules. –Se detectan señales de vida, pero sólo una, muy débil. Según el escáner es una forma antropoide similar a un primate.

—Sargento Arg –dijo Zílog al kinoshano— envíe un mensaje de saludo.

Arg lo hizo, y pronto advirtió:

—No hay respuesta alguna, señor.

—¿Será prudente entrar a la nave? –se preguntó Zílog.

—Está justo fuera del espacio afiliado, señor. –Aclaró Cheng. –Sin embargo, la forma de vida en su interior puede necesitar ayuda.

Zílog dio la orden de cruzar la frontera e interceptar la nave para explorarla. En el momento en que salen del lugar, unas 30 naves de forma alargada, y con alerones filosos repletos de navajas, surgieron del rededor.

—Devoradores –dijo Cheng. –Estaban ocultos por escudos de invisibilidad...

—¿Reconocen la tribu? –preguntó Nam.

—Los okhlax... –dijo Arg— una de las más feroces. Nos envían un mensaje, señor.

—En pantalla –solicitó Zílog.

La imagen en la pantalla, procedente de la nave nodriza devoradora, mostraba a un ser de larga barba y cabellos greñudos y marañosos. Sus orejas eran puntiagudas y sus ojos felinos. Afilados incisivos se mostraban en su boca al hablar, y vestía peludas pieles de color azulado.

—Fog’t nazxt zhuxath’k na’thkox nashux figgt... –comenzó a vociferar el ser con amenazante tono.

—¿Puedes traducirlo, teniente 2000? –preguntó Zílog al androide.

—Programaré la traducción electrónica de la computadora, —dijo éste— pero el sáuxer en su dialecto devorador es un lenguaje difícil...

—Afiliados... –dijo la computadora al traducir la palabras del devorador— han invadido territorio de la tribu devoradora okhlax. La valerosa tribu guerrera de las profundidades salvajes de la recóndita jungla sáuxer. El más fuerte de sus hombres no es reto para el más enclenque de nuestros jovenzuelos. Y el más rápido de sus atletas sería derrotado por uno de nuestros ancianos enfermos. Por nuestra garra han perecido cientos de ciudades y asentamientos. Hemos derramado océanos de sangre y nuestra furia no conoce la piedad. Nuestra sed se sacia sólo con la muerte de nuestros enemigos, hasta que el último sea degollado. Tomaremos su nave, nos apoderaremos de ella. Sus armas serán nuestras, así como cualquier cosa de valor. Y mataremos a cada hombre de su nave, nos lo comeremos y colgaremos sus cabezas de los fuselajes de nuestras naves como decoración. Sus mujeres serán nuestras esclavas. Sin embargo, si se rinden y entregan sus riquezas, nave y mujeres pasivamente. Los dejaremos vivir y los enviaremos de regreso a sus hogares en una cápsula de escape. Si se resisten serán...

La computadora detuvo súbitamente la traducción.

—¿Qué? –dijo Zílog— ¿si se resisten serán... que?

—La computadora no está segura –explicó Cheng— no sabe si gothax significa masacrados, desollados o... pintados... Supongo que está entre los dos primeros significados...

La comunicación se cortó y la imagen desapareció.

—Bueno, pues –dijo Zílog— vamos a la batalla. Recen a sus respectivos dioses para que la superior tecnología afiliada pueda vencer al número...

Esto se publicó en el Diario el Cometa el día 7 del mes 13 del 2100:

DIARIO EL COMETA

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Sección de Noticias Políticas:

ELIGEN A POLÉMICO DIRIGENTE SOCIAL COMO GOBERNADOR DE LA COLONIA MÁS IMPORTANTE DE LA GALAXIA

• Partido Lish logró elegir al polémico Rupert Corrado, como gobernador de la colonia afiliada en el Sistema Carixis.

• Alarmante crecimiento de los grupos extremistas.

Rupert Corrado será el nuevo gobernador de la colonia más importante, conflictiva y étnicamente diversa de la Galaxia Conocida, la colonia afiliada en Carixis. Corrado es hijo del famoso dirigente izquierdista, Armando Corrado, que lideró las fuerzas de oposición cuando la Afiliación, y los cinco planetas que la conformaban en ese momento, estaba bajo la dictadura del ultraderechista Torm.

Armando Corrado, quien murió asesinado por fuerzas leales a Torm, era dirigente del Frente Neo—Lish, el partido de izquierda más grande de la Afiliación, y fue declarado benemérito de la patria poco después de su muerte y del regreso de la democracia a la Afiliación.

Rupert Corrado nació en la Tierra hace 33 años estándar. Se exilió con sus padres en Polari cuando sufrieron persecución política, y vivió su adolescencia en Carixis. A los 18 años ingresó a la Universidad Afiliada a estudiar ciencias políticas y relaciones interplanetarias. Y se convirtió en presidente de la Federación de Estudiantes, protagonizando algunas de las más feroces revueltas estudiantiles. Luego fue secretario general de la Central de Trabajadores, el sindicato más grande de la Afiliación, liderando algunas de las mayores huelgas y manifestaciones sociales. Se casó con una joven militar de especie cártagik, la entonces sargento Nam, a pesar de la oposición de la familia de su novia ante un matrimonio mixto. De este matrimonio tuvo un único hijo mestizo, llamado Lin Corrado. No se adhirió al partido de su padre, el Frente Neo—Lish, sino que en el 2094 D.A. el Partido Lish le ofreció la candidatura a alcalde de Astrópolis, ciudad afiliada en Carixis. Ganó la elección y ejerció el cargo, siendo reelecto. Se divorció hace poco. Ahora ha sido electo gobernador de toda la colonia afiliada en el sistema.

Corrado obtuvo la victoria sobre su más inmediato rival, el gobernador saliente Ker, un abogado de especie cártagik de 67 años, que nació en Carixis, y pertenece al derechista Partido Droth . Corrado obtuvo el 33% de los votos de los ciudadanos afiliados en Carixis, sobre el 31% de su rival droth. También le ganó a la candidata a gobernadora por el Frente Neo—Lish, la androide 500—5000, actual alcaldesa de Cibertopía, ciudad afiliada habitada mayormente por androides. Corrado obtuvo un fuerte apoyo de los androides residentes de Carixis, algo indicativo, ya que los androides (casi todos de clase obrera) históricamente han simpatizado con el Frente Neo—Lish. Corrado prometió el reducir las diferencias sociales entre androides y orgánicos.

Sobre el triunfo de Rupert, la acalorada reacción de Ker fue “Lamento mucho que los ciudadanos de Carixis eligieran a una anarquista como Corrado. Este hombre es un peligro para la sociedad. Es rebelde, pendenciero y un radical de izquierda”.

Corrado tiene también enemigos entre los sectores más tradicionales del Partido Lish, pero se ha ganado el apoyo de la dirigencia del partido. Al consultarle sobre su triunfo, Corrado manifestó: “Estoy muy feliz, esto es un triunfo para el pueblo, defenderé a los sectores sociales más vulnerables y desfavorecidos”.

El polémico, pero carismático Corrado, tendrá que gobernar la colonia afiliada más importante y difícil. El Sistema Carixis está dividido entre los seis estados más poderosos de la Galaxia; la Afiliación, la Alianza Valtárica, el Imperio Xirgón, la Corporación Sáuxer, la República Polari y el Reino Vegano. Es un sistema repleto de conflictos étnicos y políticos, una de las zonas más ricas en producción de recursos valiosos, territorio sagrado para varias religiones galácticas, y un lugar de invaluable valor científico.

PARTIDO LISH GANA LAS ELECCIONES PARLAMENTARIAS Y LOCALES EN LOS SEIS PLANETAS AFILIADOS

Los ciudadanos de los seis planetas que conforman actualmente la Afiliación Democrática de Planetas acudieron a las urnas la semana pasada para elegir a los diez diputados que representarán sus respectivos planetas ante el Parlamento de la Afiliación. El Magisterio, máximo poder judicial dentro de este Estado, ha terminado el conteo de votos y declarado finalmente a los ganadores.

El partido que ha salido victorioso de esta contienda electoral ha sido el Partido Lish (de centro—izquierda), que obtuvo 26 diputados, siendo la bancada de mayor tamaño. Le sigue el Frente Neo—Lish (escisión más izquierdista del Partido Lish), con 15 y el Partido Droth (de centro derecha) con 10.

Destaca el crecimiento de los partidos extremistas, el Partido Ultra Droth (extrema derecha) ha conseguido 5 diputados, el Partido Lish Radical (extrema izquierda) obtuvo 3 diputados y el Partido Nacionalista Cártagik, un partido separatista y ultraortodoxo, que busca separar al Planeta Cártagik de la Afiliación, obtuvo un diputado.

El Partido Lish también consiguió la mayoría de las gobernaciones y alcaldías de las colonias afiliadas, en las elecciones locales realizadas simultáneamente a las parlamentarias. Esto es significativo, pues según la Ley Electoral de la Afiliación, las elecciones parlamentarias y municipales se realizan un mes antes que las elecciones para elegir al próximo presidente de la Afiliación, según las encuestas, la intención de voto hacia los candidatos es la siguiente:

Candidato Partido Intención de voto en las encuestas

Diputado

Rupert Barrington (del Planeta Tierra) Partido Lish 35%

Presidente Zar (del Planeta Cártagik) Partido Droth 33%

Coronel Ki—Karzag (del Planeta Brazzky) Frente Neo—Lish 32%

Sargento Franz Heisseder (del Planeta Tierra) Partido Ultra Droth 5%

Doctor Xirggs (del Planeta Soth) Partido Lish Radical 1%

El candidato presidencial que goza del primer lugar en la intención de voto es el actual diputado representante de la Tierra, Rupert Barrington, el primer humano en ser candidato presidencial, y de ganar, el primer humano en ser presidente de la Afiliación desde el ingreso de la Tierra, hace 50 años. Consultado, Barrington expresó “Los lish derrotaremos a la derecha droth que ha gobernado durante los últimos cuatro años a favor de los ricos, de los empresarios, de la oligarquía. El próximo gobierno lish, como los anteriores, será a favor de las masas trabajadoras y la clase media”.

El actual presidente de la Afiliación, el cártagik Zar, quien desea ser reelecto, confía en su triunfo. Manifestó “El Partido Droth es el partido que defiende la libertad, la democracia y la libre empresa. Creemos en los derechos individuales, en la libre competencia para el crecimiento económico, y estamos en contra de más impuestos. Detendremos la inmigración y detendremos a los grupos subversivos que atentan contra nuestro Estado”.

Por otro lado, el coronel Karzag, del Planeta Brazzky, es un militar retirado que opta por la candidatura del Frente Neo—Lish (izquierda). Este abanderado izquierdista está virtualmente empatado con el presidente Zar. Según nos dijo “Las masas de trabajadores y campesinos afiliados sabrán reconocer en nosotros a su aliado. Abogo para que los ciudadanos androides recuerden que el Frente Neo—Lish ha defendido siempre sus derechos, y se ha esforzado por disminuir la discriminación de los orgánicos. En cuanto el Frente Neo—Lish retorne al poder mejoraremos las condiciones de vida de las masas neo—lish. Confiamos en que los electores se decidirán por nosotros sobre los burgueses del Partido Droth y del Partido Lish”.

Los candidatos presidenciales de los dos partidos extremistas, el sargento humano, Franz Heisseder, del ultraderechista Partido Ultra Droth, y el doctor en filosofía, el soth Xirggs, del ultraizquierdista Partido Lish Radical, no tienen posibilidades de ganar. Pero fueron al mismo tiempo candidatos a diputados y obtuvieron su lugar en el poder legislativo. Las manifestaciones de Heisseder fueron las siguientes: “Nosotros, los ultras, creemos en la Supremacía Orgánica. Creemos firmemente en defender los derechos y privilegios de los orgánicos, los habitantes genuinamente naturales, de una especie inferior y artificial como los androides. Existe una conspiración de parte de los psíquicos y las Logias Guardianas para combatir a los orgánicos comunes. Combatiremos a los enemigos de los orgánicos comunes; psíquicos, androides, izquierdistas y magos guardianes”.

Xirggs por su parte manifestó: “Queremos crear un Estado Proletario dentro de la Afiliación. Aspiramos a la abolición de las monarquías en Lobaria y Kinosha, y la teocracia de Cártagik para que los seis planetas afiliados se conviertan en Repúblicas Obreras, con los medios de producción y las granjas colectivizadas. De esa forma, realizaremos la revolución proletaria necesaria”.

Cuando se fundó la Afiliación hace mil años los diputados en el recién formado Parlamento se dividieron en dos grupos, los de derecha, casi todos cártagik, que usaron la palabra cártagik Droth, para designarse, y los de izquierda, casi todos brazzky, que usaron la palabra brazzky Lish para designarse. Desde entonces predominaron el Partido Droth y el Partido Lish hasta que hace 850 años una facción más rebelde se separó del Partido Lish formando el Frente Neo—Lish. La Afiliación ha tenido por los últimos 756 años un sistema tripartidista, donde el Partido Lish, el Partido Droth y el Frente Neo—Lish oscilan el poder, obteniendo la presidencia de forma generalmente intercalada. En la historia afiliada, nunca ningún otro partido que no fuera uno de estos tres, ha obtenido la presidencia.

Akhadasha

Ciudad capital de la Provincia Xirgona de Carlagia.

—Este planeta es horrible. –Dijo Sashak Lang, una capitana xirgona. Era una mujer de unos 40 años, bastante atractiva, de cuerpo atlético y de metro noventa de estatura. Tenía piel clara, cabello de un verde intenso y largo hasta la espalda. Sus ojos eran azules. Vestía el uniforme militar xirgón, de camisa y pantalón rojos, con hombreras decorativas, un fajón que cruzaba el pecho, así como un cinto y unas botas de color negro. El símbolo del Imperio Xirgón (un escudo con dos espadas cruzadas) adornaba el lado derecho de la camisa. —¿Por qué los dioses crearían un planeta totalmente desértico y árido como éste? Un seco e infértil infierno.

Sashak observaba por la ventana de su amplia oficina. La ciudad de Akhadasha tenía 22.000 años. Era una ciudad de piedra arenosa con calles adoquinadas. Naves espaciales y aeromóviles generalmente xirgones sobrevolaban sus suelos y cielos.

—Y sin embargo –dijo Rupert, que junto a Kriggs estaba vigilado ampliamente por dos fornidos soldados xirgones, altos, de cabellos verdes y mismo uniforme. –Ustedes masacran a los habitantes autóctonos por mantener control sobre esta roca seca que flota por el espacio.

—El uranio que hay aquí es valioso –dijo Sashak volviéndose de frente a Rupert. –Los xirgones descubrimos su sistema sola hace miles de años. Incluso tuvimos una base en una de las lunas de Júpiter. Visitamos la Tierra primitiva y ustedes nos consideraron dioses. Pensamos que los humanos eran una colonia perdida de xirgones, debido a nuestro parecido físico. Pero analizamos su ADN y no tenemos nada en común. Pensamos que conquistar su mundo sería una pérdida de recursos. Un planeta sin nada valioso y repleto de habitantes primitivos que se mataban entre sí... ¿Quién querría eso? Aún ahora, la Tierra es el planeta más pobre y débil de la Afiliación.

—Y hablando de la Afiliación –dijo Rupert— capitana Lang, Kriggs y yo somos ciudadanos afiliados y no puede retenernos sin arriesgarse a un conflicto con nuestro gobierno.

—¿Cree que no sé, Gobernador, que ustedes dos entregaron información clave a los brakioneses? –dijo Sashak. –La tribu que erradicamos era parte del Ejército Carlagiano de Liberación Nacional. Un grupo rebelde que desconoce la autoridad legítima del Sultán de Carlagia, un carlagiano nativo que voluntariamente es súbdito del Imperio.

—Un gobierno títere... –dijo Kriggs.

—A usted, Corrado, lo eligieron recientemente gobernador de los territorios afiliados en el Sistema Carixis, ¿verdad? –preguntó Sashak.

—Recientemente. Aún no asumo el cargo.

—Mi esposo, el general Ushuk Lang, es el gobernante de los territorios xirgones en Carixis.

—Lo sé.

—Probablemente se verán mucho. Pero bueno –dijo Sashak volviéndose a la ventana de nuevo. –Aunque lo correcto sería ejecutarlos por haber financiado a grupos sediciosos enemigos del Imperio Xirgón...no es posible de acuerdo a los estipulado en el Tratado de Carixis. Pero le ofrezco un trato. Su Majestad, el Emperador de Xirgón, líder absoluto del glorioso Imperio Xirgón, solicitó hablar con usted. Venga y el Imperio ahorrará la petición de sanción contra la Afiliación ante el Concejo Galáctico...

Sashak, Rupert, Kriggs y su escolta, salieron del Cuartel Militar Xirgón en que se encontraban. Las calles de Akhadasha estaban siempre muy transitadas por brakioneses y xirgones. Comerciantes brakioneses clamaban con alto volumen las virtudes de sus productos (generalmente insectos y otras alimañas fritas, reptiles de cabalgar, etc.). algunos comerciantes xirgones vendían esclavos de su misma especie, de todas las edades y sexos.

Llegaron a un puerto espacial, donde abordaron una nave militar xirgona de gran tamaño. La nave emprendió el vuelo hasta salir de la atmósfera del planeta. Carlagia se veía de color amarillo rojizo desde el espacio. La nave xirgona abrió un agujero de gusano y penetró en el hiperespacio, desapareciendo de la vista con rumbo a Xirgón.

La Sephirot se enfrentaba violentamente a las huestes devoradoras. La batalla campal se realizaba en medio del espacio interestelar. La nave afiliada había enviado cazas, pequeñas naves unipersonales que confrontaban a las naves devoradoras. En el interior de la nave las sacudidas provocadas por los tremendos disparos de los devoradores generaban chisporroteos de entre las consolas, seguido de humaredas negras.

—Los sensores reportan heridos y muertos en otras partes de la nave, señor –dijo Zirggs— así como 23 cazas destruidos, de 50...

—Los escudos están al 56%, señor –explicó Arg— con daños en todos los sistemas en un 67%.

Una enorme sacudida provocó que pesados paneles del techo cayeran sobre los tripulantes, dejando al descubierto cables chisporroteantes. Todos los oficiales estaban en el suelo.

—¿Se encuentran bien? –preguntó Zílog levantándose. Sangraba (de color amarillo) por la sien derecha.

—Estoy bien –dijo Cheng levantándose, con una grave quemadura en su brazo derecho.

—No puedo levantarme –dijo Arg aplastado por uno de los paneles— pero no siento dolor agudo, si a eso se refiere.

—¿Y tú Nam?

—Estoy bien –dijo levantándose— pero el sargento 2000 murió. Un panel le cayó encima destruyendo su cuerpo robótico.

Continuaron las sacudidas.

—Considerando lo que hacen a las mujeres, si perdemos... estos devoradores no me atraparán con vida... –dijo Cheng sacando su arma láser del cinto.

—Relájese, Mayor –reprendió Zílog— la necesito concentrada en la batalla.

—Daños en el 45% de los sistemas –dijo Nam— y escudos al 33%. Perdimos 43 cazas. Pero ellos han perdido 18 naves de 30.

—Disparen cañones fotónicos –dijo Zílog, y entre Cheng y Nam accionaban el armamento— Ataque al área lateral. Láseres al franco derecho. Ataques selectivos a la nave nodriza. Más cañones fotónicos a la formación central...

La lucha prosiguió hasta que finalmente, las naves devoradoras optaron por irse.

Complacidos por el final de la batalla, un puñado de cazas volvieron a la Sephirot.

—Los devoradores usaron la nave perdida como señuelo –teorizó Nam— para atraer nuestra atención. ¡Malditos!

—Bueno –dijo Zílog— ánimo. Adentrémonos a la nave, que nos ha costado tanto. Quizás los dioses nos tengan una sorpresa que valga la pena en el interior...

Planeta Dashán

Provincia del Imperio Xirgón

El Planeta Dashán es un mundo acuático, que se ve de un azul intenso desde el interior. Casi el opuesto al Planeta Carlagia, que no tiene ni océanos ni lagos, ni grandes acumulaciones de agua. Dashán es, por el contrario, un mundo sin continentes que tiene muy pocas extensiones de tierra firme. Salvo por algunos islotes en la zona sur del planeta.

Una potente nave militar xirgona aterrizó en Agua Clara, la ciudad capital de Dashán. De la nave surgió la poderosa figura de Ushuk Lang, un general del Imperio Xirgón curtido por años de batalla. De unos 100 años (bastante joven para ser general), aparentaba la edad de un hombre adulto, fornido y tosco, en la plenitud de su vida. Era muy musculoso, con una barba cuidadosamente recortada. Cejas espesas y un largo cabello que sostenía en cola atrás de su cabeza. Como todo xirgón, cada cabello era de un verde intenso. Sus ojos azules refulgían atravesantes, y caminaba orgulloso y firme, a pesar de que sus ojos mostraban una humildad muy inusual en los de su especie.

Vestía su uniforme militar con gala cautelosa, y su capa se movía con los vientos marinos de Dashán.

La ciudad de Agua Clara, como la gran mayoría de asentamientos xirgones en Dashán, era una isla artificial construida en medio del océano infinito, con altas torres y edificaciones. La casi totalidad de los pobladores eran colonos xirgones, muchos de ellos radicados en el planeta desde hacía muchas generaciones, pero podían verse algunos nativos que describiremos luego. Las industrias pesqueras y salinas, que extraían agua del mar, y la procesaban en sal y en agua embotellada para el consumo de todo el Imperio, habían prosperado y convertido el planeta en fuente de gran riqueza.

—Bienvenido, General. –Dijo un sujeto xirgón regordete, de bigote relamido y calvo. –Es un placer para nosotros tener a un emisario de Su Gloriosa Majestad, el Emperador.

—Gracias, gobernador Kurg. –Fue la respuesta de Ushuk. –Su Alteza Imperial me ha pedido que le emita sus felicitaciones y buen criterio sobre su administración de esta provincia. Ahora bien, Su Alteza Imperial me comisionó para negociar con los aborígenes dashanitas el uso de sus tierras para la explotación mineral. Debo ir de inmediato a la Reservación.

Una nave más pequeña le fue suministrada a Ushuk, quien acompañado con dos de sus oficiales, penetró en las profundas aguas de Dashán. Navegaron por los hermosos paisajes submarinos, observando peces gigantescos de unos diez metros de diámetro. Unos calamares enormes de hasta quince metros, medusas de unos cuatro metros de longitud, extraños crustáceos de colores opacos que se arrastraban siniestramente por el suelo marino, y un cardumen de gusanos que brillaban fosforescentes.

Llegados hasta cierta frontera, donde un rótulo con letras en xirgón y valtárico anunciaba:

RESERVACIÓN DASHANITA

Territorio autónomo del pueblo dashanita de acuerdo al decreto imperial de autonomía indígena de S.M.. el Emperador Sarg en el año 1215 D.A.

La nave penetró la frontera y se adentró en una ciudad submarina, repleta de edificios redondos hechos de coral y otros materiales marinos. Helechos y algas decoraban las ciudad en la forma de jardines.

La nave se detuvo a las afueras del edificio más grande de todos, la sede del Concejo de Ancianos. Ushuk salió del transporte, ataviado por un traje espacial que bien servía bajo el agua, y se adentró hasta llegar al gran salón circular, donde sesionaba el Concejo de Ancianos. Unos 50 dashanitas todos sentados en un auditorio de sillas de coral, con forma de semicírculo.

Los dashanitas tienen pieles negras y lisas. Cabezas alargadas como la de un calamar, con tres ojos rojos y redondos. Dos tubos que salen de ambos lados de sus bocas, que son sus fosas nasales, y una larga boca sin dientes. Su dorso es ligeramente antropoide. Poseen dos brazos y dos piernas terminados en aletas, y seis tentáculos que salen de sus costados. Son hermafroditas. Los dashanitas solían cazar con sus arpones a los gigantescos peces y moluscos de sus océanos infinitos para alimentarse, como sus pinturas rupestres muestran, desde hace millones de años. Fueron conquistados por el Imperio Valtárico, y tras el colapso de éste, fueron convertidos en una provincia xirgona hasta la fecha. Los xirgones fueron marginando a los dashanitas hasta reunirlos a todos dentro de su Reservación.

—Saludos, Gran Patriarca, —dijo Ushuk inclinándose ante el dashanita que se sentaba en medio, ataviado con una corona de coral y un arpón. –Mi nombre es general Ushuk Lang, vengo como representante de nuestro soberano, Su Excelencia Imperial Turg , Emperador y gobernante absoluto del Imperio Xirgón. Deseamos hacer una solicitud respetuosa al pueblo dashanita.

—Te devuelvo el saludo, general Lang –respondió el Patriarca— como supremo gobernante del pueblo dashanita, y súbdito de Su Señoría, el Emperador Turg . Puesto que desde hace mil años nuestro pueblo rinde tributo a la soberanía del Emperador de Xirgón, hijo de los dioses. ¿A qué debemos el honor de tu visita?

—Hemos descubierto, por medio de nuestros sensores electrónicos, que en su Reservación, específicamente en el Cementerio de los Ancestros, se encuentran valiosos yacimientos de etérium. El combustible de las naves espaciales. El material más valioso de la Galaxia. De acuerdo al decreto de autonomía imperial que tenemos con ustedes, es necesario su permiso para cualquier excavación en su Reservación. Por supuesto que el Imperio pagará a los dashanitas por el uso de sus tierras...

—No hay precio suficiente en esta Galaxia –dijo el Patriarca. –Los dashanitas consideramos la sabiduría de la edad como lo más sagrado. Por eso los más ancianos y sabios se sientan en el Concejo de Ancianos, y de ellos, el más sabio es electo como Patriarca. Para nosotros nuestros ancestros son lo más sagrado. Y el Cementerio de los Ancestros es donde sus espíritus residen, y donde residirán los nuestros. Su excavación queda terminantemente prohibida.

—Sean razonables, por favor... –insistió Ushuk— las necesidades del Imperio...

—Las ávidas y ambiciosas necesidades de riqueza y codicia que tienen los xirgones, dirá –fue la categórica respuesta del Patriarca. –Bien sabemos que un pueblo débil como el nuestro jamás logrará derrotar a los xirgones. Hemos aceptado eso, y nuestros corazones tienen paz. Y bien sabemos que por la fuerza podrán profanar el Cementerio. Pero de nuestro pueblo no encontrarán colaboración alguna.

—No quisiéramos llegar a esos extremos. No violaremos el decreto de autonomía, pero no renunciaremos a seguir negociando.

—Bien, pues. Son libres de seguir intentando –dijo el Patriarca y comenzó a nadar fuera del salón. Todos los demás integrantes del Concejo de Ancianos lo siguieron, como muestra de respeto, aunque algunos preferían ser flexibles a las creencias religiosas y ceder a las ambiciones xirgonas.

—Señor... –dijo por el intercomunicador uno de los tripulantes de Ushuk en la nave.

—¿Sí?

—Tiene un mensaje de Su Majestad...

Ushuk atendió en seguida la llamada. Poco después salió del agua, y apresuradamente se dirigió a su nave para partir rumbo a Xirgón.

—¿Qué logró con los dashanitas? –le consultaba el gobernador siguiendo a Ushuk en su carrera hacia la nave.

—Nada, su gobierno gerontocrático se niega rotundamente...

—¿Por qué Su Majestad Imperial se molesta en negociar con estas criaturas? –se preguntó el Gobernador. –¿Por qué sencillamente no hace lo que desea?

—Porque Su Majestad Imperial desea evitar otro alzamiento, por pequeño que sea. Le ordeno que continúe negociando con los dashanitas, Gobernador. Consiga que cedan, de forma pacífica... ¿comprendió?

—Si, General.

Ushuk desapareció dentro de la nave, la cual de inmediato surcó los cielos dashanitas y desapareció de la vista hasta convertirse en una luz que brilló momentáneamente.