Capitulo XXVII EL PAMDEMONIUM

En eso, se anunciaba la rueda de prensa solicitada por el señor Witzmore, en el salón contiguo, a donde los periodistas se reunieron, al igual que el equipo de producción, incluyendo a Cony.

Witzmore:- Muchas gracias señores, por atender a este llamado, el cuál será algo rápido. Me ha comunicado el equipo de producción del Decatlón, que uno de nuestros competidores tuvo una infortunada relación sexual con uno de los miembros del programa. Me refiero al señor Miguel, y a la señorita Cony Membreño, por lo que conforme al reglamento de competición, el señor Miguel, queda fuera de la competencia, y la señorita Cony, se le cesará inmediatamente en su puesto. Es todo, buenas noches.

Todos los periodistas, reaccionaron incrédulos ante la noticia, pero aún así quienes tenían presencia en televisión, informaron inmediatamente a su teleaudiencia la noticia de último momento. Los periodistas radiales se comunicaron con sus jefes para que pasaran la información vía celulares por la notoriedad que revestía, y finalmente, la prensa escrita, tenían con que trabajar toda la madrugada, desde la relación de Miguel y Cony, hasta el despido de ésta y la descalificación del torneo de aquel. Cony, estaba devastada, y se sentó a llorar. Tomás, la consolaba y Miguel, simplemente había sido instruido de abandonar inmediatamente la suite, y por tanto regreso hasta su hotel ante el lamento de las jóvenes que afuera habían escuchado la increíble noticia.

Al llegar al hotel, solo encontró a Andrés y a Katia. Tanto Estela como Ruth, habían salido a caminar junto a Michael y Manuel, y Luna y Marbelly, se habían marchado a buscar a la hija de la segunda.

Andrés:- ¿Qué le paso, Compadre, por qué esta aquí? – se sorprendieron al mirar aparecer a Miguel

Miguel:- Pues no entiendo en realidad que paso, simplemente, me dijeron que ya no estaría más en la competencia por el trabajo, y me dejaron salir de ahí. Creo que no les gusto mi desempeño, compadre

Katia:- ¿Y entonces, ya no tendremos oportunidad alguna para ganar el dinero para los niños pobres?

Miguel:- Es lastimoso, pero así es

Andrés:- Pues debemos hablar con el Tuerto, para que nos ayude a salir de aquí y regresar mañana a la Isla

Miguel:- Así es, pero voy a ir a dormir primero

Katia:- Luna, no está en el hotel – se adelanto a informarle ya que no la encontraría en el cuarto - Ella y Marbelly, se fueron a buscar a la hija de Marbelly

Miguel:- Ah, que bien. Entonces, me voy a ir a dormir, buenas noches

La noticia de la descalificación de Miguel, conmocionó a todo el mundo, incluyendo a quienes habían apostado por él, así que miles de llamadas a los estudios Witzmore, no se hicieron esperar, denunciando su inconformidad de haberse tomado una decisión abrupta como impedir que Miguel, continuara en la competencia por haber mantenido una relación personal con alguien de los estudios. Los periodistas se dieron gusto con entrevistar a muchas personas, que en general, veían absurdo que Miguel, fuera descalificado por acostarse con una mujer. Las respuestas más escuchadas, se relacionaban a lo inadmisible que dejaran fuera a un atleta porque durmió con una mujer. La gente minimizaba el hecho de que dicha mujer fuera miembro del equipo de producción, ya que en las competencias, lo que se reflejaba era el esfuerzo individual de cada jugador, en vivo, ante las cámaras de televisión, frente a millones de testigo, por lo que en nada afectaría que él se hubiera acostado con la chica.

Muchas casas de apuestas, fueron dañadas por molestos jugadores, que veían aquella noticia, como una treta por parte de los dueños, para impedir honrar sus deudas en caso de que Miguel, fuera el ganador del Decatlón. La policía, no podía asistir a cada lugar donde se realizaba las apuestas, por lo que los perjuicios en ellas, eran cuantiosos, y ya había una veintena de hombres y mujeres apresados, en relación con el vandalismo. Las cosas se estaban volviendo un caos, por la desesperación de muchos que habían invertido en la posibilidad de un triunfo. Multitudes a nivel mundial, salieron a protestar a las calles, por un lado los fanáticos de Miguel, incluyendo, los hogares de niños pobres, y por otro lado, quienes simpatizaban con el isleño por el esfuerzo mostrado en la primera etapa de la competencia y que miraban aquello como una forma de discriminación contra él.

Los gobiernos, a través de sendos comunicados oficiales, canalizaron por medio de las autoridades de la ciudad, que intercedieran en la búsqueda de una solución en la situación. Una procesión de miles de jóvenes y adultos se apostaron en las afueras de los Estudios Witzmore, y realizaron una vigilia, con tiendas de campaña, bolsas de dormir, antorchas y canticos, movilizando a la policía y a los encargados de la seguridad privada del lugar. Al señor Witzmore, el Ministerio de Información y el de Gobernación, en la madrugada le llamaron a su casa, para conocer los pormenores del asunto y las presiones de la que estaban siendo objetos por parte del gobierno central, y de naciones amigas en el extranjero. Aquello había pasado de ser un asunto local, a un asunto internacional. Casi al amanecer, se había realizado una maratónica llamada de emergencia por internet para boicotear la señal de televisión Witzmore. Se pedía que no se comprara absolutamente nada que tuviera que ver con los bienes y servicios de los patrocinadores del Decatlón. Esta fue la gota que derramo el vaso.

Nadie deseaba adquirir los boletos para ingresar a los estudios, ni menos comprar nada que tuviera que ver con el logotipo del Decatlón. La rebelión pasiva se había iniciado. Los competidores ya se encontraban en los estudios, pero se les había informado que debían esperar mientras las cosas se calmaban. Una de las torres de transmisión de la televisora, había sido saboteada, y se encontraba en reparación, y muchos vehículos llevaban carteles que anunciaba al público en general que no encendieran la televisión. Lo cual muchos estaban haciendo. Los supermercados, informaron que los productos de los patrocinadores no estaban siendo adquiridos, y los restaurantes y hoteles, así como tiendas que invirtieron en pautas publicitarias en el programa, se encontraban vacíos, y en el caso de los hospedajes, los huéspedes cancelaban sus reservaciones. En los primeros minutos ya habían sufrido pérdidas, ningún empresario deseaba esperar a que el tiempo transcurriera, así que comenzaron a presionar a la televisora.

Witzmore:- Buenos señores – a abogados y equipo de producción – tenemos un problema que solucionar. Jamás me ha gustado ceder a presiones, así que deseo escuchar ideas ¿Qué pasaría si cancelamos el programa?

Abogado:- Nos asesinarían, señor

Productor sénior:- Perderíamos a muchos patrocinadores, y no solo en el caso del Decatlón, sino del resto de los programas, señor

Witzmore:- ¿Entonces? ¿Debo dejar que ese cavernícola vuelva al programa luego de que había anunciado su retiro? – estaba muy molesto que golpeaba con su mano el escritorio

Productor sénior:- Creo que sería lo mejor señor

Abogado:- Por el bien del compañía, esta sería la única forma de que las cosas no se agraven más – saco un papel del portafolio – el ministerio de gobernación ha anunciado realizar una auditoría sobre el programa, según este fax

Witzmore:- ¿Auditoría? – Lanzo violentamente la taza del café contra la pared - ¿Qué diablos se han creído? Soy un empresario con más de 40 años en el negocio del espectáculo. Un hombre respetable e influyente, ¿y ahora estoy en manos de un pobre idiota proveniente de una isla que ni siquiera aparece en los mapas?

Todos guardaron silencio, mientras el señor Witzmore, sentía una opresión en el pecho. Se sentó lentamente mientras tomaba aire.

Productor Sénior:- ¿Se siente bien, señor? – se le aproximo a revisarlo muy preocupado

Abogado:- Llamen a los paramédicos

Witzmore:- Estoy bien, idiotas – se reincorporo, quitándole las manos al productor – solo fue un gas de los crepés que me comí en el desayuno. Si el mundo está loco por ver a ese imbécil, entonces, consíganlo y que regrese al programa

Productor Sénior:- Bien, señor, iremos por él

Marbelly, y Luna, llegaban a una pequeña comunidad. Desde la parada de buses, tomaron un taxi y se dirigieron a la dirección que ella tenía sobre la familia que había adoptado a su hija, en la calle Bello Horizonte. Ahí, casualmente, una pequeña niña de unos 5 años de edad, jugaba en un columpio en el jardín. Al mirar a aquella chiquilla pecosa, de ojos azules, se alegro y corrió hacia ella, y la abrazo, ante el grito que la niña lanzo ante aquella extraña. Un hombre de unos 38 años, salió de la casa.

Rodrigo:- ¿Oiga, qué le pasa señora? – le gritó a Marbelly

Marbelly, dejo que la niña se fuera hacia donde el hombre, y le abrazo una de sus piernas.

Marbelly:- Ella es mi hija, señor – le dijo emocionada

Rodrigo:- ¿Marbelly?

Marbelly:- Si, soy yo, Rodrigo, hablamos por teléfono unos días atrás ¿Lo recuerda?

Rodrigo:- Así es. Y será mejor que entremos para que hablemos

Marbelly:- Claro que sí, aquí traigo el dinero don Rodrigo

Ambas, entraron a la casa, en instantes que en la televisión se anunciaba el regreso de Miguel, a la competencia.

Rodrigo:- Así es – golpeo su propia pierna del entusiasmo mientras miraba la televisión – tenía que haber justicia en este mundo

Marbelly:- ¿Podríamos hablar del asunto, por favor? – le imploro un poco más de prontitud

Rodrigo:- No hay problema, querida Marbelly – la miraba con cierta lascividad - ¿Todavía trabajas en el buen descanso?

Marbelly:- No, señor, ya no

Rodrigo:- ¡qué lástima! Y ¿Quién es tu amiguita? – miró a Luna, con la misma intención

Marbelly:- don Rodrigo, estoy un poco apurada, tome el dinero por favor

Rodrigo:- Ya no me interesa tu dinero porque las casas de apuestas cerraron sus operaciones, así que solo me interesa ver ese programa de televisión

Marbelly:- señor, teníamos un acuerdo

Rodrigo:- Sé que teníamos un acuerdo, Marbelly, pero por teléfono no podía decirte lo que realmente quiero

Marbelly:- ¿Y qué es lo que quiere?

Rodrigo:- A ti – se rio como un perfecto idiota – si, eso es lo que quiero. Mi mujer me abandono porque aposte en ese programa de la televisión. Anoche tomo sus cosas y se fue para donde su mamá. Así, que ya no tengo mujer para mis noches de placer. Ella jamás se intereso en esa mocosa, que solo come y molesta. Así, que yo era el más interesado en deshacerme de esa mal criada, pero al verte en persona, unas grandes ganas me ha invadido todo mi cuerpo, y es por ello que las cosas han cambiado

Marbelly:- ¿Qué quiere de mi? ¿un momento de placer? – lo miro con rabia y asquerosidad

Rodrigo:- No, corazón, necesito una mujer que me lave, me planche y me cocine, además de todas las noches de placer

Marbelly:- Usted está loco, yo no puedo convertirme en su esclava

Rodrigo:- Entonces, vete, ya no quiero verte por aquí

Marbelly, volvió a ver a la niña que jugaba en la cocina, mientras ellos conversaban, y no podía concebir la idea de no estar a su lado. Luna, sabía lo que estaba pasando por la mente de su amiga.

Luna:- señor, si ella no accede, entonces yo sí

Marbelly:- ¿Qué? – estaba sorprendida por la propuesta de su amiga

Rodrigo:- ¿Aceptarías vivir conmigo? – se paro frente a ella

Luna:- Si promete dejar ir a la niña con mi amiga, entonces sí

Rodrigo:- Vete con esa mocosa – le dijo a Marbelly

Marbelly, tomo de las manos a Luna, y le hizo con la cabeza que no lo hiciera, pero Luna, solo le sonrió y miró a la niña. Marbelly, comprendió y fue por ella, y la tomo de una mano, paso por donde Luna, y le beso la mejilla. Rodrigo, le confesó a la niña, que Marbelly, era su verdadera mamá y que debía irse con ella en ese momento. Tomo el equipaje de la poca ropa que la familia le había comprado y luego ambas se marcharon de la casa. Luna, cerró la puerta de la casa, y comenzó a preparar el desayuno a Rodrigo.

La gente estaba loca ante la noticia de que Miguel, regresaba a la competencia. En el hotel, los empleados estaban felices con la información, que todos esperaban que Miguel, bajara en cualquier momento. Los productores llegaron hasta ese lugar, y desde la recepción llamaban al cuarto de Miguel, quien aún dormía. Cony, subió hasta la habitación y con una copia de la misma, ingresó, para ayudarlo a vestirse.

Miguel:- ¿Qué haces aquí? – dijo un Miguel somnoliento

Cony:- Me regresaron al empleo con la condición de que me asegurara que regresaras a los Estudios antes de las 11 de la mañana, para que continúes en el programa

Miguel:- ¿Regreso? – dijo sorprendido

Cony:- Veo que no has visto últimamente la televisión

Miguel:- No, con solo un segundo que veo esa televisión y me deprimo con tantas malas cosas que se dicen

Cony:- Pero es un invento revolucionario que permite enseñar a niños y adultos

Miguel:- ¿Ya los padres no enseñan a sus hijos?

Cony:- Creo que sí, pero algunos trabajan fuera de casa y la televisión es un buen sustituto para entretenerlos

Miguel:- ¿Los traen al mundo para luego dejarlos solos en casa? – no comprendía el sistema de paternidad de la ciudad

Cony:- Bueno, no, pero el mundo de hoy exige que el padre y la madre trabajen juntos para mantener la casa ¿Comprendes?

Miguel:- ¿Pasan lejos de casa para conseguir un poco de pescado y plátanos?

Cony:- Bueno, aquí necesariamente no solo se comen pescado y plátanos, hay muchas cosas que pagar, bueno, es algo complicado

Miguel:- Sé que soy solo un isleño, y que aquí en la ciudad, son mucho más instruido que yo, pero considero que la naturaleza nos enseña que los pajaritos construyen su nido antes de que lleguen las crías y así no hay nada complicado ¿No crees?

Cony:- Tienes razón, pero no siempre sucede así para muchos

Miguel:- Ah, entonces, realmente no se puede culpar a los niños, el hecho de que sus padres no se hayan preparados para recibirlos. Entonces, deberían ser los niños quienes dejen solos a sus padres para que miren la televisión a ver si aprenden algo, ¿no?

Cony, se rió ante lo lógico de aquella apreciación, y se limitó a dejar las cosas hasta ahí, porque no tenía otro argumento que rebatiera lo último. Simplemente, se limitó a preparar el baño y luego la ropa que Miguel, debía vestir para trasladarse a los Estudios Witzmore. Al descender al Lobby, un mar de gente lo esperaba, incluso en el exterior del Hotel, que gritaban su nombre. Él, movía su mano derecha, en señal de saludo, conforme se lo sugirió Cony, en su oído.

Cony:- Estás ganando mucha popularidad, Miguel

Miguel:- Es extraña la ciudad, Cony – no dejaba de sonreír y saludar al público – Aquí todos aprecian a un hombre cuando compite por conseguir un trabajo

Cony:- ¿Un trabajo? – Lo miro extrañada - ¿De qué hablas, Miguel?

Miguel:- Sé que no lo sabes porque hasta ahora te conozco – ingreso al vehículo de los estudios Witzmore – pero esto lo hago por el amigo enfermo de un amigo

Cony:- ¿Entrastes al programa para ayudar a al amigo enfermo de un amigo?

Miguel:- Sé que suena raro, pero realmente así es. De lo contrario, él puede perder su trabajo

Cony:- ¡Oh! Eres un hombre extraordinario, Miguel – le rodeo un brazo cariñosamente y descanso su mejilla en su hombro

Había paredes multitudinarias de personas a lo largo de las calles por la que la caravana con Miguel, tenía que circular. Varios motorizados de la policía civil, escoltaban a los vehículos, aquella mañana singular, bajo un esplendoroso sol. En la Isla, la noticia del regreso de Miguel, ya era voz popular a lo largo y ancho, y nuevamente todos se aglomeraban en el patio de la prefectura para ver por las pantallas de televisión, la forma apoteósica con que trataban a Miguel. Muchas personas, en la ciudad, vestían las camisetas con la cara del isleño; lo cual al ser proyectado por la televisión, en la Isla, todos aplaudían, y algunas mujeres lloraban de alegría por lo que consideraban una digna representación de aquella porción de tierra en el mar, en Tierra Firme.

Los demás competidores, observaban por los monitores de los camerinos, aquel espectáculo. Alejandro y Eduardo, se sumaban a los pocos que miraban aquellas escenas con desprecio. No toleraban pensar que un “hombre ignorante”, acaparara la atención de los medios de comunicación, así como de la opinión pública. Para ellos, aquello era simplemente un “circo”, cuya exhibición atentaba contra los más altos valores de los residentes de la ciudad; por sus avances tecnológicos, su refinada educación; la riqueza de muchas familias, pero sobre todo desvanecía el verdadero espíritu de los atletas que participaron en los primeros juegos olímpicos. Sentían que aquel hombre, no era más que una burla para la juventud misma, quienes merecían todo el honor de disputar un lugar en la historia y en la sociedad, lo cual se nublaba con la desatención de los noticieros hacia el resto de competidores.

El Tuerto y Cheng, habían llegado tarde, para lograr su cometido, pues Cony, no se separaba de Miguel. Así, que no tenían otra opción que planificar algo para presionar a éste que se dejara ganar. Y la única forma sería tomar una “garantía”, pero tampoco pudieron encontrar a Luna, en el Hotel. Así, que solo restaba tomar al resto del grupo. Para ello, el Tuerto, hablo con Andrés, con la promesa de llevarlo a él y al resto hacia los Estudios, para presenciar la continuación del grupo. Andrés, le dijo a Katia, que se preparara para acompañar al Tuerto, en el momento que también bajaban Estela con Michael, y Manuel con Ruth. Luego, de que salieron del hotel, Marbelly, venía llegando para alertar a todos sobre lo que había ocurrido con Luna, por lo que se desespero, y con su hija, tomo un taxi, para seguirlos hasta los Estudios.