Chapter 18
Esta escena está más allá de la pornografía, la chica, creo que se llama Dina. Tiene la polla de Daniel en la boca, su pareja, Tander; se está masturbando mientras los mira, Daniel de vez en cuando me mira, como cuando libero su pene. Pero yo evito mirarlo a él, así que estoy concentrada en mirar la automatización del otro chico. A decir verdad estoy un poco celosa, esa chica está disfrutando de lo que yo perdí hace un rato, sin embargo no soy suficiente para él, esa chica es como o Quicha. Toda sensualidad, yo no soy capaz de despertar ese deseo en él.
- quitaré la ropa - le ordenó Daniel a Dina, ella se puso en la tarea, y él la imitó. Tander solamente se sacó el pulóver por la cabeza. No supongo que vayas a participar del espectáculo.
- ¿te gusta? - me pregunto el chico, se refería a su pene, sin darme cuenta, no le he alargado los ojos de encima, levanté mi dedo pulgar a modo de aprobación, él se rio - ¿quieres tocar? - a quien quería tocar no era precisamente a él
- buen ofrecimiento, no obstante estoy trabajando - decline la oferta como si fuera un trago - tal vez en otro momento.
- no te arrepentirás si lo pruebas, puedo asegurártelo.
- de eso estoy segura - no era para nada mentira, se ve que es un hombre en toda regla, de los que deja a una mujer muy satisfecha
- si quieres puedes jugar un rato - intervino Daniel, me dieron ganas de lanzarle algo, yo quería jugar con él en casa, y él me desprecio, no le parecía suficiente y me trajo a este lugar.
- no gracias. Como ya dije, estoy trabajando, sigan ustedes que se ve que se están divirtiendo - seguí en mi esquina, cruzada de brazos y arrecostada a la pared. Daniel acostó a la chica boca abajo, la agarró del pelo y la penetró, Tander se puso en pie, delante de la cama. Daniel sabía lo que él quería, levantó la cabeza de la chica por el pelo y la instó a que llevará el pene de su novio a la boca, así lo hizo. Como cada embestida de Daniel, la polla de tander entraba hasta la garganta de Dina, ella hacía muecas de ahogo pero también. Tenía, se veía que estaba disfrutando como una posesa, sin mentir, me siento celosa, tengo envidia por lo que sé; está sintiendo ella ahora. El día que tuve sexo con Jordan, frente a Ramdom. Fue muy intenso, y no deje que me tocará, estoy segura de que esto sería como veinte veces mejor, mire a Daniel, su piel, siempre blanca hasta el punto de parecer pálida, se veía roja. En su cara tenía una mueca de puro placer, y le propinaba a la chica embestidas muy feroces, como lo haría un hombre que sabe lo que quiere, y eso es darle placer a una mujer, sus embestidas bajaron un poco de intensidad, iba lento. Así el pene de tander entraba y salía igual de lento de la boca de ella, Daniel era quien controlaba el placer de todos.
- dime Dina, ¿te gusta lo que te hace este niño rico? - le preguntó Tander a su pareja, al parecer eso le daba placer - responde - la apremio cuando observó que se demoraba en responder, ella asintió - de este modo no, habla - era bastante difícil que respondiera con semejante trozo de carne en la boca, pero ella encontró la manera
- si - dijo con una voz que no parecía humana, por la comisura de su boca resbaló saliba, Tander la recibió con su mano y se la llevó a la boca.
- ¿no te gusta su culo? - le preguntó Tander de manera grosera, Daniel no respondió, se limitó a asentir - pues puedes cogerlo, eso le encanta
- ¿estás seguro de eso? - no parecía convencido, hablaban de Dina como si no estuviera presente
- hay mujeres a las que le gusta esto, si no me crees pregunta tale a tu amiga - no entiendo por qué razón no le pregunté tan directamente a Dina, pero él, no sé si por molestarme. O porque de verdad sentía curiosidad me miró
- ¿qué piensas?
- ¿Quieres saber lo que pienso en general o si me gusta a mí en particular?
- tu opinión - a mí me encanta, pero no pienso ser tan explícita con él
- se puede disfrutar, siempre que tu pareja sepa lo que hace.
Él salió del interior de Dina, le miré la polla descaradamente está vez, era más grande que la de Tander, una que me habría encantado probar. No pude distinguir su color por el preservativo que tenía puesto, él escupió en su mano, y la pasó por la entrada trasera de Dina, ella iba a decir algo, pero Tander la agarró del pelo y le encajó la polla todo lo profundo que le llegó. Quitándole la posibilidad de hablar, Daniel comenzó a entrar un dedo en su orificio, luego dos y a moverlos de un lado a otro, y en forma de tijera. Hizo eso un poco más hasta que le pareció suficiente. Agarró su pene por la base y lo acercó a su entrada, empujo un poco; sé que sintió la resistencia porque se quejó, volvió a empujar un poco más duro y se comenzó a introducir, de a poco hasta que estuvo por completo dentro de ella se quedó así un segundo. Yo estoy más que caliente, me muero por aliviar este calor que me está volviendo loca, incluso pensé en pedirle a Tander que me coja, pero me controle, vi a Daniel comenzar a moverse, Tander saco su polla de la boca de Dina y se empezó a masturbar con una mano. Mientras con la otra le sujetaba el pelo para que mantuviera la cabeza en alto. Daniel le estaba dando bien duro, ella gritaba, estoy más de segura que de placer, no se estaba quejando, pero gemía con mucha intensidad
- así nena, grita fuerte - le gritó Tander, soltó su pelo y le sujeto el cuello. De la misma forma que había hecho Ramdom conmigo - estoy a punto de venirme en tu cara, a relajar boca amor
Eso a Daniel también lo afecto, aceleró el ritmo, parecía un poseso, iba muy rápido y fuerte. Dina no podía dejar de gritar y yo tuve que cruzar las piernas para no tocarme. Ya podía sentir la tela de mi pantalón húmeda. Vi a Tander soltar su semen en la cara de Dina, ella abría la boca y sacaba la lengua tratando de que valiera dentro, como una viciosa, mientras Daniel no paraba ni para tomar aire, dos o tres embestida después. Cerro los ojos e hizo una mueca muy sexy, fue obvio para mí que también había acabado. Me alegré, no podría soportar está tortura por mucho más tiempo. Salió de ella, Dina se dejó caer en la cama, se veía cansada, tranquila y muy satisfecha. Tander se sentó en el butacón en el que estuvo antes y Daniel se bajó de la cama, se quitó el preservativo. Se arregló y se dispuso a irse
- cuando quieras repetimos - le dijo Tander
- espero que sea pronto - agregó Dina. Yo me sentí celosa
- nos vemos pronto - fue todo lo que él respondió, salió por la puerta. Yo caminé tras de él
- a ti también espero verte pronto rubia, y que no estés trabajando - yo asentí, seguí caminando tras de Daniel, él entró en el baño de caballeros y yo lo espere en la puerta, no quería provocar una conmoción entrando ahí. Salió, seguía sin dirigirme la palabra, como si estuviera molesto. Pero yo no iba a seguirle el juego así que tampoco dije nada, salió del club. Fuimos al estacionamiento y caminábamos al auto cuando lo sentí, había alguien siguiéndonos
- ¿vienes aquí muy seguido? - necesitaba saber si esto era una coincidencia o tenía algo que ver con los otros ataques del día
- ¿de verdad te interesa? - él malinterpretó mi pregunta, creyó que la estaba haciendo para juzgarlo al parecer
- por favor respóndeme - quien sea que nos estuviera siguiendo mantenía sierra distancia, pero era torpe, eso es bueno, señal de que no es un profesional, puse mi mano derecha en la parte de la cintura donde tengo mi arma
- una dos o tres veces a la semana - eso no es una buena noticia, si alguien quisiera saber de un lugar donde encontrarlo, está sería la respuesta, me acerqué a él. Le hablé al oído
- nos están siguiendo, así que apura el paso - cuando apuramos el paso, la persona detrás de nosotros también, si me subía en el auto con esa persona tras de mí, comprometería el sitio seguro. Así que tendría que enfrentarla, pero como no tenía idea de si solo era una persona o había más. Primero debía poner a Daniel a salvo. Lo llevé hasta el auto y no subí, cerré con el control, él no podría abrir desde dentro, y nadie podría acceder a él desde fuera sin que yo lo supiera. Me parece detrás del coche, vi claramente a la persona que nos seguía, el estacionamiento esta muy bien iluminado, tenía una capucha negra y unos guantes, se veía realmente igual al tipo de la compañía
- dime que no eres tú de nuevo - quien sea que estuviera bajo la máscara asintió - ya veo que lo conoces muy bien, sabes perfectamente como encontrarlo - volvió a asentir - me da mucha pena, pero como está mañana, no puedo dejar que te lo lleves. Sé que es un imbécil, pero si dejo que te lo lleves me quedaría sin empleo; y tengo que pagar la renta - se encogía de brazos y corrió hacia mí, no saque mi arma, sabía que no la necesitaba forcejee con él y suelta el cuchillo, el logro lastimarme el antebrazo antes de perder el cuchillo y salir corriendo, es muy torpe. Pero hay que reconocer que también es bastante tenaz, atreverse a enfrentarse a alguien como yo dos veces en un día. Eso había bien de esa persona, o estaba realmente desesperado. Vi a alguien observándome desde las sombras, solo veo el brillo de sus ojos.
- ¿quién anda ahí? - ahora sí saque mi arma porque no tengo idea de a que me estoy enfrentando, lo que sea desaparece sin darme tiempo siquiera a estar segura de si estaba allí. Me quedo intrigada pero decido retirarme
Entre en el auto, Daniel estaba enfurruñada, me tomo el brazo herido y lo miro
- que sea la última vez que haces algo como eso, no tienes la autorización para encerrarme - puse el auto en marcha
- te equivocas, tengo autorización para hacer cualquier cosa siempre que sea para asegurar tu integridad física, siento decírtelo
- ¿y tu integridad física que?