Chapter 17
- mierda - grite al separarme de ella y le di un puñetazo a la nevera, la mire, estaba aún sobre la mesa, algunos mechones de su pelo se habían soltado y estaban cayendo sobre su cara.
- necesito salir - cuando dije eso su cara se transformó - ahora
- yo lo siento señor steven, pero eso no es posible - se bajó de la mesa
- voy a salir ahora, vengas conmigo o no. Pero prefiero que lo hagas, quiero que me conozcas
- no sé cuál es tu problema - estaba hablando lento, la vi morder su labio y me sentí culpable por hacerla sentir frustrada, yo me sentía del mismo modo. Pero me lo merezco, comencé algo, que sabía que no iba a ser capaz de terminar, mejor llevarla a admirar mi mundo y ver cuál es su reacción, a lo mejor no es como creo y si puedo tenerla
- me voy a vestir, si quieres venir o no. Tú sabrás - me encaminé a la puerta pero me detuve. Me giré hacia donde estaba parada mirando mi espalda.
- lo siento - seguí caminando sin darle oportunidad de decir nada, recogí mi traje que había dejado doblado en el baño y me lo puse, no me gusta para nada ponerme ropa sin lavar, pero esta es mi única opción si no quiero aparecerme en el club con un pantalón que es como tres tallas menos de la que necesito, ya me cambiaría con lo que tengo en la taquilla al llegar ahí. Cuando estuve listo salí, ella ya estaba junto a la puerta, con un traje más serio que el mío, su cabello atado en una coleta regia, y muy seria.
- señor steven - me molesto un poco que me tratara tan formal después de lo que estuvo a punto de suceder entre nosotros - debo reiterarle, que no es en su mejor beneficio salir esta noche de aquí.
- gracias por tu recomendación Charin, pero no voy a cambiar de opinión. Necesito ir a un lugar, pero puedes estar tranquila, es un lugar seguro.
- en vista de que no va a cambiar de opinión - se apartó de la puerta. Dejándome el paso libre, salí y ella se mantuvo tras de mí, en la entrada había un auto, más bien una 4×4, parecía todoterreno, pero no sé mucho de coches
- no es el auto más cómodo del mundo, pero es lo que tenemos aquí por emergencias. Supongo que si tiene tanto apuro por salir de aquí. Esto sea considerado una emergencia.
- más de lo que crees
- bien, súbase y deme la dirección - así hice, nos pusimos en marcha, aún no era tan tarde, pero había caído la noche. Fui mirando hacia fuera todo el camino, me sentí avergonzado con ella. Nos demoramos bastante, en el camino hasta ese lugar me había quedado dormido, pero estábamos bastante lejos del centro. Más de una hora después, vislumbre la calle que tan bien conocía. Ella alargó delante del club
- mantengas dentro del auto hasta que le avisé por favor - así hice, además de que no tengo ningún interés en poner mi cuerpo en peligro, no quiero molestarla más de lo que ya estás, tiene un arma y sé que es capaz de usarla - ya puede bajar - me avisó unos dos o tres minutos después
- ¿vas a seguir hablándome de modo tan formal? - le pregunté, me estoy sintiendo irritado
- es lo mejor para ambos.
- para mí, no lo es - ella bajo la cabeza antes de responder.
- pues para mí si, me recuerda que eres, y que soy - sentí una nota de dolor en su voz. Pensé en besarla. No sé porque esa idea siempre invade mi cabeza en los peores momentos, o más bien siempre. Siempre estoy pensando en besarla. Me alejé de ella para no sucumbir a mis deseos, entre en el club. La recepcionista me conoce a la perfección, aunque nunca hemos intimado demasiado, sus gustos no me satisfacen. Lo de ella es más bien el dolor y eso no va conmigo.
- buenas noches, Daniel - vi su vista dirigirse a mi espalda, supuse que estaba mirando a Charin - veo que hoy estás acompañado - yo también la mire, lo estaba observándolo todo con curiosidad, como supuse que lo haría, solamente me miraba a mí y a Derin, que es el nombre de la chica.
- si, pero no es ese tipo de compañía - señale a Charin con mi mano - ella es Charin, mi guardaespaldas - Derin sonrió y se hecho para delante en su mesa, para quedar más cerca de mi, como si me fuera a decir un secreto, mi perro guardián dio un paso al frente y se interpuso en su camino.
- está bien señorita yonson - no pasa nada - miró a Derin desconfiada, pero de igual modo me obedeció
- ¿esa es una nueva fantasía? - esa fue la pregunta que hizo Derin cuando al fin tuvo la oportunidad
- no - le dije muy bajo, a modo de confidencia como mismo hablaba ella conmigo - es un perro guardián regalo de mi madre - Charin lo escucho de todos modos, porque carraspeo en mi espalda, como haciéndome notar su presencia, ni que fuera capaz de olvidar que está justo detrás de mí.
- pueden pasar, ya sabes el camino - pase la puerta que divide el local de la recepción, entre al vestíbulo y busque mi casillero, teclee mi contraseña y se abrió la puerta, saque de dentro ropa limpia y cómoda.
- ya veo que te sientes como en casa - dijo Charin de forma sardónica
- es que es como mi casa, me voy a cambiar, ¿puedes salir por un momento? - ella negó automáticamente, y se dio la espalda.
- esto es lo más que voy a hacer, así que si tu pudor te impide cambiarte, quedaré con lo que usas.
- yo no conozco nada como eso - le aclaré, refiriéndome al pudor - lo decía por ti, así que si quieres, puedes mirar con confianza.
- no creo que haya mucho que ver, así que prefiero quedarme de espaldas - eso fue, definitivamente una pulla mal disimulada, me pegue a su espalda y le hablé al oído
- puedo asegurarte que te equivocas - sentí como la piel de ella se erizó por mi aliento, le dije esto porque en verdad me siento orgulloso de mi pene, pero su respuesta hizo que se atoraran más ideas en mi cabeza y el orgullo en mi cuerpo
- de que me sirve lo que pueda ver, si no puedo utilizarlo - tire la puerta del casillero, ella no se movió ni un centímetro, me desnude y me cambié en menos de nada, salí de ahí sin hablar con ella. Sabía que me estaba siguiendo, no porque sintiera sus pasos, no podía sentirla, camina como un fantasma. Pero si puedo sentir su presencia.
Entre en el salón, en seguida detecte un montón de Caras conocidas, no estoy buscando añadir en especial, solamente cualquiera que me ayude a aliviar mi frustración. Vi a Tender, no conozco su nombre real, ese es el apodo con el que todos aquí le conocemos, no lo conozco muy bien, sin embargo sé que él y su pareja Dina, siempre están dispuestos a jugar. Me acerqué a él, levantó su vista hasta mí. Mirándome fijo, estoy seguro de que ya sabe lo que quiero.
- buenas noches, señor steven - me saludo con esa voz tan estúpida que es, en esencia el principal motivo por el que nunca he tenido sexo con ellos
- buenas noches Tander
- ¿en qué puedo ayudarlo?
- espero que en mucho - si él se iba a comportar de este modo, sería mejor rebajarle y hacer lo mismo, obtener lo que quiero y largarme.
- ¿debo suponer por eso que te interesa Dina? - sonreí
- sí, supones bien. ¿Hay alguna oportunidad de que juguemos un rato?
- ¿Ella está invitada? - miró a Charin asomándose por un costado de mi cuerpo, yo también la miré
- no, ella no es parte del paquete - él se puso serio, pensé que me diría que no, pero su pareja si se veía interesada en mí, se acercó a su oído y le dijo algo, él asintió.
- está bien, vamos a una habitación - salí caminando con la pareja, Charin nos siguió, ellos entraron dentro y yo me detuve para hablar con ella.
- basta aquí llegas tú - mi voz autoritaria salió más temblorosa de lo que imaginé en mi cabeza
- sinceramente, me importa una mierda lo que van a hacer ahí dentro. Pero no tengo ninguna intención de dejarte a solas con un tipo al que llaman Tander.
- no veo la lógica en quererme ver teniendo sexo
- no tengo ningún interés en verte teniendo sexo con nadie, si fueras a tener sexo con tu pareja. No entraría, pero resto es y un caso especial.
- yo no tengo inconveniente en que ella vea - dijo Dina sacando su cabeza por la puerta, su voz es muy suave, parecía un ronroneo sexy. Dejé de discutir con Charin y entré en la habitación, Tander estaba sentado en un butacón, cerca de la cama. Dina ya estaba sobre ella, tenía su blusa abierta, y dejaba ver un sujetador muy sexy, como ella. Es por completo opuesta a Charin, pensar en ella me hizo buscarla con la mirada. Estaba de pie, justo en una esquina de la ubicación, mirando directamente hacia la cama.
No quise perder más el tiempo y fui hasta donde se encontraba Dina, Tander hizo un gesto con su mano dándome luz verde, al parecer no quería participar. Pero para mí, saber que está ahí es más que suficiente. La chica me beso, le devolví el beso; no quiero dilatar el asunto demasiado. La toque, directamente en su vagina sobre la ropa, ella gimió, un gemido exagerado teniendo en cuenta lo que le hacía.
- ¿te gusta? - le preguntó Tander, ella asintió, lo vi a él sacar su pene, Charin lo miro. El pene del tipo es grande, los ojos de ella se abrieron bastante al verlo, eso me puso celoso. Desnude a Dina por completo, la tumbe en la cama y jugué con sus senos, ella seguía sobreactuando y eso me molestaba. A Tander parecía encantarle se estaba meneando la polla muy lenta, quite mi mano de sus senos y la lleve a su vagina, está vez desnuda, introduje un dedo en su interior. Puede que sus gemidos fueran exagerados, pero la humedad que sentí en ella es por completo real.
- estás muy preparada preciosa - ella asintió corriendo sus labios
- lo que quiero es que me pongas tu pene dentro steven - ella sabe mi nombre, si prefiere llamarme por mi apellido no voy a discutirlo
- ¿no lo quieres mejor en tu boca? - se quedó pensando y miró a su pareja, él asintió, ella se arrodilló en la cama, yo safe el cierre de mis jeans y levanté mi pulóver negro. Esta es la ropa que utilizo aquí, por comodidad. Saque mi pene, que ya estaba completamente listo para la acción, en seguida busque a Charin con la vista a ver si reaccionaba igual que cuando vio el de Tander. Pero aún lo miraba a él, directo a su polla