Clases

Las clases nunca fueron un problema para Sara, ella fue diseñada y adiestrada para ser la mejor desde muy chica, y siempre tenía que ser la perfección.

Un pensamiento que solo le traía problemas desde que entró a “Ten” ya que esto molestaba a todos los alfas, betas y omegas aparte de su indiferencia al cumplir cada misión de forma impecable.

Ahora nuevamente tendría que enfrentar esos momentos, más cuando creen que eres carne fresca y tienes un cartel que dice débil.

Su lobo sonríe al sentir las miradas de los demás cuando pasa por los pasillos y entra a su aula tomando asiento en su lugar.

Sara nuevamente sintió esa emoción que carcomía su piel cada vez que tenía una pelea con alguien que parecía superior pese a no serlo y él hecho de someterlo y mostrarle su lugar era tentador para nuestra loba.

“Esto será divertido”

Si no la iban a dejar salir entonces haría de ese lugar un verdadero infierno para cada una de las personas en está escuela, hasta que decidiera si matarla o echarla porque sino tomaban alguna de esas decisiones la organización tendría que cargar con muchos cuerpos a sus espaldas. Toco él timbre y las clases comenzaron junto a su juego macabro.

La primera clase fue muy tranquila si se podría decir así, las miradas curiosas y deseosas se posaban en ella, y las feromonas solo empeoran la situación.

Para Sara fue la cosa más molesta del mundo, sabía que su olor seducía a varios pero siempre odio esas miradas de los alfas y más él de los otros omegas y betas que estaban celosos.

Si como lo leyeron, Sara siempre recibe odio, envidia, desprecio y traición por parte de las demás personas y eso le traía malos recuerdos de cuando estaba en ese laboratorio junto a sus “padres”.

Con solo recordar eso ocasiona una punzada en su corazón, pero no le prestó atención y suprimió ese sentimiento, si quería salir de ese lugar no debía mostrar ninguna clase de emoción ni por ella ni por alguien más.

Al tocar él timbre las voces de todos se escucharon y las personas interesadas en Sara se acercaron a ella, algunos con intenciones no tan buenas, bueno ninguno realmente y hablaron de cosas a las cuales no prestó atención.

Lo primero que aprendes en él acantilado de los Muertos es a leer a las personas, cada gesto, cada palabra, cada mirada y cada pulsación es importante para la supervivencia de cada persona que decide habitar ese lugar, así que por instinto nuestra Sara es desconfiada solo bajo dos veces la guardia, una con Matt su soporte y otro con sus ex amigos pero jamás volvería a equivocarse como lo hizo.

-Oye tú-, dijo una chica que estaba alejada de ella.-Al ser nueva en este lugar debes de aprender algunas reglas si quieres vivir-, y con fuerza golpea la mesa provocando que todos se callen sumergiendo a la clase en un silencioso nerviosismo por lo que podría hacer la loba de ojos fucsias para demostrar su poder.

Esto no hace nada más que emocionar a Sara, ya que esa chica sería la primera víctima de su atroz juego y tal vez su pasaje hacia la libertad.

“Veamos cuánto son capaces de soportar”

-Bien te escucho-, dijo levantando la mirada y confrontando la sin ningún nerviosismo.-Dime, cuales son tus reglas?

La de mirada fucsia gruñe al no conseguir lo que quería y demuestra un poco de nervios pese a su notable enojo, para nuestra loba era divertido ver caer a alguien que se cree en lo alto solo porque los demás le tienen miedo.

-Bien entonces escucha lo que te dire y no me hagas repetírtelo-, dijo tan altanera.- Lo primero que tienes que saber es que yo soy la jefa de todos en está clase y que mi palabra es la ley, segundo no puedes hacer nada sin mi consentimiento ya que eres nueva y como no posees algún poder en está escuela o fuera de ella solo eres una esclava más.

Al escuchar esto se sorprende, parece ser que la escuela se dividía en rangos y eso le gustaba porque tendría muchas peleas, aunque, también odiaba esa estúpida jerarquía porque para ella era solo una estupidez ya que en su época le trajo problemas innecesarios que ahora con un simple movimiento podría acabarlos.

-Y tercero, si alguien de un rango superior a esclavo te pide algo vas a tener que hacerlo aunque no te guste, así que te recomiendo cachorrita que busques a alguien que te proteja pero claro que eso será a un gran costo-, dice sonriendo mientras los demás ríen y otros demuestran miedo y tristeza por lo que le pasaría a la nueva loba, sabiendo lo que le sucedería por experiencia propia.

Cada reacción molestaba al lobo de Sara, ya que sabía y comprendía las caras de tristeza junto al dolor que tenían varios omegas y betas, y hasta incluso algunos alfas que intentaban soportarlo para ayudar a los otros.

Y un sentimiento apareció, odio y repulsión que incrementan al pensar que había sido posible que sus antiguos compañeros no se dieran cuenta de está situación o hasta incluso dejar que suceda y hacer la vista gorda.

Ahora tenía una razón más para repudiarlos, jamás perdonaría a Seth por lo que veía sabiendo que ellos también soportaron lo mismo por demasiado tiempo, pero ella como antigua miembro de Ten acabaría con eso y a la vez saldría de está maldita escuela.

De forma estrepitosa se escucha algo chocar y la sangre salpicar hacia la cara de Sara haciéndola volver en sí, y se encuentra con su mano agarrando la cabeza de la “jefa” ya desmayada por él fuerte impacto que ocasionó cuando la loba de cabellos blancos dirigió su cabeza hacia la pared que ahora estaba agrietada.

Suspira y con calma la suelta provocando un ruido sordo, sacude en él proceso su mano manchada de ese líquido vital carmesí, se quita la corbata y limpia su cara de las pequeñas gotas, y al terminar la tira y se vuelve a su asiento con total calma en un silencio sepulcral que creo cuando atacó a la loba.

En esos instantes nadie sabía que hacer, todos tenían miedo y hasta algunos se habían desmayado de la sorpresa al ver la sangre. Pero lo que quedo en claro para todos es que la loba nueva de cabellos blanquecinos y de rojo mirar no era ni inocente, ni débil, ni idiota y capaz ella podría traer algo parecido a la paz si seguía el camino del bien para algunos, aunque claro varios intentarían volverla un peón mas.

De está forma después de unos minutos ingresa él profesor, que al ver está escena no se sorprende y lo deja pasar ya que era común que pelearan entre ellos, así que con voz autoritaria designa a algunos alumnos para que se lleven a los desmayados incluyendo a la loba a la enfermería y empieza su clase, claro que echó una mirada a la nueva loba que aún poseía en su camisa pequeñas manchas de sangre y sonrió por lo bajo ya que para él esto se volvería divertido.