VII

- Bueno, es nuestra segunda reunión oficial y he de decir que después del primer encuentro pensaba que iba a ser un desastre para siempre -dijo Steven reclinado en uno de los sillones-.

- Pensé que nadie lo diría en voz alta -declaró Amber sentada en el suelo-.

- Era nuestro elefante blanco y lo acabas de arruinar Stev -puso los ojos en blanco Heather como si fuese algo obvio-.

- Lo que me parece un verdadero elefante blanco es tener que reunirnos aquí... ¿No han notado lo aburrido que es este lugar? -respondió con gracia Steven-.

- Si...y es el último lugar donde quisiera quedarme más de la cuenta por gusto -apoyó la idea Shana-.

- ¿Y qué proponen? -preguntó Heather-.

- ¿Qué tal el parque que está cerca? -sugirió Shana-.

- Vamos entonces -puntualizó Amber-.

Cuando llegaron a Battersea park se sentaron bajo un árbol grande cerca del lago, el clima era fresco y el atardecer estaba en pleno apogeo. Los cuatro jóvenes se tomaron inconscientemente unos momentos para apreciar el paisaje otoñal mientras sus fosas nasales ingerían el húmedo aire que se tornaba nocturno.

- Me siento afortunada de vivir en Londres -pensó en voz alta Heather-.

Hubo un silencio de aprobación.

- Bueno, ¿jugamos algo? -propuso Steven para encaminar una conversación-.

- Que tal... ¿verdad o reto? -planteó Shana con entusiasmo-.

- ¿Qué? ¿Volvimos a la preparatoria? -dijo sin mala intención Amber-.

- Vamos... ¿Qué tan malo puede ser? nadie nos va a juzgar y así nos podemos conocer mejor -animó Heather-.

- Bueno ya que... hagan que valga la pena -espetó Amber sin mucho ánimo.

- ¡Comienzo yo! -exclamó Steven- mmmm... Heather ¿verdad o reto?

- Sin miedo al éxito, ¡reto!

- Bien, bien, te reto a que te quites los zapatos y sumerjas tus pies en el lago.

- ¡Oye eso no es justo! ¡deberías ser más amable! -dijo en un lloriqueo prolongado y fingido Heather mientras se quitaba los zapatos-.

- Uhhh esa agua debe estar helada -agregó Amber para alimentar los quejidos de Heather-.

Heather descubrió sus casi transparentes pies de las zapatillas doradas que llevaba puestas, llevaba las uñas pintadas de vinotinto, lo que realzaba el contraste con la piel blanquecina. Recogió las faldas de su vestido floreado y caminó hacia el agua dando de vez en cuando miradas hacia atrás de desaprobación juguetona.

- Heath necesita broncearse los pies -dijo Amber burlona-.

- Es por la leucemia -puntualizó no muy contenta Shana-.

- Lo... lo siento yo no sabía... -dijo incómoda Amber-.

- Tranquila, era de esperarse...

- ¡ESTÁ HELAADAA! ¡TE ODIO STEVEN! -interrumpió con sus gritos Heather-.

Regresó caminando de puntitas para no ensuciarse los pies y comenzó a frotarlos en la grama para secarlos y sentir algo de calor. Mientras todos la aplaudían celebrando su victoria.

- Bien, el que cumple tiene el siguiente turno y elijo a... ¡Amber!

- Elijo verdad, Heather -dijo Amber-.

- Nah que cobarde eres Amber -dijo burlón Steven-.

- Cuéntanos, Amber, ¿Cuál fue tu momento más vergonzoso? -saboreó cada palabra Heather-.

- UHHHHHHH -fastidió Steven-.

- Demonios... a ver, a ver... fue en mi primer trabajo, a los 16 fui mesera de un bar, era mi primera semana, no estaba muy segura de que hacer, en eso llegan unos clientes, se sientan en la mesa y voy a atenderlos, la música estaba alta y uno tenía que alzar la voz, me saludan y dicen "¿cómo está? lo de siempre " y les respondí, "de la mierda, gracias por preguntar, por cierto, soy nueva, no sé qué es lo que siempre piden." Resulta que había un combo que se llamaba "lo de siempre" y me estaban preguntando qué tal estaba ese combo, todos escucharon y hubo un largo silencio, luego burlas... por supuesto, me botaron.

- Que vergüenza en verdad -se sorprendió Heather-.

- Si... de todos modos no tenía muchas ganas de trabajar allí. -concluyó Amber- Por cierto, elijo a Shana.

- Ya sabía yo que venías por mí -respondió resignada- y aunque sé que será mi perdición, elijo reto.

- Quisiera decir que eres valiente Shana, pero dejémoslo para cuando termines de cantar una canción tan alto que te escuchen esos que tienen un picnic por allá -señaló Amber-.

Shana la miró de arriba abajo, inspiró y comenzó a cantar:

"When you were here before (cuando estuviste aquí)

Couldn't look you in the eye (no te pude mirar a los ojos)

You're just like an angel (eres como un ángel)

Your skin makes me cry (tu piel me hace llorar)

You float like a feather (flotas como una pluma)

In a beautiful world (en un mundo hermoso)

I wish I was special (desearía ser especial)

You're so fuckin' special (tu eres jodidamente especial)

But I'm a creep (pero solo soy un gusano)

I'm a weirdo ( soy un raro)

What the hell am I doin' here? (¿qué demonios hago aquí?)

I don't belong here (no pertenezco)

I don't care if it hurts (no me importa si duele)

I wanna have control (quiero tener el contro)

I want a perfect body (quiero un cuerpo perfecto)

I want a perfect soul (quiero un alma perrfecta)

I want you to notice (quiero que sepas)

When I'm not around (cuando no estoy cerca)

You're so fuckin' special (eres jodidamente especial)

I wish I was special " (quisiera ser especial)

Todos quedaron impactados con la interpretación de Shana, su voz tan limpia y armoniosa, hubo un silencio de admiración, a lo que Steven irrumpió.

- Si querías que fuera un reto difícil o vergonzoso, definitivamente cantar no era la manera.

- Ya lo veo -dijo Amber simulando indiferencia-.

- Bueno, tal parece que es mi turno de jugar -tomó la palabra Shana- y elijo a Steven.

- ¿Quién me manda a abrir la bocota? -se lamentó Steven-.

- ¿Verdad o reto?

- Elijo reto.

- Bésame -ordenó fría y seca Shana, sin inmutarse un poco-.

Steven no pudo disimular su reacción de sorpresa, la sonrisa que tenía se transformó en una expresión de incredulidad, se preguntaba ¿escuché bien? ¿Le gusto? es muy apresurado, ¿quiere que la bese aquí sin más? Mientras sus ojos inevitablemente se dirigieron hacia esos labios carnosos coloreados de rosa, labios que antes habían pronunciado una melodía celestial y ahora acababan de disparar una bala directamente a la cabeza de Steven, y en su mente se reproducía una y otra vez como salía humo de cada sílaba bé-sa-me.

Por otra parte Heather y Amber se quedaron estupefactas, para Amber lucía como una desesperada y un intento de llamar más la atención, incluso de fastidiarla, mientras que Heather solo sentía enojo porque su amiga ignoraba totalmente su consejo y le pedía a una persona que acababa de conocer que la besara, también sentía algo de envidia, ella no se atrevería al hacer algo así y tampoco tenía tiempo como para cultivar una relación, no conocía a ningún chico que le interesara y más importante, enamorarse solo la haría querer aferrarse a la vida, dejando irremediablemente a alguien sufriendo por su partida.

- ¿Segura que está bien? -alcanzó a decir Steven-.

- Sé que estás pensando en si es buena idea por todas esas cursilerías de ohhh tiene que ser en un lugar especial para después presumir o para hacerlo memorable, a mí no me interesa, si crees que es muy pronto, solo es un tonto beso. Vivo un día a la vez, quizá no pasa nada entre nosotros y te arrepientas de no haberme besado, además...

Steven detuvo las palabras de Shana con sus labios, a lo que Shana se sorprendió, pero pronto cerró sus ojos y no evitó que se escapara una exhalación audible que llevó a Steven a sostener con una mano su mejilla y posar la otra en su cintura.

Amber y Heather enseguida notaron que estaban de sobra, así que se incorporaron y se fueron, incómodas.