Los Vonderbug

Miraba hipnotizada a aquella chica sonriente con los trofeos, a su lado otras fotos de ella con aquellos hermanos abrazados, daban la impresión de estar felices.

¿porque Gabe tenía ese empeño de que le preguntara a Valentine que pasó con ella?

estaba segura de que no había hecho nada malo, algo dentro de mí lo decía o simplemente era solo la parte de mis sentimientos la que hablaba, ahora ese chico sembró dudas en mí, dando resultado.

- ¡Sor-pre-sa!- con aquella calmada paciencia de tortuga y poco animo entro dando vueltas Aura. Su suéter largo parecía confortarla y le daban un aire de inocencia tan propio en ella.

-¡Buenos días Aura! ¿qué tal todo? - me acerco a la ventana para abrirla y dejar que el frio penetrase mi alcoba.

-¡Muy bien!. Laura quiere hoy un día familiar y me pidió a todos que bajáramos para compartir. Ella necesita el apoyo de todos- dijo burlonamente, es mi hermana, pero es tan latosa como una bruja en el tejado.

- ¿Una bruja?- alce mi ceja perpleja por aquella expresión.

- ¡Sí!, una bruja, ellas siempre tocaban mi tejado esperando a que tocara para ellas el chelo, admitió con tal seriedad que me preocupe por ella ¿estaría en lo cierto? bueno, ya a estas alturas nada más me sorprendería- Por cierto, ahora se le metió a la cabeza que también Gabe se presente ¿podrías ayudarme?

- ¿Con Gabe? no lo sé, él es muy cerrado, le encanta la soledad- explique.

-Sí, pero de verdad no soportare otro llanto de Laura. Ayúdame antes de que me dispare sal en los ojos y rellene con melaza mis oídos.

-Sí, tratare de hacer algo, pero no prometo nada.

-Eres..., se tomó tiempo para realizarme un halago- correcta-sonrió y se marchó satisfecha por lo dicho.

No pude evitar dibujar una sonrisa con mis labios, ella era demasiado curiosa y diferente para mí. Con ese mismo animo me poso frente a mi habitación, la puerta pintada en negro con una calavera pirata me recibía con desaprobación. Toqué un par de veces y no escuché ni el sonido de un suspiro, invadida por la curiosidad doy vuelta a la perilla y entro a un mundo oscuro y pesado, una especie de aura maligna huyo atemorizada por estar encerrada en esa habitación ordenada y con grandes símbolos dibujados en las paredes, eran los mismo que tenía Valentine en su piel. Esos pentagramas circulares con estrellas de 4 puntas junto con un sol que sobresalía con las llamas fuertes, llamo mi atención. Quede en un breve trance atraída por esos símbolos y las velas que armonizaban el lugar, la computadora estaba encendida y en ella un blog sobre demonología me invito a leerle un momento, hablaba sobre cada demonio criatura y como vencerla.

Vampiro-decía un título de letras rojas-criaturas de extraordinaria belleza. Tienen como poderes el controlar mentes, velocidad extrema, fuerza descomunal, la necromancia.

- ¿Qué haces aquí?-su voz revuelta me tomo de sorpresa- ¡responde!- exigió con sus ojos saltones y todo su rostro en forma de puño, tan cerrado que había varias arrugas pronunciándose en su frente. Advertí que estaba en toalla que solo tapaba la parte inferior de su cuerpo dejando a la vista ese torso desnudo y tan blanco e inmaculado que parecía la piel de un bebe.

-Yo...lo, nerviosa y descubierta no sabía que responderle, su mirada me perforaba completamente, pero al ver lo asustada que estaba solo se dedicó a sonreír de manera gélida y se cruza de brazos.

- ¿Por qué tan nerviosa?- dio un paso adelante y miro la computadora -¿mirabas lo que hacía? - ¿a esos es que te dedicas, princesa Heaven?- pronunció mi apodo con palabras amargas y perturbadoras.

- ¡No soy una princesa!- gruñí apretando mis puños, solo quería invitarte a la reunión familiar que Laura está realizando- desvié mi mirada hacia el suelo avergonzada por la posición en que me encontraba.

-Ja-resoplo, ¿crees que tengo cara de compartir con aquellos hipócritas? por mi todos ellos que se pudran en el infierno.

-¡No digas eso!- le regañe- son tu familia, son buenas personas, se preocupan por ti y quieren que te integres.

-Me importa un pepino lo que ellos quieren ¿qué hay de mí, de lo que yo quiero? solo son simples excusas para representar un papel de familia perfecta, si quieres colaborar en ese circo, pues bien, hazlo. No me importa lo que todos ellos hagan ¿y que te importa lo que haga con mi familia? ¿acaso te trae dolorosos recuerdos? ¿acaso la pequeña niña piensa vivir en un cuento de hadas con una familia feliz? ¡despierta! eso no existe, así no son las familias.

- ¡Imbécil!- grito apuntándole con el dedo, eres un tonto malcriado. Sientes pena por mí, bien, no me importa pues yo también siento pena por ti.

me di la vuelta y salí de esa habitación con la sangre revuelta, era la primera vez que enfrentaba a alguien de esa manera y no podía ser sino con Gabe, yo de cierta forma apreciaba lo que hizo por mi ayer en la tarde pero el solo se empeñaba estar en esa nube gris y solitaria, yo solo deseaba que compartiéramos juntos, dije sin mirarlo y bajando al jardín que tenía buen aspecto.

Laura decidió colocar una mesa larga con 20 puestos, coloco encima de ellas hermosas flores silvestres en jarrones de cristales. muchos globos de colores flotaban por todas partes, dando un aspecto armonioso y alegre a este lugar, incluso el sol se dignó hacer acto de presencia despejando las nubes y aireando aquellas malas energías.

Podía escuchar las risas y ver esas miradas curiosas que se posaban cuando salí a saludar. La familia entera de ellos estaba con nosotros, todos reían y hablaban a los gritos disfrutando de sus compañías, que cosa más divertida y diferente a las que había acostumbrado, nadie te miraba mal si comías de más o pellizcabas un poco la comida, no había meseros en ningún lado y tú te servias lo que quisieras.

-¡Heaven!, quiero que conozcas a la abuela- Ulises me tomo de la mano y me arrastro apresuradamente hacia una mujer dura y con gran altura, ella a pesar de sus arrugas lucia reacia y grande como una amazona, -abuelita, ella es la princesa Heaven, la novia de tío Valentine- soltó deliberadamente con una sonrisa de diablillo.

- ¿Con que novia?- la mujer alzo su ceja y me inspecciono como si fuera mercancía, ¿que habrá hecho ese muchacho de bien para conquistar a alguien como tú?- su tono fue serio.

- ¿Qué? no, se equivoca, no somos...- balbuceo nervioso, Ulises solo malinterpreto todo- trato de defenderme.

-Pues si no lo son el tío Valentine es un tonto- dio por hecho el pequeño y se marchó a jugar con otros cinco niños dejándome a solas con esa caballota.

-¡Tranquilízate!-solo bromeaba contigo, mira esa cara, estas más blanca que la nieve ¿acaso no percibes mi sentido del humor?- dijo sin convencerme, solo le seguía la corriente al pequeño, tiene una imaginación de miedo. Además, supuse que no era así, ese chico no vería algo bueno ni aunque le dieran con ello en la cabeza, es un testarudo y cabeza dura como todos los Vondeburg.

Su risa fue seca y llenas de puras jejejeje que me perturbo por varios segundos.

- Me causa mucha curiosidad saber cómo a alguien de bajo mundo como él conoció a una señorita de sociedad como tú. mis ojos no me engañan, tu eres de clase alta, lo llevas clavado en la piel.

Baje mi cabeza avergonzada.

-Tranquila, eso no es problema.

-¿Qué haces Miriam?, ¿por qué asustas a la chica?-dijo un hombre gordo y calvo de tamaño corto- disculpa a esta mujer, a veces intimida hasta la fiera más furiosa, mucho gusto soy Paul, esposo de la mujer más hermosa de todos los tiempos.

Señalo a Miriam y ella solo sonrió y luego dejo de hacerlo. Era curioso como ese par estaban enamorados, parecían diferentes y no tenían nada en común o eso creía, él pequeño y feo y ella severa y tan bella como una amazona- por tu culpa vas alejar otra pretendiente del chico, ella siempre es así, creo que Laura tuvo suerte de no ser echada cuando Javier la presento.

-Oh, pero que viejo, solo jugaba con ella, no era nada para molestarla.

- ¡Cierto!- digo rápidamente.

-Sí, como si no te conociera vieja, me tomo cariñosamente de la mano, Heaven, soy el abuelo de los muchachos y aunque no lo sepas eres el tema de esta reunión, pero no te preocupes por aquellas cabezas duras, todos somos amables y déjame presentarte al resto de la familia.

Poco a poco conocía a tíos, primos, amigos, todos alegres y pertenecientes al ramo de cazadores como los chicos. Todos trataban de jugarme bromas que no entendían lo cual les hacía estallar de la risa y me preguntaban cosas de cómo yo de donde venía o como es que había aceptado escaparme con Valentine.

Sin saber los verdaderos motivos, de cierto modo ellos me hacían sentir parte de su familia pues eran cálidos y bondadosos, se divertían y no prestaban atención a los errores de los demás lo cual me pareció bondadoso y muy pronto ya no era Heaven , sino la Princesa Heaven para ellos a pesar de que no me gustaba ese sobrenombre.

Valentine pronto vino a mi rescate. Él parecía el único chico que no sufría por las bajas temperaturas del lugar, pues vestía una camisa larga sin mangas que mostraba todos los tatuajes en sus costillas. Con un pasamontaña en la cabeza y con su barba ligeramente descuidada, se veía mucho más hermoso de lo que había visto. Recordé lo que paso entre nosotros ayer y al ver como lo miraban acercarse a mí me puso en una situación embarazosa, en donde mi corazón amenazaba con salirse de mi pecho por lo fuerte que palpitaba al acercarse.

-Me imagino que la abuela ya te dio el visto bueno-, dijo y luego saludo a un primo- espero que no te hayan atosigado, pueden ser molestos y vergonzosos- afirmo a la vez que me entregaba una bebida.

-Está bien, todos son amables conmigo, pero no paran de decirme Princesa Heaven.

-Porque no lo diría, verte así da la impresión de que eres una.

-Sí, pero ellas siempre están en apuros esperando cosas y yo no quiero estarlo más- confesé.

-Ya no más, me tienes a mí- juguetonamente rozo nuestras manos hasta tomar la mía lentamente.

-Menuda suerte tienen algunos- dijo un chico joven con rostro achatado y pelo rapado.

Agarro por el cuello a Valentine y le froto con su puño el pelo tumbando el gorro negro.

- ¡Frótalo bien, Arthur!, a ver si a si se te pega algo de suerte, pues esto es lo cerca que estarás de una chica linda- hablo otro chico con complexión atlética y hermosa, parecía un rubio con raíces oscuras y se encontraba muy bien arreglado, incluso note desde cierta distancia una loción de afeitar y colonia.

- ¡Déjame idiota!- rápidamente Valentine se valió de su fuerza lo lanzo al suelo y lo coloco boca abajo para doblar su pierna esperando clemencia por parte de su primo.

-Una vez hice lo mismo con una tortuga.-Aura salió como un espanto de la nada sin sentir sus pisadas ya estaba a mi lado mirando con un brillo en sus ojos, pero con esa expresión vaga que tenía- típico de los Vondeburg. Todos unos salvajes- me dice, siento pena por ti Heaven- dice medio enserio medio en broma.

-No te sientas excluida Aura- el rubio dice acercándose- tu también estas a tiempo de formar parte de ésta familia.

Pero ella desvió la mirada y coloco sus brazos detrás de la espalda.

- ¿Acaso eso es una declaración Romeo?- Arturo exclamo, pero luego grito por culpa de Valentine quien le aplico una llave que lo tumbo sobre la hierva y lo inmovilizo- bien, me rindo, eres fuerte-dice jadeando por el esfuerzo- Es enserio ¿qué le ven a este par de chicos?, nos dijo receloso por lo que pasaba.

-Ustedes niños tontos, juguemos maduros versus niñatos- grito un hombre alto y grueso con mucho pelo en el pecho que sobresalía de su camiseta floreada.

Un conjunto de personas se reunió en medio del patio para jugar un alegre partido de futbol entre todos. Incluso una chica llamada Karit se metió en el grupo de los más jóvenes y resulto ser la más fiera lastimando a sus primos y tíos sin pudor, era una completa bestia y fue de gran admiración verla no dejarse intimidar por aquellos brutos.

-Karit es muy buena en los partidos de Futbol, incluso es la capitana del equipo de la escuela- Aura me explico, pero tenías que conocer a Daphne, ella si era temible, muchas veces lastimaba a los chicos jugando y corriendo con la pelota, no tenía rival.

- ¿Conociste a Dhapne?.

-Sí, ella iba un año antes que yo, pero la conocí, Gabe y ella parecían hermanos gemelos, siempre hacían todo juntos, era muy extraño ese amor fraternal que se tenían.

- ¿Qué tal todo?, Laura nos interrumpe antes de que ella siguiera hablando, ¿no es hermosa la fiesta?

-Sí, te quedo encantadora, le dije.

- ¡Oh!, me agrada que les gustara, pero es una lástima que Gabe no bajara, sé que con su presencia hubiera estado todo mejor.

Respiro profundo y su voz se entrecorto anunciando malas noticias- ¿por qué no me aceptara como su cuñada? , yo siempre me había llevado bien con todos, pero ahora es como si yo y él bebe no le importáramos. Y estallo en un llanto que entretuvo a Javier recibiendo un pelotazo en la cabeza por parte de Karit lanzándole al suelo.

-¡Tranquila Cariño!- el hombre como pudo fue hacia ella pero siendo esta vez el motivo de las risas que cesaron mientras fijaban su vista en otro lado y cuando me fije la figura alta de Gabe salió por la puerta, lucia orgulloso y con la cabeza alzada ignoro a los invitados y se sentó de una vez en la mesa con los brazos cruzados y unos audífonos puestos.

-¡Oh, qué maravilla!-Laura corrió hacia él y le dio un abrazo sorpresa- gracias por bajar.

-Solo lo hice porque Heaven lo pidió con mucha insistencia- su voz se elevó para que llegara a los oídos de su hermano Valentine y este enseguida quedó serio.

-Te lo agradezco de todos modos- Javier le dijo-y gracias Heaven por convencerlo, me han terminado de alegrar el día.

Beso a su mujer en la mejilla dulcemente, -ves cariño, todo está bien-y la llevo de nuevo con todos.

Gabe y yo nos miramos un rato atento al movimiento del otro, yo entrecerré mis ojos desconfiada de aquel repentino cambio de parecer, hacia una hora me había gritado que los odiaba y ahora se paseaba como si nada.

- ¿Te gusta lo que ves?- lanzo con sarcasmo.

-Me emociona que cambies de parecer- mentí.

-Oh, mi querido Gabe-la abuela Miriam corrió hacia él y lo estrujo entre sus brazos, -pero mira que pálido estas, ya pareces uno de esos chupasangre y ese cabello, esta tan largo como el mío, deberías visitarme un día y así podría arreglar todo este desastre- crítico con aire maternal a su nieto, pero luego acaricio su pelo alegre- Me dejas atónita ¿por qué el cambio? -dijo mirándome de reojo.

-La dulce Princesa Heaven me animo a compartir con ustedes, es una chica muy buena-alzo su ceja al hablar casi de forma despectiva sombre mí, pero ella no lo noto- ¿no crees que es bondadosa?

-Sí, un alma noble- le dio un beso y se alejó- voy ayudar a Laura, la pobre no le basta solo con su hermana.

- ¿Qué pretendes, Gabe? no soy una tonta ¿qué es lo que estas tramando?

-Nada, solo deseo estar aquí. Deberías calmarte, por cierto, tu queridito Valentine no deja de mirarnos- señalo con la cabeza a su hermano mientras se acercaba a nosotros.

- ¿Qué haces aquí?- pregunto bruscamente.

-Nada, solo atendí al llamado de una princesa en apuros- bromeó de forma oscura.

-Más te vale mantenerte alejado de Heaven o...-intento amenazarlo.

- ¿O qué?, me harás daño, de nuevo- agrego con misterio.

- ¡Eres un maldito!- vocifero apunto de brincarle a su hermano- pero me metí en medio.

-Contrólate Valentine, no arruines la fiesta de Laura.-Rodee su brazo con mis manos, -por favor, no armes escándalo.

- ¿Por qué?- me pregunta algo molesto, -él no es de fiar Heaven.

- ¿Yo no soy de fiar?- se levantó ofendido, -tu doble moral me deja perplejo.

- ¡Ya basta los dos!- digo alzando la voz tan fuerte que todos nos miraron con cierta tensión- mejor será dejar que se metan uno con el otro.

Me aparté de ellos lo más que pude con la cabeza gacha.

- ¿Estas bien Heaven?, Ulises me pregunta lleno de curiosidad y con mi tristeza contagiada.

-Sí, no pasa nada malo Ulises.

-Ten, esto te alegrara un poco, y me entregó una flor amarilla, -a mami siempre le sube el ánimo.

-Es hermosa- le doy un beso en la mejilla y me voy con él y sus primitos a jugar un poco esperando a que se me pase el trago amargo de hace segundos.

La fiesta siguió como viento en popa, todos compartieron anécdotas familiares e incluso se osaban de burlar recordando cosas vergonzosas de los demás. El pollo al horno en salsa agridulce que Aura preparo los dejo a todos con la boca abierta, pero muchos arrugaron la cara cuando Laura hizo pudin insípido y demasiado líquido para el resto de nosotros, incluso le coloco trozos de pepinillos para darle un sabor especial. La familia fingió gustarle y no tuvo otra opción que comerlo todo para no herir sus sentimientos.

-Solo 2 meses más- suspiro la abuela Miriam mirando ese plato lodoso.

- ¡cállate mujer!, te va a escuchar y luego quien la aguante- le dio un codazo el abuelo Paul.

-Solo espérate que dé a luz, no tendré contemplaciones con ella. Esa barriga sí que ha dado muchos problemas- se quejó mirándome- Piensa lo dos veces ante de parirle a un Vondeburg, pues nuestros embarazos son...peculiares.

-Miriam, no la asustes, ya escuchaste solo es amiga de los chicos.

-No por mucho, de eso estoy segura- me mostró sus dientes en una amplia sonrisa que enseguida la devolví divertida por la forma severa y dulce que podría ser, tal y como es una abuela, no pude evitar en pensar en la mía y esa misma forma en la que me trataba, siempre fingía temple, pero en realidad no aguantaba el momento en consentirme.

Ulises estaba a mi otro lado con su carita llena de chocolate y mirándome fijamente, leyéndome mis pensamientos y adivinando ciertas cosas.

- ¿Qué te sucede?, pregunto limpiando su sucia carita con grandes mejillas.

-Nada, solo es que me gusta verte feliz princesa Heaven- se levantó de su silla y me dio un beso lleno de dulce manchando mi mejilla y se fue corriendo de nuevo dando un tropezón con Valentine, pero sin detenerse.

-Te ha manchado justo aquí, limpio enseguida ese beso de chocolate

- ¡Sí!, lo sé- trato de esquivar su mirada molesta por la incómoda situación de hace rato.

- ¿No estarás enojada por lo que paso, o si?

- ¿Tú que crees?

-No quería armar alboroto, pero es que él siempre me saca de quicio, es un idiota. Lo siento-metió las manos en sus bolsillos como es de costumbre y se acercó hasta colocarse a mi lado, - lo voy a ignorar todo lo que pueda, respondió dando una vaga mirada al sitio en donde se encontraba escuchando música y sumergido en su mundo. Todos no paran de hablar de ti, cambió de dirección hasta la mía, -te los has metido a todos en el bolsillo ¿cómo lo haces?

-Solo me basta sonreír y pestañear- bromee sin dejar de mirar a los niños en el parquecito improvisado jugando al escondite.

-Puede que esa sea la razón de porque no dejo de pensar en ti. ¡Ven!-me toma de la mano y me separa del resto silenciosamente como si fuéramos un par de pillos en la oscuridad.

De nuevo el bosque es nuestro lugar de escape del mundo exterior como si al adentrarnos a la maleza traspasáramos un mundo mágico y distinto al que nos rodeaba, aquí no había maldad y dolor, solo nosotros y el resto de las criaturas vivientes en un estado de libertad absoluto. De nuevo estábamos en esa cabaña pequeña y alfombrada con las hojas amarillas, pude escuchar el paso del rio lento y que acariciaba mis sentidos, era todo tan hermoso y pacífico, no pude evitar pensar en esos momentos que ellos pasaron aquí jugando unidos como una familia.

El sofá en forma de columpio nos estaba esperando silenciosamente sin dar ningún movimiento hasta que nos sentamos en él y yo recosté mi cabeza en el hombro del chico. Todo parecía mágico y completamente excitante que mis piernas temblaron y sentí en medio de ellas una energía cálida al sentir un beso húmedo del chico, a la vez que acariciaba mi cabello y manteníamos los ojos cerrados solo sintiendo nuestro contacto de la piel. El peso de él se acuesta sobre el mío y ambos seguimos sumergidos en nuestro propio sueño lleno de besos y caricias. Por primera vez desde hace mucho tiempo no pensé en la suciedad de mi cuerpo, pues esto no era malo e impuro, solo dos personas queriéndose, solo éramos un par de chicos que se querían y lo demostraban mutuamente.