Emociones encontradas
Ya me teñí de nuevo mi raíz clara, podía estar satisfecha de no ser más ella, no quería tan si quiera tener un rastro, pero todo era en vano, cada día mi rostro se afinaba a su semejanza, era hermoso sí, pero sería capaz de cambiar aquella belleza, solo para no ser igual a mi madre.
Suspiro sentada en el porche, veo pasar el tiempo lentamente entre la lluvia pacífica y los paisajes húmedos y tranquilos de villa Virginia, todo lucia calmado dando una ilusión etérea a los arboles casi desnudos que se movían de un lugar a otro, pude entender porque Ulises se sumergía tanto en un mundo de fantasías, todo aquí era tan místico y vivo que podía jurar escuchar los susurros de la voz del bosque.
Recostada en el sofá rojo no puedo evitar pensar en lo que me había sucedido hace apenas unas horas, yo estaba disfrutando de un paisaje y Kenny junto a sus amigos trataron de dañarme, pero Gabe estuvo preparado para defenderme y eso cambio la imagen que tenia de él, sin duda tenia bondad en su corazón, podía confiar en él esa era mi impresión a pesar de que nadie daba fe de su comportamiento y luego Javier le alegraba que comenzáramos una gran amistad ¿por qué no? Creo que ambos teníamos muchas cosas en común.
Me cambio de posición para buscar calor, tapo entre mis brazos mis manos frías y sigo escuchando los truenos que iluminaban la oscuridad entre los árboles.
Un par de gritos se puede escuchar desde el interior de la casa. Valentine trajo de nuevo a sus amigos, los 4 no paraban de jugar a las cartas y tomar como unos sedientos piratas, pero a nadie lo importaba solo a mí.
Laura seguía en su cuarto tratando de sobrellevar su embarazo y su hermana trataba de hacerla sentir especial, Ulises estaba hundido en su mundo dibujando lo que le saliera de su mente, Javier no estaba y Gabe prefería no hacer acto de presencia dejándome como antes sola y desamparada.
- ¿Quieres jugar con nosotros?-Jared salió con un vaso en la mano algo mareado. -Vamos Heaven, no te quedes sola ahí afuera, hay un frio de mierda.
- ¡Jared! -grito alguien adentro.
- ¡Ya va!, esperen, estoy convenciendo a Heaven a que se nos una.
- ¡Deja a esa niña en paz, no la metas en cosas de adultos!-La voz de Megan replico.
- ¡Tu no seas tan amargada!-se giró hacia a mí-ella es toda una serpiente venenosa, ignórala ¿entonces que dices?.
-No tengo ganas de nada, pero gracias- Digo levantándome para retirarme.
-¡Jared apresúrate!, quiero ganar esta partida-chilla la muchacha.
Cuando me ve pone sus ojos en blanco y en seguida besa a Valentine ¿cuál es su problema?
- ¿Que tienes ahí?- Valentine se levanta para fijarse en aquella marca roja que kenny me había dejado.
- ¡Nada!-Sueno a la defensiva y esquivo su bloqueo.
- ¿Cómo que nada? ¿quién te ha golpeado? Sus pasos me pisan los talones mientras subimos las escaleras.
- ¡Nadie!, solo fue un mal bloqueo con la pelota, ya no importa.
- ¡Si, importa! y sé que eso no lo hace una pelota.
-Deberías calmarte, estas tomado y no ves bien las cosas. Mañana hablamos ¿te parece?
- ¡No! ¿por qué no quieres confiar en mí? Te he demostrado muchas veces que soy de fiar.
Me acorralo en la pared bruscamente, pude sentir su aliento a alcohol que era suave, pero llegaba a mi nariz. Su pregunta me dejo sin habla, él tenía razón, había algo que no me permitía confiar en nadie.
-Si quiero, pero no eres tú, soy yo- Digo con mi cara caliente por su cercanía.
- ¿Qué?- jadeó sorprendido-pareciera como si me estuviese cortando- Suelta una risa seca-y ni siquiera hemos comenzado.
-Nosotros nos vamos, Valentine- Jared dice desde la planta baja- No queremos interrumpirlos.
-¡suelta!, que yo no me voy, me quedare esta noche con Valentine.
Megan grita subiendo lo más rápido por las escaleras, -¿verdad cariño?, busca besarlo, pero el brazo de Mike la detiene.
- ¡Oh!, no hagas las cosas más incómodas, vente con nosotros.
- ¡No! y tu aléjate de él. Valentine es mucho para una niñita como tu ¿crees que convences a todos de tu bondad?, yo sé lo que eres, una simple puta-cacarea.
- ¡No permitiré esto!, todos están tomados. ¡Buenas noches!- digo con la paciencia agotada.
Entro a mi habitación y arrojo la puerta, pero no suena pues él la frenó con su cuerpo.
-¡Tú y yo no hemos acabado Heaven, quiero una explicación ahora mismo!
- ¿De qué? ¿qué quieres saber? ¿no deberías correr tras tu novia, veo que le ha herido que no la sigas, evítame problemas con ella por favor.
-¿Novia? ella no es mi novia, solo mi amiga.
-Creo que a alguien no le llego el memo, deberías orientarla y no jugar con ella.
-No juego con ella, Megan sabe perfectamente que no me gusta ¿por qué la preocupación? ¿hay celos?-Se alegró de preguntar eso, pero yo no le daría la satisfacción de escucharlo de mi boca.
-No seas un idiota.
-No puedo evitarlo teniéndote tan cerca, Heaven. Aunque no quieras creerlo yo me preocupo por ti, te amo, quiero saber qué es lo que te cierra tanto ¿qué te han hecho que no puedes ser feliz?
Tomo mis manos y las beso suavemente provocando que un rio de lágrimas inunden mi piel. Había tanto dolor en mi corazón, me sentía devastada y temía que me rechazara cuando supiera la verdad. Si quieres llorar hazlo, yo limpiare tus lagrimas las veces que pueda, y besa ese camino mojado que ellas habían dejado. La calidez de sus brazos me atrapó y en menos de lo que pensaba ya estaba acurrucada a su lado sin tener más remedio que contarle mi triste historia siendo la primera vez que hablaba sobre mi violación y la angustia que tenía, pues Donald me arrebato mi felicidad, mi inocencia y todas las esperanzas de perder mi virginidad con el hombre que amaba. Valentine me escuchó atentamente e incluso apretó sus manos con las mías mientras desahogaba mis penurias.
-No sé qué hubiera hecho si no fueras llegado esa noche, Valentine. Creo que lo habría repetido todas las veces que le apeteciera, para Donald yo era una especie de premio extra por tener a mi madre y ella ni idea de lo que me pasaba, no vio mi cambio, mis heridas, mi tristeza, me sentía sola en esa casa era una extraña no grata.
-No tienes que preocuparte más por ellos, yo no dejare que te hagan más daño así tenga que dar mi propia vida para ello, Heaven.
Recostó mi cabeza en su pecho y pude sentir como su corazón latía rápidamente igual que el mío. --Es una promesa-beso mi frente haciendo que cierre mis ojos
-Yo sólo quiero que no te hagan daño-no pude evitar pensar en esa consecuencia- si algo me consta de ellos es que no tienen remordimiento de sus actos, son seres sin sentimientos.
El aire caliente de su respiración me hace miles de cosquillas en mi cuello, - ¡gracias!, digo al final de todo.
-Sé que no he hecho nada para ayudarte.
-¡sí!, al escucharme, eso para mí ha sido suficiente- Me giro para verle de frente y solo recibo un beso sorpresivo y muy suave. Respondo a él con facilidad pues mi cuerpo se estremecía con sus caricias tiernas, cerré mis ojos y deje que su peso cayera sobre el mío a la vez que sus manos recorrían mis caderas, saltando un gemido breve que excito más al joven.
Mis miedos se habían disipado a medida que sus labios recorrían mi cuello y bajaban hacia mis pechos, no sentía más miedo estando a su lado, pues estaba en mi propio cielo, sin el temor de que nos hicieran daño.
Estando con Valentine me sentía intocable.
De pronto un golpe no tardo en separarnos, el vidrio de mi ventana vibró por aquella fuerza, pero no se rompió.
Valentine se levantó muy alerta y abrió la ventana para examinar todo, pero solo se encontró con el silbido del viento y la lluvia calmarse, una oleada de frio entro a mi habitación haciéndome temblar. Una sensación entre alivio y molestia me invadió deprisa ¿que estaba a punto de hacer? me separe de mi cama y me quede tiesa mirando como volvía a mí.
-Está bien, solo fue el viento ¿te sucede algo? Tomo mi rostro entre sus manos.
-No, pero creo que vamos muy a prisa- respondí.
Valentine mordió sus labios y cerro sus ojos con un gesto de compresión.
- lo entiendo, pero por ahora me conformo- Me dio un beso muy breve, quiero que tengas buenas noches -y salió hacia el final del pasillo en donde estaba la suya.
No pude evitar sonreír y sentirme como una tonta con las piernas temblorosas y muy ligera, estaba casi flotando por los aires, pero aquello se desvaneció cuando Gabe abrió su puerta y me miro con ojos pétreos que perforo mi alma.
-Ya te lo dije, el terminara matándote Heaven. Gruño entre los dientes tratando de disimular la rabia que sentía por su hermano. ¿Por qué no le preguntas que sucedió con Daphne?, anda y ve si aún seguirías pensando en el de esa forma.