VLAD SE CONVIERTE EN VAMPIRO

Castillo Tokat, las mazmorras

-Mi amada esposa se ha ido, ahora no tengo nadie a quien amar, toda esperanza se fue con ella.

-Parece que mi fin ha llegado, sin ella no soy más que un muerto en vida. ¡Maldición!, una vez más me han vuelto a traicionar. Juro que de alguna manera recuperaré mi trono en Valaquia y me vengaré de mis enemigos.

Vlad después de la pérdida de la princesa Cnaejna, fue apresado y pasó encerrado en la mazmorra más profunda del Castillo Tokat como el criminal más peligroso de toda Europa. Pasaban los días y en su mente solo estaba los recuerdos de su amada princesa, muchas noches lloraba en silencio rememorando aquellos días donde sentía realmente lo que era el amor, Cnaejna muchas veces frenó al príncipe de cometer mayores atrocidades de las que había cometido.

Por su parte el Sultán Medmed II tuvo una celebración agridulce, debido a que por un lado había destronado a su archí-enemigo Vlad Tepes conquistando las tierras de toda Rumanía pero por otro lado, lamentó la muerte de su anhelada Cnaejna, el deseo obsesivo del Sultán fue des quebrantado y no pudo tener nunca a la que iba a ser la concubina número uno de su inmenso harén.

El príncipe Radu había sido colocado como el gobernador de Valaquia y parte de Hungría, mientras que el Rey Matías seguiría gobernando sus territorios y expandiendo su soberanía en países como Austria, claro siempre dando tributos al Sultán por un largo tiempo.

Año 1476 D.C.

Luego de catorce años de encierro, Vlad el Empalador estaría a punto de ser liberado por parte de sus dos más fieles servidores, sus aliados los vampiros. Ellos desde una cueva muy lejana a los pueblos de los alrededores de Transilvania, planificaron el rescate de su príncipe para ayudarlo a regresar al poder y derroque a su medio hermano Radu del poder. Ambos vampiros utilizaron sus artes oscuras y entraron al castillo de Tokat convertidos en murciélagos.

Una vez que llegaron a la celda de Vlad, atravesaron el cerrojo de la puerta y en medio de la noche volvieron a sus cuerpos normales. El príncipe los exhortó del porqué lo habían dejado solo por tanto tiempo a lo que uno de ellos le respondió:

-Mi gran príncipe, disculpad por haberlo abandonado por tanto tiempo, lo que pasa es que en nuestro mundo existen como tú sabes varios clanes que luchan por el poder.

-Nosotros tuvimos que huir con nuestro Sire y otros vampiros más, lejos de estas tierras malditas y refugiarnos en los fríos nevados de un lugar llamado Siberia.

-Pero una vez que el peligro se alejó de nosotros y esos empedernidos vampiros llamados los “Antiguos”, volvieron a un corto letargo hasta un nuevo despertar que será muy pronto.

-Así que venimos a liberarlo y tome una vez más el control de Valaquia.

Los dos vampiros sacaron a Vlad de la mazmorra y se dirigieron a la cueva donde moraban aquellos no-muertos.

Al cabo de un tiempo, Vlad se reunió en secreto con uno de sus primos el príncipe Esteban Báthory de Transilvania y juntaron sus ejércitos con los del príncipe Esteban el Grande de Moldavia, para invadir Valaquia y derrocar a su medio hermano Radu.

La batalla fue un éxito total y el príncipe Draculea volvió al poder por un breve tiempo, sabiendo del resurgir de su gran enemigo, Medmed II armó un gran ejercito junto con los boyardos de algunas de las zonas de Hungría y fueron tras el príncipe.

Una vez más Vlad iba a ser traicionado pero uno de sus siervos de los gitanos, que era un espía se infiltró en las hordas turcas y se enteró de la pronta traición de los boyardos. Draculea al saber que su corto reinado estaba por sucumbir, pidió a uno de los vampiros que le convirtiese completamente en unos de ellos.

El vampiro accedió a la petición del príncipe a lo cual sabía que le serviría de mucha ayuda, debido al pronto despertar de los Antiguos, Vlad con el tremendo historial que tenía de ser un brutal y sanguinario guerrero, de seguro sería un poderoso vampiro que podría doblegar a los Antiguos y quedarse con el poder total dentro del mundo de los vampiros.

Sabiendo Vlad de la traición de su propio pueblo, envió a 300 de sus soldados y a uno de ellos en especial para que se pusiese su armadura de guerra para que lo confundieran y se él moría, todos creerían e incluso el Sultán que Vlad había finalmente caído.

Antes del renacimiento en la no muerte del príncipe, una mujer se haría manifiesto y esta era la gran duquesa Margarita la hermana menor del Rey Matías Corvino. Margarita siempre fue una mujer reservada y de nobles costumbres, no cabía duda que era muy atractiva, ella era alta y de piel blanca, sus ojos eran color verdes y sus cabellos castaños.

Ella siempre estuvo enamorada de Vlad aun sabiendo de lo despiadado que él era y de su fama de un gran tirano que poseía, la duquesa lo admiraba. Varias veces le pretendió más él por amor a su amada Cnaejna no cedió a las indirectas de la hermana del Rey.

Ahora ella una vez más volvería a la vida de él y aún más sabiendo que su adorada esposa, había fallecido lanzándose de una torre alta a un río. Esta era la oportunidad que Margarita buscaba desde hace algunos años atrás.

-Vlad mi amado príncipe, Supe que has regresado a reinar Valaquia y que no tienes una princesa a tu lado para que te sea de compañía.

-Tu sabes lo mucho que te he amado y que siempre esperé por tener una oportunidad de estar junto a ti. Lamento la muerte de tu esposa la princesa Cnaejna pero ya ha pasado mucho tiempo y veo que estás solo.

-¡Déjame ser tu mujer! Y hazme tuya ahora que estamos los dos solos.

La gran duquesa que había ido con un vestido blanco y con un manto color café cubierta con un velo a que nadie se diera cuenta, poco a poco se sacó sus prendas de vestir y el príncipe asombrado por la actuación lasciva de la duquesa, no tuvo palabra alguna que decir.

Él contemplaba la hermosa figura de la duquesa en todo su esplendor, su piel blanca como la nieve y viendo sus enromes y delicados bustos, siguió observando como ella quedaba completamente desnuda.

Una vez que Margarita se hallaba sin ropa alguna enfrente del Vlad, ella cogió sus manos y las colocó en sus bustos.

-¡No sabes cuánto he esperado para ser tocada por ti!, mi admirable príncipe.

Mujer dijo el príncipe:

-¿Estás segura de lo que estás haciendo en este momento?, tu siempre has sido una mujer culta y de buenas costumbres, lo que haces ahora es un completa locura.

-No es así mi príncipe, siempre desee esto y ahora que voy a hacer tuya no pienso retroceder de ninguna manera.

Vlad cedió a las peticiones de la duquesa y dejándose poner sus manos sobre su cuerpo él la hizo suya.

Era el siguiente día y Vlad se despertó enseguida dejando a la duquesa a que siguiera descasando, él se dirigía a la cueva donde los dos vampiros se hallaban escondidos. La trasformación se iba a dar y Vlad el Empalador pronto se convertiría en el “PRÍNCIPE DE LAS TINIEBLAS”.

Él llegó y la ceremonia dio su comienzo, el vampiro cogió el brazo de Vlad y clavó sus colmillos por unos instantes, después el vampiro hizo lo mismo pero en su brazo y dio de beber de su sangre al príncipe.

Luego de unos instantes él cayó al suelo y sintió una agonía como la muerte misma.

-¡Qué me está pasando! dijo el Vlad.

A lo que el vampiro le contestó:

-Mi señor, está usted muriendo para resucitar en la no-muerte, sea fuerte y en un lapso de tiempo será uno de nosotros.

Unos dolores profundos sintió Vlad para luego quedar inconsciente. Pasaron algunas horas y la transformación acababa de llegar a su final. Ahora Vlad sería conocido por todo el mundo como “Drácula” el hijo del Dragón.

Al despertar vio que nadie estaba a su alrededor, los vampiros habían desaparecido por unos instantes y él se encontraba solo en la cueva. De pronto escuchó el sonido de los lobos aullar a cientos de metros del lugar donde estaba, también oía el sonido del volar de los murciélagos que se hallaban muy lejos de ahí.

Cuando se levantó para apoyarse en una roca esta se hizo pedazos y enseguida sintió mucha sed y no de agua o vino sino de sangre, su garganta pedía sangre a gritos principalmente sangre nueva de vírgenes y hermosas doncellas.

Antes de salir desesperado de la cueva en busca de una presa, los dos vampiros llegaron llevando consigo a tres doncellas hijas de nobles condes, ellos sabiendo de la sed insaciable de sangre de su señor, tuvieron ya previsto y fueron por aquellas mujeres.

Uno de los vampiros le indicó que no absorbiera demasiada sangre de ellas tres, ya que voluntariamente se ofrecieron en servir a aquellos vampiros desde hace mucho tiempo atrás.

Drácula hizo caso y chupó la suficiente sangre para sentirse tranquilo, luego las tres doncellas regresaron a donde sus padres para que después de un tiempo y una vez recuperadas, volvieran para seguir siendo servidoras de los vampiros.

Sin embargo Vlad no se saciaba del todo y fue en busca de animales alrededor del lugar y mató a varios lobos absorbiendo su líquido vital.

Ahora tenía que buscar un lugar donde habitar, él no podía regresar más a uno de sus castillos o aldeas donde tenía varias moradas. Así que eligió ir a su antiguo castillo que estaba abandonado y ubicado en lo más alto del monte de los Cárpatos.

Esta sería su futura fortaleza y donde estaría morando por mucho tiempo organizando y orquestando la manera de vengarse de su medio hermano Radu, del Rey Matías Corvino y principalmente del Sultán Medmed II.

Muchos poderes fueron desarrollándose en Vlad el vampiro entre los cuales destacaban; la fuerza de cien hombres, el dominio sobre las criaturas de la noche, el tener poder sobre los elementos de la naturaleza como el viento y los truenos, el mover objetos solo con la mente, hablar a las personas a su mente desde largas distancias, además de convertirse en lobo y murciélago y uno especial que lo volvería completamente lujurioso, despertar una insaciable sed de sexo en las doncellas y nobles de la alta alcurnia.

Sin duda alguna Vlad el vampiro y más conocido como Drácula, sería un gran oponente para el Sultán Medmed incluso más peligroso cuando aún era mortal y también un gran adversario para los clanes de vampiros a los cuales pronto se enfrentaría.

Muchos vampiros de rango superior se unirían a su futuro caudillo, además de cientos de gitanos que estarían a cargo del cuidado de los alrededores del castillo.

La venganza de Vlad por la muerte prematura de Cnaejna, estaba a punto de empezar y poco a poco iría consumiendo a sus enemigos hasta llegar al mayor de todos, el Sultán Medmed II.