LA MUERTE DE LA PRINCESA CNAEJNA

El príncipe Vlad al salir del castillo y dejar a su amada esposa en lo alto de una torre, se dirigió con un ejército de 30.000 soldados al territorio Otomano pasando por el Danubio para hacer frente a los turcos masacrándolos y empalándolos a todos, fueron más de 25.000 empalados. Fue un siniestro espectáculo al ver un bosque entero de turcos colgados en grandes estacas, Vlad sintiéndose orgulloso de su victoria se sentó en medio de los gritos y agonías de sus enemigos bebiendo sangre en una copa de vino. Esta fue la primera vez que sus soldados sospecharon de sus inclinaciones al vampirismo, a la verdad entre sus más fuertes servidores se encontraban dos vampiros cuyas identidades eran desconocidas.

Vlad para tener un gran poder y una fuerza sobrehumana, bebía un poco de sangre de uno de sus vampiros, este era el misterio del porqué con una minoría de soldados vencía a ejércitos que lo cuadriplicaban.

Luego de aquella masacre, se dirigió a las afueras del campamento turco para enviar disfrazados de soldados turcos a unos 1000 de sus vasallos para que se dirigieran a la tienda donde se encontraba el Sultán.

Campamento Turco

Miles de musulmanes turcos aguardaban en sus tiendas de campaña, en una de ellas yacía Medmed II con algunos de sus generales. Uno de ellos lo aconsejó que abandonara su tienda y fuera a otra donde nadie sospechara que allí se encontraba, a lo cual hizo caso.

Llegó la hora y los vasallos de Vlad sorprendieron a los turcos y abatiendo a unos cuantos miles, se dirigieron a la tienda del Sultán y a ver que este no estaba salieron huyendo pero fue demasiado tarde, la élite turca los prendieron y los aniquilaron a todos.

Ahora era el turno del Sultán y enviando órdenes a Radu, envió 150.000 soldados para invadir enseguida Valaquia y fueran al castillo Poenari donde se encontraba la hermosa pero a la vez triste Cnaejna.

Vlad al enterarse de la muerte de sus vasallos y que el Sultán no se hallaba en su tienda, huyó a sus tierras y llegando a las fronteras de Valaquia se topó con el ejército de Matías Corvino y sabiendo de la traición de su pariente, desesperadamente se dirigió a su castillo para ir por su amada esposa, pero Radu asedió toda Valaquia e iba en pos de su esposa para secuestrarla.

El príncipe Empalador al encontrarse acorralado se escondió en lo profundo de un bosque con algunos gitanos y aquellos dos vampiros que lo custodiaban, todos los demás guerreros fueron aniquilados y/o aprisionados por los turcos.

Antes de la llegada de los turcos a la fortaleza del Vlad, un desertor de su ejército que se hizo musulmán por miedo a que les quitasen la vida a su esposa e hijos, lanzó una flecha a las afueras de lo alto del castillo para advertirle a la princesa que sus enemigos se acercaban.

El príncipe Radu fue avanzando al castillo de Poenari y arrasando con todo a su paso, entró al castillo y con centenares de soldados se dirigieron a los alto del castillo y haciendo frente a los protectores de Cnaejna, los asesinó y haciendo un poco de esfuerzo sus soldados tumbaron la gran puerta y allí se hallaba la hermosa princesa, la codiciada del Sultán y antes de tomar la fatal decisión, pronunció unas últimas palabras:

-¡Has traicionado a tu sangre Radu!, que Dios te perdone por tus graves pecados.

-Y antes de ser entregada al Sultán para complacer a su insaciable lujuria, prefiero ser comida por los peces del río y que su corriente me lleve hasta hundirme completamente en sus aguas.

La princesa con un vestido rojo en lo alto de la torre, se arrojó al río y en futuras generaciones sería conocida como el río Argeș que significa, “el río de la princesa”.

Este fue el final de una vida para luego dar comienzo a otra donde Cnaejna en la persona de Elizabeth, volverá a los brazos de su dulce príncipe, pero esta vez él será un solitario y tenebroso vampiro que morará en lo alto del monte de los Cárpatos esperando por el reencuentro con su eterno amor.

Por su parte, Vlad fue atrapado por su pariente Matías Corvino siendo encarcelado por algunos años, en este lugar él lloraría profundamente por la pérdida de su amada esposa, pero luego de este cautiverio y una nueva traición de parte de su pueblo y aparentando su muerte por parte del Sultán, uno de sus vampiros lo convertirá en el gran vampiro que regresará luego de algún tiempo para vengar la muerte de Cnaejna.