CAPITULO 47

Erick Volkov había hecho una pregunta a esa extraña mujer que estaba sentada junto a su padre, Dalia al verlo lo reconoció de inmediato y solo contestó muy seria mirándolo a los ojos fijamente

—Soy Dalia Reina de las brujas y estoy aquí ayudando a Artis a recuperarse de unas heridas, nos conocemos desde siglos atrás somos buenos amigos, Él me mando a buscar, pero ya esta descansando, usted debe de ser su hijo, me voy, cuídelo por favor y aconseje a su padre que deje de pelear con los vampiros de la realeza, va a terminar muerto, adiós

El rey licano la observaba para responderle

—Gracias entonces por cuidar de mi padre, le daré su recado no se preocupe, no me gusta lo que hace a mis espaldas, por estas cosas es que quiero hacer las paces con Drácula sin embargo mi padre se opone, tiene muchos seguidores, ya no es el rey, pero sigue peleando como si lo fuera ¿sabe quién pudo herirlo? Porque la escuche que peleo con un vampiro real

Dalia no deseaba entrometerse entre padre e hijo y solo negó saber el nombre de quien hirió a Artis, le hizo una venia y desapareció de allí dejando a un hijo preocupado de la salud de su padre y pensando en la forma de ya parar ese odio ancestral que tienen en contra de los vampiros

El Alfa se quedó allí sentado observando a su padre dormir profundamente, un soldado entro en ese momento para avisarle que tenía una llamada importante, tomo el celular para contestar

Hola ¿con quién hablo?

Al otro lado de la línea estaba Alexander

Hola soy Dracula, necesito hablar con usted

Sobre la pelea que provocó su padre

Que ingresó a mi territorio sin permiso

Erick al escuchar la voz del rey de los vampiros contesto tranquilo

Acabo de llegar a Transilvania por la misma razón

Solo sé que lo hirió alguien de su familia

No apruebo lo que hizo, pero tampoco

Estoy tranquilo porque casi lo matan,

Él es mi padre

Alexander le respondió enojado

He pedido varias veces hablar con usted para hacer un pacto,

Para terminar estas agresiones y que ya tengamos paz

Entre nuestras razas, pero su padre es el principal personaje que se niega

Pero ahora usted es el rey y desearía hablar personalmente

Solo entre nosotros dos

Erick al escucharlo decir sobre el pacto se tranquilizó pues eso es lo que también ha estado buscando para terminar con toda la guerra y odios entre razas de vampiros y licanos y contesto

Muy bien ya que estoy aquí en su reino, iré a su castillo

Para reunirnos y hablar, yo también quiero acabar con tanto odio ancestral

Entre nuestras razas, en dos horas estaré ante su presencia

Drácula le contesto ya más tranquilo

Lo espero en dos horas, solo seremos nosotros

No quiero interferencias

Erick le respondió

Muy bien seremos solo nosotros dos, adiós

Cerró la llamada y lanzó un resoplido de satisfacción, volvió a sentarse cavilando de que por fin iba a lograr lo que tanto había deseado desde que subió al trono y que su padre siempre se negaba, pero por eso pidió que sea ese mismo día estaba por aprovechar de que el más acérrimo enemigo de los vampiros no interviniese en su reunión y justo estaba dormido allí ante sus ojos

Se levantó para dejar dando las órdenes correspondientes para poder irse más tranquilo, se reservó anunciar su próximo paradero, lo mantuvo en secreto para no desquiciar a su padre en cuanto despierte, solo dejo previsto de que iría a revisar unas manadas nómadas

Mientras en palacio Dracula se movilizaba para dejar todo listo y recibir Él personalmente al rey de los licántropos, no dejaría que nadie se atreviese a faltar el respeto y causar alguna enemistad más de lo que ya estaban, busco a su padre Vlad para ordenarle que vigilara fuera de palacio y no se entere de su reunión, debía alejarlo

Lo encontró entrenando y hablo con Él, como era algo rutinario su padre solo aceptó de inmediato y procedió a asearse e irse con un grupo de soldados, en una hora ya el antiguo rey vampiro había desaparecido en una bruma escarlata de palacio, sus hijos estaban en la escuela su esposa Martha estaba en una reunión con sus amigas, eso lo tranquilizó pues iba a reunirse con el Alfa en suma tranquilidad y sin nadie que los moleste

Su hermana Laila ya se había regresado a su castillo, Alexander estaba solo y listo para recibir al Alfa, en su despacho tenia ya todo listo, una alianza escrita por Él mismo y con todas las cláusulas respectivas que beneficiaban a ambos por igual en esas cosas el rey vampiro era justo

El auto del Alfa viajaba con rumbo a palacio, adentro iba Erick escribiendo en su laptop designios a sus asistentes para dirigir las empresas en varios países, nunca descuidaba sus deberes y responsabilidades, no llevaba guardias licanos sino que eran humanos pues no le convenía que supiesen sobre su reunión con el rey vampiro, todo debía hacerlo en bajo perfil

Alexander ya estaba aguardando la llegada del Alfa en las puertas externas, algunos lo observaban extrañados pues era inusual verlo rondando en esa parte de palacio, cuando se divisó el auto del Alfa Drácula hizo un ademán impidiendo de que observaran la llegada de ese auto

Solo cuando ingreso hasta estacionarse en la puerta de entrada de palacio se materializó ante las miradas de los guardias, pero como allí estaba su rey solo optaron por dejar de observar creyendo que se trataba de algún invitado de la realeza

El chofer se bajo y fue a abrir la portezuela del auto y descendió Erick para encontrarse cara a cara con el rey vampiro que solo le dio la mano saldándolo y juntos desaparecieron en una inmensa bruma escarlata reapareciendo dentro del despacho personal de Drácula

El Alfa cuando llegaron observaba a su alrededor y admiraba la pulcritud de ese despacho y hablo

—Hola Alexander, por fin pude hablar con usted

Alexander le contestó tranquilo

—Lo mismo digo yo Alfa, he estado esperando este momento desde hace mucho tiempo, pero su padre siempre se ha negado además ha atacado varias veces a vampiros y humanos aquí en mi reino y yo lamentablemente he tenido que intervenir

Erick se sentó diciendo

—Lo siento mucho, pero mi padre no entiende de que ya no vivimos en los siglos pasados, que ya no estamos en esos tiempos, que nuestros pueblos se merecen ya vivir tranquilos, pero por favor llámeme Erick

Alexander se sentó en su sillón y puso el acuerdo encima del escritorio diciendo

—Aquí está el acuerdo Erick, por favor léalo, esto nos beneficia a ambas razas por completo

El Alfa se tomó su tiempo en leer el acuerdo, le gusto todo lo que estaba redactado allí todo estaba a su gusto y en orden, todas las cláusulas beneficiaban a todos, agarró la pluma y firmó haciendo lo mismo el rey de los vampiros, se dieron la mano en señal de aprobación

Entonces Alexander hablo

—Bien ya que estamos de acuerdo he ordenado una cena para nosotros dos, después anunciaremos el pacto a todos, vamos Erick

Ambos salieron entre conversaciones hasta llegar al comedor en donde se sentaron en la mesa para degustar los sabrosos platillos, copas de vino fueron servidas hasta que al final trajeron dos copas de oro llenas del líquido carmesí para el último brindis, ambos tomaron de esas copas relamiéndose sus labios pues era sangre humana especial

Entre risas y ante las miradas de algunos de los sirvientes curiosos, salieron del comedor para ir a los jardines de palacio en donde el rey vampiro le enseñaba algunas flores de reinos lejanos eran muy raras, se sentaron en unas bancas de mármol y Erick comenzó a platicar, pero deseoso de saber los motivos verdaderos del odio entre ambos padres de los reyes y comenzó

—Alexander ¿puedo tutearte? Me sentiría más cómodo así

Él lo observó sonriente y le contestó

—Claro que sí Erick, iba a pedirte lo mismo

Entonces el Alfa prosiguió con su pregunta que la llevaba atravesada en su garganta desde siglos atrás y que su padre jamás quiso rebelarle el verdadero motivo de su odio hacia los vampiros, siempre le negaba la respuesta

—Alexander ¿sabes por qué nuestros padres se odian tanto? Porque yo no creo que esto es por nuestras razas, mi padre jamás ha querido decirme los motivos solo los acusa de asesinos

Ante esa pregunta Alexander solo le contestó muy tranquilo y sereno

—Lo único que yo sé es que Artis y mi padre se odian desde hace siglos, crecí conociendo ese odio, pero realmente mi padre no me ha dicho los verdaderos motivos, solo me ha contado lo mismo que a ti

Ambos reyes allí sentados frente a frente y con las mismas dudas, unas voces infantiles se escucharon que se alejaban cada vez más, pero de repente se volvió a escucharse más cerca hasta que se divisó a los príncipes que habían regresado temprano de la escuela en compañía de su madre, ambos monarcas se levantaron mientras los chiquillos corrieron a saludar de abrazos y besos a su padre

Martha venia atrás con una bella sonrisa mirando a sus vástagos locos por recibir el amor de su padre, los príncipes captaron al visitante y se zafaron de su efusiva arremetida para con su padre y entonces saludar muy serios y educados

—Buenas noches, me llamo Dominik Collins

—Buenas noches, me llamo Alex Collins

El Alfa contesto muy respetuoso

—Buenas noches príncipes, me llamo Erick Volkova rey de los Licántropos

Ambos chiquillos se quedaron con la boca abierta sorprendidos observando a su padre y a la vez mirando también al otro rey, Martha llegó en ese preciso instante saludando al visitante que ya sabía quién era pues había alcanzado a escucharlo decir su nombre

—Buenas noches, soy Martha Collins esposa de Alexander, bienvenido Erick a palacio

Él le respondió muy solícito

—Gracias

Una voz detrás de todos casi en la entrada del jardín hizo voltear a mirar de quién se trataba, pues preguntó con una voz que denotaba furia

—¿Erick Volkov? ¿El rey de los licanos está aquí? ¿Y dentro de palacio? Alexander me debes una explicación

Todo estaba arreglándose entre las dos razas al firmar ese acuerdo de paz entre los vampiros y los licántropos, ambos reyes se entendían, la llegada de los príncipes y la reina fue bien recibida, pero llegó alguien que no le pareció para nada agradable saber que el Alfa y rey de los licántropos, estaba dentro de palacio en compañía del rey vampiro