CAPITULO 46
Alexander se sentó en la hierba y Laila también entonces el rey hablo nostálgico
—¿Te acuerdas cuando veníamos aquí a acostarnos, a admirar las estrellas cuando éramos niños?
Ella lo observaba recordando su tiempo de niños y contestó
—Claro que lo recuerdo, fuimos solo nosotros lejos de nuestro padre, nos sentíamos seguros y felices, pero cuando decidió que ya era hora de que aprendieras a regir un reino, nos separó por siglos, yo siempre te extrañaba y cuando te llevaba de visita para mí era la alegría más grande al verte aunque eran solo unas pocas horas
El rey inhaló y exhaló con fuerza para seguir hablando
—Laila, yo quise que mis hijos no siguieran mis pasos, no quiero que sean déspotas, arrogantes, crueles como lo fui yo, Martha con su amor me hizo cambiar y yo deseo tanto que ellos cuando crezcan sean unos gobernantes justos, por eso es que les prohibí que se aprovecharan de su condición de príncipes, pero parece que la orden les entro por un oído y salió por el otro, porque me desobedecieron y los castigué quitándole sus poderes y ordenándoles ser humildes, respetuosos además de que… Martha y yo los tratamos como si fueran otras personas más que viven en el castillo
Laila lanzó un resoplido tenue y hablo
—Hermano, te entiendo, pero ¿te diste cuenta de que los expusiste al peligro? Estaban indefensos
Alexander hablo airado
—Por eso mismo los estoy entrenando Laila, además sin sus poderes sus mentes trabajaran más rápido para solucionar algún problema, lo que nunca pensé es que ese licano se atreviera a entrar a mi renio y estar cerca de palacio
Laila se acurrucó en el brazo de su hermano y este recostó su cabeza encima de la cabeza de ella y tarareaba una canción que solo ellos la sabían, así se quedaron un buen tiempo hasta que Martha le hablo a través de la mente pidiéndole que regresara pues ya era hora de cenar, Él le pidió a su hermana que lo acompañara
Ambos llegaron a palacio directamente a su despacho, Alexander reviso algunos papeles y los firmo, entonces ambos hermanos salieron para ir al comedor, en el camino se cruzaron con los chicos, pero Laila se percató de que su hermano ni siquiera los miro sino que siguió su camino y vio las caritas de dolor de sus sobrinos
Cuando los mayores entraron al comedor, los chicos se fueron de largo entrando a la cocina para Laila eso era algo inconcebible y reclamo a su hermano
—Alexander, pero ¿cómo es posible que tus hijos cenen con la servidumbre? ¿Acaso estás loco?
Martha trato de interceder por su esposo, pues conocía de que cuando su cuñada se enojaba ellos peleaban a veces hasta lastimarse y comento
—Laila por favor ellos están castigados, déjalos es una decisión de tu hermano y…
Laila enrojeció de la furia, ella no aceptaba que la realeza se junte con la servidumbre y grito muy enojada
—No acepto esa decisión, tus hijos son príncipes, no son sirvientes o los llamas a que cenen con nosotros aquí o no me vuelves a ver nunca más Alexander
El rey no quería perder a su hermana, pero tampoco hace a un lado sus órdenes y trato de hablar
—Laila ellos deben aprender una lección, no voy a premiarlos por las barbaridades que hicieron en la escuela, es una decisión ya tomada
Laila se levantó furiosa gritando
—Con que esas tenemos, pues bien hermanito a la mierda todo, me largo y no vuelvas a buscarme
Alexander se puso delante de su hermana impidiéndole el paso diciendo
—Espera Laila entiendo lo que tú quieres, pero… me estás desautorizando delante de todos aquí, son mis hijos, no quiero que sean como lo fui yo, por favor no quiero que… los recuerden como los reyes malvados, crueles, malditos como me tratan a mí
Laila le replicó muy seria
—Nuestro padre nos educó de esa manera, yo no estoy dispuesta a cambiar jamás, así que te pido que hagas que mis sobrinos cenen con nosotros, puedes castigarlos de otra manera
Alexander se sentó y solo hablo con resignación
—Dominik, Alex vengan a cenar al comedor con nosotros
Martha se quedó con la boca abierta al ver a su esposo claudicar ante su hermana, pero no comento nada porque internamente extrañaba a sus hijos en la mesa, los chicos al escuchar la orden de su padre salieron de la cocina a toda prisa, saludando a todos
—Buenas noches, padres, hola tía
Alexander seguía sin mirarlos ni siquiera les contesto el saludo, en cambio, Martha si lo hizo
—Buenas noches, niños, siéntense en sus puestos para cenar
Les sirvieron y todos cenaron, sin embargo, para la sorpresa de Laila ambos chiquillos levantaron sus platos para dejarlos en la cocina, ella iba a decir algo, pero Martha le hizo señas que no lo hiciera, mientras se fijó en una amplia sonrisa que esbozaba su esposo
Cuando los niños regresaron se sorprendieron al ver a su padre con los brazos abiertos sonriendo y diciendo
—Vengan acá
Ambos chiquillos corrieron a los brazos de su padre y sollozaron de alegría, por fin los quería de nuevo, por fin los abrazaba de nuevo y Dominik se adelantó hablando
—Papá, discúlpanos por no haber acatado tu orden, no lo volveremos a hacer y gracias por dejarnos abrazarte
Alex, en cambio, hablo
—Gracias papá te extrañaba, nos dolió tu indiferencia, los amamos mucho, nunca volveremos a desobedecer una orden tuya
El rey les comento
—Me hacen muy feliz de que reconozcan sus errores y que traten de cambiar, ahora vayan donde su madre que se muere por besarlos jajajaja
Para Martha lo que estaba sucediendo en ese preciso instante era algo sublime, algo tan anhelado por ella; sin embargo, sabía que sus hijos necesitaban una lección, aunque dolorosa para ambas partes era muy necesario y parece que la lección fue asimilada en buena forma por los príncipes
Laila orgullosa por haber impuesto su voluntad por sobre la de su hermano, sonrió con orgullo y abrazó a sus amados sobrinos diciendo
—Mis niños por favor acaten las órdenes de sus padres sin objetar nada, ellos los aman y saben lo que hacen, ustedes todavía son un capullo sin abrirse, todavía están aprendiendo de la vida para ser los futuros reyes
Dominik era más avezado y astuto y respondió a su amada tía, pues la conocía muy bien lo orgullosa y altiva que es ella
—Tía yo… no estaba de acuerdo con nuestro castigo, pero ahora… entiendo de que mi padre tenía mucha razón, no debemos aprovecharnos de nuestra condición de príncipes y humillar a nuestros semejantes, tampoco a los humanos
Alex continuó diciendo
—Sabemos de cómo fueron criados ustedes bajo el yugo de nuestro abuelo Vlad y mi papá no quiere que nos teman o nos odien por portarnos igual a su anterior manera de ser, papá ha cambiado por mi mamá y nosotros también debemos hacerlo y yo estoy de acuerdo voy a obedecer todo lo que me indiquen nuestros padres
Alexander y Martha estaban muy orgullosos al escucharlos hablar de esa manera, por eso el rey se levantó diciendo
—Por lo visto ya han aprendido la lección, voy a devolverles su poder vampírico bajo la promesa de que utilizaran ese poder para situaciones peligrosas y no para ser abusivos
Los dos príncipes contestaron al unísono
—Sí papá lo prometemos
Martha observo con orgullo a sus hijos y a su esposo que impuso sus manos encima de las cabezas de sus hijos y un destello encandiló la vista de todos por unos momentos, cuando todo regreso a la normalidad, los chicos sintieron su enorme poder vampírico y agradecieron
—Gracias papá
Ni cortos ni perezosos abrazaron primero a su padre y luego a su madre, Laila solo los miraba sintiendo en su alma un inmenso vacío y la necesidad ahora sí de tener una pareja para amar y ser también madre, pues observaba a su cuñada que era feliz con ellos con sus hijos
Transilvania recibía un nuevo visitante en el aeropuerto era el rey Erick Volkov que llegaba en su avión particular pues no iba por política ni por negocios, su llegada era por su padre Artis, deseaba regresarlo con Él para que deje de estar provocando al rey vampiro y seguir causando problemas
Llegó en forma furtiva, nadie sabía de su llegada antes de bajar del avión, cambio de atuendos subió a un auto de bajo costo para disimular su llegada y de que no lo reconozcan en esas tierras, un informante le dio la ubicación de donde se alojaba Artis
Casi una hora demoró el auto en llegar a su destino, cuando hizo su arribo varios hombres armados se acercaron para preguntar quién se atrevía a acercarse allí, cuando Erick se sacó las gafas y salió del auto causando una gran impresión y susto de los guardias que de inmediato agacharon su cabeza con sometimiento y diciendo
—Buenas noches, majestad, pedimos disculpas por causarle molestias
Erick solo preguntó
—¿Mi padre en dónde está?
Uno de los guardias le contesto
—Mi rey, su padre está en su cabaña… Él… está herido
Erick replicó preocupado
—Mi padre, ¿está herido?, llévame con Él aprisa
El guardia lo llevo hasta la cabaña en donde estaba asilado Artis en compañía de Dalia, el rey licántropo solo abrió la puerta sin hablar para observar el panorama allí adentro y vió a una mujer anciana sentada junto a su padre, frunció el entrecejo pues no conocía a esa mujer a pesar de que percibió un inmenso poder provenir de ella, pero solo preguntó curioso y muy serio
—¿Quién es usted? ¿Y qué hace aquí junto a mi padre?
La baronesa oscura Laila le informa a su hermano, el rey Drácula, sobre la pelea que tuvo con Artis, lo que lo hirió y le reclamo por haber puesto en peligro a sus sobrinos, logró levantar el castigo impuesto por su hermano y en otra parte el rey licano deseaba saber quién era esa persona que estaba con su padre