EL REY EXPULSA A SU ESPOSA DEL REINO

Al rato Martha sentía que estaba caliente, deseosa, lujuriosa, entonces entro Alfred y se le acercó al cuello, soplándole un poco y a ella le dio cosquilla y se rio

—Jajajaja, oh, quien me sopla el cuello, eres tú Alexander, no seas molestoso, me excitas

Martha ya estaba muy drogada y su reacción era esa, y Alfred la abrazo, la beso, le metió mano debajo del vestido, ella se dejaba pensaba que era su esposo, también lo abrazaba y como estaban allí donde casi nadie entraba por lo muy apretado de la ropa, la sentó en la mesa de muestras, la dejo sin casi nada y seguía besándola, le metió los dedos en la vagina y ella gimió

—Alexander, que rico me lo haces, dámelo todo de ti, dámelo, estoy muy caliente

Alfred, le alzo las piernas,  la penetro y ella gimió de placer, Él la embestía con ganas, la deseaba tanto, ella gemía de placer hasta que tuvo su orgasmo y Él también, pero trato de no hacer ruido, siguió follándola hasta que tuvo otro orgasmo, le beso los pezones, salió de ella y Hugo estaba detrás esperando su turno, no le bajo las piernas, se las sostuvo hasta que su hermano las agarro.

Hugo la penetro empezó a chuparle los pezones y empezó a embestirla fuerte Martha gemía y Él también, la deseaba con locura, Alfred cuidaba que no se den cuenta, Hugo la penetraba muy rápido y la hizo correrse

—Alexander que rico, estás muy fogoso hoy

Hugo seguía penetrándola hasta que tuvo su orgasmo rico, pero siguió metiéndosela hasta que ella y Él casi al unísono tuvieron otro orgasmo, le bajo las piernas, la beso y la dejo recostada vestida de nuevo  ella lo agarro y lo beso.

Se soltó y mirando que nadie se dé cuenta, salieron y se fueron felices de haberse dado gusto cumpliendo su sueño, pero había cámaras en ese local y quedo grabado todo.

Cuando los guardias no vieron a la reina, entraron corriendo y la encontraron cogiéndose la cabeza

—Majestad  ¿le pasa algo?

—Siento mareos, llévenme a Palacio, por favor

—Si su majestad.

La llevaron al auto y regresaron a Palacio, Alexander la esperaba en la habitación, estaba ansioso de estar con ella, la amaba tanto, había llevado champaña con hielo, quería celebrar un mes más de estar casados.

Al bajarse Vlad la recibió, le llego un olor raro de ella, la abrazo y pregunto

—Martha ¿Cómo te sientes?, te noto rara

—No sé señor Vlad, en el local de ropa llego Alexander y me poseyó como nunca

—¿Qué cosa?, pero...—eso le extraño porque sabía que su hijo estaba en el castillo

—Me sentí mareada, no lo veía bien, se veía borroso, pero Él, no me hablo, pero creo que era Él me dio una sorpresa, jejeje

—Martha, ves bien o ves borroso

—Veo borroso señor Vlad, ¿Por qué será?, así estoy desde que entre a ese local, tengo náuseas

—Ven conmigo Martha a la enfermería por favor, la llevo allá y le tomaron muestras de sangre, le dijeron que tenía síntomas de embarazo, pero eso saldría en el examen que estaría en una media hora y que le llevarían los resultados al despacho

—Gracias

—Vamos Martha, mejor espera a mi hijo en el despacho

—Está bien señor Vlad

La dejo allí y fue a buscar a los guardias para hablar con ellos y preguntarles en qué momento la dejaron sola

Mientras hacia eso, Martha estaba eufórica, salió del despacho y camino tambaleante a la habitación matrimonial, al llegar escucho que su esposo cantaba una canción, abrió la puerta y estaba la mesa con candelabros, una botella sumergida en hielo, dos copas y Alexander sonriendo

—Amor, ya llegaste te tengo una sorpresa, jajajaja

—¿Sorpresa?, ya me diste la sorpresa en el mall amor o no te acuerdas lo que me hiciste gozar en la tienda de ropa

Alexander al escucharla se sorprendió

—¿Cómo?, yo no me he movido de aquí

Martha camino tambaleante donde estaba su esposo, abrazándolo y besándolo

—Acuérdate amor, me hiciste tuya allí

Alexander al abrazarlo sosteniéndola le llego el olor a… sexo y a semen, olía a... otro hombre

—Martha, ¿me estás engañando con otro hombre?

—Vamos amor, hazme tuya de nuevo

La soltó se puso enojado, histérico, su Martha, su querida Martha lo engaña, lo engaña y ni siquiera lo disimula, viene oliendo a otro hombre, eso hizo que sus celos se dispararan, su odio, su deshonra, hasta que rugió tan fuerte que el Palacio vibro y algunas partes de las paredes se resquebrajaron, su padre escucho el rugido y se imaginó

Desapareció en una estela para ir al despacho llego ahí y no estaba Martha, pensó que estaban en la habitación, fue para allá, pero el doctor asomo y lo llamo y se entretuvo hablando con Él, mientras en la alcoba se desataba la furia del rey

—Me has engañado, eres una puta, zorra desgraciada, lárgate de mi vista o te mato

—¿Alexander que te pasa?, si tú fuiste allá

—Que te largues prostituta barata, largateee

Le agarro del brazo, llamo a un guardia y le dijo,

—Llévatela de aquí, sácala de aquí que no te vean, déjala en las afueras de Palacio, tápala que no la reconozcan

El guardia estaba asombrado de las órdenes y lo miraba asustado

—Sacalaaa o quieres que la mate estúpido y tú jamás vuelvas, te odio, te odio como nunca odie a nadie

El guardia oyendo eso y no quería que a la reina le pase nada, la abrazo  se hizo una bruma y desapareció de ahí, apareciendo en una de las paredes laterales de Palacio y dijo

—Amiga, por favor, puedes esconder a la reina, hasta ver que pasa

—¿Qué paso? Porque ella esta así, parece drogada

—No sé, mejor llévatela, escóndela, que no sepan donde esta, el rey está furioso, la quiere matar

—Está bien, la voy a llevar fuera de los límites tengo amigas que me ayudaran a cuidarla.

—Mi reina no se preocupe, yo la cuido y la protejo

Pero Martha se puso a llorar recordando las palabras de su esposo

—«Te odio, te odio como nunca he odiado a nadie, prostituta, lárgate, jamás vuelvas o te mato»

Su dolor fue tan fuerte, esas palabras llenas de odio, de su amor, de su esposo y no sabía el por qué.

Mientras Alexander lloraba de dolor de la traición, golpeaba la mesa donde tenía la botella la destrozo y gritaba

—Maldita zorra, me engaño, me engaño y todavía viene oliendo a otro hombre, maldita

Justo el doctor había llegado a la puerta del despacho y hablaba con el padre del rey

—Dígame doctor, que tiene mi nuera

—La reina esta embarazada de 2 meses y hallamos rastros de droga en su sistema, drogaron con éxtasis a la reina, por eso estaba como ida, tambaleante,

—¿Y los síntomas de esa pastilla?

—Parece que la molieron y le soplaron cerca porque su rostro estaba perlado y bueno esa pastilla hace subir la libido o sea le hace sentir deseos de sexo, pero nubla la vista, no sabe lo que hace, pueden violarla y no saber quién fue, puede perder hasta la memoria

—Gracias doctor, ¿todo eso está escrito aquí?

—Si su majestad está bien explicado allí