Chapter 26: LA ADVERTENCIA DE ALEXANDER

Alexander se fue en una estela escarlata, llego a las mazmorras ahí estaba su padre esperándolo

—Papá a que no sabes éste hijo de quién es

—¿Quienes son los padres?

—Lucca y Jenny

—¿Cómo?, oh y hablaste con ellos

—Si vi de nuevo a Jenny me dio nostalgia pero hasta ahí, amo a Martha, Lucca lloro por su hijo, me suplico que no lo lastimara y quede con llevarlo a su casa y verán que hacen con Él

—Mira ya esta despertando

Esperaron que despierte, estaban mirándolo hasta que se paro y dijo

—¿Dónde estoy?, ¿Qué hago aquí?

—Estas aquí por faltarle el respeto al rey—dijo Vlad

Alfred  miro al rey y dijo

—Lo siento, es que no sé que me paso, yo…perdón

—Alexander miro a su padre y éste dijo

—¿Te acuerdas de lo que paso en el mall?,  ¿lo que dijiste y lo que peleaste con mi hijo?

—Si me acuerdo, pero es que su esposa es muy bella y me impacto, pero no sé porque hice eso, no se

—¿Tu eras el murciélago que vi cerca de la ventana de mi hijo?

Alfred se sonrojo demasiado mirando a Alexander y agacho la cabeza

—¿Sabes lo que has hecho Alfred?,  viste algo que no debiste ver, invadiendo la privacidad e intimidad de los reyes, no son cualquiera, eso se castiga con la muerte—dijo Vlad

—Perdoneme majestad, no quiero morir, no quiero, perdoneme por favor

Vlad jalo a su hijo más lejos para que no escuche el prisionero

—Hijo y si le borras la memoria y ¿olvide lo que vio por la ventana? si esto se sabe otros lo mataran tú tienes súbditos fanáticos, matarían por ti

—Es cierto, bien eso haré antes de llevármelo con sus padres

—¿Podría ir contigo hijo?

—Esta bien papá

—Ven acá acércate 

Alfred se acerco a los barrotes y Alexander le puso las manos en la cabeza y le borro la memoria donde vio lo que hacían en su habitación, abrió la puerta de la celda y dijo

—Vamos

Alfred salio y agacho la cabeza, Alexander toco a los dos y desaparecieron de ahí, en casa del joven se vio en la sala una inmensa bruma escarlata y llegaron el rey su padre y Alfred

Lucca corrió a abrazar a su hijo,Jenny también

—Perdónenme, hice mal

—Gracias Alexander, gracias

—Buenas noches, soy Vlad, me recuerdan ustedes soy el padre de Alexander, quería decirles que cuiden a su hijo, que no ose acercarse a palacio ni a la reina, porque si pasa esto otra vez, yo seré el ejecutor y yo no soy mi hijo, ya me conocen quien soy y que hago yo.

—Si majestad, si sabemos, lo cuidaremos

—Bien nos vamos, adiós

—Adiós

Y se fueron Alexander y Vlad, los padres de Alfred lo abrazaban fuerte diciendo

—Te iban a matar hijo, porque no entiendes, por favor no te le acerques, hay tantas mujeres en el reino, deja en paz a la reina Alfred , por favor

—Esta bien padres, esta bien, lo haré, buscare por ahí alguna de mi edad

Y se fue a su cuarto antiguo junto con su hermano, al llegar arriba de las escaleras ambos se miraron con una mirada maligna y sonrieron.

—Hermano, ¿y qué paso?

—Me perdonaron, pero el rey me puso su mano en mi cabeza no se porque, me preguntaron si yo les estuve mirando la habitación del rey

—Deben creer que fuiste tú, jajaja, es hermosa la esposa del rey tiene un cuerpazo que ni te imaginas y que fogosa lo hacia rugir de placer

—Ah yo quería ver también, pero ahora debe haber mas vigilancia, además tengo prohibido acercármele

—Ya habrá como, las oportunidades siempre se dan

—Lo que no me gusta es que solo yo debo asumir las consecuencias.

—Bah hermano los sacrificios son mutuos, jajaja

Y ahora, esa hermosa mujer debe ser nuestra, pero como nos acercamos, ¿Cómo?

—Me entere que quiere ir al mall siempre,  creo que llevara guardias, pero siempre hay un momento de descuido y lo aprovecharemos, jajaja

Se miraron los dos sonrientes y se acostaron en la alfombra para ver alguna película

Alexander y Vlad llegaron al despacho, Vlad miro a su hijo que estaba preocupado

—¿Qué te pasa?

—No sé, me dio mala espina, son gemelos, ¿te das cuenta? Gemelos

—Pero parece que a uno nada mas le interesa o le interesaba Martha

—Si pero me quede como si fuera algún mal presentimiento, no sé

—Hijo cálmate y anda a comer con tu esposa, que no te vea así se va a preocupar más de lo que esta

—Esta bien papá

—Adiós hijo

Y Alexander camino a su habitación, antes de entrar suspiro profundo y se tranquilizo

—Hola, llego el hambriento

—Amor, ¿ya se termino todo?

—Si ya arreglamos el asunto mi papá y yo

—Ah, entonces comamos, tengo hambre

—¿Y Lydia?

—Ah dijo que iba a comer algo que le había ordenado al chef, dijo que te esperara aquí

—Oh bien entonces..a comel mi eshposha quelida, ñam,ñam—dijo el rey imitando a un chino

—Clalo,esposho quelido

Se miraron y se rieron de sus ocurrencias.

El tiempo transcurrió tranquilo, todo iba bien en el reino, Martha salía con sus guardias donde quiera, jamás salía sola.

Martha era muy feliz despertaba siempre abrazada de su vampiro amado, siempre besada amada, siempre risueña, Alexander reinaba más tranquilo, por ella había cambiado un poco eso de ser mal carácter, gruñon, ahora recibía a algún súbdito para darle alguna sugerencia para mejorar algo del reino como educación, plazas de trabajo, diversión, ayudar a emprender a los que querían tener negocio propio, Anthony tenia su panadería que abastecia Palacio y todos alababan su rico sabor.

Los padres de Martha eran muy felices viendo a su hija feliz, ellos ayudaban en las visitas a los que necesitaban alguna ayuda, todo estaba tranquilo, pero como dice el dicho

«La calma antes de la tormenta»

Los gemelos habían fraguado un plan para prácticamente secuestrar a la reina, ambos la deseaban con vehemencia, en un descuido Alfred había podido traspasar la seguridad y mirar como hacían el amor los reyes y admiro el hermoso cuerpo de Martha y como hacia rugir al rey de placer.

Martha como era su costumbre fue al mall con sus guardias, como ya había pasado dos meses desde el incidente y como nunca más los vieron molestando, todo era normal ya, fueron al patio de comidas, se sento la reina y sus guardias en otras mesas para que ella coma tranquila, al terminar la acompañaban.

Esa noche Martha decidió entrar al local de ropa americana, entro sola, los guardias se quedaron afuera, lo que no sabían era que ese local tenia dos entradas y la otra daba casi en el estacionamiento, los gemelos la seguían siempre y esperaban que alguna vez entre a ese local , hasta que lo hizo.

Martha cayo en la boca del lobo sin saberlo, estaba mirando ropa, quería comprarle unas camisetas a su esposo para verle puestas para ella solamente cuando salieran solos a alguna parte del campo.

Martha se acerco mucho a la otra salida pero se metio donde había bastante ropa, los guardias la miraban y vieron que estaba tocando la ropa,  viraron la cara para el frente, entonces Hugo entro con algo en la mano se las froto y se acerco al disimulo a la reina, soplo el polvo para que lo respire y salio de allí sin que nadie se dé cuenta.