CAPITULO 51

Había despertado en diversas ocasiones pero en ninguna estando lo suficiente fuerte para permanecer consiente. El dolor y la fatiga no lo hubieran dejado y mucho menos la importante cantidad de sedantes a la que me indujeron. Pero ahora escuchaba música; dulce y animada. No muy fuerte pero le daba curiosidad así que abrió los ojos y contempló la sala bien iluminada y con pocos muebles además de una mesa de suministros médicos y una silla a su derecha donde estaba sentada Mells tarareando la melodía. Eso la hacía creer que lo peor había pasado. Se veía tan serena y tranquila tarareando la canción con los ojos cerrados que quiso unírsele pero no estaba segura de querer o poder hacerlo.

- Es una bonita canción-dijo llamando su atención abrió los ojos y agradeció tener sus ojos dorados sobre ella en vez de los odiosos ojos de Lykar.

- pensé que te gustaría. Algo importante que he notado de tu internamiento en urgencia es que odias el silencio.

Asintió distraídamente mientras le ofrecía algo de agua que tomó con gusto.

- Y también sé que odias la desinformación así que, ¿preparada para un breve reporte de situación o necesitas más tiempo?-dijo con una sonrisa casi divertida pero logro hacer que su estómago se encogiera al recordarlo todo.

¿Cuánto tiempo había pasado y donde estaba?

Suponía que en la Delief pero ¿dónde estaban los demás?

- Habla-le pidió en voz baja tratando de mantener a raya su ansiedad.

- Bueno, entre los heridos: A Scar la intervinieron cuando llegamos a la Delief y está en reposo. La bala se fragmento y tocó varios órganos importantes. Tardará algo de tiempo en recomponerse pero estará bien. Los demás golpes de la caída no han sido tan grave. Por lo que escuché te interpusiste entre el cemento y ella para rescatarla. Eso fue noble -dijo mirándola con ojos chispeante. Antes de suspirar.

- Y salvaje, para venir de ti. Pudiste matarte.

- Ponerme en condiciones suicidas es un hobby. – le respondió con la garganta seca todavía intentando estirar el cuello para acomodarse mejor sobre la cama, acción que me pareció muy dolorosa para llevar a cabo.

- Ya lo veo- dijo con una mueca. – Isak, por su parte...Perdió el brazo derecho y tuvimos que transplantarle otro estómago.-miré a Mells con curiosidad –el virus de alguna forma se repelió hasta allí contenido por las paredes gástricas.

- Tendrá mucho más trabajo pero por ahora creo que esta fuera de peligro. Valery tuvo dos impactos de bala cuando nos atacaron pero está fuera de peligro y Nick pues...-

Guardó silencio pensando cómo explicarse. Intentó levantar la cabeza, ansiosa esperando por una respuesta.

- ¿Cómo esta Nick?

Mells se giró a verla con los ojos chispeantes, burlonamente. Tal vez esperando esa reacción en ella.

- Se llevó demasiado al límite. Lo he tenido que sedar los primeros días. Tal vez hoy le dejé despertar.

- ¿Cuánto he estado fuera? –pregunté asustada.

- 5 días. -mi estómago cayó a mis pies e intenté salir de la cama pero el dolor en su espalda y costillas era un suficiente recordatorio para ir despacio.

- lo lamento pero no podrás moverte por un par de días más. Ya no tienes que tener prisa.

No. Gritó dentro de su mente. La había perdido. Ella arribó hace dos días y entonces perdió su oportunidad de encontrarse con ella.

Se removió contra todo pronóstico mientras Mells intentaba aplacarla, intentar que se calmara hasta que la tela de su recuadro se abrió y Lykar entró concentrando su miraba en ella y el escándalo que estaba haciendo.

Le regresó la miraba con el mismo odio y rencor que le había tenido desde el primer día y dejó de luchar contra Mells.

- Todo esto es tu maldita culpa. La he perdido. Debes de estar contento.

Bufó con diversión dejando caer la tela a su lugar y caminando unos pasos dentro.

- Seamos honestos aunque te hubieras reunido con ella ¿qué esperabas? ¿Sacarla? Está rodeada en un complejo de Lighters con vigilancia las 24/7 ¿cómo pensabas hacerlo funcionar?

Eso era algo que nunca le diría.

Lo miró con tanto odio que le ardieron los ojos pero nada ardió en su pecho. Ninguna fuerza destructiva, ninguna luz especial. Estaba completamente vacía, normal.

Bueno, eso era un descubrimiento.

- Ya he terminado con mi parte del trato. Te he dado los Rousker y los secretos de la base Smooker en la zona 2.0. Quiero mi libertad.

Lykar le sonrió de oreja a oreja, mirándola con odiosa simpatía.

- ¿Para qué? El trato con Arnold y conmigo se ha cumplido. Nuestro exclusivo acuerdo...Creo que no. - Dijo acercándose y colocándole una mano en el hombro a Mells pidiéndole espacio.

Ella miró entre ambos siguiendo nuestra discusión sin poder hacer nada más y salió de la habitación no sin antes darme una miraba de disculpa.

- Lo que has hecho tal vez haya causado un poco de bochorno a Jack pero no es suficiente, ni siquiera mínimamente. Te lo dije, quiero su cabeza en bandeja de plata pero para ello tal vez requiera conducirte a tu propia libertad. No harás nada bueno si escapas de aquí sin identidad o fuerza alguna que te acompañe. En este caso la libertad para ti sería el caos sino encuentras una identidad propia que seguir.

me reí de lo ridículo que sonaba eso.

- ¿Y qué harás para detenerme ahora? ¿Qué me amenazará de ponerte una bala en la frente? de lo que te olvidas es que muchos me consideraban un Dios, ¿porque me rebajaría a temerte?

Levantó ambas palmas enderezándose sin dejar ver siquiera un ápice de nervios o temor´.

- Nada, absolutamente nada. Tú te quedarás por opción propia. Ya sea porque me usaras y a los recursos que tengo para moverte entre sus filas sin ser vista como porque si algo he descubierto de ti es que la lealtad no es algo profano. No eres un Dios, nunca lo fuiste, esa fue Jack. Tú eras un poder destructor que va solo donde la mano que lo posee marque. Necesitas a un Dios, a un ente que adorar y proteger y ya has conseguido uno nuevo.

Intenté saltar adelante pero le dolía mucho la espalda para poder completar el ataque, aun así logro que se hiciera hacia atrás antes de que lo alcanzara.

- Piénsalo, Maia. Mientras tanto no te dejes ahogar por todo a la vez. Enfrenta lo que puedas paso a paso y disfruta del aire exterior. No estaremos mucho en nueva York. Puedes decidir ir conmigo o tomarte unas vacaciones aquí pero, entre amigos, gracias a las cosas que hiciste allá dentro la zona 2.0 la revolución no se detendrá. Arnold se cree con la suficiente confianza para sacudir las cosas. Está decidido a retomar la ciudad.

Se dejó caer sobre la almohada con la vista en el techo. Sabía lo mucho que se veía como una pataleta pero estaba cansada de todas las tonterías de este hombre.

- Que tengas un buen viaje, Lykar. O no, espero que tu avión se estrellé.

Suspiró, decepcionado de su reacción pero era lo mejor que hacer. No seguiría discutiendo y gastando su energía con un imbécil como él.

- Eres necia. – dijo negando con la cabeza. Miró a la entrada de la tienda como decidiendo a retirarse o no, así que le di un pequeño empujón.

- Tomo mejores decisiones cuando no estás aquí, acosándome y al menos teniendo algo más decente puesto. Si no te importa… - dije mirando hacia la salida.

Guarde silencio esperando que fuese suficiente pero parecía todavía debatirse, ahora con la miraba fija en la salida también.

- Bien, está bien. – dijo dando un paso atrás y suspirando levemente. – para cualquier cosa que planees en el futuro, solo cúmpleme un deseo. Averigua por mí que pasó con la hermana de Nick. Merece un cierre.

Sin agregar nada más salió de la habitación pero pude notar cuan afligido y molesto se encontraba.

Sí sabia al respecto, no pensaba decirle. esperaba que lo descubriera todo por mi propia cuenta.