CAPITULO 50 parte 2
Mark fue más rápido y se moldeó a los acontecimientos.
- Llama a Lykar y Shawn que vengan armados. Tú quédate cuidando a Mells. Los novatos que aseguren a los Rousker. Muévete. - le ordenó saliendo de la puerta como una bala pero con un poco de esfuerzo Nick corrió hasta alcanzarlo a mitad del pasillo mientras este comprobaba sus cartuchos.
- Espera Mark sólo espera. -Él se giró. Podía ver en sus ojos la promesa de toda la sangre que derramaría y dio un paso atrás instintivamente. -vienen por nosotros. Por los de ofensiva. Por favor escúchame.
Él se acercó en tres zancadas.
- ¿Qué hicieron, Nick?- le interrogó a un par de pasos. Intentó calmar su acelerado corazón y se enderezó lo mejor que podía.
- Le robamos pero no hay tiempo para culpas y gritos. Déjame enfrentarme a ellos, ganar tiempo. Asegura a los demás aquí y planteen una defensa. - Le rogó, casi suplicó, tratando de mantener los ojos abiertos. Mark se puso rojo de la ira y la excitación y sacó su pistola poniéndose en la mano con bastante fuerza.
- Gánanos tiempo. - Le dijo dándose la vuelta y bajando por las escaleras.
Nick suspiró y dejó el arma en el suelo sabiendo que era una tontería ir armado frente a Smooker armados y peligrosos, y a la vez lo contrario. Pero no quería ver su reacción y sentir sus disparos si se atrevía a apuntarle, no si quería ganar tiempo. Necesitaba estar vivo.
Subió las escaleras y dejó que el sol lo abrumara nuevamente, colocándose ambas manos sobre los ojos para cubrirse, sintiendo el revoloteo de armas alzarse y apuntar.
- Estoy desarmado- aseguró dando un par de pasos adelante. Suficiente para dejar de ver por completo.
Contó a 10 en la terraza. Seguro que del mismo grupo de diez que Valery había visto. Rastreó con la miraba buscándola y la encontró en el mismo lugar donde la había dejado tumbada boca abajo sobre su arma sin moverse.
No se permitió derrumbarse o entristecerse por ella. Se giró hacia el grupo a su vez con decisión.
- Sabía que no debía de robarse esa nave pero me ganó la curiosidad. ¿Vienen a ponerme una multa? –jugó con ellos bajando un brazo y dejándolo colgar a su lado mientras que con el otro se cubría del sol.
- ¿Dónde está Gris? Sabemos que la proteges. – le preguntó la figura del medio.
Gris. No había escuchado de ese nombre desde ese día en el callejón cuando Lykar había llamado así a Maia haciendo que se alterara tanto. Tal vez ella los matara en un segundo o intentaría escapar si se enteraba que la habían localizado. Pero ya que no podía hacer ninguna de las dos seria su trabajo evitar que pasaran de él.
Quien se dirigió era una mujer o eso le daba a entender su cuerpo ya que su rostro al igual que el de todos estaba cubierto por una pantalla negra.
Perfecto. No sólo Smookers. Sino sombras: Asesinos expertos
Sí que habían hecho enfurecer a alguien.
- Abajo, muriendo. Me ha dejado un mensaje para ustedes en caso de que vinieran a buscarla. No me interpondré a que la recuperen y nos harían un favor si nos dejarán ir. Nosotros sólo vinimos por la paga. ¿Está bien? No ha sido tan buena después de todo
Ella le hizo señas al grupo para que avanzará. Cuatro de ellos apuntándole y sabía que en cuestión de minutos los tendrían a todos muertos pero fue cuando notó que por el borde del edificio a sus espaldas dos figuras estaban escalando así que decidió darle algo más de tiempo.
- Ah y algo más. Tengo esto para ustedes. -sacó de su bolsillo rápidamente el tubo de metal haciendo que se detuvieran.
- Me dijo que vendrían por esto por eso me he adelanto y enviado a un escuadrón adelante con el resto. No sé qué sea pero debe de significar algo para ustedes, algo caro.
- Eres hombre muerto. Basura.-le dijo la líder acto seguido disparándole en el pecho. Escuchó el sonido y sintió el impacto pero además del entumecimiento se movió a un lado para ver una sombra de negro erguirse y cambiar de posición para disparar primero a su derecha haciendo que los tres al fondo se giraran por el sonido y dispararle luego a estos tres con una precisión descomunal. Las dos figuras que habían escalado por el edificio se irguieron y se le unieron abatiendo al grupo. Perdió el equilibrio y cayó al suelo, inmerso en un fuego cruzado cuando más disparos venían de su espalda. Algo cruzó sobre su cabeza y se estampó frente a él cubriéndolo de las balas mientras tres figuras disparaban a los invitados.
No tuvo casi visión del tiroteo además del sonido de las repercusiones de las balas y una bomba de sonido que estalló no muy lejos desorientándolo. Se ocultó lo mejor que pudo hasta que las balas cesaron y la puerta de metal que lo cubría cayó al piso. Observó algo reacio el panorama frente a él. 7 habían caído muertos mientras tres todavía se debatían luchando con los cuales Mark, Shawn y Lykar los tenía aprisionados y heridos contra el suelo.
Tenía el corazón en la boca y como pudo se puso de pie sosteniéndose la parte del pecho donde la bala había atravesado su traje y un hilo de sangre empezaba a escaparse, caminó como pudo hasta Valery recostada sobre el pequeño muro del orillo mirando el panorama. Tenía la frente ensangrentada y varias balas que rebotaron y se quedaron prendadas a su traje.
Se dejó caer a su lado revisándola. -¿estás bien? ¿Dónde te hirieron?- Le preguntó revi-sándola rápidamente antes de que lo alejara para que la dejará respirar.
- Había un francotirador en el edificio de allá. Estaba concentrada viéndolos venir de frente que descuide ese lado. Cuando me di cuenta sólo podía intentar parecer que no lo había notado hasta que disparó. Por poco me atraviesa la nuca. E hizo un segundo disparo a mi espalda para estar seguro. Lo he eliminado a tiempo- dijo observando hacia el oeste. Se giró a ver y vio dos manchas negras volar al horizonte. Esperaba que fuera su rescate.
Dio gracias al cielo de que estuviera bien y se puso de pie para acercarse a Mark quien tenía sometido a uno de las sombras.
- Ella está bien Mark-le aseguró. - Ve a por los Rousker. Ya viene la nave.
Mark lo miró enfurruñado sin dejar ir al soldado. Tomó una de sus armas y le disparó en la cabeza liberándolo de su agonía.
- Ahora, Mark. Salgamos de aquí. –dejó caer el arma y se acercó a Lykar y al suyo. Le hizo una seña a Shawn de que no valía la pena y ejecutó al suyo, yendo para ayudar a Valery.
- Trajiste el desastre a casa, Nick. Te creía mejor.
- Si, y tú has traído a Maia. - Ambos hombres se miraron y notó como Mark pasaba por su lado escuchándolos y fulminándolos con la miraba mientras se dirigía a las escaleras y ba-jaba.
- Eso estuvo cerca. – advirtió Lykar con un suspiro girándose a verlo y notando la mancha de sangre en su traje. – ¿te hirieron?
Asintió precariamente arrodillándose para quitarle el casco protector al Smooker.
- Justo al final, no ha sido una buena manera de despedirme de este lugar. - le dio la vuelta con dificultad al hombre, de rostro moreno y joven, advertía, y con la boca llena de sangre.
¿Hay más de ustedes? – le preguntó tomándolo del cabello y plantándolo en el suelo antes de que intentara liberarse.
- Te habéis condenado. Venir aquí sólo fue una excusa para no volar el lugar con todos ustedes dentro, Malditos. No merecías tal oportunidad. De no ser por ella… - dijo tosiendo mientras Lykar aprisionaba con más fuerza su pie sobre su pecho.
Miró a Lykar con preocupación y dejó que este ejecutará al hombre mientras corría dentro.
Entró en la habitación de Mells sobresaltándola y ordenándole que empacara lo necesario y empezará a prepararlos para el trasporte. No esperó respuesta alguna y se fue a la habitación contigua y recogió sus bolsos llevándolo con prisa arriba. Todo fue un remolino de movimiento, ordenes gritadas y gente que subía y bajaba apresuradamente transportando a los Rousker enjaulados y furiosos y el poco equipo que les quedaban.
Luego de su tercer viaje. Llenó sus pulmones de oxígeno y levantó en brazos a Maia, agarrándola con fuerza y firmeza y sacándole de la habitación. Esperó que un grupo de tres de los novatos llevarán al valioso Rousker de clase A que capturó Mark hacia arriba cuando el edificio se movió repentinamente como si pasará un terremoto. Tuvo que apoyarse en una pared para no caer por el peso de Maia y aguardó hasta que se estabilizó escuchando desde arriba los gritos de Jordan.
- ¡Le han disparado a las puertas de entrada rompiendo el seguro!
Los novatos empezaron a moverse de nuevo con más ímpetu y una vez liberada la escalera subió con Maia escuchándola quejarse levemente pero logró subir el último escalón y salir al exterior donde el viento le azotó y le llenó los ojos de tierra.
Parpadeó un poco para ver la nave aterrizar y posarse sobre un área descubierta del techo y se acercó a Ferz quien se protegía con sus brazos a él y Xoé que a su vez tenían la orden de transportar a Scar sobre todas las cosas. La dejó a su lado en el piso confiando en que podrían con ello y le gritó sobre el sonido de la maquinaria encendida y los gritos de los Rousker.
- Llévala adentro. Dame tu arma.-le ordenó. Ferz se la lanzó y le quitó el seguro mientras corría adentro de nuevo, pasando a Jordan que subía con prisa chocándolo en el camino.
- Han empezado a subir. – le comunicó.
Hubo dos impactos más sobre el edificio pero poco podía hacer para detenerlos. Bajó tres pisos donde Mark, Kaer y Shawn luchaban para llevar arriba las últimas tres jaulas. Se posó frente a la entrada por donde llegarían los Rousker preparándose mientras empezaban a llevarse una de las jaulas. Desaparecieron y dos minutos después la oleada de Rousker empezó a aparecer por el pasillo a su derecha con los que arremetió con fuerza manteniendo a raya hasta que Lykar se le unió junto con otros tres novatos que cargaron una segunda celda. Retrocedieron para mejorar su posición sobre los Rousker caídos y mientras él atravesaba el frente Lykar lo hacía con las escaleras protegiéndole la espalda.
El arma se le trancó y se quedó sin bala teniendo que golpear con ella a uno de los Rousker más salvaje que se le acercó, girándose a Lykar que antes de que gritara le lanzó un arma de respuesta. Mark al fin vino con Kaer y Jordan que lo sustituyó y ayudó a mantener a raya a los Rousker y en conjunto fueron avanzando lentamente mientras se llevaban al último Rousker escaleras arriba. Hubo dos impactos más que hizo el piso temblar y empezar a desplomarse y se agarró de la barandilla para no caer mientras los demás corrían arriba.
- ¡Nick!- Lykar gritó su nombre pero estaba demasiado concentrado en la matanza adelante que no notó que lo dejaban atrás. Corrió con más fuerzas saltando los peldaños lo más rápido que podía y a la vez intentando esquivar a los Rousker hasta que salió a la superficie donde al intentar pasar todos quedaron atorados. Se cayó sintiendo una presión en el pecho que lo dejó paralizado y adolorido por un largo minuto en el que luchó con todas sus fuerzas para levantarse de nuevo. Se empujó hacia adelante haciendo que el arma se le cayera y corrió hacia la nave donde habían metido el último cargamento y empezaba a subir.
Más balas llovieron sobre él cubriéndolo mientras intentaba alcanzar la nave corriendo con toda la poca fuerza que tenía sintiendo todo a la vez; sus adoloridos músculos, su mente fragmentada, la bala en su costilla derecha. Todo obligándolo a ceder y hacerse caer de rodillas sobre el suelo. Las manos levantada sobre el pareciendo un milagro improbable mientras la nave ascendía y se alejaba.
Flaqueó cayendo de rodillas sin poder subir y sintió ser arrastrado por una mano hacia arriba que lo ayudo a ponerse de pie y subir a la nave. El metal se incrustó en su mejilla y resolló con dolor rodando a un lado con los ojos cerrados hasta que los abrió y noto a Mark subirse a la nave con ayuda de Lykar. Un par de segundos después cuando Mells vino a su lado e intentó tocarlo, ayudarlo en lo que pudiera. Lo dejó de ir después de comprobar que no tuviera ninguna mordida o rasguño que comprometiera gravemente su salud, cubriendo la herida en su pecho.
Se irguió utilizando como apoyo una silla a su lado, odiando su decisión por cuán adolorido estaba pero aliviado de que todos estuvieran bien. Miró alrededor, a su equipo: los novatos estaban enteros y en una pieza por lo que podía ver. Luego pasó la mirada sobre la fila de celdas de Rousker a mitad de la nave asegurada por unos ganchos al piso para no tambalearse, siendo custodiaba por Mark quien se negaba a bajar la guardia o su propia arma. Dudaba que lo hiciera hasta que fueran responsabilidad de la Delief. Los heridos por su parte, debían de estar en la parte delantera pero no tenía fuerza para moverse hacia allí. Se dejó caer en el piso con las piernas estirada cuando Lykar puso una mano sobre su hombro.
- Buen trabajo chico. Ya lo peor ha pasado.
Se giró a verlo, todavía resollando y con más dolor todavía mientras la nave se movía más deprisa fuera de ese maldito lugar.
- Lo dudo.
***
Vio la procesión de como llevaban a las celdas que contenían a los Rousker a unos camiones distribuidores especiales por unos cuantos de guardias de confianza que había captado Arnold.
Para hacerlo más seguro había detenido la nave suficiente cerca de las fronteras para pasar por alguno de los lugares clandestino que sólo el propio Arnold sabía. No era seguro volver a la civilización en el estado en que se encontraba y con esos Rousker pero para variar se había asegurado de todos los detalles referentes al regreso con ayuda de Maia y Arnold.
Si alguien los había rastreado hasta aquí esperaba poder despistarlo.
- Ya está. Buen trabajo. La ministra tendrá lo que quiere y nosotros a la larga.
- Eso espero- se giró a ver ahora al grupo de camillas para auxiliar a los heridos y un área de descontaminación para los demás que tuvieron que desvestirse y pasar por chorros de agua caliente y desinfectantes especiales que sabía por experiencia propia y muy cercana que les cercenaría la piel y se las dejaría más dolorida y débil.
- mis chicos han sufrido mucho con esto. Cuando acabes de transportar a tus Rousker quiero que nos lleves a la Delief con todas las comodidades por unos días antes de hacernos desaparecer.
- Te contradecirla pero has hecho. Más que lo esperado. Vi desde la Delief las imágenes del incendio dentro de la zona 2.0 creo que accidentalmente dejaré caer un par más de bombas para estar seguro de que, pues, ardan en el infierno.
- Estás en tu derecho.- dijo dándole la mano antes de desaparecer de camino a las camas observando con determinación a la hilera de 5 Camastros ocupados. No tenía preocupación, en su cuerpo sólo determinación y fuego. Ante él tenía el futuro…Muchachos que habían superado lo peor y lo increíble y que seguían allí debatiéndose.
De todos ellos sólo podía decirse con certeza y real sentimiento que sentía algo: dolor y preocupación.
Su estado era de que preocuparse y aunque sus acciones le jugarán en contra la mayoría de las veces no quería causarle dolor.
Pero para extraer de ella la oscuridad y la ostentación a la que había sido sometida durante tantos años primero tendría que romperla. Esperaba que esto fuera suficiente.