CAPITULO 47 parte 1

Pasé un buen rato sentada al borde del edificio aprovechando el aire frio de la noche mientras poco a poco volvía a recuperar la vista, no iba a ser tan buena como la que tenía los Smooker ahora que me había inyectado para tener más genes Lighters pero al menos la habilidad de curación y las altas defensas biológicas de los Lighters podrían ayudar a aplacar todo el daño que había recibido mi sistema durante los últimos seis meses.

O eso esperaba.

Escuchamos movimiento a nuestras espaldas y dos minutos después Scar y Nick aparecieron trotando por el pasillo algo agitados.

- ¿Disfrutando de la vista? Muévanse. Tenemos que irnos. – nos regañó Nick haciendo que me tensara un poco.

- Eso significa problemas ¿no es así? – ignoró a mi pregunta y se dirigió a Ferz.

- La nave, ¿dónde está? ¿Cómo hacemos para salir de aquí?

Este negó con la cabeza.

- Del piso cinco a planta baja está lleno de Rousker, tengo la teoría de los pusieron allí para evitar que alguien se hiciera con la entrada ya que solo se puede acceder al ascensor o matando a todos esos Rousker, lo que no aconsejo, o utilizando algunas aberturas que hicieron en la pared norte para escalar, además de ello. No imagino otra forma en que tenemos que movernos.

- bien, guíanos. – nos apuró. Me puse de pie y los seguí sin preguntar nada temiendo la expresión de Nick. Se veía bastante inquieto y apurado. Igual no hizo falta por que desaceleró hasta situarse a mi lado.

- Tenemos que hablar. Es urgente. – dijo tomándome del brazo mientras continuábamos.

- ¿más urgente de que salir del territorio de furiosas bestias y más furiosos Smooker? Maté a más de 20 esta noche.

- Pues agrégale un tercero a eso y te aseguro que tendremos que escapar el doble de rápido.

Llegamos a nuestro destino y observamos la habitación abierta con una pared destruida que daba al exterior, había algunas cuerdas y algún arnés que los ayudaban a subir y bajar no era suficientes para que fuéramos todos a la vez e igual alguien tenía que quedarse a ayudar.

- El auto está a unos 500 metros, bajaré con Xoé primero. – dijo Ferz tomando un arnés y dándole el otro a Xoé.

- Mientras tanto, ¿qué tan malo es lo que descubriste, Nick? – le pregunté cruzándome de hombros.

Él se lo pensó un minuto observando a Ferz y Xoé y se acercó un paso más a mí.

- Depredadores, están creando o de alguna manera cambiándolos para que ataquen a otros. Nos encontramos con alguno de los doctores y entre otras cosas nos dijo que no nos permitirían salir de aquí. Ahora te pregunto, ¿cuantas probabilidades tenemos de hacerlo?

Sonreí y me reí por lo bajo.

- ¿Quieres decir en una pieza? Pocas pero no necesitamos muchas. Si tenemos muchas ventajas para salir significa que hicimos algo mal y viviremos siendo perseguidos toda la vida. Sé cómo trabajan estos tipos, es mejor que piensen que nos tienen acorralados, que estemos en los lugares que ellos esperan en que estemos.

- ¿Entonces? – preguntó intrigado, le sonreí con una sonrisa lo que hizo que se pasara la mano por el rostro frustrado.

- Alguien muy bueno me dijo que intentara hacer algo bueno por el mundo a pesar de que todo estuviera en contra. – le aseguré haciéndome a un lado para mirar a Ferz con una sonrisa en el rostro. – ese algo bueno para el mundo es matar a todos esos malditos bastardos, créeme, no son humanos, son los herramientas de alguien perverso que quiere que el mundo se doble a sus pies. Liberémoslo.

- Ve al grano Scrott. – me regañó Scar frunciéndome el ceño mientras a su vez Nick hacia lo mismo con Ferz quien solo se encogió de hombros con una sonrisa en el rostro.

Me volví a encoger de hombros y le hice una seña a Ferz para que se acercara y me hinque de rodillas para dibujar en el piso polvoriento.

- Esto requerirá de mucha concentración y valor entonces, necesitamos una distracción, una buena para salir y si le hacemos daño mejor aún. La mejor forma de hacerlo es cortando su vía de suministros, a 5 kilómetro esta esa vía, podemos encender las luces en aquel lugar, para atraer toda la atención posible y darle oportunidad a un grupo para volver a nuestra base y que nos marque el camino de regreso. ¿Quién se ofrece a crear la distracción? – miré hacia adelante esperando voluntarios.

- Ya ustedes tuvieron casi toda la diversión. Déjanos esto a nosotros, te he dicho que no me importa arriesgar mi vida. – aseguró Ferz con una sonrisa en sus labios y los ojos lle-nos de emoción.

- Necesitaras a alguien que se aseguré que sea en proporciones grandes, yo voy también. – dijo Nick. – nos aseguraremos que la llamarada sea tan grande como para que la vean en el primer centro de extracción.

- Bien, nosotras seremos sus exploradores. Antes de regresar le marcaremos un camino alterno para que vuelvan a la base.

Asintieron de acuerdo pero vi la duda reflejada en el rostro de Nick un segundo antes de que se quitara el bolso y me entregara una caja plateada y una Tablet.

- Lleva estas cosas contigo y protégelas. Esto también es tuyo. – dijo entregándome la llave de la corte Smooker y mirándome a los ojos en señal de agradecimiento.

Envolví mi mano sobre ella sin saber que decir al respecto. Sí solo supiera que hace solo unos segundos pensada dejarlo varado con todos estos problemas.

- Bien, ¿algunas últimas palabras de despedida? – les pregunté observando a cada uno, en especial a Xoé esperando alguna petición para volver conmigo peo se mantuvo en silencio prestándonos atención.

Bien, había reunido más coraje del que creía.

- ¿Cuál es la mejor forma de atacarlas? ¿algún consejo? – pregunto Nick interrogándome con la miraba, intuyendo que sabía más de lo que creía de este lugar.

- Deben de tener seguridad por dondequiera y sensores de movimiento en las zonas más cercanas a las naves de transporte así que intenten moverse por callejones o crear sus propios atajos, tomarlos por sorpresa. Habrá mucho movimiento así que recomiendo que dispares a las luces para causar revuelo e infiltrarte. Si tienen suerte, viajen ligero de regreso, solo lleven las cuerdas y las municiones necesarias y no se detengan si no es necesario o tomen un camino distinto y escojan un asilo hasta estar seguro de que no les siguen.

- Y ustedes estén alertas por cualquier Rousker que parezca fuera de lo normal, no intenten atraparlo. – nos ordenó seriamente mirando entre Scar y yo tentativamente, como sopesando cuál de las dos sería tan suicida para hacerlo.

Organizamos un par de pautas más y luego bajamos del edificio sin perder tiempo, ellos dirigiéndose al norte y nosotros al oeste agazapándonos en los callejones desiertos y sobre los escombros rápidamente sondeando el área y marcando los lugares por donde podrían pasar ayudándonos de unos marcadores de luces infrarrojas y el mapa del sondeo de Arnold.

Nos llevó al menos poco más de dos horas, sondear toda el área y crear una ruta hasta un par de calles dentro de nuestra zona segura. No habíamos tenido comunicación con el grupo desde que se había dirigido al puerto y le había dejado un mensaje a Nick sobre la ruta que tenían que to-mar.

Sin nada más que hacer, teníamos la opción de regresar a la base a descansar, esperar su regreso y prepararnos para dirigirnos hacia nuestra base principal pero nos resistíamos a volver.

- Creo que deberíamos de volver e internarnos en uno de esos edificios cerrados. – miré de reojo a Scar apartando la vista del camino por donde transitaban a su paso dos Rousker de clase A.

- ¿Estas locas? Los reportes de Ferz y Xoé afirman que no debemos de molestar lo que se guarda allí. Conténtate con lo que has descubierto allá abajo, es más de lo que Arnold merece.

- No es por él. – dijo sin girarse a verme, tenía las mejillas enrojecidas por el frio y varias cortaduras en la frente como si le hubieran caído cristales encima, sacaba mi teoría de un trozo de ello que se había quedado incrustado en su cabello.

- ¿Entonces…? ¿Por qué quieres arriesgarte a volver? Yo tampoco quiero volver a escuchar las quejas de Mark por tardarnos tantos y llegar con las manos vacías. Me sentiría mucho más segura esperando que volvamos todos juntos así que podríamos internarnos a mitad del camino que marcamos y esperarlos por si necesitan auxilio o que le cubramos.

- No es mala idea, hagamos eso mejor. – aseguró mientras se erguía y empezaba a caminar, la dejé que marcara el camino mientras nos cubría la espalda de los Rousker que se paseaban por la silenciosa y polvorienta calle hasta que escalamos hacia el tejado de un edificio bajo para tener mejor visión del panorama. El vecindario donde estábamos tenia pocos edificios en pie, la mayoría de las estructuras habían cedidos por las bombas en los primeros días lo que hacía un panorama aún más desolado y difícil de transitar.

- Aquí está bien. Puedo ver donde se supone que esta el puerto. – dijo Scar tomando sus binoculares y dirigiéndolos al norte. – el camino se ve limpio. Mientras tanto tú y yo podemos hablar.

Ah, así que era eso. Me dejé caer en el suelo y me apoyé en el orillo de la terraza dejando descansar mis entumecidas piernas a pesar del revestimiento del traje. Sentía la pierna izquierda resbalosa por la sangre que había derramado pero no podía atenderla hasta regresar al cuartel. Todo lo demás se había convertido en un dolor secundario mientras lidiaba con la tensión de esta misión.

- Yo también tengo preguntas, ¿recuerdas que no he gastado mis cinco preguntas de aquella vez?

- Lo recuerdo, y con esa son cuatro. – dijo arqueando ambas cejas sobre mí. Le sonreí burlonamente.

Inteligente.

- ¿Para quién trabajas? – esa pregunta hizo que su rostro mudara de expresión a una más seria, distante. – no trabajas para Arnold, tengo la teoría de que si te acogió, en tal caso, es porque creía que podía utilizarte a su conveniencia pero estuvo muy alejado de la realidad.

- Si, ya es algo que te había contado ¿no? Los de arriba les gusta vernos como desesperados y sometidos. En general no es diferente a lo que somos pero no somos tan comprables.

- Entonces…

Ella me miró de reojo antes de girar la mirada, suspirar y negar con la cabeza.

- Exijo mi derecho a pasar de preguntar y no responder.

Fruncí el ceño en disgusto.

- No tienes ese derecho.

- Pues finjamos que sí y dame este vale, y de estas maneras yo poder seguir ignorando el hecho de que le provocas jaquecas a las personas y brillas como la maldita torre Lighters en el Día de la Unión. – contestó en un tono más agresivo.

Me mantuve en calma viéndola desde abajo y manteniéndole la miraba por un largo minuto. Como estaba podía hacerme a un lado antes de que me disparara y disparar primero pero no parecía ser muy práctico ahora.

- Está bien. – concerté al fin. – entonces dime, ¿Que pensabas que tenia de ti que podría destruirte cuando lo sugerí en ese almacén?

Ella bufó divertida y cambio su peso de un pie a otro.

- Púdrete Maia. En serio.

- Nunca dije que haría preguntas fáciles. Solo estoy intentando que me abras tu corazón. – dije lo más seria que pude.

Ella abrió la boca para reclamar pero se giró hacia atrás sintiendo algo y me gire al mismo tiempo para ver a tres figuras negras escalar la azotea donde estábamos y de un salto me puse en pie levantando un brazo no siendo lo suficientemente rápido cuando un proyectil abatió en el frente del traje de Scar.