CAPITULO 44 parte 2

Milagrosamente pude regresar 7 minutos después en una pieza, con el dolor de cabeza ahora extendiéndose por todo mi cuerpo. Había dejado ir a algunos de los ayudantes que sacaban las vacunas luego de que me ayudaran a encontrar lo que quería.

Estaba tan cansada, tan agotada que solo desea cerrar los ojos y dejarme caer pero tenía que continuar, pese a todo.

Encontré a Scar en uno de las habitaciones apoyada a uno de los cajones con expresión ansiosa y moviendo el pie rítmicamente. Levantó la miraba abruptamente al verme entrar y por la forma en que abrió los ojos al verme sabía que tan buena pinta traía.

- ¿Mi traje? – le pregunté entrando a la habitación y cerrando la puerta tras de mí.

- ¿Traje? Necesitas un doctor. – dijo aun así sin atreverse a acercarse.

- Si, lo he escuchado mucho desde que estoy con ustedes. Al aparecer lo único que hago es salir herida y caer. Pero mira el lado…Positivo. No ha sido aburrido y he demostrado que alguien en tan enfermo estado puede llevarle la delantera a astutos y arrogantes Smooker como ustedes. – le aseguré negándome a que mi ánimo cayera al mismo nivel que mi condición física mientras me deshacía de todo lo que traía encima, dejando sobre uno de los cajones los tres frascos que había conseguido.

- ¿y eso que tiene que ver con lo que vinimos a hacer? – me cuestionó cruzándose de brazos y endureciendo su miraba.

- Lo que tiene que ver es que realmente no nos importa si Arnold consigue lo que quiere, estas sedes serán clausuradas mañana, toda evidencia borrada y eso sin tener en cuenta de si podemos salir de aquí con tanta información. Así que debes de buscar, cualquier cosa que quieras que sea tu recompensa por tan duro trabajo, derramar tanta sangre. Eso… Es realmente por lo que vinimos, porque después de todo somos ambiciosos: Nick, tu y yo. Nos arriesgamos por la recompensa… No porque alguien más nos dijera.

Scar miró alrededor con él ceño fruncido antes de clavar de nuevo la miraba sobre mí.

- Espera, ¿siempre supiste lo que había aquí?

- ¿Tú qué crees? No me hubiera arriesgado tanto solo por un maldito idealista que quiere jugar al divergente utilizándome a mí de herramienta. - Dije quedando desnuda frente a ella y dándole un vistazo a mis heridas, tratando de sacar con los dedos la bala incrustada en mi pierna derecha. No fue tan difícil ya que no había impactado profundamente en la carne y luego de liberarme de ella observé como la sangre manaba en un pequeño hilo.

Busqué un sellador en mi bolso y la cerré lo mejor que pude para luego tomar el traje de donde lo había dejado Scar y ponérmelo a todo lo prisa que podía con los músculos contraídos del dolor, pero lo más significante era mi cerebro. Se sentía como una masa deforme en mi cráneo.

- ¿Qué es eso? – preguntó señalando hacia los frasco. Sonreí sin darle respuesta alguna y terminé de abrochar el elegante y duro traje negro de una pieza. Tenía algunas placas de revestimiento en los puntos adecuados para que me pudiera permitirme mover con libertad y a la vez protegerme.

Me perdí un momento en sentir el material que me cubría, casi con alivio cuando noté como Scar apuntaba su arma frente a mí.

- Quiero una maldita respuesta. – seguí mostrándole indiferencia y poco miedo y tomé uno de los frasco, con liquido cristalino con tal voluntad que pude haberlo roto.

- Por qué decirte si podrías verlo. – dije apurando el frasco por mi garganta de un solo sorbo haciendo que distintos destellos cruzaran mi visión e hicieran que cada musculo se tensara hasta prometer romperse. Lo último que sabía era que estaba tirada en el suelo, con Scar agarrándome de los hombros con una fuerza que tenía mis músculos agarrota-dos y diciendo palabras que no podía entender.

No sentía que respiraba, no por un largo segundo hasta que sentí que mi cuerpo explotó, por así decirlo, y todo lo que tenía guardado fue desbordándose llenando cada parte de mí que, al menos físicamente, necesitaba un reparo, mis ojos ardían como si brotara fuego y me hice a un lado escupiendo saliva, intentando incorporarme sin mucho éxito.

Luego de un segundo de intentarlo me dejé caer por completo en el piso boca arriba, todavía con Scar a horcajadas sobre mí.

- ¿Puedes escucharme? – demasiado alto diría yo. Parpadeé un par de veces sintiendo por primera vez como si el dolor me abandonara, el fuego, la electricidad habían acaparado todo.

- Necesito espacio y que por un momento no hables. – le pedí apenas con un hilo de voz sentándome con los hombros caídos.

A pesar de todo ella accedió dándome tiempo suficiente para poder volver a respirar con normalidad. Me estiré todavía sintiendo como si tuviera los miembros frágiles y me puse de pie con las piernas temblorosas.

- Bien, ahora las respuesta. – dije estirándome un poco más con los ojos cerrados. Los abrí solo para divisar a Scar sentada con los pies recogidos en el suelo y expresión desconcertada en su rostro.

Respiré profundo y le tendí una mano para que se pusiera en pie. – ahora ya me puedes llamar algo, me puedes llamar una Lighters.

- ¿Que? – vociferó conmocionada.

- Eso, que acabas de ver que tomé es el suero base para el Gen Lighters. Créeme, siento como si debiera recostarme pero no estamos en posición de eso. – negué con la cabeza intentando despejarme y la vez culpándome por ser tan poco precavida y tener que decirle esto pero sabía que hubiera sido mil veces peor con Nick aquí. En primer lugar no me hubiera mostrado la gentileza de dejarme continuar como lo había hecho Scar.

- Lo cierto es que… Ya mi cuerpo no aguantaba el Gen Smooker, me estaba matando. Haciéndome más débil que fuerte. Necesitaba empujar la balanza de un lado u otro. Igual ser Lighters no estaba tan mal pero…Dios hay demasiada luz. – dije frotando mis ojos e intentando que se enfocaran solo en una cosa.

- ¿Y decidiste venir aquí por eso?….Estas demente.

- Creo que eso ya lo has visto. – dije acercándome al armario y armándome con un par de correas y un gorro. – no espero que lo comprendas, pero sí que aceptes lo suficiente de lo que te digo para poder seguir adelante, y salir de aquí. Por favor. Esto no imposibilita mis habilidades y…

- ¡Suficiente! Dios. Empiezas a hablar como ellos. Lo único que hacen es hablar y hablar hasta que te convence. – dijo pasando una mano por su larga melena, viéndose tan frustrada como se sentía. Todavía podía percibir eso. El toque de todas sus emociones, hasta extrañamente se sentía más claro.

Sonreí a medias y giré a verla mientras guardaba los restantes dos frascos con cuidado en mi bol-so.

- En pocas palabras, tendrás que conformarte y quedarte callada. Tú también nos han mentido al decir que estabas involucrada al plan de Arnold.

- ¿Que? – preguntó asaltándome ligeramente ofendida.

- No seas una hipócrita. Lo vi, lo sé. – dije mirándola despectivamente. – no puedes engañarme, no fácil. Y tampoco sé que pudiste engañar a Nick pero ambos decidimos seguirte la corriente por que necesitábamos a alguien más, alguien hábil.

Negó con la cabeza firmemente, de tal manera que era ofensivo que todavía lo negara.

- Pero no te preocupes, seguirás aquí, llegaras al fondo de todo y luego… Cuando regresemos le contaras a Nick toda la verdad. Se sintió en serio herido.

- ¿Y qué pasa si no quiero hacerlo? – preguntó entornando los ojos hacia mí con una mano sobre su arma.

Le sonreí con mayor aplomó aun cuando eso no llegaba a mis cansados ojos.

- ¿Tú qué crees? Tengo formas mucho más efectivas de derrumbarte sin necesidad de ponerte un dedo encima. – eso hizo que su ira y su atención se encendiera y me empujó hasta estar de espalda al armario con una mano presionando sobre mi pecho.

- No sé de qué coño hablas, pero no puedes simplemente amenazarme, amedrentándome y pretender salir viva de ello. He matado a suficientes hoy… Y uno mas no haría la diferencia, en especial si eres tú.

- Oh, hablas como toda una Smooker ahora. – dije empujándola levemente para que se apartara.

- buena suerte con salir viva y con las manos vacías de aquí, si es que Nick te deja poner un dedo fuera cuando se dé cuenta de lo que hiciste. – Argumenté, yendo por mi provisión de armas.

- Ambas hemos jugado bien la una a la otra, pero se acabó ahora. ¿Quieres salir de este lugar? me necesitas. ¿Quiero salir de una vez por toda de esta zona? - me detuve un momento a considerarlo. – será más fácil salir si te llevo viva con Mark. Creo que el despecho no le sienta bien.

Scar guardó silencio dejando servirme de armas en paz, sin moverse un centímetro, pesándome con la miraba. Había tantas emociones en ella que era difícil seguirle el hilo.

- ¿Este fue tu plan siempre, venir aquí? ¿Hubieras venido de todas formas? – me interrogó mirándome con desconcierto, tal vez decepción.

Me encogí de hombros intentando lo posible no involucrarme tanto en ello.

- No todo el tiempo, solo aproveché la oportunidad que tenía cuando el director nos ofreció este contrato. Las vacunas Lighters en la Delief, tal vez en toda Nueva york como mucho pueden que estén vencidas o alteradas. No me expondría a ello. Pero sabía de un lugar que me permitiría acceder a contenido genético, gratis y seguro. Y le llevo un pequeño presente a una amiga a la que debo un favor.

Ella se dispuso a hablar pero se detuvo un segundo considerándolo.

- ¿Eso es lo que hace aquí? ¿Vacunas genéticas? – guardé silencio un segundo tratando de no darle una respuesta equivocada.

- Bueno, creo que es una de las cosas. Fácil sería hacerlo en un lugar mejor, pero si están llevando eso aquí, tan adentro de donde nadie se atreve a ir o fijar el ojo es porque trama algo más. Y eso, nos lo puede decir Nick. – dije señalando hacia la salida.

Ella observó la puerta como si le propusiera un camino desconocido, como a otro mundo. La realidad se había distorsionado un poco por los acontecimientos de hace unos pocos minutos pero todavía estábamos en una sede secreta Smooker, rodeadas de Asesinos y sobre ellos unos cientos de Rousker que nos sentirían por kilómetros solo por las heridas abiertas que teníamos.

Salimos de allí sin perder tiempo y nos dirigimos hacia el último lugar donde habíamos dejado a Nick encontrándolo en la pequeña sala de mando concentrando en las pantallas hasta que la puerta se abrió, saltando de la silla y apuntándonos con su arma.

- Has averiguado algo, no nos queda mucho tiempo. – le apuró Scar apartando el arma con su mano. Nick abrió la boca para comentarle algo pero se giró a verme desconcertado de pies a cabeza.

- ¿Qué hiciste? – preguntó enfocándose en mis ojos, nervioso y confundido.

- Matar me pone de buen ánimo. – dije simplemente encogiéndome de hombros. – vamos ¿que nos tienes?

Observé la enorme pantalla sobre el escritorio con cinco ventanas abiertas. Murmuró algo apenas entendible antes de recomponerse y acercarse.

- Hay muchos códigos de defensas dentro del sistema, alguien intenta sacarme pero se les he hecho imposible. Tengo un poco de información de todas maneras. – se sentó de nuevo en la silla acomodándose antes de explicarnos.

- Se extiende más de lo que creíamos y no es la única, hay algunos pequeños pasadizos que los une con otros lugares, tal vez para transporte, y encontré una línea lo suficiente larga para llegar fuera de las líneas de contención, dentro del distrito 23.

Nos mostró a lo que refería y me gire a ver a Scar con el ceño fruncido.

- ¿Qué es lo que transportan?

- Extraje un poco de información sobre los envíos para observarlo con más detalle luego, pero son los suficientemente rápidos para enviar insumos y personas.

- ¿Rousker tal vez? – preguntó Scar.

- Lo dudo… Pero quien sabe. Entre otras cosas, los guardias se han replegado a algunas zonas más adentro intentando salvar lo que sea que tengan allí. Hay pocos todavía en este sistema, podemos emprender nuestra retirada.

- No hasta saber qué es lo que ocultan con tanto aplomo.

- Necesitamos pensar bien que hacer a continuación. – le dije colocando una mano sobre el hombro de Scar para que no fuera tan aprisa. Me apoyé en la mesa e intentando pensar en alguna solución pero todo en mi mente se encontraba algo adormecida por todo el duro esfuerzo.

Respiré profundo y me gire a ver hacia las pantallas hasta que me llamó la atención a dos figuras sobre la puerta principal.

- ¿Eso son Ferz y Xoé? – pregunté poniéndome de Pie. Nick acercó la imagen y la puso en primer plano y efectivamente eran ellos, se veían inquietos y desesperados por asilo.

- Mierda, comunícate con ellos. – Nick intentó llamarlos por su comunicador pero algo parecía bloquearlo así que se le ocurrió la idea de activar uno de los comunicadores de los hombres caídos en la entrada esperando que estos lo tomaran. Esperamos impaciente-mente hasta que Ferz se dio cuenta del sonido y le arrancó el auricular a uno de los muertos.

- ¿Me escuchas ahora, Ferz? – le pregunto Nick, por el comunicador.

- Oh gracias a Dios. Pensé que estábamos varados solos.

- ¿Qué sucedió?

- Hemos descubierto que hay en esos puntos de calor, hay al menos unos 20 o 30 alrededor de cada uno y… Son más grandes y violentos de la mayoría de los Rousker. Xoé por accidente iluminó a uno de ellos y juro por Dios que si no hubiera una cristal de por medio nos hubiera matado en un segundo. De todas formas al parecer los mantienen adentro a propósito, sellaron las puertas principales pero con el aspecto que tienen si intentamos sabotear alguno quedaremos atrapados. – informó.

- Bien, entonces plan B. Busca como encender una de esas naves de allí. – dije apoyando una mano en Nick para que mirara. – aquí no hay mucho que hacer, creo que este anexo es más que todo de depósitos, lo que nos resulta bien si queremos saquear, créeme, podríamos hacernos rico con lo que hay aquí, si es que logramos salir con vida. Así que principalmente lo que recomiendo es que le des la vuelta a ese puto sistema y descubras todos los pequeños secretos que podamos llevarlo. Saber qué hay del otro lado también nos vendría bien.

Eso última fue una sugerencia para ambos, así que los observé por igual esperando alguna opinión.

- Creo que… Tienes razón. La información tiene tanto valor como esas armas que dejamos atrás. Pero tenemos que movernos rápido, antes de que terminen de llevárselo todo.

Nick se metió de lleno en el sistema por unos cuantos segundos mostrándonos todo un mapa del lugar.

- Al otro lado de aquí, hay un pasillo que lleva a otra red de laboratorios, y parece que toda su atención está en ella. hay un ascensor que asciende también, debe ser de otra base.

- Bien, envíale las coordenadas a Ferz. Que limpien el lugar y esperen por sacarnos allí. ¿Cuánto tiempo necesitas para darle la vuelta al sistema?

- Necesitaré al menos 20 minutos más, ¿puedes conseguírmelo? – pidió Nick.

- 15, y puedo darte algo mejor. Atacaré allí. Donde están todo ese guardián armados – dije señalando hacia el punto en cuestión. – quiero que ambos, Scar y tú los vean de primera mano. Lo que ocultan allí.

Ambos abrieron los ojos impresionados.

- Esto es lo que haremos. Iremos aquí a encontrar su santo Grial mientras Ferz prepara la nave y la lleva lejos de aquí para escapar. Apaga todos los sistemas de cierre, las luces desde el centro de ese lugar hasta el ascensor y no te molestes en borrar las cámaras igual no servirá de mucho.

- No podré detener por mucho el cierre temporal. Una vez que salga del sistema tendremos diez minutos como máximo para que tomen el control.

- retrásalo cuanto puedas. -sincronizamos nuestros relojes y salimos de la sala de control disparando a algunos guardias rezagados y trotamos de prisa por el camino por el que habíamos venido entrando de nuevo a la mini plaza y tomando el camino a la izquierda.

- ¿Tienes alguna sugerencia que hacer para atacar? - Le pregunté a Scar.

- Puedes...No se dejar de provocarnos jaquecas.- la observé de reojo pero era poco lo que podía obtener de ella sin detener el paso.

- No sé cómo lo haces pero, puedo sentirlo. Como si algo presionará mi cerebro hasta abajo. Puede que funcione en ellos pero también en mí. No me vuelve más activa.

Guardé silencio unos instantes decidiendo que debería de decirle pero una mentira no parecía una decisión adecuada o necesaria. Tenía ya muchas consecuencias con las que enfrentarme luego de que terminara con esto.

- Créeme, no puedo hacerlo mucho y no ha sido mi objetivo molestarte.

Tragó saliva y esperamos a unos quinientos metros del lugar donde estaban reunidos los guardias, agazapados esperando en una esquina.

- ¿Tienes bombas?

- No las suficientes. Creo que las necesitaremos para la retirada.

Suspiré pesadamente y tomé mi arma con mayor fuerza.

- Vamos aligera tu peso. Sólo lleva tus cuchillos y un par de armas. Intentaré algo.

Ella siguió mis órdenes mientras cerraba los ojos e intentaba serenarme, preparar lo poco de mis fuerzas que me quedaban pero extrañamente “eso” que me llevaban a doblegar a las personas era un punto lejanos dentro de mi cerebro, pero había algo más, algo que se movía y crecía y que prometía darme una salida mejor. Tendría que apoyarme en ello.

Las luces se apagaron y escuchamos el débil revoloteo de los guardias, sin tiempo que perder me erguí y caminé hacia el pasillo a paso apresurado abriendo tanto los ojos que sabía que no podía ver en la oscuridad pero no era eso lo que esperaba.

Escuché el desconcierto de los guardián cuando la luz empezó a emerger de nuevo pero no de nada de los que ellos pudieran comprender, la luz provenía de mi como si una ola de energía me rodeara, me concentré en no gastar lo poco que tenía y dirigirla directamente a sus ojos mientras Scar salía detrás de mí y me concentré solo en el roce de sus cuchillos contra la carne, presionando con más fuerza. Me quedé rezagada presionando a los hombres mientras uno a uno Scar los masacraba con apenas hilos de luz que iba y venían rodeándola y defendiéndola como si fuera su propia estela de luz.

Respiré profundo dos minutos después deteniéndome y di dos pasos adelante en la oscuridad, avanzando a ciegas. Lo sabía sin siquiera tener que encender la luz, había perdido la visión por este nuevo ataque que, aunque fructífero, dolía como si me hubieran sacado los ojos con un cuchillo caliente. Saqué de mi bolsillo una de las vacunas que había logrado crear Mells y me la inyecté en el cuello intentando aliviar el dolor.

Resultó poco eficaz al principio hasta que Scar me tomó del hombro. Alguna fantasmal luz cobra-ba vida frente a mis ojos proveniente de su mano.

- Podemos seguir. Nick nos alcanzara pronto. Vamos.

- Creo que no podré seguir. El ascensor está a unos pasos a la izquierda. Por ese pasillo ¿verdad? - Le pregunté cerrando los ojos contra la luz. -si así es, bien. Déjame allí y continúen hacia los laboratorios. Le diré a Ferz que me recoja.

- ¿Qué pasa?- Preguntó preocupada. ´

- No puedo ver nada. Pero no te preocupes Se me pasará al rato. Confío en que ustedes dos puedan arreglárselas. Iré arriba con Ferz y Xoé. ´

No esperé a que me ayudara y seguí adelante con cuidado de no tropezarme con los cadáveres antes de sentir la mano de Scar sobre mi brazo guiándome hasta el ascensor.

Me dejó frente a las puertas y esperó a que se abrieran y me llevo adentro llamando hacia arriba.

- Suerte.- le dije como último.

- Ajá.-resopló mientras las puertas del ascensor se cerraban y me desplomaba en el piso.