CAPITULO 44 parte 1

Nos costó un poco seguirle el paso a la nave, perdiéndola de vista a ratos cuando intentamos movernos sin ser atacados o vistos. No podíamos entrar en ninguno de los edificios a los costados eso era seguro. Podíamos ver fuentes de calor, y eso significada que había Rousker dentro pero que significaban esas fuentes de calor, no sabíamos.

Logramos dar con la nave, al detenerse en un almacén al fondo de una calle abierta en forma de Y sin edificios a su alrededor donde trepar y ocultarse, era un buen lugar para defenderse ya que el edificio al frente era de apenas dos pisos y tenía una vista abierta alrededor y apostaba que tenían más de un escáner de calor con el que monitoreaban cualquier movimiento sino también tanques o ametralladoras automáticas que disparaban a cualquier cambio. Nos tuvimos que conformar con ver como la nave desaparecía dentro del almacén y sus puertas se cerraban desde lejos.

Estábamos jodidos.

- ¿Y ahora qué hacemos? – preguntó Xoé observando entre Scar y yo, intentando discernir qué haríamos ahora.

- No podemos acercarnos sin temer que nos disparen y no hay suficiente vías por donde podamos rodear y escabullirnos. Al menos sabemos que hay aquí. Debe de contentarse de que sus malditas conspiraciones son ciertas. – dijo Nick apoyándome en la pared de un edificio y recostándome de cuclillas para descansar un poco las piernas.

La lluvia se había detenido a una llovizna.

- No se contentara con tan poco. Estamos tan cerca. No podemos simplemente girar e ir-nos. – se impuso Scar en voz baja sin dar su brazo a torcer.

- Pues nos vendría bien una carnada. ¿Quieres serlo? – dije abriendo un ojo y observándo-la. Sentí a Xoé enderezar un poco su postura al escuchar eso pero comprendió que no se lo pedía a ella y sonrió como si contemplara la idea.

- ¿Tampoco habrá manera de hackearlo o algo desde afuera? – me preguntó Nick con lo que hizo que soltara una carcajada.

- Si claro, suerte con encontrar una de las fibras ópticas que usan e ingresar de allí a sus paneles. Son Smooker, si en algo son buenos es evitar la intromisión. Y eso es gracias a tu gente, muchos murieron para crearles tanta seguridad.

Mi comentario no pareció gustarle en absoluto pero no dijo nada más.

- Vamos piensa, eres la de las ideas alocadas y atrevidas. ¿Quieres quedarte a la mitad en serio? – me presionó Scar intentando que cayera en su trampa.

Le lancé una miraba mordaz dándole a entender todo lo que quería decirle y ella bufó inquieta.

- ¿Puedo sugerir algo? – preguntó Ferz levantando la mano. Levanté la miraba para verle y asentí. Se acercó a mí y se puso a la altura de mis ojos dibujando en la tierra. - Podemos montar una distracción y ver si alguna patrulla sale. Esos centros de calor repartidos en todas estas calles, llenos de Rousker. Estoy seguro de que podemos sabotear alguno, crear suficiente ruido para hacer sonar las alarmas e infiltrarnos de alguna manera. Tendría que ser a un par de calles para que aun así luego del desastre podamos escapar, tal vez robando una de esas naves. Tengo suficientes bombas, y un pulso electromagnético. Podría ayudar…

- Mmm justo, y arriesgado. Pero hay algunas fallas en tu plan. – dije deteniendo su mano del mapa que dibujada.

- Sé que somos de tendencias violentos, pero ¿crees que vivir en una de las zonas más peligrosas del continente los hará saltar por cualquier cosa? Supongo que no.

- Pero debemos de intentarlo. – advirtió Nick empezando a inquietarse también.

- ¿Puedo decir algo yo también? – preguntó Xoé. Todos nos giramos a verla y juro que sal-to un poco al recibir tanta atención repentinamente.

- Podemos… Atraer a todos los Rousker a su base y buscar puntos débiles entre todo el caos y tratar de filtrarnos. Pueden que no se fijen en nosotros.

Sonreí ante su comentario y respirando profundo para intentar tragar todo mi nerviosismo me puse de pie.

- Buenas ideas de las de todos, nos las descartaré. – miré entre Nick y Scar intentando decidirme y volví a suspirar. Era una decisión bastante difícil de tomar pero bastante clara.

- Scar vienes conmigo. Nick, Ferz y Xoé montaran el espectáculo dentro de 15 minutos a partir de ahora. No podrán acercarse a la base sin ponerlos en peligro. Te necesito a ti, pero no antes de comprobar algo. Así que mantente cerca, oculto. – le dije a Nick con resignación. Me deshice de mi mascara y bolso momentáneamente para quitarme la chaqueta y luego volví a ponerme ambas cosas. – Ferz, una vez que prepares la distracción, vuelve al almacén, toma la nave y sal de aquí. Intenta no llamar la atención. Nick te guiara a alguna otra salida por donde podamos escapar.

- ¿Qué planeas hacer? – me interrogó este último plantándose firme y de brazos cruzados frente a mi antes de que pudiera dar un paso más lejos.

Me encogí simplemente de hombros.

- Entregarme. Buena suerte. – dije dándome la vuelta para retirarme pero me jaló del brazo reteniéndome.

- ¿Estás loca? – exclamó sujetándome con tanta firmeza que posiblemente me dejaría una marca. Sonreí levemente y me gire a verle.

- ¿Confías en mí? – él me observó preocupado con una mueca en sus labios. Sabía que esa pregunta lo ponía en una mala situación frente a todos. Si se negada entonces nada de esto tendría sentido pero si aceptaba tal vez su reputación de chico duro conmigo se cae-ría.

- Ferz no tengo que decirte que cuides de Xoé pero ten cuidado de todas formas, y abre bien los ojos. Necesito que averigües que son esos malditos centro de calor y que marques una ruta de escape. – le dije poniendo una mano sobre su hombro una vez que me soltara Nick y retirándome con Scar por la acera caminando a paso no tan apresurado.

- Te preocupas por ellos ¿eh? – dijo en voz baja, no lucia como si quisiera burlarse de mi pero aun así solo le di un leve asentimiento.

- Solo los que importan. – le dije mientras nos separábamos de la acera y caminamos en la calle abierta a paso un poco más apresurado. Llegamos al final del edificio y observamos como dos tapas se levantaban de la terraza y disparaban a nuestro alrededor. Scar se tensó pero le señalé que siguiera caminando tranquila, con la miraba bien arriba.

Observamos como ambas armas cambiaban de dirección hacia nosotras y esperamos pacientes a unos 30 metros de la entrada del almacén. Levanté la miraba, esperando pacientemente, temiendo que pronto toda la valentía me abandonara cuando la puerta se abrió y cuatro figuras vestidas de negro de pies a cabezas y armadas con armas de asalto salían y nos rodeaban.

- Saludos. Ha sido un recibimiento algo dramático. – dije en Smooker, levantando las manos junto con Scar por encima de nuestras cabezas.

- ¿Quiénes son? - preguntó uno de los guardianes, no podía ver ningún rasgo característico por que llevaba una máscara negra que le cubría todo el rostro, igual que sus demás compañeros.

- Exploradores, venimos con un grupo y estamos de caza, entrenando a algunos novatos que enviaran al exterior. Vimos un vehículo dirigirse hacia aquí, no sabíamos que tenían base y pensamos pedir ayuda. Uno de nosotros fue atacado por un Rousker.

No me molesté en mostrarme preocupada o hacer un gran circo, sabía que de todas maneras no se lo creerían. Ya suficiente tenían con no dispararnos a la primera.

- ¿Y tú? ¿No hablas? – le preguntó uno de los guardianes empujándola con su arma, a pesar de ello Scar se mantuvo impoluta, sin moverse un centímetro.

- ¿Puedes ayudarnos, o terminar nuestro sufrimiento en este frio? Ese muchacho va a morir si no recibe ayuda. – le dije al que considera el jefe, quien había hablado primero mirándolo a los ojos.

- ¿Es Lighters o Smooker? – preguntó haciendo que me mordiera la lengua para no reír.

- Lighters, joven y guapo. Mide 1.80 por si te interesa. ¿Quieres también su número? – dije perdiendo la paciencia, uno de los guardianes refunfuño y aguardamos un minuto mientras el jefe hablaba por su comunicador en un tono lo suficiente bajo para que alguna de nosotras escuchara.

- Bien, donde está el joven. ¿Hay más de ustedes? - volvió a interrogarme.

- Claro, por allá. – me giré para señalarle hacia el este y tomando eso como distracción empuje la pierna del guardia a mi derecha haciéndome con su arma a la vez que me quitaba del camino de la bala que el jefe había disparado. No me molesté si Scar había actuado. Rodé hacia un lado y disparé antes que el guardia frente a mi directo a sus brazos haciendo que gritara de dolor. Bajé mi arma un segundo y lo tomé del cuello de su traje jalándolo hacia adelante y observé de reojo como Scar también se movía sacando su cuchillo y haciendo un tajo limpio a su cuello y sorteando y esquivando al otro guardián para hacerse de él como su escudo personal. Avanzamos todo lo que pudimos con ellos cuando las ametralladoras en el techo empezaron a moverse y disparar en nuestra dirección y lancé al sujeto hacia adelante sobre las puertas esquivando la ráfaga de balas que nos cubría, entrando dentro.

Me giré para observar el estado de Scar, asegurándome de que estuviera bien y fui de frente a los dos hombres que todavía no habían cedido, el de Scar estaba tirado en el piso inmóvil pero el mío a pesar de recibir varios disparos todavía parecía mantenerse de pie. Sacó una pistola y la apuntó hacia nosotras pero Scar disparó primero hacia su mano con una rapidez casi impredecible haciendo que la soltara. El hombre cayó de rodillas jadeando del dolor y me acerqué a él para quitarle la máscara.

- De nuevo, gracias por la bienvenida. – dije observando a sus ojos llenos de odio. Le disparé en la frente y empecé a revisar su traje, quitándome las armas y armándome una segunda vez, y luego haciéndome con su comunicador así como una pequeña tarjeta de acceso.

- Creo que vienen más. – dijo señalando a las alarmas rojas en las esquinas del almacén que empezaban a sonar. El espacio estaba vacío, exceptuando solo dos naves blindadas como la que habíamos seguidos estacionadas dentro. Le di una miraba a Scar, una única miraba y ambas rodeamos el lugar esperando el contraataque que veía de una simple puerta metálica a la izquierda mientras la alarma no dejaba de sonar.

Atacaría primero a Scar así que me escondí y esperé mientras veía a 5 uniformados más subir y empezar a disparar hacia ella pero parecía que ninguna bala fuera a darle, se movía tan rápido y grácil que era fácil perderla de vista mientras se lanzaba a la acción.

Ellos tampoco eran lento y mucho menos novatos y esquivaban cada uno de las manos dobles que le lanzaba. Sin tiempo que perder me arrastré desde debajo de la nave y disparé siendo cubierta por el blindaje hacia el rostro a tres que intentaron rodearla sin tener tiempo de esquivarlo.

Salí de allí arrastrándome mientras Scar mataba por fin el que tenía sobre ella y mantuvimos la puerta abierta del ascensor todo lo que podíamos.

- Nick dejaré la puerta medio abierta pero no entres hasta que te haya informado. – le ad-vertí acercándome al frente para abrir solo un poco la puerta. Escuché una exclamación de dolor de Scar y me giré para ver que uno efectivamente se había escapado de la bala que le había disparado y la tenia de rehén con un arma sobre su cabeza. ´

- Baja tu arma. – me amenazó ejerciendo fuerza sobre su cuello, Scar empezó a ponerse azul y sin tiempo que perder dejé caer mi arma al suelo sin quitarle la miraba encima al Smooker, mirándolo tan violentamente que mi mente casi se partió en mil pedazos.

Temblé visiblemente pero no le quité la miraba de encima hasta notar como una línea de sangre empezaba a emerger de su nariz y aflojó el agarre de su cuello lo suficiente para que ella lo golpeara con su codo para hacerlo retroceder empuñando una pistola para clavarle tres disparos al cráneo. Hasta con los de su propia sangre era terriblemente violenta.

Se puso de rodillas intentando recobrar la compostura y parpadeé un par de veces con un vacío tremendo en el estómago y la cabeza dando giros.

Scar me observaba con horror y sorpresa pero simplemente seguí caminando pasándola por un lado y arrastrando un cuerpo que no dejaba que pasáramos al ascensor.

- Muévete. Todavía quedan muchos que matar, a menos que quieras utilizar tus dotes diplomáticas. – dije sarcásticamente, tratando de aliviar la tensión… No, el miedo en su expresión. Se puso de pie lentamente y entramos al ascensor utilizando una de las llaves que habíamos recogido para que bajara. Scar me vio todavía algo perturbada pero negué con la cabeza señalándole que no hiciera ninguna pregunta mientras abríamos la escotilla del ascensor y con cuidado subíamos arriba mientras el descendía. La ayudé a subir un segundo luego y esperamos a que se detuviera.

- ¿Tienes señal? – le pregunté mientras intentaba escuchar el alboroto de órdenes que se daban por la radio del primer Smooker que maté.

- Poca. – el ascensor se detuvo abruptamente haciendo que casi cayera dentro y esperamos mientras las puertas se abrían y una ráfaga de balas llovía dentro. Sonreí a Scar y tomé su mano mientras disparábamos pero esta vez hacia el gancho de seguridad que mantenía la caja pendiendo hasta que se soltó y sin tiempo de ir junto a él saltamos dentro del piso cayendo encima de varios guardias y apiñándonos para erguirnos. Mantuve al Smooker sobre el que había caído abajo apoyando una rodilla sobre su cuello mientras disparaba al grupo de siete que esperaban a recibirnos. Scar no se atrevió a meterse en el fuego cruzado y disparó igual rodando a un lado cuando un arma disparó hacia donde estaba ella e incorporándose de inmediato para seguir la masacre que no duro más de un minutos antes de ponernos de pie de nuevo.

Registré el cuerpo del Smooker sobre el que había caído y al no conseguir nada seguimos avanzando por un pasillo de piedra bien iluminado que se dividía en tres secciones. Miramos en ambas direcciones antes de decidir ir hacia delante y caminamos de prisa con Scar cubriéndome la retaguardia al menos 500 metros antes de encontrar otras aberturas.

Este lugar empezaba a parecer un maldito laberinto, necesitaba a alguien para guiarnos.

- Puedes venir, Nick. No estas fuera de peligro pero te necesitamos abajo. – dije esperan-do a que escuchara mientras tomábamos el camino a la derecha y seguíamos avanzando hasta que unas pequeñas aberturas en forma de habitación nos llamaron la atención, habían tres columnas con camas replegables vacías con varias cintas gruesas de cuero. Al lado había algo de instrumento medico así que seguimos avanzando, notando un par más de ellas hasta entrar en lo que parecía una plaza más extensa donde convergían otros pasillos. La sala tenían pocos muebles, algunos escritorios y sillas además de dos o tres contenedores de metal. Me acerqué a una de las mesas dejando atrás a Scar para que montara guardia y encendí una de las computadoras integradas a la mesa intentando que encendiera con la llave que tenía, pero al parecer no tenía el acceso requerido.

- A la derecha. – exclamó Scar haciéndose a un lado para evitar una ráfaga de balas.

- Cúbreme. – ordené. Saqué mi llave del bolsillo y la puse sobre la mesa haciendo que el acceso pasara en verde en un segundo. Ignoré los programas que había abierto no teniendo tiempo suficiente para memorizarlo y fue de una vez por todas a mapas y zonas de seguridad, intentando guiarnos mientras oía a los lejos el repicar de las balas de Scar y las que les estaban disparando.

- Viene más de la izquierda. Nos están rodeando. – exclamó Scar apurándome pero no me detuve hasta dar con lo que quería, casi como un suspiro.

- Bueno, a la derecha. – dije guardando la llave y acercándome a ella para aguantar el asalto que teníamos. Al menos otros diez Smooker. Podía esperar en la plaza principal a estar rodeada pero tenía que seguir avanzando.

- Granada. – dije sacando un par de las mías y lanzándolas a la derecha mientras ella hacia lo mismo con la izquierda y sin tiempo de perder que el humo se dispersara corrimos en dirección del agujero a mi lado, hacia nuestros objetivos.

Decir que fue malditamente difícil deshacerse de ellos era solo un cumplido, no solo nos repasaban en número y habilidades pero una vez más y con mucha agonía hice que mi mente se partiera a la mitad y nos diera unos segundos de ventajas valiosos para resistir el asalto de ambos la-dos.

Cuando el último de los hombres cayó muerto tomamos sus armas acotejando nuestros daños. La máscara de Scar colgaba de su cuello y tenías varios moretones en el rostro además de un par de balas en el pecho que su chaleco había detenido. No podía decir lo mismo de mí, tenía dos aberturas menores en el pecho y el muslo que no habían atravesado por completo pero todavía estaban allí. Respiré profundo, más que para calmar el dolor, los nervios y seguimos adelante.

Giramos un par de tramos hasta dar con la base de comunicaciones, un salón pequeño con una extensa mesa que apuntaba a una igual de extensa pantalla. Les disparamos sin reparo a los técnicos y los hicimos a un lado para ver el panorama, dentro había pocos lugares con cámaras y una de ellas apuntaba el ascensor que habíamos derribado y por donde Nick se las había ingeniado para bajar. Parecía decidirse por qué camino tomar.

Probé por mi comunicador hasta hacerlo funcionar bien.

- Me escuchas, toma el camino al frente. – le dije teniendo como confirmación un leve gesto mientras le señalábamos el resto del camino pero no fue muy difícil perderse, solo tenía que seguir el desastre.

- Bien, vámonos, todavía tenemos que recorrer. – le aseguré a Scar, sacando la llave de mi bolsillo y poniéndola sobre la mesa.

- ¿Dónde nos dirigiremos ahora? – preguntó mientras salíamos de la sala.

- Por insumos claro está. – le indiqué el camino a la derecha que se detenía en unas escaleras cortas hacia abajo. Descendimos hasta una pequeña cueva subterránea con algunas luces colgando de las paredes para iluminar los pasillos llenos de habitaciones, tomamos una al azar asegurándonos que estuviera limpia y buscamos por un interruptor hasta dar con él. La habitación no media mucho más que mi antigua habitación en la Delief, pero estaba llena de paquetes de trajes de guerras perfectamente embolsados.

Era como un pequeño paraíso, pero teníamos que seguir continuando, cruzamos un par más de habitación revisando su contenido rápidamente en busca de algo que a Scar le parecía descono-cido pero se vio desconcertada y abrumada por la cantidad de material de guerra en esos pequeños almacenes.

Entramos en la última habitación, llenas de armas y solté un suspiro en resignación.

No estaban aquí, lo que significaba que tendría que extender el recorrido hacia más allá en busca de…

- Maia entré al sistema, gracias por…Tu pequeño presente. – Escuché a Nick decir en mi oído.

- Bien, ¿dónde están los laboratorios? – le pregunté con apuro.

- Tienes que ser más específica, hay al menos cuatros o cinco y están separados entre sí.

- ¿Cuál es el más cercano a nosotras? Y revisa la seguridad por favor, comunícate con Ferz y Xoé que se mantengan en posición pero que no hagan nada por el momento. – le advertí.

- Dame un segundo. – dijo, mientras tanto invité a Scar dentro para que escogiera lo que quisiera. Me dio una breve mirada y luego a su espada con algunas rapaduras y embadurnada de sangre y la dejó en el piso revisando toda la sala con minucioso cuidado.

- ¿Te gusta? – preguntó levantando dos espadas más cortas pero de un plateado limpio y brillante y el mango carmesí. Asentí con una sonrisa y le indiqué que tomara un par de armas para mí mientras Nick volvía a comunicarse conmigo.

- Bien, desde mi posición lo más cercano son varios almacenes, uno en cámaras frías a cuatro tramos, y está siendo saqueados por algunos asistente por no decir de los guardias que hay custodiando el pasillo. Siento dejarlas pero hay otras cosas que requieren mi atención. – dijo cerrando la comunicación. Empecé a caminar y Scar hizo afán de seguirme pero la detuve tomando del brazo. - abastécete, consígueme un nuevo traje con mejor blindadura y espérame aquí. Volveré pronto.

- ¿Por qué? – preguntó confundida. – escuchaste a Nick, hay más guardias más adelante.

- Un par de ellos no son nada. Haz lo que te digo. – le pedí esta vez mas gentilmente. Estaba emocionada por saltar a la acción pero le otorgaba unos minutos para que tomara su decisión.

Se soltó de mi agarré y me dejó ir con un suspiro, no perdí tiempo y alcancé las escaleras de dos en dos hasta entrar de nuevo en el largo pasillo y me devolví en el camino hasta conseguir el extremo hacia donde llegar a los almacenes. Tanto como había dicho Nick, estaban saqueando, tratando de salvar todo lo posible de esta intrusión, me apoyé en el orillo del pasillo y conté a tres guardias de frente.

Respiré profundo, y apoyándome en la poca suerte que todavía tenía salté a la acción de nuevo.