CAPITULO 41 parte 2
Maia, estamos rodeados, intentan escalar por todos lados. – informó Jordan mientras el golpeteo se hacía más intenso.
- Ah, veamos como lidias con este contratiempo. – espetó Mark escuchando la misma información por el comunicador.
- Nick, Ferz, suban con Jordan y ayúdenle a encontrar una salida. Maia tú y los novatos resguardaran la entrada principal. Nosotros tomaremos las otras. – dijo tomando a Isak, Shawn y Valery yéndose arriba. Del otro lado sólo se escuchaba un infierno mientras la puerta seguía teniendo más y más abolladuras.
Nick y a Scar se pusieron a mi lado pero negué levantando mi mano y bajando su arma.
- Ve arriba ahora con Ferz.
- ¿Que? Ni loco. Son demasiados para que puedan hacerle frente.- aseguró alejando mi mano de su arma.
- Es una orden, te quiero arriba. Ahora.- le dije minutos antes de que la puerta se saliera de sus postigos y una manada de Rousker atravesaran hambrientos, pero nada se comparaba a las tres grandes figuras medios desnudas de torso gris y duro que habían en el grupo. Sus ojos eran sólo dos cuencas de un amarillo horrible y sus bocas abierta fauces rojas y grandes.
Cambié a mi arma de proyectiles y traté de darles todo el tiempo del mundo mientras ellos subían y los novatos; Anthony, Kaer y Xoé, se encargaban de los más débiles.
Scar y yo disparamos con todo lo que teníamos a esas tres figuras pero nuestras armas sólo los enfurecían más, apenas infringiéndoles daños. Se acercaron a nuestro grupo como una bala haciendo que nos separáramos y cargué con todo lo que tenía hacia uno que venía en mi dirección pero este se cubrió y avanzó hacia adelante golpeando mi arma haciendo que casi se resbalara.
Me tomó por los hombros y me lanzó al piso donde el peso de mi bolso hizo que se me fuera más difícil moverme. Apenas teniendo el tiempo suficiente para hacerme a un lado cuando vino por mí. Me puse de rodillas apuntando al frente a menos de un metro de él y le disparé directo al oído haciendo que cayera a un lado inmóvil, Miré alrededor al desastre de cuerpos cayendo y balas resonando y me puse de pie de un salto al ver como Anthony estaba siendo rodeado cuando fui tacleada y estampada contra el suelo perdiendo mi arma. Me defendí de la criatura sobre mi intentando lanzarla a un lado pero su fuerza descomunal me decía que este no era de los pobres clases B. Entreabrí un ojo para ver una fila de dientes curtidos y afilados se abría frente a mi vociferando un grito que dejó mis tímpanos ardiendo.
Empujé con ambas piernas intentando quitármelo de encima pero era malditamente difícil hasta que lo sentí temblar sobre mí y como algo puntiagudo casi me atravesaba el traje. Me deshice de él observando como Scar sacaba su hoja y la limpiaba mientras me ofrecía su otra mano. Estaba temblando todavía sintiendo el peso contra mí y con todo el traje viscoso, asqueroso. La máscara se había caído en algún lugar y no daba con ella.
- ¿Estás bien?= escuché preguntarle pero no me dio tiempo de responderle cuando la jalé a un lado para que otro no la atacará por la espalda. Saqué mi cuchillo y se lo clavé en la garganta.
- ¡Todos arriba ahora.! -les grité pero mi orden quedó silenciada cuando tres granadas explotaran a pocos metros de nosotras.
Dejé ir a Scar por el impacto sintiendo el chillido en mis oídos y cuando pude erguirme no localicé por ningún lugar a los novatos. Todo era una explosión de polvo y piedra hasta que una figura negra con rayas rojas se interpuso frente a mí disparando hacia la manada al frente.
Reaccioné poco tiempo después de eso cuando una pesada mano se puso sobre mi hombro.
- A la derecha, hacia abajo. Ve. – ordenó haciéndome a un lado. Retrocedí un par de pasos y seguí el camino que me había indicado con algo de resistencia.
Más Rousker seguían viniendo y viniendo pero tenía que alcanzar mi arma de asalto que se había soltado de su seguro. Dos bombas explotaron a unos metros para darnos espacio para escapar, pero no veía por ningún lado al grupo de novatos. No podía irme sin Xoé.
Divisé a Scar un par de segundos después emprender su lucha contra un grupo de cinco Rousker y tomé mi arma de respuesto, gastando las pocas balas que tenía para quitárselos de encima y abrirme espacio. - Scar dame una de tus cuchillas. ¿Dónde están los novatos?
- Están seguros. Tenemos que marcharnos. – gritó por encima de todo el ruido, pero partir se volvía cada vez más difícil.
Bajé mi arma vacía y me acerqué al grupo blandiendo con tanta fuerza la hoja que los músculos de mi mano ardieron. Scar subió hacia las escaleras y se mantuvo inamovible sobre ellas disparando mientras yo atacaba mano a mano con todas mis fuerzas. Descargando una ira que tenía almacenaba desde mucho.
No sabía en qué momento pasó pero sabía que había vuelto a ser yo misma por el fulgor en mis venas. Todo era un Vórtice de luces y sangre y rugidos alrededor que hacían mi cabeza rugir con temor. Hasta que sentí como si me obligarán a doblarme por la mitad. Parpadeé un par de veces hasta que entendí que todo esto no iba en contra mía. Observé al frente como se ralentizan y los Rousker parecían desorientados. Retrocediendo de a poco, levanté la miraba siguiendo la ráfaga de balas que terminaba con el grupo y respiré aliviada. Bajando el arma.
Observé a Scar temiendo que notará algo pero estaba doblada con la mitad aliviaba.
- ¿Están bien? Suban ahora. - ordenó Nick. Mientras bajaba y se acercaban observando alrededor con los ojos rojos y expresión consternada.
- ¿Qué es esto? – Susurró tocando su cabeza con dolor, dando una miraba alrededor y luego levantando la miraba hacia mí. Era impresionante que dos sesiones la noche anterior lo hubieran llevado a esto, no lo podía negar.
- El futuro. ¿No crees?
Mark llegó a nuestros lados, cubierto de sangre pisando los cuerpos inertes de los Rousker sin problema alguno.
- Te dije que escaparas. – me regañó.
Resoplé a pesar de todo el cansancio y el dolor que sentía en los brazos y me erguí más derecha.
- Yo me escapó y tú te llevas la gloria.- paseé la miraba alrededor hasta poder divisar a los demás y suspiré con alivio al notar a Xoé junto con los dos novatos salir del hueco de las escaleras que daban al sótano llevando toda las cargas pesadas. ´
- Jordan, ¿podemos irnos ahora? – le pregunté por mi comunicador pero perdí toda la atención de su respuesta al sentir como algo venia, algo grande.
Los demás debieron de haberlo notado también ya que se giraron hacia la puerta donde cuatro figuras ingresaban al almacén lentamente. Olfateando y probando la sangre esparcida sobre los primeros Rousker caídos.
Eran simplemente increíbles. Más grandes y musculosos, sus garras y dientes eran mucho más alargados y afilados y los ojos amarillos intensos… Estos eran de primera generación.
Nick intentó dar un paso atrás pero lo detuve, acercándome poco a poco a Mark casi imperceptible.
- Saca las bombas sónicas y el arnes. Ahora. – Mark lucia como si ni siquiera estuviera respirando pero me dio un leve asentimiento y guardó su arma al notar que poco podría atravesar sus balas a la clase de piel que ellos tenían.
Los Rousker entraron completamente al almacén olfateando, probando la carne de algunos de los cuerpos caídos mientras nosotros retrocedíamos y nos separábamos lentamente.
Uno de ellos dio un salto espectacular de dos metros hasta el cadáver de un Rousker a la izquierda y noté con la miraba lo cerca que estaba del grupo de novato y una muy temblorosa Xoé.
Hice lo posible para que cambiara su atención a la mía a pesar de que estábamos a 10 metros. Y le pedí que guardara la calma y levantara la pistola de bengalas que traía en su cinturón lentamente.
- Valery… - susurré por mi comunicador mientras tanteada el terreno lentamente intentando cubrir más espacio cerca del Rousker que había notado Xoé y empezaba a gruñirle lentamente.
- Las tengo cubiertas. – aseguró con lo que pude tragar aliviada y respirar profundo antes de gritar lo más fuerte que podía llamando la atención de tres de los Rousker y a la vez de todos los demás para que atacaran.
Aun así el Rousker le pareció un mejor aperitivo Xoé y se lanzó por ella pero no se quedó inmóvil esperando ser atacaba, no corrió, Levantó su pistola y le disparó dos cargas haciendo que perdiera dirección y le diera el suficiente tiempo para que se separaran y corrieran hacia las escaleras.
Mark por su lado no solo tenía a Dos, si no tres a los que le habían lanzado bombas sónicas apenas surtiendo efecto antes de acercarse. Pero no me preocupada por ellos. Primero teníamos que reducir el número.
- ¡Valery, ahora! – le grité cuando el Rousker se pudo componer saltando hacia el grupo que huía a las escaleras pero el disparó nunca llegó, subí la miraba un segundo para observar como uno de esos Rousker aterrizada de un salto donde estaba apeaba lista para disparar y la hacía retroceder, así que corrí por mi propia cuenta blandiendo todavía la cuchilla de Scar e intenté hacerle un tajo en la espalda, para detenerlo pero ni una gota de sangre brotó de la herida mientras seguía avanzando, y no se quedaba lo suficiente quieto para poder clavarle la hoja así que lo tomé de uno de los brazos y con toda la fuerza que pude reunir lo lance escaleras abajo apartándome antes de caer con él.
Gritó tan fuerte que no dudaba que en toda la cuadra fue escuchado haciendo que una mezcla amarillenta brotara de su boca. Empezó a ser baleado desde un lado y me fijé en Nick intentando acercarse pero el Rousker solo se acuclilló preparándose y saltando a su cuello antes de que a último minuto se topara con una pared invisible que lo hiciera caer de bruces en el suelo.
Presioné más fuerte sobre él hasta que estuvo boca arriba en el suelo, poniendo toda la resistencia posible y clavé profunda la hoja en su garganta dividiendo su cuello a la mitad.
Escuché a uno de los muchachos gritar y me gire a ver como el rostro de uno de los Rousker explotaba en pedazos por una granada. Mark e Isak se debatían con el tercero quien había logrado atrapar y mantener en rodillas mediantes cuerdas y uno carga sónica que lo mantenía chillando fuertemente.
Observé escaleras arriba como el grupo de novatos y Valery se debatían con el suyo pero antes de dar un paso en su dirección noté a Scar surgir detrás de él y clavarle al pecho su espada.
Así que ahora solo teníamos un ganador. Me acerqué con Nick hacia el grupo que intentaba tener abajo al Rousker pero tuve que retroceder un instante ya que el sonido me hizo gritar de dolor. Era la carga sónica correcta para ellos pero igual nos afectaba a ambos en una gran medida.
- Mark, apágalo. ¡Lo mataras! – le grité intentando cubrirme los oídos. Nick a mi lado no se venía en mejor estado arrodillado en el piso con la cabeza sobre las piernas.
El sonido cesó luego de unos segundos lo que fue un alivio para nosotros pero hizo que el Rousker se intentara zafar con mayor fuerza.
Apoyé una rodilla en el suelo intentando recuperarme mientras observaba como entre los tres hombres intentaban controlar a la bestia. Pero nada que pudieran hacer con esas cuerdas o bomba sónica podría detenerlo por mucho tiempo.
Me puse de pie y lo rodeé hasta estar a su espalda y al lado de Isak donde tomé el arnés mientras Nick y Scar quien bajó a toda prisa para ayudar tomaban las cuerdas restantes e intentaban someterlos creando un radio de 1 metro lejos de él. Pasé por debajo del brazo de Isak con el arnés abierto y con mucho cuidado respiré profundo antes de abrir mi mente y hacer que su cuerpo se sometiera hacia abajo. Si tiempo que perder y con ayuda de los muchachos cayó de rodillas y puse el arnés primero alrededor de su nuca clavando la aguja en su espalda de una patada lanzándolo al piso.
El sonido gutural que brotó de él por el dolor hizo que se revolviera mi estómago pero empezó a ceder. Isak y Nick se acercaron, ambos preparados y según mis instrucciones aseguraron el arnés a su alrededor para inmovilizarlo y empezaron a drenar el líquido dentro de él por medio del punzón en su espalda directo a una bolsa térmica, con lo que el Rousker empezó a someterse poco a poco.
Levanté la miraba para ver con orgullo a Mark quien se encontraba todo sudoroso y sucio, trasmitiéndole lo aliviada de que esto hubiera funcionado cuando tres tiros me hicieron retroceder asustada y observé como poco a poco el Rousker empezaba a desangrarse. Muerto.
Estuve el shock por un par de segundos, apenas siendo consciente del escándalo a nuestro alrededor sin poder creer que estuviera muerto. Levanté la miraba donde me encontré a Nick, Isak y Mark pelear con Scar quien tenía su arma desenfundada a un lado pero ella solo miraba al frente sin decir o sentir nada.
Reaccioné de golpe y me acerqué a ella quitando a Isak y Nick de mi camino para enfrentarla.
- ¿Que ha sido eso? ¿Por qué lo has hecho? – le grité tan fuerte que mi garganta dolió.
Sus ojos eran una marea peligroso y solo se concentró en mi unos segundos antes de decir.
- Jordan ha dicho que vienen una estampida mucho más grande, por si no lo has escuchado. No tenemos tiempo para acarrear con peso extra. Hay que irnos ahora. Ahora Maia. – dijo con calma.
Podía sentir el instinto asesino de Nick e Isak palpitar fuertemente a mi lado pero poco a poco también se filtró el miedo y la adrenalina.
Apreté con fuerza los dientes y los puños intentando no arremeter contra ella y cometer una locura y me giré hacia la bolsa que sobresalía de la espalda del Rousker desconectándola con furia, apenas podía controlarla lo suficiente para cerrarla y lanzársela a Isak.
- Esto, vale una fortuna al mejor postor. – empujé a Scar para pasar por su lado y sin perder tiempo subí escaleras arriba donde los novatos esperaban observando todo el panorama. Había recuperado todas las cosas junto con mi arma que amablemente, silenciosamente, me ofreció Xoé al ver mi estado de ánimo.
- ¿Todos están bien? ¿los han tocado? – le pregunté chequeándolos con la miraba.
- No, estamos bien. – aseguró Xoé delicadamente, aunque sus ojos se mantenían firmes, determinados.
Asentí conforme y nos preparamos rápidamente para partir.