Chapter 69: CAPITULO 42

A la final de la jornada la mayoría de nosotros tenía un aspecto nauseabundo con nuestros trajes llenos de veneno y suciedad. Isak había tenido, como decía, sus cicatrices de guerra luego de arrastrarse por dos escombros en una huida y tener tres cortes profundos en el brazo.

Todos de un modo u otro necesitamos de atención y extraordinariamente nuestra médico guía estaba a unos 10 kilómetros ahora.

Solo eso habíamos logrado, poner distancia. No habíamos podido atrapar ni a un Rousker bueno desde que Scar le disparó a ese valioso monstruo.

Todavía la odiaba un poco por eso.

- el hombro de Anthony está un poco mal e Isak se llevó todas las vendas. Es un poco dramático.- informó Xoé entrando con una caja de primeros auxilios en su manos a la habitación donde descasaba. Lucia exhausta y pálida pero en una pieza milagrosamente.

- Nos apañaremos. Estimó demasiado a Mells para hacerla pasar por esto. – dije deshaciéndome de lo que quedaba de mi traje protector luego de la emboscada con ese Rousker, el traje debajo no estaba en mejor estado pero tenía que aguantar todo lo que durara esta misión.

- la subestimas. Ella es fuerte, puede con esto.

- ¿Cómo tú pudiste? - Dije mostrándose orgullosa. Ella se sintió algo cohibida pero agradecida por el cumplido.

- No te creas, todavía estoy temblando por dentro y me cuesta concentrarme mucho tiempo en disparar como me has enseñado.

Le sonreí de regreso observándola por un largo rato.

- ¿Cuantas veces te has quedado de pie frente a una bestia tan peligrosa y le has hecho frente? hasta has intervenido cuando Valery no podía hacerse cargo ella sola y mantuviste a los otros novatos contigo. – ella se vio algo alagada y avergonzada por el comentario intentando controlar la sonrisa llena de orgullo de su rostro. Pero quería que lo estuviera.

- Es la primera vez, eso de dar pequeños pasos funciona ¿o no? Además es mejor que quedarte como piedra y morir de todas formas.- le sonreí orgullosa mientras me ponía de pie desde el cajón donde estaba sentada dejando a un lado del kit de limpieza el cajón de primeros auxilios. – bueno, puedes dar otro. Ya ha bajado el sol del todo, nos queda como una hora de descanso y luego vendrás con nosotros.

Ella se irguió sorprendida.

- ¿En serio? ¿Quieres que te acompañe de cacería? – preguntó como si todavía no lo creyera.

- De cacería y algo más. – dije encogiéndome de hombros. - No lo sé, igual es tu decisión. ¿Quieres? Mark esta de un humor radiante luego de que Scar matará a ese Rousker de primera clase.

Ella se sobresaltó un poco sabiendo que se suponía eso y teniendo en cuenta como había reaccionado a que ella viniera.

- Me duelen los pies y posiblemente tenga ampollas pero iré. – aseguró decidida.

- Buena chica. – dije sonriéndole. Estuve a punto de marcharme pero recordé algo que hizo que poco a poco detuviera el paso y me girara a ella.

- ¿Cómo lo sabias? – le interrogué, mirándola a los ojos. – ¿cómo sabias que me iría?

Mi pregunta la tomó desprevenida y abrió la boca indecisa antes de bajar la miraba un poco pensativa.

- Serias una tonta si no… - dijo sin mucha certeza, con la miraba clavaba en el piso. Me acerqué a ella y puse mis manos sobre sus hombros para que me viera.

- Dímelo. – le pedí, intentando que sonara más a una petición que una demanda.

Xoé guardó un silencio hermético por un par de segundos antes de suspirar, deshaciéndose de toda su tensión y malestar para mirarme.

- Hace algunos días escuché hablar a Scar por teléfono sobre que estaba cerca de saber de “sus “planes. No sabía a quién hacía referencia pero hacia mucho énfasis de que no se saldría con la suya y nos dejaría varados aquí. Era fácil para mí entenderlo entonces… Te irías, aprovecharías esta oportunidad para dejarnos varados en un mal lugar y desaparecerías. Tal vez se muestre indiferente, un poco reticente contigo, pero no deja de seguirte la pista.

Respiré profundo y dejé salir el aire por mi boca intentando no curvar mis dedos sobre sus hombros como quería.

- ¿Qué más? – le pedí, intentando mantenerme serena. Ella se mordía el labio, dubitativa, pero presioné una vez más, ligeramente.

- Tenía varios mapas marcados con este lugar, ha investigado mucho. Los revisé mientras iba por su ropa para lavarla. Si ella no está intentando sacarte del camino entonces esta en algo igual de malo. Y sea lo que sea, no lo hace sola. En esa conversación escuché que dijo que quería su pago en humanos…Tal vez por eso no le tenga tanta estima, me haya decidido por fin salir de su sombra. – dijo tan bajito que sabía que sentía temor y dolor, pero también podía oler su decepción.

Bajé mis manos de sus hombros porque sabía que podría causarle daño y cerré los ojos por un momento. Intentando que esto no me consumiera, no hoy, no ahora. Todavía tenía tiempo.

Abrí los ojos solo para ver a Xoé esperando silenciosamente por mí, como un pequeño cordero asustado y me acerqué a ella haciendo que retrocediera un segundo antes de atraparla en un abrazo. Sabía que ambas estábamos hecha un desastre, asustadas, cansadas…Por eso no lo haría más difícil y la abracé con ganas, y certeza.

Y mientras la abrazaba, y me devolvía el abrazo con un poco de resistencia, duda, antes de dejarse caer en mi pecho, la testeé. Tal vez no fuera tan buena como Nick leyendo pensamientos pero si podía leer a las personas, y ese abrazo me dio lo suficiente de ella para conocerla.

- Es noble que intentaras protegerme, desde el principio. Pero… Traicionar a tu amo, Xoé…No lo menciones con nadie, nunca. Si Scar se entera no querrás saber lo que te hará. – la dejé ir, tomándola de nuevo por los hombros para verla directamente a los ojos. – no escojas esa vida, ser alguien que traiciona. No importa que ganes. Deja que siga en sus conspiraciones y solo concéntrate en ti misma. Aquí, allá, es lo único que tendrás. Bueno...tal vez también a Ferz. Pero no dejes que te corrompan de esa manera.

- Ella merecía ser traicionada, ya no es la mujer que escogí seguir. – aseguró con los ojos rojos, intentando no romper en llanto. - si considera a otros, humanos, como mercancía. ¿Qué puede considerarme a mí?

Bajó la miraba con vergüenza pero hice que me viera.

- Eso no lo sabes, y yo tampoco. Es raro que te pida que des segundas oportunidades, porque yo no soy buena en ello pero… Ten una mente abierta hasta encontrarte con la verdad. Y prométeme que no seguirás jugando a la espía, te falta mucho para ser una buena y solo lograras que te maten. – le pedí manteniéndole la miraba. Ella no se vio muy feliz con la idea y se dejó caer de nuevo en mis brazos.

- Está bien. – aceptó a duras penas, en un susurro. La dejé que me abrazara una última vez antes de dejarla ir.

Le pedí que buscara unas cosas para el viaje y se preparara antes de abandonarla, e ir en busca de Nick.

Nos habíamos asentado en un edificio no tan grande, de apenas cinco pisos pero con buenas vías de escape por si necesitábamos correr, los novatos junto con Valery y Jordán habían escogido la guardia nocturna, los primeros encargándose de la entrada y los segundos sobre el tejado revisando el área por posibles amenazas y posibles caminos que tomar para la huida.

Tal vez había subestimado a Jordán más de lo que debía, no solo era un buen explorador sino que tenía una capacidad cognitiva notable. Podía tomar decisiones en cuestión de segundos y observar toda el área con un detalle que cualquier cámara de alta gama envidiaría. Ni siquiera necesitaba una para saber el número de Rousker en un edificio.

Tal vez los Smooker tuviéramos una visión mejor en la oscuridad pero los Lighters, los Lighters como él, quienes tenían tales habilidades eran valiosos

Terminé mi recorrido en la parte media del edificio luego de dar un par de vueltas intentando encontrar a Nick.

- No es un mal escondite.- lo saludé interrumpiendo su concentración mientras miraba hacia la calle abajo. Sólo se veían una que otra figura oscura.

De este lado de la ciudad no había mucho movimiento, lo que resultaba curioso porque estábamos más cerca del centro de todo el caos.

- Me gustaría una aspirina pero me tengo que conformar con poner distancia de ellos. Oigo los susurros como gritos.- dijo con la voz ronca. Imaginaba lo duro que había sido ese primer encuentro.

- Lo hiciste bien para ser la primera vez. Con el tiempo tus ondas cerebrales se estiraran y no sentirás más que una punzada al hacerlo. ¿Hoy abarcaste cuánto? ¿30 metros?

Asintió a regañadientes con el ceño fruncido en descontento. Suspiré un poco intentando superar lo incomodo que era esto y levanté la miraba un poco más decidida, abrí la boca intentando cambiar de tema pero se me adelantó a hablar.

- Gracias, de alguna manera golpeaste a ese Rousker en mitad de un salto antes de que me atacara. – dijo en un leve tono de voz que apenas noté. Fruncí el ceño en desacuerdo, negando con la cabeza.

- No es la gran cosa, tú también me salvaste. Yo debería de estar en deuda. Aunque quien sabe, nuestro marcador es un poco confuso. - Dije y luego guardamos silencio por un largo rato. Se encontraba en un estado de ánimo raro. ´

- Ella era la experta en todo esto. Podía separar monstruos y personas como si fuera Noé con las olas. El ángel de la discordia, le decían. Sabía calmar a las personas para que pasarán por los campos de concentración y no se mataran los unos a los otros o enfurecerlos y guiarlos de frente a la guerra quitándole el miedo.- contó apoyándose en el marco de la ventana.

- Pero para mí siempre va a ser la hermana mayor que se reía fuerte y seguido y no sabía respetar las cosas de los demás. Siempre peleaba que no me dejaba espacio y cuando lo tuve al fin...Fue sólo silencio.

Nick giró el rostro hacia a un lado pero podía sentir lo que él sentía y pronto el dolor ocupó el lugar del cansancio y el estupor por el frio, el dolor que sentía me hizo bajar la cabeza, y no venía solo. También había nostalgia.

Debería de estar repeliéndome o atacando para no leer tan abiertamente sus emociones, pero no lo hacía, puede que estuviera muy agotado o no le importara. A mi ciertamente no debía de interesarme como se sentía pero si cerraba los ojos podía ver también lo bello en sus recuerdos como un parpadeo difuso y lejano ya que no estábamos en contacto directo, y no pensaba estarlo.

- Lo siento mucho, Nick.- dije a la final, luego de un rato que me pareció largo, divagando.

Él meneo lenta y vagamente la cabeza como si no le importara.

- Sé que probablemente deba de separar lo personal de...Todo esto. Pedir justicia es muy iluso de mi parte pero sé que si puedo los haré sangrar y sufrir todo lo que pueda. Su mundo nunca será el hermoso mundo que sueñan en construir porque si puedo no los dejaré que avancen un centímetro por todo lo que han hecho. Lo que nos han convertido a nosotros, los efectos colaterales de sus decisiones. – dijo tan bajo y concreto que me hizo abrir los ojos sorpresiva porque allí, en los suyos empezaba a emerger la decisión, aquella tensión que hacia retrocederme unos centímetros cada vez que empleaba esa miraba

- Eso es duro de lograr. – dije resoplando y retrocediendo un par de pasos para apoyarme en la pared detrás con los brazos cruzados.

- Te sorprendería la cantidad de personas que piensan igual. Nos quieren dar un mundo mejor, más bonito y limpio pero nosotros...Estamos podridos por dentro. Una sociedad no avanza por lo bonita de su arquitectura o lo fuerte de su economía. Las personas...Ellas deben ser importantes para ello. – aseguró con vehemencia.

Guardé silencio unos momentos intentando discernir algo bueno, optimista, que decirle pero no tenía nada que aportar, no podía darle buenas esperanzas sobre ello.

- Tal vez antes. Ahora sólo lo que importamos tu y yo vale sólo para nosotros. Hemos sangrado suficiente y la mayoría esta cegado de hambre, no hablan de filosofía o sobre venganzas…Solo quieren seguir existiendo, existiendo como humanos en este horrible mundo. Eso, es algo que admiro de los humanos, la capacidad que tienen de quedarse en la tierra tanto como su depravado orgullo los pueda mantener. Creo que sin eso, sin dar su brazo a torcer, este mundo ya hubiera caído.

Él bufó divertido pero asintió girándose a verme, de la manera que lo hacía en mis primeros días que llegué. No había tanta dureza y desconfianza pero si se detenía a verme en serio, con apremio, como si el tiempo fuera un privilegio que tenía de sobra.

- Eso suena a algo que tú dirías, no eres muy diferente a eso de todas formas. – suspiró profundo dejando escapar una pequeñas volutas de frio de su boca antes de girar completamente su cuerpo hacia mí y tomar mi mano. – vamos, vamos a demostrarle a todos como es que sobrevivimos.

Fue difícil que no se notara cuan en guardia me había puesto con el contacto pero luego de unos segundos después, y sopesando sus palabras y estado de ánimo, asentí y dejé que me guiara.

***

Estábamos listos una hora después. El frío, la reciente lluvia que caía sobre nosotros, se empezaba a filtrar por las aberturas de nuestra actual base congelándonos, logrando que extrañamente los ánimos se encendieran más rápidos, la noche había caído por completo, sin más que nubes densas que encapotaban el cielo. El frío iba a ser tan intenso esta noche que cualquier fuente de calor iba a sentirse por km así que no teníamos mucha ventaja.

- ¿En serio quieren arriesgarse a salir con este frío? - nos preguntó Isak jugando con un par de guantes extras sin nada más que hacer, se veía desesperado por moverse y hacer cualquier cosa a pesar del aplastante día que habíamos tenido. Aun así no consideraba integrarlo al grupo.

- Quiero al pez gordo. Descansa algo, nosotros podemos con esto. - me limité a decirle acomodando mis nuevas correas sobre el traje oscuro. Me deshice del traje de seguridad- inservible - y el chaleco para ser más rápida. Esperaba que fuera suficiente.

- Mark nos vamos. Nos vemos en 8 horas - le informó Scar. Este sólo se limitó a levantar una mano de espaldas a ella y todo el grupo, sentado como estaba sobre su catre cercano a una de las pequeñas fuentes de calor que habíamos traído.

- Avisaremos si lo conseguimos antes. – le informé intentando llamar un poco su atención.

- Vete de una maldita vez, Scrott. Quiero dormir.- Dijo acostándose en el piso.

Observé a Scar y ambas nos encogimos de hombros y salimos junto a los demás.

- ¿ocho horas? Eso es muy optimista. – le susurré a Scar bajando las escaleras.

- Ya veremos.- Nos detuvimos en la entrada. Donde Anthony y Kaer esperaban montando Guardia.

- Ustedes se quedan. Cierren la puerta y descansen esta noche.

- ¿Estas segura que no quieres que vayamos? – preguntó Anthony en un aplomo de valentía. Parecía acostumbrarse bastante bien a nuestro ritmo.

- Estoy segura que no quiero exponerlos a los terrores de la noche. – le dije medio en broma.

Salí luego de Nick y enfilamos nuestro camino a buen trote bajo la intensa lluvia. Estaba tan oscuro que apenas podía ver a tres metros frente a mí. Sabía que la visión de Xoé era casi nula y la de los Lighters menos definida así que Scar lideraba el camino y yo la parte trasera cuidando a Xoé. El camino fue todo menos recto y no nos detuvimos ni un segundo mientras cruzábamos, saltábamos los escombros o entré algún otro edificio para acercarnos a la zona roja. Para luego de dos horas luego de poner distancia subimos a la terraza de un edificio donde todo el paisaje frente a nosotros era una calma fría e impar.

La lluvia arremetía contra todo con fuerza descomunal, intentando limpiar este mundo de la oscuridad que habitada y a pesar de que estaba helada, no la despreciaba.

- Bueno, no esperaba un letrero brillante pero definitivamente no hay nada aquí.- dije utilizando unos binoculares y observando el lugar.

- Podemos dar unas vueltas, el tiempo no nos dará para una expedición exhaustiva. – comentó Ferz. Echando hacia atrás su cabello mojado con un movimiento de mano.

- ¿En serio? Deberíamos de empezar a excavar. Mira eso. –Scar me señaló al oeste de su posición y me le acerqué intentando discernir algo con mi propio equipo.

- Veo Rousker. En pequeños grupos reunidos.

- ¿Y que los atrae?

- Fuentes de calor. Hay varios de ellos. Varios puntos esparcidos alrededor de cuatros calles más adelante.

- Podemos rodearlos por allí. Si tomamos el camino recto podemos encontrarnos con sorpresas.

- O podríamos perdernos. – aseguró Ferz.

- ¿Maia mira eso? - Nick se puso a mi lado y me señaló más adentro a la derecha a un objetivo moviéndose hacia adelante. Una nave pequeña. Tal vez un auto blindado.

- No me jodas

- Te lo dije. – dijo con una sonrisa satisfecha.

- ¿Entonces al este y rodearlo? – preguntó bajando sus monoculares.

- No. Seguiremos la nave, ellos nos llevaran a donde queremos. – advertí y sin tiempo que perder empezamos a movernos.