CAPITULO 39
(***)
Estaba muy cansada, llevábamos mucho tiempo caminando, no sabía a donde iríamos, o adonde llevaba este túnel, con miedo decidí preguntarle a Alexander
- ¿Cuánto falta?, creo que llevamos más de una hora caminando
- Tranquila hermosura, ya estamos llegando, no te impacientes
- ¿Puedo preguntar cuál es tu plan conmigo? –Me detuve y lo mire fijo con la poca luz que había-
- Mi plan es disfrutarte todo el tiempo que yo quiera hermosa –Sonríe de manera maléfica-
- ¿Y luego? ¿Me mataras como lo hiciste con Rowena? ¿Por qué fuiste tú cierto?
- Sabes… no me gusta que hagas tantas preguntas… si me obedeces en todo no será necesario que te mate y sé que por tu familia, vas a cumplir cada uno de mis caprichos, y respondiendo sí, yo mate a Rowena, ella sabía mucho de mí y últimamente se puso muy altanera y las personas altaneras no me gustan, me ponen… un poco nervioso, así que la elimine, acabe con su miserable vida, más bien le hice un favor, ya descansamos mucho ¡Camina!
Me tomo del brazo y me halo, obligándome caminar, logré escuchar agua en el exterior del túnel, como pude preste más atención y eran olas, el mar… vi a lo lejos una luz, era el final del túnel, cuando llegamos a la salida, la luz del ocaso cegó mis ojos, estábamos en una montaña rocosa no tan lejos del piso y vi una pequeña lancha anclada cerca con un hombre calvo, era mayor, íbamos bajando con cuidado, pensé en lanzarme al agua y simular que me resbalaba pero estaba muy alto corría el riesgo de caer sobre una de las rocas, no tenía sentido arriesgarme tanto, aunque lo que me esperaba con este hombre tampoco era la gloria, pero buscaría la manera de escapar, alguna forma encontraré.
Llegamos a la lancha y escuchó que el hombre le dice jefe a Alexander y me mira de arriba abajo.
- Su padre ya está en Aruba, señor
- Perfecto, ¿la lancha tiene gasolina?
- Sí jefe y tiene otro galón mas en el camarote ¿Irá a Aruba?
- ¡No!, iré a otro lugar, aquí tienes tu pago –Extiende un sobre blanco sobre la mano del hombre-
El hombre se baja de la lancha y se aleja, Alexander me toma del brazo y me hala hasta el pequeño camarote de la lancha y me tira a la pequeña cama, todo mi cuerpo se tensó, era inminente lo que venía, de inmediato observo que se quita la camisa y se desabrocha el pantalón y me sonríe, con el movimiento de la lancha me sentía aún más mareada y asqueada.
Se puso sobre mí y comenzó a besarme, cerré los ojos y los apreté tan duro, quería llorar y gritar, sentirlo sobre mí era una pesadilla, comenzó a pasar su mano sobre mi cuerpo y empezó a desabrochar mi pantalón y a tocarme luego de que bajo el cierre.
No sé de donde tome fuerzas y lo empuje y lo tiré al suelo, era mi momento de escapar, me levanté rápidamente pero él me tomo del tobillo y me hizo caer.
Solo pude sentir el gran golpe en mi pierna que me hizo gritar. Ese miserable había tomado un martillo y me golpeó fuertemente en mi rodilla, quede tendida por el dolor, mis lágrimas recorrían mi rostro
- ¡Te dije que si no me obedecías las cosas se pondrían feas! ¿A quién quieres que mate primero? A tu mama, a tu papa, a tu hermosa hermana…
Me tomo de la cintura y me tumbó nuevamente en la cama, y se puso sobre mí.
- Yo iba a ser tierno y cariñoso contigo, quería hacerte sentir a un verdadero hombre… pero lo complicaste todo –Dijo furioso-
Desgarró mi camisa y de un tirón rompió mi brassier y se deshizo de mi pantalón y mi panty… Tomo posesión de mi cuerpo nuevamente por la fuerza, sin importarle el dolor que sentía en mi pierna por el golpe que recibí, fue rudo e implacable.
Cuando terminó quede tendida en la cama desnuda, estaba en shock, solo podía llorar, luego que terminó me dejó sola y escuché el motor de la lancha, había comenzado a conducir. Hice el intento de levantarme pero me fue imposible solo pude alzar mi cabeza y vi como rápidamente mi rodilla comenzó a hincharse y estaba roja, la toque y parecía un tizón ardiente, el dolor no cesaba, mi ropa estaba en el suelo completamente desgarrada.
Estaba viviendo una pesadilla, como me iba a librar de él, herida y sin ropa, era evidente que sería su juguete. Cerré los ojos y luego recordé como era hace unos años, era tan fuerte, no permitía que nada me quebrara y ahora estaba muerta de miedo, indefensa ¿Cómo llegue a este punto? Toque fondo… abrí los ojos y me dije a mi misma, no puedo esperar a que nadie me rescate de esta pesadilla, debo hacerlo yo misma, tengo la fortaleza para escapar de este miserable, asi muera en el intento… así que pensé en un plan…
Fije mi mirada a la pequeña ventana, ya había oscurecido, decidí hacerme la dormida y me acomodé en la cama como pude, en algún momento volverá a bajar y deberá dormir… de repente la lancha se detuvo y escuché que Alexander venia de regreso al camarote, cerré los ojos.
- ¡Despierta! –Grita- Iré a buscar comida
Me tomo de la pierna y me amarro a un soporte, lo mismo hizo con mis manos y volvió a colocarme cinta adhesiva en la boca y me dejo desnuda.
- Que cuerpo tan divino tienes y ahora es todo mío, espero que reflexiones mientras regreso, créeme que las cosas podrían ser mejor
Se aleja y sale de la lancha, estaba agotada, no sé cuánto tiempo pudo haber pasado cuando escuche sus pasos y lo vi llegar con unas bolsas con comida y agua, las dejó en el camarote y rápidamente se puso en marcha, mi primera oportunidad de escapar se había esfumado, no me quedaba otra que lanzarme al mar en la primera oportunidad que tuviera, así que decidí volver a cerrar los ojos, pidiéndole a dios que no volviera a pasar por las manos de ese asqueroso.
(***)
Dos días Después.-
- Miguel Ángel ¿Tienes noticias?
- Nada Melissa, aun nada, es como si se los hubiera tragado la tierra –Froto mi frente con mis dedos-
- ¡Dios mío! No quiero pensar lo peor…
- Pues no lo pienses Andrea es fuerte, inteligente sabrá como sobrevivir y hay una ventaja ese hombre está obsesionado con ella, no creo que quiera matarla
- Tienes razón, pero Miguel, Andrea no es la misma y no sabemos cómo volverá después de…
- Eso lo veremos después Melissa, la ayudaremos a superar todo esto yo me quedaré a su lado y nada me separara de ella
Me aleje y salí al jardín, me sentía preocupado por Andrea, pero mi corazón me decía que ella seguía con vida, no quería pensar lo que ese desgraciado le está haciendo pasar, desde que desaparecieron la policía no ha parado de buscarla pero sin tener éxito.
Los padres de Andrea, están tan angustiados que están ofreciendo una recompensa por tener alguna información o pista sobre el paradero de Andrea.
Por mi parte contraté al detective privado que descubrió la infidelidad de Rowena y le ofrecí una buena suma de dinero para que la encuentre pero aun nada.
Me siento un inútil, atado de brazos sin poder hacer nada por la mujer que amo.
(***)
Sentí el agua sobre mi mojando todo mi cuerpo, me desperté y también pude sentir la arena mojada debajo de mi rostro, abrí los ojos y los rayos del sol nublaban mi vista intente arrastrarme hasta la arena seca, pero la pierna no me lo permitía el dolor era insoportable y me quedé recostada en la orilla, retomando fuerzas y pensando en lo que pasó la noche anterior
(Flashback)
Por las noches que he visto ha pasado una semana con este miserable, no sé en donde estamos, sorprendentemente Alexander ha estado nervioso y tenso y solo ha manejado la lancha como loco y luego duerme sin ponerme una sola mano encima, solo lo hizo una vez más y decidí cooperar y quedarme tranquila y eso hizo que él se tranquilizara, le pedí medicamentos para mi rodilla pero evidentemente no aceptó, no le convenía que mejorara.
Mi pierna se ponía peor, estaba más inflamada y comenzaba a ponerse morada, sin medicamentos no iba a mejorar rápido. Desperté a mitad de la noche y me fije que la lancha estaba anclada, aunque sentía la fuerte corriente de la marea.
Alexander se había descuidado y mis ataduras estaban más flojas y pude sacar mis manos con una sábana y las cuerdas me amarre el golpe, necesitaba prensarla para no sentir más dolor, me levante de la cama y vi la maleta de Alexander abierta, tome una camisa y un pantalón corto y me lo coloqué, decidí subir lentamente aguantando el dolor.
Al asomar mi cabeza vi que estaba dormido con una botella de alcohol casi vacía en la mano, subí poco a poco, era mi oportunidad, estaba todo oscuro y en el medio de la nada pero muy lejos veía unas luces aunque mínimas pero luces al fin, entonces supe que había una isla cerca, era mi momento de escapar.
Así que me coloqué frente a él, le quité la botella cuidadosamente y lo golpee en la cabeza dejándolo inconsciente. Luego me puse en el borde de la lancha y me lancé al mar y como pude comencé a nadar lo más rápido que pude.
El dolor en la pierna era insoportable había pasado una semana pero me dolía mucho, debía tener algo roto, porque no mejoraba y al tratar de nadar el dolor iba en aumento, me esforcé mucho por nadar y alejarme, miraba hacia atrás y cada vez me alejaba más de la lancha pero aun veía muy lejos las luces. Suplicaba que Alexander no se despertará y me viera.
Rápidamente me agoté y ya no sentía fuerzas para seguir nadando, el dolor me abrumaba y me debilitaba y llegue al punto en que deje de luchar y deje de nadar solo me puse a flotar, miré al cielo y vi las estrellas y le dije a dios, ¡Si es mi momento de irme, entonces llévame!, cerré los ojos y me deje ir…
(Fin del Flashback)
Me giré y me puse boca arriba y sentí el sol sobre mi cara y mis ojos, a lo lejos escuché la voz de una niña que gritaba, giré mi cabeza y vi como venía corriendo hacia mí y detrás de ella dos figuras más grandes, no pude divisarlas y luego me desmayé…
Horas después.-
Abrí los ojos y todo estaba nublado, sentí la luz artificial sobre mis retinas, parpadee rápidamente y frote con mis dedos mis ojos, me sentía descansada, fije mi mirada al techo de paja y sentía la brisa del mar, me levante y vi mi pierna con vendajes sentía menos dolor.
Mire a mi alrededor y vi que era una habitación sencilla con una gran ventanal con vista al mar, vi que estaba acostada en una cama grande y cómoda y caí en cuenta, ¡Lo logré!, conseguí escaparme de Alexander, ¡Sí! Tenía que ser, él no había querido curarme la pierna.
Intente bajarme, pero escuche que la puerta se abría y entraba una mujer de mediana edad, de cabello rubio dorado y ojos azules, con un vestido de flores, baje mi mirada y vi que tenía un vestido parecido aunque más corto.
- Veo que por fin despertaste –Me mira y deja la bandeja en la mesa de noche que había al lado de la cama- Ten te traje algo de comer
- ¡Gracias! ¿En dónde estoy?
- Estas en la Isla El Fraile cariño –Mi mira con expectación- Vino un hombre hace un momento indico que era tu esposo
- -Abrí los ojos como platos- ¡No!, ¡No señora por favor no me entregue a él, me tenía secuestrada, él fue quien me golpeo la rodilla –Le suplique angustiada-
- Tranquila no nos dio buena espina y le dijimos que no te vimos, pero debes decirnos de dónde vienes y avisar a tus familiares, pero primero debes recuperarte, tienes muy maltratada la pierna, hiciste mucho esfuerzo y debes recuperar fuerzas
- -Asentí- el hombre ¿Se fue?
- Sí, se montó en su lancha y se fue ya no te preocupes aquí estarás a salvo
- De verdad muchas gracias, usted ha salvado mi vida –Dije con lágrimas en mis ojos-
- Tranquila, come y descansa –Me guiña el ojo y sale de la habitación-
Gracias dios, me sentí tan aliviada, ya no volvería a ver a Alexander y podría regresar con mi familia o por lo menos eso esperaba.
Pasaron varios días y ya mi pierna comenzaba a recuperarse el esposo de la señora llamada María era veterinario pero cuido muy bien de mi rodilla lastimada, ya podía moverme lentamente, no quise dar aviso a mi familia todavía hasta estar completamente recuperada, lo que si hice es contarles mi historia y les pedí que dieran aviso a la policía de la lancha en la que se encontraba Alexander para que lo consiguieran, pero aún no habían podido encontrarlo, eso me ponía nerviosa.
Resulta que ya habían pasado quince días desde que llegue a la isla y por fin ya estaba recuperada por completo, dieron aviso a las autoridades quienes le informaron a la dulce pareja que mis padres habían ofrecido una recompensa para quienes me encontraran o dieran información sobre mí, ellos habían decidido no aceptarlo pero los convencí de hacerlo.
Ya estaba en la avioneta de regreso a mi hogar, me sentía tan aliviada, pero seguía intranquila porque aún no localizaban a Alexander, mientras estuve desaparecida dieron con el paradero del padre de Alexander y de varios de sus secuaces, entendí que por eso era que estaba nervioso, ya le estaban siguiendo los pasos, pero aun así había logrado esquivarlos una vez más.
(***)
Al cabo de un tiempo comencé a ver la pista de aterrizaje y el avión comenzaba a descender, cuando se detuvo me levante del asiento y le di las gracias a los policías y salí del avión, al bajar de las escaleras vi a mis padres correr hacia donde yo estaba con los brazos abiertos, sentí su calor en el abrazo de ambos, nos quedamos detenidos en ese momento un largo rato, con lágrimas en los ojos.
Caminamos hasta el interior del aeropuerto y estaban dos policías acompañando al sargento que llevaba mi caso.
- Señorita Valencia ¡Bienvenida! Es grato saber que se encuentra bien
- ¡Muchas gracias Sargento! Fue una pesadilla, dígame que ya lo encontramos
- Lamentablemente no, pero ya estamos muy cerca, está desesperado y está cometiendo errores, por lo pronto estos oficiales los acompañaran a su casa para protegerlos, entiendo que sus padres la quieren de vuelta, así que mañana la espero en la estación para interrogarla, tal vez pueda darnos más información de ese delincuente
- -Fruncí el ceño- No tengo nada más que contar sargento, ya dije todo lo que sé
- Entiendo, bueno los mantendremos informados, cualquier eventualidad
Salimos de regreso a nuestra casa, ahora si me sentía tranquila, nunca me sentí tan a gusto con mis padres como lo estoy ahora, no dejaba de abrazarlos de camino a nuestro hogar y mi madre no dejaba de dejarme besos sobre mi cabeza y llorar.
Ya podía respirar tranquila.