A PREPARASE PARA LA BATALLA FINAL
Fueron al comedor, se sentaron, estaban cenando y Cancerbero se sentó al lado de Drácula, este le dio un pedazo de carne, Hades se reía de ver a su mascota engreída del vampiro, cuando terminaron asomo Perséfone diciendo
—¿Ya te vas Drácula? ¿Tan pronto?
—Si, porque sino otras diosas van a querer tenerme aquí, mejor me voy.
—Bien Drácula, gracias por hacerme sentir algo que nunca sentí tan rico
—Yo también, que bien que quisiste venir aquí
—Ustedes han sido golosos, eso no lo sabía
—Oye, ¿regresarás algún día para repetirlo?
—Hades —reclamo Perséfone
—¿Qué pasa mujer?, tú también quieres eso o no
—Bueno, si, pero mejor te preguntamos y si tienes tiempo vienes, ¿está bien Drácula?
—Si, mejor así. Bien me voy
Hades lo agarro, lo abrazo, lo beso largo y apasionado
—Adiós Drácula
Perséfone hizo lo mismo
—Adiós mi vampiro bello
—Adiós —dijo Drácula hizo un ademán y se desapareció
Los dos Dioses, se abrazaron, se besaron y así se quedaron.
Mientras el rey llego a su palacio, concretamente a su despacho y no había nadie, se sentó un momento en su sillón, recordaba lo que paso con los dioses y sonrió divertido
—Vaya Dioses calientes, jajaja
Se abrió la puerta y era Samira que al verlo se le iluminó el rostro
—Majestad, ya regreso
—Si mi Samira, ya regrese y ¿Gabriel donde está?
—Oh, está en la habitación, no quiere moverse porque dice que aquí está bajo su protección
—Bien y mis esposos
—Creo que están en su habitación descansando.
—Voy a verlos, administra aquí hasta más tarde
—Bien majestad
Drácula salió, se encaminó a su habitación, al abrirla le llego un olor a… sexo, le extraño entro, cerro la puerta y le puso un hechizo, llego a la cama y vio a sus esposos dormidos, desnudos y sudorosos, se quedó estático de la sorpresa, pero le llego un aroma muy débil pero conocido
—Azahares, canela, gordibina y… oh, esto es obra de Perséfone y Hades, les dieron afrodisíacos, deben de haberse negado y por lo que veo, supongo que…s e masturbaron para no engañarme, oh por eso los amo.
Se agachó y les deposito un gran beso a cada uno, se desnudó y se acostó en medio de ellos, pensó que seguirían dormidos, pero lo sintieron, abrieron los ojos y al verlo gritaron
—Amor ya estás aquí, si te contáramos
—Ya me imagino, huelen al brebaje de Perséfone y ya sé lo que hicieron, gracias por amarme tanto.
Al escucharlo, lo abrazaron y lo besaron, pero todavía estaban calientes por el afrodisíaco y empezaron a acariciarlo aprovechando de que estaba desnudo.
—Amor déjate hacer de nosotros, estamos que ardemos
—Está bien, me voy a aguantar amores
Marietta fue directo a chuparle el miembro a su esposo y Lucius a besarlo y manosearlo, estaban tan calientes, lo extrañaban tanto.
Fue una inmensa lujuria lo que se sentía en esa habitación, hacían gemir de tanto placer a su esposo vampiro que estaba que estallaba ya de un orgasmo que Marietta rápido se trago todo porque era demasiado,el placer fue tal que se derramo como nunca, era acariciado ávidamente por las manos y bocas de sus esposos algo que nunca había sentido el rey.
Fue tal las ganas que tenía que se montó encima de Marietta, la penetro y empezó con las embestidas, estaba tan caliente que no demoro mucho y se corrió dentro de su esposa y como va a demorarse si Lucius estaba debajo de ÉL, lamiendo los testículos mientras penetraba a su esposa
Ella se hizo a un lado para dejar a Lucius que se ponga para que Drácula lo embistiera a Él estaba muy erecto tan duro de las ganas, Lucius se abrió de piernas y el rey se metió entre ellas y le puso en su entrada su pene duro como estaba, lo penetro y empezó rápido con las embestidas, gemía fuerte, estaba sintiendo un placer tan fuerte y su esposa estaba haciendo lo mismo, debajo lamiéndole los testículos, sentía tan rico que con su mano masturbaba a Lucius haciéndolo sentir tal placer y se corrieron los dos rugiendo con fuerza.
Cayeron exhaustos en la cama, Drácula en medio de los dos, y ellos recostados en el pecho de su hermoso vampiro, felices de haber hecho el amor con tal intensidad, que les gusto, se besaron un rato y abrazados se durmieron del cansancio de tremenda sesión sexual entre esposos.
Perséfone y Hades miraron todo lo que paso en una bola de cristal que usaron, se miraron
—Drácula tiene suerte, sus esposos lo aman demasiado y Él a ellos, es un amor tan puro que parece mentira, ambos sabemos que Drácula es el más despiadado, cruel, maldito, pero en el amor tiene un único sentimiento puro para sus esposos.
—Hades, para que quiera pelear con Él y no darle uno de sus esposos, debe amarlos mucho.
—Por eso optamos por ayudarlo
Los esposos durmieron casi 8 horas, Samira estaba que quería decirle algo a su Rey, pero no quería molestarlo, sabía que estaba durmiendo con sus esposos, pero había una misiva urgente esperándolo.
Al despertarse los esposos se miraban entre si, no se aguantaron de llenarlo de besos,
—Te extrañábamos y perdona amor, estábamos tan calientes que optamos por masturbarnos
—Entiendo amores, los afrodisíacos de Perséfone son los más fuertes del Universo y ustedes lo resistieron, deben estar sin creer que ustedes me aman más a mi
Se levantaron a bañarse, allí eran juegos y risas hasta que salieron, se secaron y vistieron.
—Voy al despacho, tengo que arreglar algunas cosas, más tarde los veo amores
—Hasta luego amor —dijeron los dos
Drácula llego al despacho y vio una misiva encima del limpio escritorio, Samira estaba dormida en uno de los sofás, se acercó agarro la misiva, la abrió para leerla, decía
«Drácula, soy tu Dios, quiero que me entregues a Gabriel, estaré en tu reino a las 8 pm esperando en el montículo que está frente a las puertas de tu palacio, si no me lo traes, sabré que me estás declarando la guerra y comenzara en ese mismo momento»
Dejo la misiva a un lado, se sentó en su escritorio, miro la hora eran las 7 pm se escuchó unas pisadas que llegaron hasta ahí y era Gabriel que venía sonriendo, pero al ver es gesto de su amigo se preocupó
—¿Qué pasa Drácula?
Le dio la misiva para que leyera, al terminar miro a su amigo,
—Mejor regreso y no tendrás que pelear por mi
Drácula lo observo diciendo
—No, Él no ordena sobre mí, yo quiero que te quedes amas a esta chica, están enamorados, además ya quería pelear con Él y acabar de una vez tanto que quiere estar sobre mí, además la braveza es porque tengo su misma sangre
—¿Qué?
—Gabriel, al nacer los dioses me dieron sus bendiciones y gracias, pero Él cuando me vio se prendó de mí y me dio su sangre para ser quien soy, inmune a muchas cosas, pero eso no le da derecho a querer estar sobre mí y eso Él lo sabe, lo hace de puro capricho, pero yo jamás me voy a arrodillar ante Él.
—Pero me da miedo que trate de matarte, no quiero que mueras Drácula
—No puedo morir, soy Inmortal, además ya me tiene harto con sus amenazas, hoy se termina todo.
Se acercaba la hora, Drácula se despidió de sus dos amores y de Samira, de pronto se vio un inmenso resplandor y en Palacio asomaron los Dioses del Olimpo
—Hola, aquí estamos todos para apoyarte por si acaso quiere ponerte una trampa
—Gracias bien me voy