DRACULA AMANTE DE LOS DIOSES
Hades tocó a los dos y desaparecieron, asomando en el despacho, todo sudorosos, se miraron y se rieron ante una Samira que los miraba asombrada
—¿Qué paso? ¿Por qué vienen así?
—Jajaja, Samira, los dioses nos dieron un jugo afrodisíaco, querían poseernos, pero el amor a nuestro esposo evito que caigamos en la trampa
—¿Eso querían? ¿Y su majestad?
—Está dormido, pero nos sintió, nos llamó, nos dijo que nos ama y extraña. Y nosotros le dijimos lo mismo.
—¿Cuándo regresa al reino?
—Mañana al mediodía despierta, dijo Hades, tenemos que esperar.
—Bien, entonces voy a arreglar unos papeles
—Nos vemos más tarde Samira
—Si sus majestades
—Lucius y ¿ahora que hacemos?, estoy que ya no aguanto y no está nuestro esposo
—Estoy pensando, que hacer.
—Marietta, me da vergüenza, pero estaba pensando y ¿si nos masturbamos los dos? Pero sin penetración
—Ay Lucius que más da ya no aguanto.
—Está bien, pero yo te hago con la mano y así mismo tu
—Está bien, por nuestro esposo.
Y por necesidad de la tremenda calentura, tuvieron que masturbarse entre ellos para no faltarle a su esposo.
Mientras pasaron las horas y Drácula ya empezaba a despertar, se estiró, miro y no reconocía donde estaba, se levantó, se quedó sentado un momento, escucho unos pasos que se dirigían hacia donde estaba
—Drácula, ya despertaste
—Hola Hades, si ya desperté, pero ¿cómo supieron como noquearme?
—Tu padre me dijo que si algún día necesitábamos hacerte eso por ayudarte, me enseño
—Ah, con razón, solo mis padres sabían eso
—¿Tienes hambre?
—Si, pero puedo regresar a mi Reino y comer allá, además me pareció que mis esposos estuvieron aquí
—Si vinieron a visitarte, no sabían donde estabas, dormiste 2 días
—¿2 días? ¿Tanto?
—Tenías que absorber todo el poder
—Drácula, ya despertaste, que bien ejemp Hades déjame sola con ÉL
—Perséfone, pero…
—Por favor, después vamos contigo
—Está bien, me voy
—¿Qué pasa? Porque le dijiste que se vaya a tu esposo
—Hades no es mi esposo, solamente vivo con Él aquí, además solo estorbaría
—¿Estorbaría para qué?
—Para hacer el amor contigo Drácula
—¿Sexo? ¿Quieres tener sexo conmigo? Pero tienes a Hades
—Él sabe, por eso se fue.
Drácula la miro, era una exuberante mujer, atractiva, su libido se disparó en un solo instante
—Pero deseo asearme primero
—Allí esta el baño, ¿quieres que te acompañe?
Drácula la miro sonriendo
—Eres atrevida Perséfone
—Más que atrevida, te deseo Drácula
El rey vampiro se pegó tremenda carcajada y entro a bañarse y ella atrás, mientras el agua mojaba el cuerpo de Drácula, Perséfone se deleitaba masajeando tocando su cuerpo, lamiéndolo, besándolo, acariciando ese cuerpazo, relamiéndose de la sesión de sexo que iba a tener con el vampiro más codiciado del mundo.
Salieron, se secaron con magia, Drácula acostó a Perséfone en la cama y se le montó encima haciéndola sentir su peso y ella acariciando sus fuertes brazos, su pecho, la beso con pasión y ella a Él, para Drácula era un bocadillo exquisito, la bella Perséfone pareja del inmenso Hades.
Drácula con su lengua recorrió el cuello, los pezones y los chupo haciendo gemir de placer a ella, entrelazo las manos y seguía con las caricias lascivas, el cuerpo femenino subía y bajaba sintiendo esa electricidad de placer, llego hasta las caderas y beso el monte de venus sonriendo al ver como se movía esperando que toque con sus labios el botoncito del placer.
Drácula era experto en sexo y actos amatorios, su lengua apenas rozo el clítoris y sintió el cuerpo de Perséfone retorcerse de placer, lamió con ímpetu y rapidez, sintió el apretón de piernas, signo del exquisito orgasmo y sentir los fluidos que salían.
Se le montó encima mirándola con esos hermosos ojos azules que la volvieron loca y su aroma de vampiro hacía sentir a Perséfone que lo deseaba dentro de ella como agua en el desierto.
Le abrió las piernas, despacio se situó y empezó a penetrarla con fuerza y ella sentía las embestidas gloriosas, eran tal las embestidas que llego al orgasmo rápidamente que grito del placer del orgasmo, mientras Drácula le chupaba los pezones.
Le puso sus piernas al cuello y Drácula pudo penetrarla más profundo y sentía ya gusto embistiéndola, que tuvo su orgasmo y rugió tan fuerte que las paredes retumbaron y temblaron, seguía embistiéndola con fuerza y ella gemía, sentía el sexo con Drácula algo que jamás había sentido.
Un orgasmo tras otro, jadeo tras jadeo y Drácula se acostó dejándola a ella encima de Él y Perséfone se empezó a mover a su gusto encima de la verga del vampiro, sus manos se sostenían en el cuerpo de Drácula y se movía de adelante hacia atrás y ambos llegaron al clímax de nuevo y otra vez el rugido.
Perséfone salió de Drácula y fue a lamer la verga, su lengua subía y bajaba, chupaba ese enorme falo, admirándolo hasta que lo dejo limpio, subió a estar encima del vampiro y acariciándole el pecho, Drácula la miraba y dijo
—¿Te gusto Perséfone?
—Me gusto, jamás había sentido esto, en verdad que me demostraste que no son leyendas si eres el mejor amante vampiro del mundo.
Hades entró mirándolos desnudos y diciendo
—Vaya, hasta que te diste gusto, verdad Perséfone, ahora yo quiero darme gusto, sal de aquí
—Hades… dijiste… ¿Darte gusto, gusto de qué? —indagó extrañado el rey vampiro
—De ti, Drácula, de ti
Perséfone exclamó
—Hades, tú, pero…
—Pero nada mujer, ¿eres sorda?, sal de aquí, ¡lárgate!
—Está bien amor, no te enojes, ya me voy, adiós vampiro sabroso.
Y Perséfone se fue dejándolos solo
Hades se quedó desnudo ante Drácula, tenía un cuerpo musculoso, pero limpio, suave, se montó encima del cuerpo desnudo del rey vampiro diciendo
—Jamás lo he hecho con un hombre, pero dijeron que lo haces rico y quiero probar, nadie me ha tocado, soy virgen
—Hades, pero estás seguro, eres un Dios y…
—Cállate Drácula, solo hazlo, estoy que ardo de deseo por ti, tienes un aroma que me vuelve loco
Drácula lo miro, se sonrió, se levantó y se acostó encima de Hades, empezó a besarlo, el dios jamás había besado a un hombre, pero Drácula tenía mucha experiencia y su lengua revoloteaba dentro de la boca del Dios haciéndolo sentir rico, tan hermoso mejor que con una mujer, Hades lo abrazaba locamente, le acariciaba los cabellos.
El vampiro sentía el cuerpo del Dios del Inframundo tan suave, tan firme, empezó a lamerle el cuello y a besárselo, Hades sentía tanto placer que no conocía, Drácula entrelazaba sus manos y seguía besándole el torso hasta que llego a los pezones, los empezó a chupar y Hades gemía, sentía un goce tal que no podía reprimir lo que sentía.
Soltó las manos del Dios y bajo hasta la verga de Hades, le empezó a sobar de arriba abajo y con la lengua le lamia la punta, miraba retorcerse de gusto al Dios y escucharlo como gemía de placer, se lo metió en la boca y comenzó a chupárselo, ya gritaba de placer Hades, hasta que tuvo su orgasmo, su pecho subía y bajaba rápido por su respiración errática.
Drácula sonreía de verlo extasiado al Dios, entonces lo viro, se le subió en la espalda a mordisqueársela y lamérsela, Hades sentía electricidad las lamidas, llego hasta su entrada, le hizo el beso negro lamiendo metiendo y sacando su lengua, lo dejo bien lubricado, pero fue a su cuello y dijo
—Te voy a morder para ponerte mi veneno y no te duela, eres virgen
—Has lo que quieras, te deseo tanto
Lo alzo un poco y lo puso en cuatro, con la verga le sobaba la entrada hasta que se la puso en posición, empezó a metérsela, Hades daba saltitos porque sentía que algo entraba en su interior, pero estaba quieto, hasta que de una estocada se lo metió completo, empezó a embestirlo despacio, con sus manos recorría la espalda, a veces se la lamia pero sin dejar de embestirlo, Hades sentía rico lo sentía apretado Drácula le agarro la verga y empezó a masturbarlo y sus embestidas empezaron a ser bestiales y Hades gritaba del gusto que sentía
—Ah, está rico, Drácula, qué rico, dame, más, siii, más duro, ah
Lo hacía cada vez más rápido, se le venía un orgasmo a Drácula y logro hacerle tener uno a Hades casi al mismo tiempo y se escuchó un enorme rugido y un grito.
Entonces Drácula lo viro boca arriba y se le puso encima del Dios Hades
—Te gusto
—Si, se siente tan rico, jamás había sentido esto, jamás
—Otra posición es con tus piernas sosteniéndote en mi cuello
—Si quiero, deseo aprovechar que estás aquí conmigo, te deseo
Hizo la posición y se lo metió despacio, pero lo miraba a los ojos mientras lo penetraba, le gustaba verlo hacer muecas de gusto sintiéndolo dentro de Él, se agachó a besarlo mientras lo embestía y Hades sentía muy rico que gemía fuerte, pero estaba acallado por los besos del vampiro.
Mientras lo embestía ya como bestia entrelazo sus manos con el dios, se las puso atrás de su cabeza y lo besaba, los dos sentían un placer tan fuerte que empezó el movimiento a ser más rápido, ya sentían el glorioso orgasmo y tuvieron que dejar de besarse para rugir y gritar el placer tan rico del orgasmo.
Drácula lo siguió embistiendo despacio hasta que se salió del Dios y se acostó a su lado, recibiendo el abrazo.
—¿Qué te pareció Hades?, ¿estaba rico?
—Muy rico, ¿si esto es yacer con un hombre?, me gusto y mucho.
—Jajaja, nunca pensé cogerme al Dios del Inframundo
—No te burles, es que vi a Perséfone gozar contigo que me dio deseo también.
—Ah bien, debo bañarme para irme
—¿Tan pronto?, quédate un rato más aquí abrazado conmigo
—Está bien
Drácula se acomodó y se durmieron los dos como dos horas, cuando se despertó el vampiro llamo al dios para besarse, se levantaron, se bañaron, se vistieron ya y salieron riéndose de la habitación.