Capítulo 36 Perdóname, porque lo he perdido todo sin ti.
Dos meses han pasado, desde que ella me dejo pro ese malnacido de Kenzo, he intentado olvidarla, acostándome con cualquier mujer que se me ofrece, no he tenido que buscar mucho porque cada vez que voy a mi bar, tengo una mujer en mi cama.
Sé que cuando tengo sexo, Gina siente dolor y eso me reconforta, porque espero que el dolor sea insoportable, tanto como a mí me dolió su traición.
Estoy en mi oficina, pensando una y otra vez en lo que me dijo Trevor, hace casi 24 horas que se marchó con su mate, me informo que irían a Galandria, Enrique les informo que habían rescatado a GINA.
Como la loca de Aime es su mejor amiga, era obvio que quería visitarla y como Trevor es un mandilón de lo peor, no tuvo los tamaños de impedirlo, tuve que darles permiso, aunque sé perfectamente que se hubieran ido aunque me negara.
Como si Georgina necesitara ser rescatada, si se fue feliz a lado de su amante, lo que debieron de haber disfrutado juntos, aunque me hubiera gustado vengarme de ellos, por lo menos ella sufrió, no como me hubiera gustado.
Nunca me preocupe por saber si estaba bien, era evidente que lo estaba y no me necesitaba para nada, pero Enrique se empeñó en enfrentar a Kenzo, aunque no me gustaba saber sobre esa mujer que alguna vez llame mi Luna.
Era imposible no estar enterado, cuando mantenían informada a Aime de cada uno de sus avances, hasta que finalmente después de dos meses, lograron derrotar a Kenzo y la verdad lo disfrute, siempre lo he odiado desde pequeños me tenía envidia.
“Alfa, Beta Trevor y su mate han llegado y se dirigen a su oficina” dijo mi Gama Santiago, quien había regresado de un viaje sobre unos asuntos, de los cuales no tenía cabeza para tratar en este momento.
Estaba leyendo unos documentos, cuando la puerta de mi oficina se abrió con fuerza y la furiosa Aime entro, lanzándome un florero a la cabeza, “Eres un imbécil todo esto es por tu culpa, si tú hubieras confiado en ella, no hubiera sufrido tanto, pedazo de animal Haaaaaa.” gritaba como loca mientras Trevor, la sujetaba de la cintura y ella pataleaba como si fuera un animal rabioso.
Logre levantarme de mi silla y evadir ese proyectil que lanzaron hacia mí, “Trevor controla a tu mate o te juro que sufrirá las consecuencias,” le dije con mi voz de Alfa y ambos, se calmaron.
Aime levanto las manos en señal de rendición y Trevor la soltó, pero ella no dejaba de mirarme , y la verdad esa mirada ya me estaba inspirando miedo.
“Lo siento Magnus, perdón Alfa” dijo Trevor algo distante y eso me pareció extraño, él jamás me llamaba por mi título cuando estábamos solos.
Me senté y lo mire algo no estaba bien, pero más confundido me sentí al ver el rostro de Aime y ver como las lágrimas descienden sin que ella pudiera controlarlas.
“Ojalá Gina nunca te hubiera conocido, ni a ti ni a Kenzo, ella no se merecía esto y tú eres tan culpable como él” decía ella mirándome con un odio , que no me explicaba , cuando fue ella quien me abandono .
“Creo que estas equivocada, yo jamás le dije que se fuera con su amante, lo que el paso bien merecido se lo tenía”
“Magnus, CALLATE!, no sabía lo que estás diciendo, no digas algo de lo que te vas a arrepentir” dijo Trevor gritándome a mí su alfa, esta falta de respeto no se lo iba a permitir.
“Pero quien demonios te has creído”’ dije gritando, pero poco pude decir después de sentir una cachetada en mi rostro, cuando vi que Aime estaba parada muy cerca de mí y la sangre me hirvió.
“Quieres saber en qué estado la encontró Enrique, después de dos meses de luchar encontró de Kenzo, para rescatarla dos meses infeliz, que hubieran sido menos si tú hubieras hecho lo que un mate debe hacer para proteger a su pareja y defenderla”.
“Sabes que fue lo paso?, claro que no tu estúpido cerebro no te da para más, pero yo lo sé y te lo voy a decir”.
“El día de su nombramiento, Kenzo le envió una nota, en la que le decía que quería verla y que si se negaba mataría a Enrique y sabes cómo consiguió que le entregaran esa nota, gracias a la ayuda de Emma, que al saber que Kenzo está muerto huyo por temor a lo que tú podrías hacerle cuando te enteraras de la verdad”.
“Cuando tú los viste caíste redondito en donde Kenzo te quería, todo fue un plan para que pensaran que ellos eran amantes y él pudiera secuestrarla sin que tú intentaras robársela de nuevo”.
“Dos meses Magnus, el intento abusar de ella por dos meses y claro conociéndola, ella se defendía, pero nadie puede soportar tanto maltrato y por tanto tiempo, como él no lograba lo que quería y ella no se entregaba a él, poco a poco la fue quebrando”
“Día tras día, sin comida, sin agua y golpeándola, me escuchaste estaba tan débil que no podía defenderse y todavía tenía que soportar el dolor que tú, hijo de perra le hacéis sentir cada vez que tenías sexo con otra mujer”.
“Es un milagro que este viva, dos meses tuvo que sufrir eso pensando que tú nunca la restarías, porque era más que evidente que te habías olvidado de ella y cuando Enrique logro rescatarla, fue unos segundos antes de que Kenzo le cortara el cuello, para terminar con su vida”.
“Enrique rescato la sombra de lo que ella alguna vez fue, está en cama hospitalizada sin poder moverse por el dolor que su cuerpo sufre, con moretones en su cuerpo que ahora es piel que cubre solo huesos, dos meses Magnus”.
“Ojalá te pudras en el infierno, porque eso es lo menos que te mereces, por todo lo que ella sufrió por tu culpa y para que lo sepas de una vez, ella no quiere volver verte,”
“Trevor?” dije mirándole, rogando que toso esto que acaba de confesarme Aime, sea una mentira más.
“Es cierto, la vi con mis propios ojos, Enrique incluso me dijo que entrara , porque quería que fuera testigo de cómo la encontraron y te dijera que si te atrevidas acercarte a ella, el mismo te mataría”.
“Lamento mucho lo que le sucedió, pero como esperas que crea en ella, cuando todo la delataba, quien sabe si alguna vez me fue infiel con Kenzo a mis espaldas”.
“Eres un idiota, pero sabes que, es mejor no quiero que mi sobrino crezca con un padre pendejo” dijo Aime.
“Que dijiste?” le dije furioso.
“Aime?” dijo Trevor mirándola.
“Que?, no me importa que lo sepa de una vez, no hay nada que pueda hacer ahora, ya los perdió a ambos”.
“De que demonios estás hablando?” le dije exigiendo una explicación.
“Georgina está embarazada” dijo Aime y no podía creerlo, debe ser mentira porque eso es imposible.
“Si lo está, no es mío, olvidas que estuvo con Kenzo dos meses, tu bien me lo recalcaste, ese ya no es mi problema”.
“Increíble, como puede seguir siendo su amigo, me largo de aquí” dijo Aime y Trevor se acercó a mi escritorio.
“Magnus, es verdad recapacita o los perderás a ambos”.
Me senté en mi escritorio, intentando no creer en lo que me estaban diciendo, porque si era verdad, entonces estaba perdido, porque entonces cada palabra de Aime seria verdad, todo esto que le sucedió a ella, era mi culpa y nunca me perdonaría por eso.
“Por cierto Magnus, el embarazo de Gina es de un poco más de dos meses, recuerdas esa noche que pasaron juntos después de nuestra salida al bar, es imposible que ese bebe sea de Kenzo y ahora es cuando te toca sufrir a ti, estúpido” dijo Aime y se fue.
“ Lo siento Magnus, ahora si la has perdido” dijo Trevor y él también se fue dejándome solo, con el alma destrozada........