Capítulo 34 El tiempo no siempre cura las heridas.

Las palabras de Trevor eran estupideces, Georgina era mi hermana aunque nadie lo sabía, pero mi verdadero padre era mi tío Ezequiel, yo era una aventura que él había tenido con una campesina, su hermano me crio por órdenes de mi padre, para que tuviera todo lo que necesitaba, como mi tío y su esposa nunca pudieron tener hijos , me aceptaron y siempre me amaron como tal.

Nunca supe la verdad hasta que mi hermano Ulises murió y mi padre me confeso todo, pidiéndome que protegiera a mi hermana , lo cual hice sin pensarlo, Georgina siempre fue para mí la hermana que nunca tuve y que ahora tengo y no permitiré que nada le pase.

Sin esperar a que Magnus me abriera la puerta, la abrí con fuerza y lo enfrente sin miedo, un Galaniano no conoce esa palabra.

“Porque no has organizado la búsqueda de mi hermana?” dijo furioso mirándole.

Él me vio y comenzó a reírse en mi cara, lo mire furioso y le dije, “Yo cuidaría las palabras y mis acciones de ahora en adelante, nuestra alianza pende de un hilo, si no tomas las acciones que se esperan de ti”.

Magnus se levantó de su silla y se acercó a mí retándome,” Y que es lo que se espera de mí, hijo ilegítimo del Rey Ezequiel?” dijo mirándome y pude dejar de mostrar mi sorpresa ante esta revelación.

“Que?, pensaste que nadie lo sabía, Ulises me lo confeso el día que te conocí, me lo dijo con orgullo cuando supo que tú eras su hermano, maldijo el día en el que emparenté con esa familia de traidores”.

“Peor ahora no tengo que hacerlo, quiero que tomes a toda tu gente y te largues de mi territorio, ustedes ya no son bienvenidos y Galandria se puede pudrir en el infierno con su princesa y toda tu familia”.

“Eres un cobarde que no tiene los pantalones, de buscar la verdad y prefieres creer en una mentira” dije mirándole con lástima.

“Mentira! MENTIRAAAA!, los vi besándose, ella lo abrazaba como si fuera el hombre de su vida, como me besaba a mí, esa mentirosa traicionera”.

“Si la conocieran como yo la conozco no dudarías de ella, peor ya veo que no vales la pena, mi padre cometió un error al ponerla en tus manos y pensar que la protegerías, pero escúchame bien, voy a rescatar a mi hermana de las garras de ese imbécil y tú, tu miserable idiota, te vas a tragar tus palabras y le vas a suplicar de rodillas que te perdone”

“Pero sabes que, estoy seguro de que ella no lo hará y eso será tu peor castigo”.

“Ella no te necesita, me tiene a mí, que creo en ella”.

Salí de esa oficina y ya nada tengo que hacer aquí, vi a Aime y me detuve a despedirme de ella.

“Enrique , que paso?”.

“Está cegado por los celos y no pienso esperar a que reaccione, en este momento me retiro con mi gente a Galandria, voy a organizar un restare no esperare más tiempo, tú sabes de lo que Kenzo es capaz y temo por la vida de mi hermana”.

“Te entiendo, por favor mantenme informada y si necesitas de mi ayuda saber que estoy para lo que necesites”

“Lo sé”…

DOS MESES DESPUÉS

Ha pasado tanto tiempo, desde la última vez que vi a Magnus, que ya perdí las esperanzas de que me rescatara, Kenzo me dijo que Magnus se había olvidado de mí y no le creía, hasta que sentí en cuerpo y alma, el dolor de su traición.

A la semana de estar secuestrada por Kenzo, fue cuando sentí el dolor por primera vez, no sabía que era ni porque estaba pasando, pero pronto entendí el significado, Magnus estaba teniendo sexo con otra mujer, al estar portando su marca podía sentir todo lo que él sentía.

El dolor era insoportable y solo fue empeorando al pasar el tiempo, algunas veces solo me desmayaba por el dolor tan intenso y daba gracias por eso, cada día fue comprendiendo que el amor que decía tenerme era mentira, porque al primer obstáculo no dudo en dejarme a mi suerte sin darme la oportunidad de defenderme.

Pero el dolor se ha convertido en mi compañía constante en este tormento en el que vivo, a pesar del tiempo Kenzo no ha logrado quebrarme ni hacer que me rinda, pero estoy llegando a mí, límite y no sé cuánto tiempo pueda soportar más.

La primera vez que Kenzo intento abusar de mí, no se lo permití y luche con garras y dientes, la segunda vez logre herirlo con un cuchillo que guarde , cuando me traían de comer, peor solo logre que se pusiera furioso y fue cuando comenzó a golpearme.

Al principio pude defenderle y esquivar algunos golpes , pero con el tiempo cada vez ha sido más difícil, mi cuerpo se ha debilitado y mis fuerzas me están abandonando.

Hoy se cumplen dos meses, para mí ha sido una eternidad, pero ahora tengo un motivo para salir adelante, creo que estoy embarazada, al principio era solo una sospecha.

Pero ahora que mi periodo está retrasado por más de un mes, estoy segura de que espero un bebe, nuestro primer hijo o hija, una parte de Magnus que crece en mí, pero tengo miedo por ambos.

Mi cuerpo está muy débil y cuando Kenzo se entere , estoy segura de que hará hasta lo imposible por evitar que nazca.

A veces sueno que Magnus abrirá esa puerta y entrara para abrazarme y decirme que me ama y llevarnos con él , pero eso es un sueño, él no vendrá por mí, ya hizo su vida y estoy sola a mi suerte.

Mi única esperanza es Enrique y mi padre, ten fe en él , nunca me ha dejado y sé que moverá mar y tierra para encontrarme, en él confió ciegamente, solo tengo que soportar un poco más.

“Alfa! Estamos rodeados, los galanianos están alrededor de nuestro territorio, son demasiados, todas las casas reales se han unido, ya no han nada que podamos hacer más que rendirnos”, dijo mi beta el muy estúpido no servía para nada.

“Nunca nos rendiremos, prepara los coches, mientras voy por tu Luna y la preparó para huir, nos iremos lejos, donde nadie pueda encontrarnos y solo estemos ella y yo, crearemos una nueva manada un nuevo territorio”.

“RÁPIDO!!, que no tenemos mucho tiempo y llama al doctor necesito que le inyecte un tranquilizante para evitar que quiera huir, aunque en su estado tan débil lo dudo, pero no correr ningún riesgo”.

Mi Beta se fue y en unos cuantos minutos entro mi doctor, “Quiero que le inyectes algo a mi Luna, tiene que ser algo muy fuerte, para que esté dormida todo el viaje” le dije.

“Alfa, lo siento, pero no puedo hacerlo”.

“Que?, acaso no valoras tu vida, quieres morir, has lo que te ordeno” dije furioso.

“Luna Georgina, no está en condiciones de recibir tranquilizantes o cualquier medicamento fuerte en su estado, podría matarnos”.

“Podría matarnos?, en su estado?, espero que no estés insinuando que ella…….” dije furioso, no quería admitir lo que me estaba diciendo el doctor, porque eso estropearía mis planes.

“Lo siento Alfa, pero Luna Georgina está embarazada y tiene casi dos meses de gestación ,si le inyecto algo ella podría morir y el cachorro que espera” .

“Fuera de aquí, LARGATE!!, ya no me sirves para nada”.

“Ella está embarazada de él, de ese imbécil que me robo lo que yo más quería, ese bebe debió ser mío, ella debería ser mía pero ahora no será mi ni de nadie”.