Un Encuentro No Deseado Y Una Verdad Dolorosa
Abre los ojos, algo mareada, parpadea varias veces intentando enfocar la vista. Aun con sus sentidos dormidos intenta averiguar quién está ahí, en la espesa oscuridad.
Como arte de magia una luz se prende mostrando un escritorio con varios documentos.
-Cuanto tiempo sin vernos, Sara-, al escuchar esa voz reacciona, era como si le tiraran un balde de agua fría.
Un hombre de veinticinco años aparece, se apoya en el mueble mientras la ve, con ojos expectantes, esperando cualquier movimiento.
-Hola siete, que bueno es verte de nuevo-, dice con sarcasmo.
-Mi nombre es Seth, ¿te acuerdas?
-Ha, cierto, el nombre del dios del caos.
-Alguien ha estudiado-, aplaude con sarcasmo.
-Dejemos esta conversación de lado-, responde poniéndose seria.-¿Dónde están mis amigos?
-¿Qué pasa si no te lo digo?
-Tu lapicera terminará en tu pierna y tu corbata te atacará y en menos de dos minutos estará cantando-, informa con una sonrisa.
-Ya quisiera ver eso-, antes de poder pararse y lanzarse encima del peli gris, aparece en escena un alfa de ojos celestes y pelo negro.
-Ya basta Seth-, con vos gruesa se dirige al alfa menor, demostrando su superioridad.
-Ley tiene razón-, habla una beta que acompaña al nuevo integrante en la conversación.
-Uno y dos también están aquí, qué sorpresa-, habla la omega mientras cruza las piernas y se apoya en él respaldo.
-Sara, ya te dijimos que nos hables por nuestros nombres-, dice algo molesta la de ojos lilas.
-Y yo les dije que no me molestaran más.
-Sentimos haberte traído de esta forma-, se disculpa él peli negro, se dirige hacia la silla del escritorio y se sienta.-Pero...-
-No me importa ahora tus excusas-, le interrumpe la peli azul.-Solo quiero que me devuelvas a mis amigos.
-Eso-, traga duró el de ojos grises.-Para eso primero tenemos que hablar de algunas cosas.
-Si no los traen ahora-, da como última advertencia.-Se derramara sangre.
-Yo, no creo que…
-Entren-, dice con un intercomunicador, él alfa dominante.
-No creo que sea buena idea Ley-, dice Seth
Prenden las luces completamente cuando abren una puerta, con curiosidad Sara mira hacia atrás. Se da cuenta que sus amigos entran, pero la imagen de ellos la desconcierta un poco.
Ella pensaba que sus compañeros estaban asustados, con miedo, pero nada, no había ningún rastro de terrón en ellos, aun cuando ve a Ema. Cada uno de ellos llevaba un uniforme negro, nada de lo que llevaban anteriormente, nuestra omega no entiende y los sigue con la mirada hasta llegar frente de uno y dos.
-Hemos terminado la misión-, al escuchar esas palabras de Alan, su mundo cayó en pedazos.
Solo quería ser feliz, quería salir de esa pesadilla y de esa oscuridad. El hecho de ver a Alan, en la persona que confió y que vio ser vulnerable en un montón de circunstancias, ahora estaba parado frente a tres grandes asesinos mirándolos y hablando con seriedad.
“Solo quería ser feliz, solo una vez”
Al pensar esto suelta una carcajada que se escuchó por toda la habitación y sin contenerse más empezó a reír dejando a todos en blanco.
-Dios, que mal chiste-, dijo mientras removía una lágrima.-En serio, es lo mejor que puedes hacer uno-, dice volviendo a reír.
-Sara, tú...-, habla siete acercándose, pero se detiene junto a la risa.
-Si, si estoy bien-,contesta sombría, como nunca la vieron sus “amigos”.-Que suerte que jamás hable de mi-, los mira, sería, con el solo hecho de querer matarlos
“Ya matenme”
-Sara, nosotros…
-Cállate no estoy hablando contigo Mateo-, se dirige a él soltando feromonas agrias.-Le hablo a tu jefe.
-Primero cálmate-, dice él alfa sintiéndose agobiado por la fuerza de las feromonas de la omega, pero más por él sentimiento que estás cargaban.
-Habla ahora, ¿cómo me encontraste, porque armaste todo este teatro?-, ”Y porque yo?”.
-Tuvimos que hacer todo esto porque perdimos tu rastro por un tiempo, ya que desapareciste del sistema, tomamos medidas extraordinarias. Solo necesitábamos vigilarte-, responde la beta con su característica frialdad.-Él hecho de encontrarte fue fácil, solo le preguntamos a tú soporte.
-Matt jamás hubiera dicho nada-, contesta en la misma forma que la peli marrón.
-Si, es muy leal, pero desde que tiene a ese omega se ha vuelto algo vulnerable y más con su cachorro.
-Tú qué le hiciste?
-Solo lo amenazamos y canto, justo cuando te inscribiste en la secundaria y te mudaste-, cuando dijo eso entendió cuando su amigo le pidió perdón.-Pusimos a nuestro personal e hicimos que se vuelvan gente que conoces. Después de que nos enteramos que más “Ten” desaparecieron, decidimos formar la escuela. Y después solo nos quedó traerte-, termina entregando unos documentos con fotos e informes de ella.-Alan tenía la misión de traerte, y si él no te convencía Ema sería la siguiente y seguirá así hasta que mordieran el anzuelo.
-Osea que me engañaron desde un principio?-, tenía esperanza de que por lo menos algo fuera real.-Pero los decesos.
-Eso lo puedo explicar yo-, dice una beta de mirada negra.
-También tú, Eva y Isis.
-Hola Sara pasó mucho tiempo sin vernos-, saluda una peli verde con emoción.
-Calla un momento Isis-, le corta la mayor de ellas.-Contestando tu pregunta después de que te fuiste investigamos los decesos y se pueden controlar con mucho esfuerzo, Alan fue una de esas personas que lo logró-, no lo mira aunque quiera, teniendo miedo de los sentimientos que encontraría en esa mirada carmesí.
Le dolía, pensar que su corazón era curado por esas personas, personas en las cuales confiaba, y que ahora era hecho añicos en menos de dos segundos la frustraba.
Ya estaba harta, desde que tenía conciencia sufrió la traición y cuando encuentra gente que la ayudara a confiar siempre la decepcionaron
“Porque solo yo?”
-Me dices que todos son solo piezas de ajedrez en tu tablero, no es así uno?-, dice cerrando con rabia sus manos.
-Ya te he dicho Sara tenemos nombres.
-Y eso que? dos, solo son apodos que intentan ocultar una gran mancha en sus vidas-, el hecho de decir esas palabras ocasionó que el ambiente se volviera más pesado.
-Oh, así que todos estaban aquí-, entra por la puerta derecha una omega de quince, que a pesar del aura ella se acerca a saludar.-Hermanita, es bueno volver a verte-, quiere abrazar a Sara, pero ella pone una mano en el respaldo y se impulsa para quedar atrás del mueble dejando una brecha entre las dos.
-No me creas idiota-, reponde mostrando una sonrisa sin gracia.-En el bolsillo de tu bata ahí una jeringa, uno tiene un botón con él cuál te llamo para que me detuvieras verdad?
-Que inteligente mi hermanita-, saca la aguja y se la muestra.
-No es necesario, me voy-, dice y se da vuelta caminando hacia la salida.
-No te dejaremos-, habla Roni interponiéndose en su camino con los demás.
-Los moveré a la fuerza.
-Déjenla, no puede ir lejos-, habla Alan él único que no se movió.
-Como estás seguro?
-Si lo haces matarás a tu soporte.
-Tú que hiciste?-, contestó con rabia.
-Solo puse algunas sorpresas en su casa y otros lugares-, ”Matt” piensa, sintiéndose culpable por meter en problemas a su amigo.- Mateo y Ema te llevaran a tu nueva habitación dentro del recinto.
Lo mira con desprecio, escondiendo sus verdaderos sentimientos. Sigue caminando y suelta un leve “bien”, se va junto a los nombrados.
En un silencio sepulcral llegan a su nueva habitación, los echa y se tira en su cama, preguntándose el porqué.
Ve por la ventana “Ya es de noche” piensa, ya cansada se acomoda bien, y trata de recordar en que se equivocó para merecer eso “En nacer”
Con ese pensamiento, se duerme, reviviendo su doloroso pasado siendo solo un objeto sin vida y alma.