INDECISIÓN

Sea o no verdad lo dicho por Julissa Hester, yo he conocido otra versión de Gian. Su pasado esconde más secretos de los que creí, en él hay más que su historia con Julieta; existen secretos que han convertido a Gian en alguien desconfiado y frío, implacable. Ya no me interesa conocer a Julieta Visconti, ni escuchar ese “pasado” de sus propios labios.

Ahora quiero saber quién es realmente Gian Creel, quiero conocer la línea que divide sus placeres más oscuros de los pecados que tanto se esfuerza en ocultar.

Es verdad que enamorarte te vuelve estúpida, porque aunque estoy encerrada entre 4 paredes, me siento tan feliz que podría gritar de emoción. Por otro lado, la irritación de Fanny emerge en enormes oleadas asfixiantes. Decirle que ya no me interesa saber de Julieta fue una mala idea.

—Eres tan conformista, Veena—me reprocha, mirándome desde el espejo con ojos críticos.

—¿Qué caso tiene ir? Julissa ya me ha dicho todo, ¿o no?

Sé que mañana es la cita con Visconti, Gian se marchó hoy justamente al mediodía, tal cual dijo su asistente. Sí quisiera reunirme con “el gran problema de los Creel”, este es el mejor momento para hacerlo.

—Indagamos tanto por nada. El Príncipe ha declarado que te ama, y eso ha bastado para hacerte perder el piso. Veena, tú no eres así.

Su última frase me cae como balde de agua fría, y gran parte de mi gloria se esfuma de golpe. De repente los brillantes colores de la habitación se vuelven opacos, y la eterna sonrisa en mis labios se congela. Algo aturdida bajo la vista, en la mano derecha el dedo índice se ha puesto rojo a causa de las tantas veces que he estado jugando con el anillo de esmeraldas en él.

Fanny tiene razón, yo no soy así. Yo no soy de las que se ciegan tan fácilmente. ¿Qué he estado haciendo? Gian Creel me ama, pero eso no significa que su pasado no exista. Yo… ¿yo de verdad podría vivir temiendo y amando al mismo tiempo? El sólo pensarlo se me hace insoportable.

>>Gian Creel ha hecho cosas terribles, cometido imperdonables pecados. Te aseguro lo que digo que es la verdad, sí hablas con Julieta, ella te dirá lo mismo que yo<<.

¿El peor lado del príncipe Creel? Julissa dijo que él jamás me lo mostrara, pero, ¿desde cuando yo me conformo con cosas a medias? Ahora me doy cuenta, yo nunca podré vivir al lado de Gian sin antes conocerlo perfectamente. Yo no soy tan conformista como para vivir en paz, sabiendo que existen dos versiones suyas.

En cuanto amanece, todas mis doncellas entran en tropel, rápidamente me quitan el pijama y me visten con discreción; mientras tanto, yo me deshago en agradecimientos y disculpas. Fanny va y viene dando órdenes, habla por teléfono y asiente varias veces. Jade está en la parte trasera del castillo y su coche nos espera en una carretera de terracería dentro del bosque que rodea el palacio. Todos estamos muy nerviosos, si algo sale mal, seremos castigados con severidad, especialmente yo.

—Tienes hasta las 6 de la tarde—me recuerda Fanny guiándome por unas estrechas escaleras destinadas al movimiento del servicio—. Deben llegar a la frontera a las 12 del día, hora en que Julieta te recibirá. Jade y tú deben ponerse en marcha de regreso a las 3 en punto para estar aquí…

—Me siento igual que cenicienta—murmuro.

—E igual que ella, si no llegas a tiempo, podría costarte caro—me advierte.

Ya no volvemos a hablar hasta que cruzamos una pequeña puerta de madera, en cuanto salimos al exterior el frío viento matutino nos hace estremecer y castañear los dientes, aún es oscuro. Vislumbramos la indefinida figura de Jade al borde del bosque, oculto por la maleza, pero lo suficientemente visible para que nosotras sepamos que es él. Fanny me aprieta la mano y sin decir nada, vuelve a entrar al palacio. No tenemos mucho tiempo, me arropo muy bien con el abrigo y voy al encuentro de Jade.

—¿Estás segura de querer hacer esto? —pregunta tomándome de la mano y arrastrándome entre los árboles.

—Si—mi respuesta es firme, pero la verdad es otra. En mi interior temo el encuentro con Visconti porque no sé qué esperar de ella. Temo que confirmé la historia de Julissa.

Él no responde, se limita a menear la cabeza y acelerar el paso. Caminamos por el bosque aproximadamente 15 minutos hasta que llegamos a un amplio claro, aunque todavía no amanece por completo, alcanzo a ver entre la niebla una forma oscura cuando nos aproximamos más veo que se trata del coche de Jade. Su mano suelta la mía y recorre el claro para cerciorarse de nuestra seguridad, también se acerca al coche y lo revisa minuciosamente, cuando queda satisfecho me mira y asiente. Rápidamente subimos y mi amigo se pone en marcha sin perder un segundo, sus movimientos antes profesionales, ahora son torpes y nerviosos. Cierro los ojos cuando acelera a fondo al llegar a la carretera que nos llevará a la frontera entre Laured y Celin, ayer aceptó llevarme, pero ahora veo cuán poco quiere hacer esto.

Durante el trayecto me dedico a hablar con él de trivialidades, así evitamos entrar en pánico y pensar en lo que pasaría si somos descubiertos. Jade me cuenta algo muy sorprendente, me habla sobre el amor que sintió por la princesa Emma hace algunos años, cuando ella y su hermano volvieron a casa luego de pasar su infancia en el extranjero. No lo puedo creer, en ese entonces la princesa tenía apenas 15 años, mientras Jade ya rondaba la veintena, él siempre ha sido muy correcto y si no hubiéramos tenido sexo, yo jamás creería algo así.

—Nunca me hice ilusiones—dice sin apartar la vista de la carretera—, hay un mundo entre un hombre común y una chica noble. Cuando vuelva, ella se casará con un chico de su clase; el mundo entero espera ese acontecimiento—sonríe—. Y los Duques de Ventura lo desean más que nadie, esperan que su hijo sea uno de los principales miembros de la familia real.

Suelto un bufido.

—Emma ni la hora le da a ese tipo.

Se ríe.

—Lo sé, la Princesa no tiene especial interés por ninguno de los muchos candidatos que buscan casarse con ella. Como sea, ese fue un amor simplemente fantasioso, nunca tuvo bases y pronto dejé de pensar en ella de esa manera.

Me muerdo el labio con expresión pensativa, si Jade supiera que Emma se ha enamorado de un chico cualquiera y que no planea regresar con su familia, y sólo por ese hombre, para permanecer con él en Diamante. La vida es muy caprichosa, se aferra en emparejarte con un imposible, le gusta divertirse viendo como luchas por cambiar tu destino, y las locuras que haces para lograrlo. He aquí yo, en busca de una mujer que esclarezca el misterioso pasado del hombre con el que me casé; he dicho que lo hago por mi seguridad como esposa, pero la verdad muero por saber si Gian está enamorado de su pasado, y así saber si el cariño que a veces siento en él no es más que una mentira suya.

Puede que Jade tenga razón, puede que en el fondo sólo busque excusas para quedarme y conocer al verdadero Gian Creel.