REAPARICION
¡Vainilla! Su aroma favorito.
Hacia tiempo que no encendía una de esas, la verdad es que quien solía hacerlo era ella y desde que no regreso, todas sus cosas habían parado en el fondo del armario.
Sonríe al recordar ese día en la tienda de esencias donde compro esta vela que ahora se consume en su baño, de toda la variedad de aromas opto por la vainilla, la canela y frutos cítricos. De todas ellas, solo quedo esa y decidió que era un buen momento para usarla.
Luego de despertar acompañado por ese ruso que al parecer lo auxilio, tuvo que ir al hospital para ser revisado. Tras ser atendido por el personal de emergencia y ser mantenido unas horas en observación, fue dado de alta y suspendido de su trabajo por algunos días. No dio mayor explicación, se concentro en decir que había sido un asalto entre varios para quitarle su Ducati y que por mas que trato de defenderse, no tuvo éxito. El hecho de que el vehículo en cuestión fuera encontrado destrozado por completo en un basurero apoyo su historia y sin querer hablar mas del asunto, se interno en su departamento para procurar recuperarse.
En la mesa de centro de la sala reposa su laptop junto a la USB. Han pasado dos días de haberla recibido y dejándose llevar por el disgusto no ha querido siquiera curiosear un poco su contenido. Esta sumamente molesto, diría que es mas decepción lo que siente, pero aun así le preocupa y le encantaría la idea de poder hablar con ella, que le de respuestas. También desea verla, desde esa noche en el club, volver a besar sus labios fue como respirar luego de estar sin aire por mucho tiempo.
¡Masoquista! Se reprocha a si mismo.
Enciende la televisión pasando de un canal a otro sin prestarle mayor interés. A su lado, el móvil comienza a sonar incesante mostrando el nombre de Larson en la pantalla. Descarta la llamada entrante y lo coloca en silencio, se supone que esta de permiso, así que lo obligara a dejarlo en paz.
Una hora mas tarde ya no es el móvil que suena sino el repique del intercomunicador. Deliberadamente obvia el asunto y va a la cocina por una botella del licor que consiga. Presumió que ya no sería molestado, habrán asumido que no esta en su departamento, pero sucedió todo lo contrario, quien lo busca ahora esta en su puerta golpeándola y asegura de que esta ahí y que no se ira hasta que le hable.
Resopla fuerte ante el asedio y con pasos apresurados se dirige a la puerta para atender el llamado.
- Creí que estabas muerto
- Seguro un muerto te abriría la puerta… ¿Qué quieres?
- Mas respeto, soy tu superior – dice el jefe abriéndose paso sin ser invitado.
- Un superior que no respeta mi descanso.
- Te juro que si no fuera importante no habría venido a buscarte hasta que anunciaran el haber encontrado tu cuerpo en descomposición.
Mientras habla, toma el control del televisor y busca un canal de noticias.
“…un Blogger cuyo nombre aun es desconocido, ha publicado este material que no puede calificarse como otra cosa que espantoso, desde la madrugada de hoy se ha hecho viral este grupo de fotografías de las que todavía no se conoce su origen, si son reales o no y cual es la intención de mostrarlas al mundo”.
Las palabras del periodista dejan de tener importancia frente a las imágenes que se transmiten una y otra vez, varias son conocidas para el agente, otras no, cosa que de inmediato llamo su atención, ya que podría tratarse de un material falso o que haya mas muertos de los que pensaba. Por lo visto, el sujeto quiere hacerse notar después de dos años y esta utilizando a la prensa para eso, cabe decir, que de manera muy efectiva, la confidencialidad con la que se había manejado el caso ha llegado a su fin y es hora de enfrentar a la opinión pública.
- Ya organicé una rueda de prensa para esta tarde, tu la presidirás por ser el agente a cargo, pero estaré contigo junto al jefe de policía local – informa el capitán – Debemos irnos pronto a la agencia para preparar todo, ve a vestirte – concluye Larson.
No es una petición.
Sin ánimos de discutir, Ferro se encamina a su habitación para arreglarse. Pasa sus manos repetidamente por su rostro, el dolor de cabeza que palpitaba desde hace rato ahora es insoportable y al igual que el del resto de su cuerpo que hasta hace poco se sentía mejor.
Frente a su armario toma una camisa clásica azul oscuro, unos pantalones de mezclilla negros y botas militares del color del pantalón. Revisa que todo este en orden en su habitación, toma su billetera, un par de analgésicos, móvil, las llaves del vehículo y departamento para luego salir de allí con el jefe.
Un pandemónium es lo que los espera en la entrada del edificio, agradece no ser visto para así tomar otra alternativa de entrada, lo logra a través del portón del estacionamiento y usando el ascensor de servicio, por lo que, con relativa tranquilidad, accede a su oficina.
En su camino, se topa con el resto de su equipo, entre ellos su pasante, con quien cruza miradas, apreciando en él una expresión que surca entre la satisfacción y la indiferencia. Se le hace extraño, pero le resta importancia al ser abordado por sus compañeros que al parecer tienen mucho que decir. Una vez en su escritorio, comienza a armar un resumen sobre el caso para darlo a conocer en la rueda de prensa, solo les dirá lo que considera que la población debe saber, el resto, continuará siendo confidencial.
Dos horas mas tarde se encuentra tras bastidores, acomodando la chaqueta que su capitán le insistió en que usara según él, para parecer mas formal, malas noticias siempre serán malas noticias, así se digan con las mejores pintas.
Ya frente a las cámaras, podría decirse que se encuentra nervioso, no es fácil hablar de tantos muertos, lo que mas oprime su pecho es la frustración por no haber podido dar con el asesino luego de tanto tiempo investigando, no solo le ha fallado a la ciudadanía, sino a si mismo, por lo que esa acritud que lo indispone en este momento le suma a voluntad la firme convicción de que así se le vaya la vida en ello, encontrara a ese tipo y lo acabara.
- Buenas tardes señores periodistas, yo el Agente Especial Jackson Ferro del FBI, me encuentro frente a ustedes para hablar sobre las imágenes que recientemente han inundado las redes y que ha generado un sinnúmero de interrogantes a las cuales tratare de dar respuestas en cuanto me sea posible, les advierto, damas y caballeros de la prensa, de que se trata de una investigación en curso por lo que muchos detalles sobre el caso no podrán ser revelados – hace una pausa tras un llamado de atención de si jefe sentado a su lado – Junto a mí, el capitán Larson y el Detective Williams de la policía local, también se dirigirán al público a través de ustedes, le cedo la palabra al capitán.
Conforme transcurría el evento periodístico que estaba siendo transmitido en todos los noticieros, tanto locales como nacionales, un par de ojos fijos en la pantalla dejaba correr abundantes lagrimas que disminuían su visibilidad, sin embargo, ya tenia claro de que se trataba todo aquello, puesto que temprano pudo ver las imágenes a través de las redes. Esta vez decidió no borrarlas como hace unas semanas atrás, ya era suficiente tratar de tapar el sol con un dedo, ocultar las cosas no resolvería nada y quizás este sea el impulso que necesitaba para que de una vez por todas el FBI se ocupe de resolver ese caso.
Ya ella había hecho su parte al entregarle la información que obtuvo de los archivos de Alain, quizás sea oportuno visitarlo de nuevo o de alguna forma llevarlo a sus terrenos, pero de un modo menos bizarro como lo del club, suceso que todavía lamenta, no por haberlo hecho, sino por la injusta golpiza que se ganó.
Recordando eso, aun no ha hablado del tema con Ilya, han pasado dos días en los que el mencionado se encierra en su oficina junto a su sequito y en la madrugada regresa a su habitación a dormir. Ella regreso a la que ocupaba anteriormente y ha procurado no toparse con él durante el día, misión que no le ha sido muy difícil de cumplir dada la actitud que su contrario ha asumido.
Ya tendrán tiempo de aclarar las cosas, por ahora estará atenta a los sucesos en espera de un desenlace.
Sigue atenta a las palabras que expresan los agentes de ley que lideran la rueda de prensa, a sus oídos parece una cacofonía producto del sin fin de preguntas que emite cada periodista presente, pero solo uno capto su atención y por lo visto, la de Ferro también.
- ¿Es cierto que una de sus víctimas es un conocido mafioso ruso que opera en la ciudad? Se dice que su cuerpo fue hallado en el callejón colindante con de unos de sus clubes, el Strasti y que dicha organización está detrás de este asesino – cuestiona a viva voz uno de ellos que hasta los momentos no se ha identificado.
- Como se informó con anterioridad, los detalles sobre la investigación no pueden revelarse por el momento, solo puedo decirles que hasta ahora solo el FBI esta a cargo del caso – respondió tajante Larson cortándole las alas al periodista.
Por el momento cruza por varias cabezas la misma pregunta: ¿Cómo rayos saben lo del ruso? Esa es una información que hasta ahora solo los investigadores y el asesino podrían tener. Considerando eso, Ferro disimuladamente textea a uno de sus colegas para que proceda a detener discretamente al hombre que formulo la pregunta, será interesante escuchar lo que este tiene para decir.
En otro punto de la ciudad, un vaso estalla al chocar con fuerza contra una pared, la mano que lo sostuvo antes se encuentra empuñada al punto de tornarse blanca ante la fuerza que ejerce su dueño. Sus esfuerzos por mantener oculto el caso de su hermano finalmente han quedado en la nada ante las palabras de ese periodista, se pregunta como diablos lo saben, ahora no solo tendrán a la policía encima sino también a la prensa, pero lo que mas duele de todo, es tener que remover lo que ya se encontraba en calma.
Por ahora, intenta decidir hacia donde ir primero, si a buscar al agente con quien debe ajustar cuentas ahora por dos motivos o marcharse a casa para encontrarse con su mujer. Se decide por lo segundo, ya que ahorita no es prudente acercarse a él. Tuvo la esperanza de que falleciera, pero el destino no lo quiso así.
Lo recibe un par de ojos enrojecidos seguramente por el llanto ante la noticia, sin decir palabra, la rodea con sus brazos olvidándose por un instante de su disgusto
- Printsessa – le susurra al oído – aquí estoy, lo resolveré – siente como ella se separa de su pecho para poder mirarlo a los ojos.
- Hay cosas que no puedes resolver – le sonríe entre lagrimas para luego continuar – Esto depende mas de mi que de ti.
- ¿Qué quieres decir con eso? – cuestiona extrañado.
- Yo vi quien mato a Alain…