EL MAL DIA DE UN HOMBRE ES EL BUEN DIA DE OTRO
La chica duerme bajo la mirada atenta de su amante quien se coló bajo sus sabanas sin que ella lo notara. Luego de estar tanto tiempo separados, considero interrumpir su sueño para perderse entre sus brazos, pero al verla, decidió contemplar el rostro apacible de la dama quien dormía plácidamente. No recuerda en que momento cayo rendido, solo sabe que la imagen frente a sus ojos no podría ser mejor.
- ¿Cuándo volviste?
- En la madrugada – responde sin dejar de mirarla.
- ¿Oleg?
- En su habitación, supongo.
- Me alegra – susurra sobre sus labios - ¿Estas bien?
- Mejor que nunca – responde mostrándole esa media sonrisa que anticipa lo siguiente.
Con un ágil movimiento se posiciona sobre ella tomando sus labios con desesperación, saciando la sed que ha tenido por mucho tiempo, ningún sabor se compara al dulce néctar que emana de la boca de su amada, la suave piel que reposa debajo de su cuerpo vibra bajo su contacto, saber el placer que le causa a su mujer lo hacen no querer detenerse y entregarle todo de si, la ama con locura y la desea aun mas.
Sonia responde con desenfreno a sus caricias liberando jadeos de placer sin ningún pudor, al igual que él, lo desea dentro de ella, ser suya sin que nada lo pueda evitar. Arquea su espalda al sentir los labios de Ilya sobre sus senos, elevando la llama que se ha encendido en su vientre. Separa sus muslos para darle mas acceso a su centro disfrutando el constante roce de la dureza que se ha despertado en él. Jamás había sentido tanto por alguien, no de esta manera, considerando que amo a Alain, no llego a sentirse tan poseída por él como lo experimenta con el jefe.
Entra en ella con un movimiento certero que la estremece, enrolla sus piernas alrededor de su cintura dándole todo el espacio posible. El choque de ambos cuerpos se hace más rápido acercándolos finalmente al clímax que ambos alcanzan por igual.
Se mantiene sobre ella apoyando el peso de su cuerpo sobre sus brazos flexionados sobre la cama, se limita a observar su rostro extasiado mientras recuperan el ritmo de su respiración. Sin duda, es la mujer mas hermosa que sus ojos han visto y no por belleza física, sino por el mar de sentimientos que ella provoca en él que incluso lo han llevado a querer ser un hombre mejor.
Definitivamente vale la pena, piensa mientras la observa, no hay fortuna o poder que iguale la experiencia de paz que tiene a su lado, seria capaz de dejar todo por lo que ha luchado hasta ahora, solo por cuidar lo que posee y que sabe no tiene precio.
Sonia por su parte también esta feliz, tanto, que considera olvidar el asunto de su fallecido esposo y dedicarse a construir una nueva vida, sin embargo, ese pensamiento no duro mucho en su cabeza, esta segura que mientras no resuelva ese asunto, su tranquilidad estará a medias. Las ideas que se cruzan hacen que frunza el ceño de manera inconsciente cambiando su expresión feliz por una preocupada, cosa que no pasa desapercibida para él.
- ¿Qué ocurre? – pregunta inquieto.
- Todo esta bien – responde acariciando su mejilla.
- ¿Desayunamos? – sugiere con una sonrisa dejando por ahora el tema, ya lo retomara después.
- Primero una ducha – responde animada levantándose de golpe y corriendo al baño. Ilya la sigue.
En otro lado de la ciudad, Jack se levanta casi al medio día con pesadez en su cabeza. No pudo dormir como esperaba victima del desconcierto que le genera el rumbo que ha tomado la historia con Isabelle. La extraña, ella era su bálsamo, su alegría, aquella inocencia exterior que escondía una mujer sensual y desinhibida que no temía mostrarle el fuego de interior, nada que ver con esta figura de hielo que se presento ante él, elegante y sobria.
Luego de darse una ducha, busca en su refrigerador algo que calme su hambre, recuerda que lleva semanas sin asistir al supermercado, por lo toma la salida fácil. Sentado en el sofá principal de su sala, toma su móvil y desbloquea su pantalla para pedir servicio a domicilio, cuando nota la presencia en su buzón de un correo que no ha abierto. Solicita su comida y mientras espera, da un vistazo a todas las notificaciones pendientes, fijando su atención en una en especial.
Bufa sorprendido considerando inmediatamente ignorarlo, pero los recientes acontecimientos indican que es mejor acudir, según como él ve las cosas, esta podría ser una buena oportunidad para que aclare las dudas que no le permiten descansar, siendo la mas importante de ellas, esa donde Isabelle le informa que esta casada y que pertenece a una familia rusa.
¡Es una locura!
Sin darse cuenta el tiempo ha pasado y ya ha oscurecido, ya son las 7:30 de la noche, la hora pautada es a las 9, aunque no está del todo convencido, se prepara para su cita de esta noche. Se decanta por llevar ropa casual que consta pantalón de mezclilla negro combinado con una camisa gris oscura sin corbata y una chaqueta deportiva del color del pantalón y de botas de cuero negras. Complementa su atuendo con algo que también llevaba tiempo sin usar, una hermosa Ducati Monster 200 que le fue decomisada hace un tiempo a un tipo no muy bueno y fue subastada tiempo después. Es uno de los pocos gustos extravagantes que se ha dado en la vida.
Toma la calle a toda velocidad con rumbo a su destino.
En el club, todo está preparado ya, según lo planeado, Lee se encuentra en la sala de monitores cumpliendo desde temprano con el trabajo asignado para esta noche. Las imágenes que logre obtener serán su plan de respaldo en caso de ser necesario. La mujer paso gran parte de la tarde ensañando una vieja coreografía en la que una vez participo como regalo a los hermanos Petrov por el cumpleaños de uno de ellos. En aquella época le resulto divertido, pero luego dedico su tiempo a otras cosas que considero mas importantes y no volvió a bailar.
Nerviosa, espera la llegada de su invitado especial. Ha pasado los últimos 40 minutos observando desde la parte posterior del escenario hacia el asiento que reservo para él, justo al frente. Repasa el plan nuevamente preguntándose si de verdad era esa la única manera de cumplir su objetivo inmediato, hace unas horas parecía un buen plan, la idea era traerlo a sus terrenos y llevarlo hasta un lugar privado y así poder hablar. Citarlo en un lugar era exponerse a ser descubierta y realmente no sabía en quien podía confiar, existía el riesgo de que lo siguiera al lugar de encuentro y eso definitivamente no iba a pasar.
Por lo menos en ese lugar se sentía segura, todo estaría enmascarado tras una noche de diversión propia en un hombre, nadie sospecharía del verdadero motivo tras el montaje y mucho menos de que se trataba de ella, así que se mantuvo en pie convencida de que era lo mejor.
En la entrada, una chica recibe al recién llegado y lo conduce hacia el reservado. No puede estar mas confuso con el trato recibido considerando que jamás había puesto un pie en el lugar, claro descontando la vez que acudió para investigar la muerte de aquel joven. La anfitriona le ofrece algo de beber y lo deja solo en su lugar. Esperando el trago da un vistazo a su alrededor. El local es amplio donde prevalece la oscuridad que ofrece privacidad a sus clientes, esta dispuesto en forma circular en cuyo alrededor están distribuidos los apartados en su mayoría ocupados por hombres jóvenes. La estructura consta de tres pisos, hallándose en el primero, los dos pisos siguientes están bordeados por vidrios oscuros que le impiden apreciar el sitio a ese nivel. El escenario también es circular, con unos escalones al frente que dan acceso al área del público, unas barras verticales que usan las bailarinas para sus actos y múltiples luces de colores que penden del techo, dándole un aire sofisticado y mundano.
Luego de unos minutos llega su bebida, la cual bebe de un trago ansioso por conocer la verdad del porqué de su presencia allí, la voz de un hombre que habla al micrófono dirige la atención de todos que aplauden al anunciarse el inicio del espectáculo. Movimientos en la multitud lo ponen alerta, aunque se trata de hombre con aspecto casual sabe que por la forma de moverse no lo son, se tensa ante la idea considerando por primera vez desde su llegada, la posibilidad de retirarse.
- Buenas noches agente – ese acento inconfundible – Que sorpresa verlo por aquí, no pensé que fuera hombre de esta clase… de diversiones
- Pues ya ve… un hombre puede también divertirse – se limito a decir
- Aunque le confieso que más que sorprendido estoy… intrigado – comenta sin hacer contacto visual – Debe conocer gente importante
- ¿Por qué lo dice?
- Este es un lugar exclusivo agente, solo personas de mucho dinero vienen aquí y aunque es usted respetado, lamento decir que no es muy bien pagado que digamos – su tono es sugerente pero severo.
- Es cierto, no soy un rico empresario o un afortunado heredero, ni siquiera tengo amigos influyentes a pesar de conocer a tanta gente, pero como ya ve, estoy aquí.
Ilya quiso continuar con tan extraña conversación, pero fue interrumpido por la estruendosa música que ha comenzado a sonar. Salta al escenario un grupo de bailarinas vestidas de manera extravagante simulando el estilo de las Mil y una noches.
Ambos hombres se ven envueltos que los sensuales movimientos de cadera de las mujeres que danzan al frente, especialmente una de ellas, ataviada con un traje negro y aplicaciones doradas que se encuentra en el centro del grupo.
Conforme avanza la canción, también la coreografía, los nervios se fueron a pasear cuando comenzó a mover su cuerpo como hace tiempo no lo hacía, confiesa para si misma que le encanta la sensación que experimenta al sentirse admirada por el público. Su sonrisa cae cuando ve al par de hombres sentados donde solo debería estar Ferro. La presencia del ruso puede complicar mucho las cosas, pero no había llegado hasta aquí para renunciar, el show debe continuar y así será.
Ambos mantienen su atención en la mujer, algo en ella les resulta familiar, aun con el traje, el maquillaje, el velo que cubre parcialmente sus ojos y el efecto de las luces, tiene un efecto especial que ninguno sabría explicarse.
Faltando poco para que el acto finalice, un trio de bailarinas, conducido por la dama, se acercan al reservado donde antes han dispuesto tres mesas que hasta el momento se encontraban vacías. La idea era acercarse a Ferro y en medio del baile entregarle la USB, pero estando Ilya tan cerca, tendrá que buscarse un momento mas apropiado para hacerlo y debe ser rápido, porque ante la repentina aparición del ruso, el agente podría irse antes de que pueda hablar con él. Igualmente, esa parte de la coreografía se realiza y la mujer pone especial atención en el pelinegro, usando movimientos muy sensuales y ofreciéndole sonrisas a través de la tela.
El flash de una cámara que apunta directamente al rostro de ella le permite a Jack identificarla, sus ojos casi salen de sus orbitas al darse cuenta de quien se trata. Mira a los lados para asegurarse de que nadie mas la vio, especialmente su incomodo compañero de asiento que en ese momento se vio distraído ante el llamado de uno de sus hombres.
Respira aliviado puesto que si ella no ha revelado su identidad es porque tiene una razón muy poderosa para ello. Jamás se imaginó que fue invitado para verla danzar, no ha logrado establecer algún motivo lógico para haber sido convocado a ese sitio, pero confía en que recibirá alguna explicación.
Unos 10 minutos de terminada la presentación, el ruso se levanta sin despedirse dejando de nuevo solo a Jack. Luego de eso, la misma anfitriona le informa que su pedido ya esta listo y que por favor lo acompañe.
- ¿Pedido? – se preguntó mientras caminaba tras la elegante chica que lo conducía hacia unas escaleras.
Después de la escalera prosiguió un pasillo semiiluminado donde se apreciaban varias puertas. La joven se detuvo frente a una de ellas y le abrió la puerta para darle acceso a una habitación decorada lujosamente, lo que merecía mas atención era la cama, tenia un diseño antiguo con dosel, pero sumamente elegante y llamaba a ser ocupada. Por unos minutos se imagino en ella con Isabelle haciéndola suya una y otra vez.
Alguien entra repentinamente al lugar haciendo que el voltee hacia el recién llegado, mejor dicho, recién llegada. Estaba vestida con la misma ropa del baile, conservaba el rostro cubierto parcialmente, pero podía reconocerla a través de la transparencia.
- Isabelle – exclama emocionado.
- No tengo mucho tiempo – dice ella acercándose a él.
- ¿Qué sucede? – pregunta preocupado.
- No puedo explicarte mucho, solo quiero darte esto – toma su mano colocando en ella el pequeño dispositivo – es importante que lo veas.
Leyó sus expresiones y supo que ya debería despedirse, no sin antes mirar de nuevo esos maravillosos ojos que han invadido por completo sus pensamientos. Tomo delicadamente su barbilla acercando sus rostros para luego unir sus labios en un beso suave.
Como si de una novela se tratara, la puerta es violentada dando paso a un furioso Ilya que, sin esperar una explicación, aparto a Jack de su mujer golpeando fuertemente su cara. Ella quiso separarlos culpándose por tal situación, lo había planeado todo tan bien pero jamás pensó que justamente esa noche Ilya aparecería allí. El brazo de un hombre le rodea la cintura arrastrándola fuera de la habitación, por mas que intento zafarse no pudo y fue llevada a una de las camionetas de la familia y mantenida allí en contra de su voluntad.
Gritaba desesperada por la suerte del buen agente que no merecía el trato que estaba recibiendo. ¡Esto es mi culpa!, pensó amargamente. Ni siquiera le fue permitido dar una explicación, se sintió tratada como una mujer desvergonzada sin serlo y sabiendo lo que le esperaba al llegar a la mansión, no cruzaría palabra con ese energúmeno hasta que le calmara. Por ahora solo rogaba porque el hombre de ley saliera bien librado de esto.
Viendo al ruso acercarse, se acomodó detrás del conductor y se cruzó de brazos decidida a no dirigirle la palabra. El por su parte compartió su hermetismo puesto que tampoco estaba de humor para escuchar explicaciones que probablemente no creería, ya tendrían tiempo de hablar después.
En un callejón oscuro es lanzado el cuerpo inmóvil del sujeto que se atrevió a tocar a la mujer del jefe, por tratarse de un agente, procuraron no dejar evidencias de lo sucedido, aun respiraba, pero estaban seguros de que no lo haría por mucho mas tiempo. Arrancaron a toda velocidad dejando al infortunado esperando a la muerte.
La providencia al parecer tenia otros planes. Alguien que fue testigo de todo, cargo al herido como pudo, lo llevo hasta su casa y permaneció allí hasta que despertó casi al amanecer. Estando seguro de que todo estaría bien, se marchó de allí para regresar junto a su señora.