MOROZOVA.0509

- ¡Necesito a Lee! – exclamo frustrada después de no se cuantos intentos por descifrar esta clave, sin embargo, una punzada en mi pecho me hace corregir mis palabras, realmente a quien extraño y necesito es a Alain.

Mis ojos van inconscientes hacia la foto que reposa a un lado del que era su escritorio y que es el que ahora ocupo yo, en esa foto nos veíamos felices, especialmente él, fue la primera vez que me llevo a Rusia, le encantaba ir a su país, decía que le recordaba a su madre y era como sentirse cerca de ella así fuera por unos días. Recuerdo que estábamos en un lugar de San Petesburgo, ambos estamos con ropa de invierno y hacíamos muñecos de nieve en el jardín de su residencia en esa ciudad, Ilya y Mihail nos miraban con sus caras amargas mientras nosotros les lanzábamos bolas de nieve apoyados por Yakov quien gozaba junto a nosotros del disgusto que manifestaban los demás Petrov. Después de varios ataques, los primos se unieron y comenzaron una guerra de nieve que termino en risas y sin ningún ganador entre nosotros, solo el haber pasado un buen rato en el que no se hablo de negocios, problemas o dificultades.

- Si tan solo me hubieras dejado alguna pista – murmuro abatida.

Cuando ya casi me rendia, volví a mirar la foto, él siempre decía que, al crear una contraseña, era recomendable usar algo conocido que solo uno supiera y que fuera fácil de recordar. Alain adoraba a su madre, así que es posible que la clave de ese par de archivos que no había logrado descifrar tuviera algo que ver con ella, quizás su nacimiento o su muerte, tal vez otra fecha importante relacionada con ella o algún detalle que se la recordara. Mi entusiasmo se esfumo cuando pensé en que es muy poco lo que se sobre ella, al menos se que se llamo Sonia, como yo, pero su apellido o algún otro dato me era completamente desconocido.

Lo mejor era averiguar algo sobre ella, así que camine a la cocina donde se encontraba Svetlana, ella tiene muchos años trabajando con la familia, quizás sepa algo.

- ¡Sonia! – dice con alegría y también algo de asombro – Pensé que nunca saldrías de esa oficina.

- Estoy revisando algunas cosas y poniéndome al día – le comento ocupando un asiento de los que rodean la encimera de la cocina.

- ¿Quieres algo de comer? – me pregunta mientras remueve un sartén con algo que huele magistralmente delicioso – El almuerzo tardara un poco.

- Si tal vez un café y galletas – tenia hambre, si, ya era media mañana y el desayuno ya hacia rato que había sido digerido por mi activo estómago, pero en ese momento lo mas importante era permanecer allí y poder interrogar a Sve – ¿Puedo preguntarte algo?

- Por supuesto y si no se trata de alguna confidencia de alguien te responderé – me dice guiñando un ojo - ¡Vieja astuta! – pensé.

- ¿Conociste a la mama de Al? Sonia se llamaba – cuestiono sin mucho rodeo.

- No personalmente, solo se que fue una joven que cayo en las garras de Iván, pero nunca la trajo aquí – me responde sin dejar de hacer su oficio.

- ¿Por qué dices que “en las garras de Iván”? – curioseo.

- Ay, Sonia, los hombres de esta familia o por lo menos, los que he alcanzado a conocer, no han sido precisamente caballeros con las mujeres que han pasado por su vida, especialmente ella. Hace años supe que la envolvió con sus aires de hombre maduro, aprovechando su buen aspecto y posición, después que se canso de ella, la abandono sin explicaciones, sin dinero y en un país extraño para ella, de no haber sido por Oleg, la suerte que esa muchacha hubiera corrido habría sido terrible – presto atención a cada palabra sin creer que esa maravilla de hombre que fue mi esposo haya sido hijo de un hombre tan terrible.

- ¿Qué tiene que ver Oleg en esa historia? – pregunto llevándome una galleta a la boca.

- El era parte de su escolta en esa época cuando conoció a esa joven, aunque lo niega, yo siempre he pensado que su interés en ella era sincero y fue mas allá de un acto de caridad, la ayudo hasta el punto de cuidar de ella como si fuera un familiar o mas bien... un amor – sorprendida ante sus palabras, recuerdo la especial atención que siempre tuvo Oleg con Alain, incluso dejando de lado a su jefe, Ilya, para ponerse del lado del hermano menor.

- ¿Sabes en que fecha murió? –

- Solo se que fue en el año en el que Oleg trajo aquí al niño Alain, fue en el 2009, pero no puedo precisarte la fecha, deberías preguntarle a él – me dice colocando mas galletas en mi plato, las primeras me las comí sin darme cuenta.

- Pero no esta en casa – digo pensativa sopesando la idea de llamarlo, aunque nunca lo he hecho cuando están ocupados fuera de la casa a menos de que se trate de algo urgente, aunque la situación apremia, porque se que Alain oculto información importante en ese archivo y quizás haya algo allí que me lleve a la verdad de lo que ocurrió.

- Puedes llamarlo, si esta libre te contestara – me dice Sve sin comentar nada mas.

Cuando encontré el móvil de Alain y lo pude revisar, vi varias fotos de él que estoy segura eran recientes y no las tome yo, supe que estaba viendo a alguien, el mismo me lo confeso y a pesar de que un momento lo vi realmente feliz, la alegría no le duro mucho ya que, al parecer la persona en cuestión, no había sido totalmente sincero con él.

Al era un hombre tranquilo, pero también desconfiado y astuto, así que imagino que lo investigo y no debió ser agradable lo que descubrió. Lo se porque haciendo memoria, hubo una noche que lo escuche discutir con alguien por teléfono, se había encerrado en su oficina y en esos casos era mejor no molestarlo, pero Ilya nos esperaba para ir a un evento de la empresa y ya era hora de salir. Me acerqué a la puerta y oí como levantaba la voz preguntando si estaba seguro de lo que le estaba afirmando.

Me vi en la necesidad de interrumpir, cuando abrió la puerta para darme paso no solo estaba furioso sino también decaído o más bien, decepcionado. Me abrazo fuerte y me decía al oído que yo era lo mejor que le había pasado y que se arrepentía de siquiera haber pensado en estar con alguien mas. No entendí sus palabras en ese momento y tampoco lo cuestioné, solo le devolví el abrazo hasta que sentí que se calmó y fuimos a la fiesta. Luego de eso, me confeso que pidió investigar a la persona con la que estaba saliendo y se llevo una sorpresa de la que aún no se había repuesto. No quiso hablar mas de eso, zanjo el tema con la promesa de contarme mas sobre eso cuando se sintiera preparado para hablar.

No volvió a ser el mismo Al feliz de siempre, eso fue unas semanas antes de su muerte y tengo la sensación de que una cosa tiene mucho que ver con la otra. Las veces que le he dado vueltas al asunto en mi cabeza y preguntándome el motivo para matarlo de esa forma, descarte la posibilidad de que fueran represalias asociadas a la organización, Alain colaboraba con su hermano en algunas cosas pero no era responsable directo de ninguna operación, además de que esa gente hace todo con pistola, nunca he sabido de ajustes hechos a punta de cuchillo y si se hubiera tratado de algo de eso, antes habrían enfrentado a Ilya y no actuar cobardemente matando a su hermano en un callejón.

Pero contrario a todo eso, nadie en esta casa sabe que fue realmente lo que ocurrió, tampoco investigaron a fondo según supe, ya que Ilya ordeno dejar ese asunto así y se limito a organizar el funeral y el traslado de su cuerpo a Rusia. Por lo tanto, yo, la viuda, tome la decisión de esclarecer los hechos sin importar con que me encuentre, pero sea lo que sea, prefiero hallar algo terrible a no saber a ciencia cierta la razon por la que murio.

Luego de pensar bastante, tome el móvil y le marque a Oleg, lo peor que puede ocurrir es que no responda, quizás vea mi llamada y me dedique unos minutos mas tarde, lo que si se es que no hay peor lucha que la que no se hace. Timbro unas tres veces y escucho gratamente su voz ronca que muestra algo de preocupación.

- Señora… ¿Ocurrió algo? – inquiere alterado, al fondo se escucha otra voz que también llevo días sin apreciar cuestionando si ha sucedido algo en casa.

- Todo esta bien Oleg, no te preocupes, las cosas aquí están en orden – intento usar un tono tranquilizador.

- ¿Seguro todo esta bien? – reinterroga asegurándose de que no miento.

- Seguro, solo te llamaba para preguntarte algo, es importante – introduzco - ¿Sabes en qué fecha nació o murió la madre de Alain? – un resoplido seguido de silencio es lo que obtengo como respuesta, hasta que unos segundos después lo escucho

- Busca en los archivos de la caja fuerte del despacho de Alain, allí encontraras una carpeta con información detallada sobre ella – quise agradecerle y despedirme para no interrumpirlo mas pero su voz me detiene - ¿Estas bien?

- Si estoy bien, solo reviso unos archivos en la laptop de Al y hay unas claves que no conozco, tal vez haya usado datos de su madre para crearlas – resumo sin dar mas detalles - ¿Cómo están ustedes? ¿Cuándo vuelven? – curioseo – No te he visto desde que volví – señalo con tono suave.

- Pronto, quizás en unos días – de nuevo silencio – Debo colgar

- Lo se, disculpa la interrupción – estoy segura de que iba a decirme algo mas pero no es su voz la que sale del auricular sino otra que no esperaba oír.

- Sonia, ¿Estas bien? – Ilya al teléfono, ruedo los ojos por su falsa preocupación que de seguro estará seguida de algún reproche.

- Si todo bien – respondo adusta – Despídeme de Oleg por favor – y cuelgo sin esperar respuesta. De verdad que lo ultimo que deseo en este momento es lidiar con su mal carácter, se que fui algo grosera pero no fue a él a quien llamé.

Pensando en eso, voy a la caja fuerte, la clave es la misma. A pesar de la confianza que me dio Alain, yo siempre respete sus cosas, se que guardaba carpetas allí con información, pero yo solo revisaba aquello que el me permitía ojear.

Efectivamente como dijo Oleg, luego de revisar varias carpetas, encontré una con la información de la mujer que incluía una foto con una banda que decía UCRANIA. Por lo que pude ver, fue participante en un concurso de belleza que al parecer gano y era de esperarse, ya que era muy hermosa. Ahora entiendo el interés del viejo Iván en ella y de donde provenía el lindo rostro de Alain, se parecía bastante a ella. Cuando quise regresar las otras carpetas a su lugar, varias de ellas caen al suelo dejándome ver unas fotos que llamaron mi atención, incluso mas que las del móvil.

Puedo ver una donde esta un hombre de espaldas desnudo, cubierto solo con una toalla enrollada en su cintura, se nota que fue tomada con un móvil en un descuido, ver ese me llena de dudas e interrogantes, que las aparto al sacudir mi cabeza. Sintiendo que violo la privacidad ajena, recogí lo caído con la intención de regresarlo a su lugar, sin embargo, me deshago de esos pensamientos considerando que mi esposo ya no está, así que todo lo suyo legalmente es mío y revisar sus cosas ya no está mal. Reúno de nuevo las carpetas y las llevo al escritorio no sin antes cerrar la caja fuerte.

Mis ojos no caben del asombro que los llena, las múltiples imágenes frente a mi, me muestran una cara de Alain que desconocía. No se si mis sentimientos en este momento rondan en la desilusión, decepción o tristeza, creo mejor que es un poco de cada una, por algo dicen que ojos que no ven corazón que no siente, por que realmente no es lo mismo tener una vaga idea de algo a pasar a ser testigo a través de estas imágenes de algo que cualquiera consideraría traición.

Amaba a Alain, siempre lo ame, aun lo hago y estoy plenamente consciente de las circunstancias “especiales” que rodearon nuestro matrimonio, pero verlo con alguien mas y sobre todo imaginarlo feliz, hace que mi corazón se estruje al recordar cuanto lo extrañaba durante sus ausencias y los sentimientos que hice a un lado solo para mantener mi palabra de buena esposa ante los ojos ajenos. Lagrimas humedecen mi rostro en este momento, habría preferido que el me hablara y fuera mas abierto al contarme sobre sus sentimientos, no lo habría juzgado, el sabia eso, pero pensar que salía con alguien a evidenciar que era mas que eso, me hace preguntarme a donde llevaría Alain esta situación, hasta que extremo, porque mantener una doble vida era simplemente insostenible.

Mire cada foto, tomándome el tiempo de observar cada detalle que en ese momento me resultara visible. En casi todas esta Alain, por los diferentes colores de las paredes deduzco que fueron tomadas en ocasiones diferentes, en casi todas aparece desnudo o con poca ropa al igual que su acompañante, en las que pocas veces este deja ver su rostro a la cámara. Veo la que creo es la guardada en su móvil, acercándome, puedo apreciar detalles de la cara del otro tipo, es un hombre joven pero mayor que Al, quizás entre unos 24 a 26 años, cuerpo bien cuidado, delgado, su piel es clara pero no tan blanco como mi esposo, el cabello oscuro, en la foto parece castaño, recortado estilo militar y estaba desnudo solo cubierto parcialmente por una toalla.

Aun cuando estoy dolida y enojada, se que estas imágenes tienen un propósito, no puedo esperar menos de la astucia de un Petrov, porque Al siendo el mas sensible de ellos no dejaba de ser hábil e inteligente. Debió dejar pistas, quizás para que solo yo las encontrara, estaba seguro que las vería ya que soy la única con acceso a sus cosas y que en algún momento las podría encontrar, si él recopilo esta información y la dejo donde yo pudiera verla, entonces ese era su propósito. Por otro lado también esta el hecho de que no planeaba morir, aunque es un riesgo palpable entre los hombres de esta familia, así que quizás el desorden en que se encontraba esta información es porque se trataba de una investigación en curso y que debió ser importante para él cuando dedico tantos recursos en conseguirla y como una vez me advirtió, de eso hace unos meses, estaba cerca de descifrar realmente que fue lo que ocurrió conmigo hace unos años cuando llegue aquí pero que todavía no estaba en condiciones de revelar.

Ahora, ¿Qué relación hay entre mi pasado y su muerte? He allí la gran pregunta.

Continúo revisando los demás documentos y hay uno donde aparece datos personales del que supongo es el sujeto que estaba con él, no se me hace familiar su nombre, , mejor dicho, nombres, porque hay dos folios con una foto impresa de dos sujetos muy parecidos, tanto que podría tratarse del mismo, pero con información distinta. Esto cada vez es mas confuso y se me hace imperioso descubrir el misterio detrás de todo esto. pero quizás, Al dejo mas pistas que esta en mis manos encontrar. Ahora mas que nunca necesito esa clave, me quito el nombre si en ese archivo misterioso no esta guardado algo de esto, mas información que me lleve a entender que fue lo que paso.

Seco mis lagrimas y me recompongo en el asiento que ocupo desde hace horas, mi espalda, brazos y piernas duelen, por la hora, he pasado aquí mas de 4 sin siquiera estirarme un poco. Decido ir por un café, en el camino encuentro a Viktor quien me sonríe escuetamente. A pesar de su semblante duro y serio, para mi siempre ha tenido una sonrisa o lo más cercano a eso. Lo tomo del brazo y lo llevo conmigo hasta la cafetera que se encuentra vacía. Esperando a que ella haga su función, se me ocurre pedirle su versión de los hechos y de paso curiosear un poco sobre lo que esta ocurriendo actualmente.

- ¿Cómo van las cosas Viktor? ¿Han avanzado en algo? – le pregunto.

- No se mucho, solo me han dicho que se está dificultando hallar al responsable de todo este desorden – me dice jugando con una hebra de mi cabello. Yo por mi parte prefiero no mirarlo y concentrarme en el ruido de la máquina - ¿Qué ronda por esta cabeza? – hago una mueca ante su pregunta, será genético entre los rusos el ser tan buenos leyendo a las personas.

- ¿Qué me puedes decir sobre la investigación de la muerte de Alain? – veo en su expresión un deje de incomodidad, parece que este es un tema no grato para nadie aquí.

Después de unos segundos de pensarlo, comienza a relatarme casi lo mismo que ya se, con la diferencia de que me cuenta lo que hicieron para evitar a la policía, como robaron el cuerpo de la morgue, sobornaron a algunas personas para desaparecer la evidencia y cremaron el cuerpo para evitar futuros inconvenientes, excusándose en el hecho de que no es bueno para la organización, que la policía hurgara en la vida de los Petrov y sus propiedades.

- En el club estuvo la policía local y el FBI… - lo interrumpo cuando menciona a los federales.

- ¿Por qué el FBI? – pregunto sorprendida.

- Según explico el agente, el asesinato del señor tiene similitud con otros casos, según explico, podría tratarse de un asesino serial – esta información me dejo mas confundida, cuestionándome el hecho de que en vez de un crimen pasional se tratara de uno serial, entonces ¿Cómo encaja allí mi esposo?

- ¿Sabes el nombre de ese agente? – indago sin demostrar mucho interés, aunque por dentro este intrigada.

- Jackson Ferro… si… ese era su nombre.

Una hora después, regreso a la oficina, tuve que cerrarla con llave para evitar que alguien vea todo lo que tengo sobre el escritorio. Tomo todos los papeles y los organizo lo mejor que puedo para luego sacarle copias y guardar los originales donde mismo se guardaban. Por ahora no se que hacer con todo esto, siento que la situación me supera, pero no se a quien acudir sin que se convierta en un obstáculo. Ilya, Oleg y Sergei están descartados, por ahora tienen mucho de que ocuparse además de que no están aquí, Viktor quizás llame y les informe a los otros sobre lo que estoy haciendo y eso no conviene, de los que están en la casa no se en quien mas confiar ya que no los conozco a todos, así que debo pensar en alguien mas.

Guardo las carpetas conservando la de Sonia que ahora se que se apellidaba Morozova, nació en diciembre 13 de 1981 y falleció en mayo de 2009. Tomé una libreta y comencé a armar posibles claves usando el esquema que me enseño Alain, resultando de esto varias combinaciones. Probe unas cuantas, todas fallidas, hasta que por fin, una de ellas funciono MOROZOVA.0509, utilizo la fecha de su muerte porque quizás esa fue la que mas lo impacto.

- ¡Siiiii! – exclamo eufórica tras tantas horas dedicada a descifrar esa contraseña, pero mas satisfecha me senti luego de revisar el archivo, o mejor, los archivos que compilaban información valiosa, no solo del tipo que estoy investigando, sino de otros mas, cada uno con datos específicos y fotos de personas que en algún momento investigo.

Por ahora, solo me enfoco en las del tipo de las fotos del móvil y mi boca dibuja una perfecta “O” al leer lo que esta allí. Ya veo que el mundo esta lleno de gente hábil, experta en el engaño, pero este tipo definitivamente no le tuvo miedo a nada, concluyo en eso tras ver lo que se ha atrevido a hacer y a quien ha podido engañar.

- ¡Rayos! – murmuro mientras leo pagina por pagina todo lo que esta aquí.

Luego de un rato, permaneciendo en mis cavilaciones, tomo una decisión. Esta información debe llegar hasta la agencia, pero entonces me pregunto ¿Cómo confiar? ¿Cómo saber a quien le puedo entregar esto y que le de el uso correcto? Entonces viene a mi mente el nombre de Jackson Ferro, ahora que lo pienso, es el que declaraba junto con Ilya en la televisión el día del atentado, sabiendo lo meticuloso que es este ruso, Ferro debe ser alguien de fiar, sin embargo, debo comprobar si es así.

Copio la información en una memoria USB que encontré y cierro ya todo. Rompo el papel con las posibles claves, regreso todo a su sitio y apago la portátil que de ahora en adelante, permanecerá a mi vista, no puedo arriesgarme a que le pase algo. El destino de esta informacion la decidire con calma, cuando haya descansado y tenga la cabeza fria, porque debo tener cuidado en manos de quien caiga si quiero que de verdad se resuelva este caso.