Los gigantes Scorp son destruidos

En el planeta rojo-oscuro el mago negro Phantom se hallaba encima de uno de los gigantes Scorp dirigiendo a todo el ejército, yo fui enviado por Lord Nazgul para decirle que le necesitaba de urgencia.

-¿Qué es lo que desea mi señor que me necesita de urgencia? Dijo Phantom.

Yo le respondí:

-Parece que Lord Nazgul requiere crear más Scorp pero esto quiere decirlo a usted mi general en persona.

Ambos viajamos al palacio negro, Nazgul aguardaba en SU GRAN TRONO NEGRO y a su diestra su hijo Mordor, cuando llegamos Nazgul demandó nuevamente a Phantom para que creara todos los Scorp posibles, él quería empezar lo más pronto posible su plan del derrocamiento de Azatoth, ya que el auto-proclamado Emperador de las Tinieblas tardaría un tiempo más para recuperar sus poderes.

Phantom que formaba parte del plan accedió sin ningún tipo de problemas a las peticiones de su señor, todo el planeta estaría lleno de aquellas gigantescas y asesinas criaturas.

En el planeta Vendor Ariel el vidente al entrar a la dimensión donde “todo se ve”, vio los planes de Lord Nazgul y creyendo que esto lo hacía para hacer un nuevo ataque a su planeta como fue aquella vez que los Scorp lo hicieron, del cual asesinaron a sangre fría a las hembras Vendor y a sus pequeños niños, hizo aviso a Luciel para que interfiriera en el asunto y estos gigantes no volviesen a atacarlos.

-Mi querido amigo Luciel es posible que Lord Nazgul nos ataque nuevamente a través de los gigantes Scorp.

-Ariel mi leal amigo, ¿Por qué te alarmas tanto por esas criaturas que aunque poderosas no son invencibles?

-Cuando los Scorp, los Trolls y reptilianos nos atacaron, cientos de esos gigantes acabaron con todas nuestras hembras y niños, ahora Nazgul piensa crear miles de ellos.

-Si con cientos de Scorp arrasaron la mitad de nuestra civilización, con miles de ellos quedaremos devastados completamente y nuestra raza quedará extinguida para siempre.

-Te entiendo amigo mío, veré la forma de ayudarlos.

Ariel mal interpretó las intenciones de Nazgul, él pidió crear miles de Scorp para alistarlos cuando empezara la rebelión en contra de Azatoth y no para atacar nuevamente el planeta de los Vendor.

Aunque si su plan resultaba como esperaba, no descartaría en utilizar a los Scorp para invadir el Reino celestial derrotando a su hermano Luciel.

Phantom por su lado sabía que la labor era muy difícil pero no tenía otra alternativa que acatar las órdenes de su señor. El mago negro pronunciaría nuevamente aquel conjuro cuando los creó por primera vez, con la arena seca del lugar y una masa gelatinosa tóxica que hizo con sus manos pronuncio el hechizo:

-“VOBIS MEHERCULES IUBEO UT SCORPIUS FIAT IN HIS ARIDIS TERRIS”.

De la tierra estéril y arenosa estos gigantes surgieron, miles de ellos con unas grandes tenazas con sus unas colas que votaban el líquido mortal, todo el planeta se llenó de Scorp.

Este ejército sería el más poderoso de todos incluso superior a los draconianos. La noticia llegó a Nazgul y enseguida viajó al planeta rojo-oscuro, una vez que entró a la atmósfera vio desde lo alto a miles de Scorp que se ubicaban a los largo de toda la arena.

Su rostro mostraba una alegría macabra y pensaba en sus adentros.

-“Desde ahora ha empezado mi silenciosa rebelión, Azatoth en el momento que menos lo pienses te destruiré y yo me nombraré como el Emperador de las Tinieblas, jaja, jaja, jaja”.

Al arribar a la arena Phantom le dio el encuentro y le hizo recorrer todo el planeta para que viera a miles de miles de Scorp distribuidos por todos los lugares, sin duda alguna todo lo planificado saldría como se lo esperaba.

-Muy buen trabajo general Phantom desde ahora hemos empezado nuestra rebelión, los días están contados para Azatoth, pronto seré yo el Señor de las Tinieblas.

En el Reino celestial Luciel haría una reunión con los demás dioses para decidir la manera de ayudar a los Vendor, ya que tenía por entendido que Nazgul había demandado a Phantom a que hiciese miles de los gigantes Scorp con el fin de acabar de una vez por todas con la raza de los Vendor.

Una vez acabada la reunión Luciel y los dioses quedaron de mutuo acuerdo y decidieron utilizar una vez más el arma más mortífera de toda la creación, la omnipotente "Forner" para destruir el planeta rojo oscuro donde han sido creados los Scorp.

Esta destrucción se daría al cabo de unos días mientras tanto Luciel planificaba la forma de llegar a las cercanías del planeta y cumplir con su cometido, para eso buscaría la ayuda de Lúthien para que le concediera un poco de su poder y se hiciese invisible como fue aquella vez que junto con Gondor, fueron hasta las mismísimas entrañas del abismo del caos para intentar quebrar a los tres dioses/demonios.

-Mi Lúthien necesito que vengas a mi Reino lo más pronto posible, es de suma urgencia el favor que necesito de ti.

-Luciel estaré ahí en este mismo instante.

Lúthien utilizando la tele transportación llegó instantáneamente al Reino de Luciel, ambos conversaron y el Rey le explicó que los Vendor una vez más peligraban con la creación de miles de gigantes Scorp bajo el mandato de Nazgul para acabar de una vez con ellos.

Que en el concilio de dioses decidieron utilizar la omnipotente Forner y acabar con el planeta rojo oscuro que es el hábitat de los Scorp, y para eso Luciel necesitaba hacerse invisible ya que aquel planeta se situaba en las afueras de la Constelación del Caos.

Lúthien entendió que una vez más le diese a Luciel un poco de su poder para que se hiciera invisible y sin peligro alguno, destruyese el planeta aniquilando completamente a los Scorp y los planes de Nazgul quedasen estropeados. Ella impuso las manos sobre él y le concedió su petición.

En el palacio negro Nazgul y Mordor reunieron en silencio a los siete ejércitos alistándolos para la rebelión, el dragón Therion por su parte reuniría a todos sus dragones negros y quedasen listos.

Antes de empezar la rebelión, Nazgul envió varios espías a los alrededores del profundo abismo para que le informasen como estaba la situación en el entorno. Estos espías rondaron por las cercanías del abismo donde moraban Azatoth, Yog-Sothoth y Shub-Niggurath y vieron que los dioses/demonios seguían recuperando fuerzas. Del mismo modo fueron al más profundo de todos los abismos para ver en qué situación se encontraba Cutulu. El Sumo Sacerdote de las Criaturas de las Tinieblas dormía en un profundo sueño.

Todo estaba a favor de Nazgul y Therion y al fin llevarían a cabo su plan. Luego de derrotar a Azatoth se darían un buen tiempo para conquistar los Reinos celestiales y repartirse a mitad la soberanía de la galaxia entera.

Pero que se iban a imaginar que por una equivoca interpretación de Ariel, Luciel con la omnipotente Forner acabaría con el planeta entero y una vez más los planes del Maligno serían frustrados.

Llegó el tan esperado día y los seis ejércitos de Nazgul o sea los Trolls, Trolls-mor, reptilianos, Octopus, los soldados de las sombras y los dragones negros de Therion, aguardaban a que se uniesen los gigantes Scorp que aún permanecían en el planeta rojo-oscuro.

Phantom que se hallaba junto con Nazgul, Mordor, Azam y los generales draconianos iría por los Scorp en tres enormes naves para reunirlos con los demás ejércitos.

Luciel por su parte con el poder invisible que le concedió Lúthien estaba cerca del planeta de los Scorp, el arma Forner la llevaba en sus manos y una vez que programó las coordenadas exactas del planeta, la activo.

Justo antes de la llegada de Phantom al planeta de los Scorp este explotó en mil pedazos, la explosión fue tan fuerte que las tres naves para embarcar a los gigantes salieron aventadas perdiendo el control.

El sonido se escuchó desde el palacio negro hasta el pozo del abismo donde reposaban los dioses/demonios, todos se preguntaron de lo sucedido y la respuesta fue inmediata, Phantom una vez que recuperó el control de su nave se comunicó con Nazgul e informarle de lo sucedido, el Maligno cayó de rodillas al suelo frustrado una vez más, no sería difícil llegar a la conclusión que aquella explosión planetaria fuera obra de Luciel ya que solo él poseía un arma capaz de destruir un planeta en cuestión de segundos.

Pero él se preguntaba ¿el porqué de su ataque inesperado y precisamente a los gigantes Scorp? No podía ir a consultar a Yog-Sothoth para que no tuviese sospecha alguna de que estaba a punto de haber una rebelión en toda la Constelación del Caos para derrocar a Azatoth.

Nazgul se quedaría con esta interrogante por el resto de sus días. Ahora que sus planes de convertirse en el nuevo Emperador de las Tinieblas fracasaron, no le quedaría más remedio que esperar una nueva oportunidad para derrocar a Azatoth.

Él sin darse cuenta se estaba debilitando, no contaría más con los gigantes Scorp y esta era una gran baja para sus propósitos de conquista. Este era el principio del fin para Nazgul y a su vez para las Criaturas de las Tinieblas.

Azatoth envió a su mensajero Saitan para enterarse de lo sucedido, la respuesta que recibió fue que el planeta rojo-oscuro de los Scorp había explotado por completo.

Luciel una vez que destruyó el planeta con todos los Scorp adentro, regresó victorioso a su Reino y los demás dioses esperaban por él para felicitarlo por su gran hazaña. Destruir a los gigantes sería de mucha importancia para el futuro debido a que las fuerzas del mal perdían poder. La esperanza de liberar a Andrómeda y a toda la creación del Rey de los dioses comenzaba a tomar forma.

Muchas décadas han pasado para poner un equilibrio a la Luz, aprovechando esta situación Luciel crearía más minotauros y Gondor entrenaría a más jóvenes y hombres e integrarlos a sus ejércitos.

De igual manera Ariel y los Vendor quedaron inmensamente agradecidos por la ayuda prestaba por Luciel. Se sentían seguros que su raza no se extinguiría para siempre. Aunque no celebraban del todo debido a la ausencia de sus esposas e hijos.

Lúthien se alegró mucho por la aniquilación de los Scorp, ella telepáticamente habló con Luciel diciendo estas palabras:

-Luciel ha llegado la hora que empiece la caída de la oscuridad, es el principio de su fin.

-Lo se Lúthien, lo sé.