Las Criaturas de las Tinieblas se levantan

Sharon, Leono y C-4PO atravesaron finalmente el vació total para entrar a Andrómeda, primero pasaron por la Constelación de Arcoluz donde reside la Reina de las Elfas Elentari, luego algo cerca de la Constelación del Caos para llegar a Aradia.

La bienvenida por los senescales del palacio real fue cordial, Gondor, Bryinhildr, Luciel y todos los príncipes de los planetas de Alpha I, Alpha II, Urania y Pluto aguardaban en el salón real.

Los invitados llegaron con una sorpresa, C-4PO el androide que rescataron en el vacío total intergaláctico. Leono se dirigió a Luciel para hacerle entrega de la tecnología de intercomunicaciones y no exista nada ni nadie que desde hoy en adelante corte cualquier tipo de señal de auxilio.

Sharon y Leono no demoraron mucho y regresaron enseguida, toda Aradia agradecieron por tan grande ayuda tecnológica intergaláctica.

En el Caos el silencio lo abarcaba todo, Nazgul no tenía idea alguna para tratar de conquistar su más grande ambición, Therion seguía enfadado por la pérdida de una parte del ejército los draconianos y Phantom que aún no creaba los sustitutos. Más las Criaturas de las Tinieblas hablarían.

Por medio de los profetas que las Criaturas de las Tinieblas han tenido escondidos, harán saber un misterio a Nazgul y Therion. Los nombres de estos profetas están inscritos en el Libro de la Oscuridad. Y es hora que esta palabra comience a ser revelada, escuchada y leída, se sabrá que el fin de la Luz está cerca y que la era de la Oscuridad, como fue al principio, esta próxima.

Pues Aradia entrará al anillo de Alción, que devolverá la Oscuridad. Así como el Caos comenzó en épocas arcanas en la galaxia, el Orden se reiniciará nuevamente.

He aquí, Azatoth, Shub-Niggurath y Yog-Sothoth que son las Criaturas de las Tinieblas han modelado a Alción, para que los vértices sean verdaderamente restaurados. Y será el inicio de un “Nuevo Orden” cósmico. Pero antes, muchas rupturas deberán ser hechas; de lo cual ya han pasado pero la luz que es estúpida, incluso los dioses celestiales, ignoran las advertencias. Algunas batallas han ganado y se han confiado que las Tinieblas no se levantarán más pero ¡que equivocados que están!, el mal nunca se rinde. La maldad quiere destruir por siempre a la luz y pone trampas; buscan y desean el mal y quitar toda vida, ¡no hay un solo momento en que no hagan planes para devorar!

El gran Azatoth habló a todas sus criaturas de la oscuridad a las que son y las que están a punto de salir de sus más profundas entrañas.

-Hagan sus obras para ustedes mismos, antes que nadie, y, si acaso, para otros seres oscuros; Que les darán la bienvenida, por cuanto ellos son como ustedes, hijos de las Criaturas de las Tinieblas. Den la mano a sus semejantes oscuros; mas no por amor, sí por orden. Apoyen a Nazgul, Therion, Mordor y Phantom que también son Criaturas de las Tinieblas y señores sobre ustedes.

Por qué de aquí en adelante ustedes no estarán solos y perdidos en el reino de la luz del dios celestial invasor. Lloren de nostalgia, pues otros seres oscuros serán levantados junto a ustedes, pero todos estarán solos en su interior aunque sean muchos. Compartan su viaje y destruyan toda Luz, si así debe ser, con otras Criaturas de la Oscuridad, aprendiendo y enseñando con ellas el arte de las tinieblas.

Sabiendo que al final estarán por siempre solos, como al principio y volverán a mis entrañas. Alcen su rostro y muestren soberbia, pues forma parte de la Raza Oscura; lleven con orgullo la señal de los tres grandes dioses del Caos, aunque no la conozcan, si la sienten en lo profundo de su oscuridad.

Sacien su maldad con las hijas e hijos de la luz, y destrúyanlos, pues no les sirven más que para saciar su sed de maldad.

Ustedes que conocen la verdadera razón de que el Caos continúe deben continuar en la galaxia. Ustedes que comprenden la naturaleza de la Tinieblas. Ustedes que saben cuándo vendrá la era de la Oscuridad que aplastará a la luz. Ustedes que comprenden por qué el Luciel adquirió tanto poder al retroceder el Caos cuando invadió nuestro espacio y rompió la oscuridad con la luz. Ustedes que saben todas las cosas de la luz y la oscuridad.

Y que los nombres de ustedes no sean revelados aún, pues aguardan muchas de sus obras. A diferencia de los que llegan a ustedes para adquirir el conocimiento para compartir el trono de las Sombras. Y que éstos sean nombrados por quienes tengan la sabiduría de los grandes dragones de Therion.

Hijos míos, las Criaturas de las Tinieblas conocen sus obras y sus nombres y han percibido el nacimiento oscuro hasta el más pequeño de ustedes. Pues hasta el más pequeño es el más grande junto a los soldados de las sombras, y más aún junto a las criaturas de la luz.

Recuerden cuando les transmití el conocimiento oscuro. Recuerden el dolor y la angustia; asimismo recuerden el placer. Cuando al abrir los ojos cuando los saqué de mis entrañas, percibieron su mundo con sus verdaderas formas y colores.

Nosotros las Criaturas de las Tinieblas, que fuimos en el principio con la oscuridad, y que seremos al final con la oscuridad. Que conocimos el Caos de los siete vértices de esta galaxia y que trajimos en un sueño profundo hechizado por los Dioses Arquetipos, Aquellos de la Luz que nos expulsaron de nuestro lugar de origen; al Sumo Sacerdote de los Grandes Antiguos Cutulu, y en este eón otro dios semejante a ellos dijo: "Hágase la luz".

Nosotros los dioses del Caos vimos transcurrir tres eras de dolor, ceguera, agonía y muerte. Esto fue la creación de Luciel trayendo su aberrante luz a nuestros dominios. Recordando cuando no existían ni dragones ni elfos ni hombres ni hadas ni duendes; ni la alegría ni la luz; sólo profundidades internas unidas a la negrura de las profundidades externas.

He aquí que junto a Shub-Niggurath y Yog-Sothoth hemos autorizado a Nazgul revelar los misterios de la obscuridad; para que todo aquel que sea hijo de la obscuridad revele sus entrañas. Y como Cutulu, surgirá de los océanos del más profundo sueño, la obra de los seres obscuros.

Que por tanto tiempo fue llamada Obra del Maligno por Luciel, y esto fue signo de ignominia. Mas ahora será signo de victoria; por cuanto las obras de los seres obscuros sobreviven todo espacio y transición; renacerán en gloría, como una vez fue en la Primera Edad.

“Las Criaturas de las Tinieblas comprenden la magnitud del Tiempo que no es, y permanecen inmutables". Nosotros no sonreímos porque no estamos atados a las emociones. Todos percibirán la grandeza de mi omnipotencia porque me levantaré con toda mi furia y la Luz que trajo Luciel a esta creación al fin se extinguirá.

Este fue el gran discurso que Azatoth hizo delante de las Criaturas de las Tinieblas y todos los hijos de la oscuridad. Después de aquello, Azatoth abrió las fauces de sus bocas y escupió incontables criaturas desde sus más profundas entrañas, unos seres viscosos con un color de piel gris, tenían algunas bocas en su rostro, ojos por todos lados y unas pequeñas alas parecidas a la de un dragón.

Luego proclamó que despertaría nuevamente del sueño profundo a Cutulu para llevar su terror a los mundos de Luciel, invadir una vez más a los Vendor y finalmente a los reinos de Arcoluz. La profecía de los profetas de las Criaturas de las Tinieblas se iba a cumplir, esta predicción se acababa hacer una realidad, así como fue el resurgimiento de Cutulu por ciertas señales cósmicas, esta vez era igual. “Cuando el gran Sol del centro de la Galaxia entre en línea con los soles de las constelaciones de Arcoluz y Luciel, sería el momento de mayor poder en la oscuridad debido a que el otro lado de la galaxia quedaría por un lapso de tiempo en espesas tinieblas”.

La omnipotencia de Azatoth se haría presente, y se le pudiera prácticamente igualar con el poder de Lúthien. Solo un detalle había en la diferencia de estos dos potentados, “el tiempo”. Azatoth tenía un límite para que su omnipotencia se debilitara, pero hasta que esto sucediera mucho caos y destrucción ocasionaría y para fortalecer en esos momentos su poder, Cutulu le daría su mano y continuar con destrucción.

Lord Nazgul y Therion aguardarían los eventos, si esta vez Azatoth en verdad iba a triunfar con la ayuda de sus hijos, Cutulu y los otros dioses oscuros aplazarían sus planes de su derrocamiento, querían medir el poder máximo de Azatoth y ver qué medidas tomar. Phantom dudó porque estuvo en el discurso del Emperador de las Criaturas de las Tinieblas y más que todo, porque observó la manera tan fácil de crear en esos momentos a miles de criaturas que salían desde sus numerosas fauces.

-Mordor, tendremos que seguir esperando nuestra rebelión en contra de Azatoth, debemos ser muy prudentes y aguardar su levantamiento y ver los resultados finales. Si triunfa definitivamente sobre Luciel y todos los reinos de la luz, nuestras probabilidades de derrocarlo se esfumarán ya que se volverá más poderoso.

-Pero si no logra triunfar, estará débil y ahí será el momento oportuno donde lo traicionaremos y daremos el golpe final.

-Si padre, debemos aguardar para ver qué decisiones tomamos.

El general Phantom no dio su opinión y solo guardó silencio. Therion en su guarida pensaba lo mismo que Lord Nazgul, ver si en verdad se cumplía toda la profecía y las Criaturas de las Tinieblas volverían a gobernar como fue al principio de los tiempos o en caso de que no se cumpliera, Therion se levantaría con Nazgul para derrocar al Emperador de las Tinieblas.

Aradia año 641

El Rey Luciel acababa de crear nuevos minotauros pero con una modificación, que estos bravos guerreros tuvieran un grado de inteligencia superior. Luciel tomó unas pequeñas muestras de sus genes para implantar en cada uno de ellos. El plan dio resultado y decenas de miles fueron terminados. Una vez más serían distribuidos en los cinco mundos de su sistema estelar.

Los minotauros llegaron con todas las instrucciones que les dio su creador, casi la mitad de ellos se instalaron en la capital de Aradia y las ciudades principales. Lúthien, Luciel, Elentari, Gondor y Bryinhildr no sospechaban que Azatoth se iba a levantar con toda su omnipotencia dispuesto a acabar con toda Luz que iluminaba la galaxia.