SANGRE EXQUISITA

Advertencia: Este capítulo tiene contenido violento y lenguaje inapropiado, podría perturbar a algunos lectores, por favor preste atención.

-Comer...- Dijo la criatura

-¿Porque aquí?- Pregunto Alex un solo y enorme ojo negro se fijo en él, abrió la boca y notaron enromes colmillos que formaban un circulo así sus presas no tenían escapatoria succionando las extremidades de los cuerpos y bebiendo su sangre y comiendo la carne

-Comer- Susurró el demonio

-Que molesto- Dijo Gaes apuntando su hacha a la cabeza del demonio

-Gaes, ¿Sabes algo de estas cosas?- Preguntó Alex

-No.

-Bien, su sangre es como ácido así que no es conveniente dañarlo a menos que puedas regenerarte igual de rápido que tu madre, ¿Puedes hacerlo?

-No, solo como mi padre.

-Bien, al menos se eso, escucha estas porquerías no deben morderte sus dientes tienen una toxina que paraliza el cuerpo de sus víctimas así se los comen frescos y aun vivos, ¿Tienes alas?

-No.

-¡Demonios!, ¿Que tipo de híbrido eres niño?

-¡Cierra la boca!, mi madre dice que ama el parecido que tengo con mi padre.

-Tu madre lo ama, es obvio que te amara a ti- Dijo Alex con una expresión furiosa y sombría, bien ve adentro yo me encargo de él

-No.

-Eres igual a él- Las enormes alas de Alex se hicieron notar y se elevo para atacara a la criatura quien a pesar de ser lenta su piel era muy resbalosa y dura al primer intento de cortarla fallo y no solo eso, su espada estaba impregnada con la baba del demonio lo que provocaba que se derritiera lentamente su arma, Alex miro a Gaes quien se defendía bien de los ataques del demonio pero al ser la primera vez que se enfrentaba a uno de ellos era inexperto al no conocerlos, Alex al usar sus ojos noto que Gaes poseía diminutas cortaduras en sus piernas las cuales tenían el veneno administrado en pequeñas cantidades pero al ser varias las cortadas comenzaba a hacer efecto, Alex uso la espada de fuego y fue hacia él cortando los tentáculos que intentaban herir a Gaes, era difícil ya que la baba no lograba derretir la espada pero para cortarlos se requiere de mucha fuerza y Alex comenzó a notar que su cuerpo también poseía algunas cortaduras lo que ya provocaba la perdida del control de su cuerpo, tenia que tomar una decisión, pelear contra el demonio o sacar a Gaes de ese lugar antes de ser devorado no era necesario pensarlo él savia que debía hacer, tomo a Gaes y se elevo para alejarlo de las pequeñas sanguijuelas que intentarían devorar su carne

-¿Que haces?, ¿Por qué demonios no peleas?- Pregunto Gaes furioso

-Porque tu estas aquí- Contestó Alex lo arrojó en un balcón antes de que el demonio lo atacaba uno de sus enormes tentáculos atravesó el pecho de Alex arrojándolo con fuerza contra el suelo entre las sanguijuelas que comenzarse a morderlo su cuerpo se había paralizado cuando estaba a punto de ser cubierto por las sanguijuelas un fuerte fuego infernal las cubrió incendiándolas, el fuego no dañaba a Alex solo a los pequeños demonios y al demonio mayor, pero no logró provocarle tanto daño al más fuerte, al escuchar un fuerte golpe Alex miró a un lado y logro ver como una parte de la mansión entre los balcones se derrumban, -No me jodas- Dijo Alex al ver una enorme sanguijuela fue expulsada de la mansión y Paimon desnudo ante él

-¿Eran dos?- Susurro Gaes

-La híbrida- Susurro uno de ellos la que había sido expulsada de la mansión por Piamon, mientras brotaba baba de su boca

Paimon invoco sus Daos y fue directo a una de ellas aplicando una impresionante fuerza logró cortar parte de la boca de una mientras el fuego se volvía más fuerte y consumía a los demonios a su paso, Gaes noto la sonrisa de su padre al volver a la batalla así como su furia al ser interrumpido en un acto tan placentero con Astrid

-Estaba en mi mejor momento- Dijo Paimon admirando como la sangre de la sanguijuela derretía su Dao lentamente, frunció el ceño, -Y tu asqueroso pedazo de mierda aparcas de la nada intentando matarla- Paimon miró fijamente al demonio mientras se acercaba a él hostilmente, -Acabas de llevarme al límite- Los cuerno de Paimon sobresalieron de su cabeza al igual que su cola, sus dientes se volvieron afilados y sus ojos tenían un brillo asesino, esos ojos grises estaban hambrientos de muerte, invoco sus mitones y se posiciono, -Si lo atacó rápidamente mi arma no se dañara tan rápido y tendré tiempo de matar al otro- Pensó Paimon miro a Alex, -¡Alex!, ¿Aun puedes usar tus ojos?

Alex usó su don y localizó el corazón y noto que esos demonios tenían la capacidad de mover lentamente su corazón por su cuerpo, -Lo están movilizando- Contestó Alex, suspiro, -Pero si atacas con rapidez a su cabeza tal vez logres matarlo y el otro tiene su corazón en la cola.

-Bien una oportunidad- Paimon tomo su látigo y lo azoto con fuerza contra el suelo formando un enorme circulo de fuego los rodeo evitando que los demonios escaparan fue rápidamente hacia ellos mientras el fuego del circulo se levantaba volviéndolo un tornado de fuego, al ser demonios sensibles al calor su visión se volvió borrosa dándole la oportunidad a Paimon de atacarlos de frente sus tentáculos estaban moviéndose por todas partes intentando evitar que no se acercara, pero todo fue útil, Paimon fue directo a la cabeza de uno de ellos, iniciando con su enorme ojo negro, la mano de Paimon atravesó la cabeza completamente cerro con fuerza su puño destrozando el corazón, su mano sufría fuertes quemaduras que en poco tiempo la derretirían, miro al otro demonio que intentaba escapar pero el fuego se lo impedía, -¿A donde vas?- Paimon camino lentamente hacia él, -¿Porque nos atacaste?- Pero el demonio no contesto solo ataco a Paimon con sus tentáculos, pero él los detuvo y los destrozo al instante, -Tal vez haga falta un incentivo- Paimon corto parte de la cabeza del demonio mientras Alex se estaba recuperando, se sentó en el suelo y logro ver como del agujero que estaba en su pecho se derramaba sangre, solo podía mover sus brazos

-Mierda- Alex invoco su rifle y apunto a una parte del demonio destrozándolo los gritos de la enorme sanguijuela no eran suficientes para Paimon quien siguió dañándola junto a Alex, Gaes los miraba mientras intentaba mover sus piernas para ver a su madre, la herida de Alex lentamente se estaba cerrando, Alex solo miro la herida de su pecho y el suelo cubriéndose de su sangre sus ojos rojos estaban sangrando solo permaneció en silencio con el rifle en la mano mientras observaba varios tentáculos se dirigieron a Gaes rápidamente noto que el demonio sanguijuela se había vuelto más agresivo al igual que Paimon y Alex comenzó a disputarles a todos los tentáculos cortándolos de un disparo, Gaes lo miro pero la expresión de Alex era diferente como si estuviera apagada y al mismo tiempo encendida un tentáculo fue directo a la cabeza de Alex pero el la esquivo y golpeo el suelo con la empuñadura de su rifle y jalo el gatillo volando el tentáculo, Gaes miro a Paimon quien sonreía mientras el fuego infernal lo iluminaba esa mirada jamás la había visto, parecía estar disfrutando de los gritos de dolor del demonio mientras le arrancaba pedazos de carne su cuerpo se bañaba en sangre, Alex suspiro y miro a Gaes, -¿Como estas?

-Yo...- Pero fueron interrumpidos por Paimon quien arrojó el cuerpo del demonios y destrozó el corazón, alzó con una mano a Alex a su hombro derecho y a Gaes en su brazo izquierdo  

-¿Como estas hijo?- Preguntó Paimon mientras los llevaba dentro de la mansión a los dos

-Bien padre, ¿Alex tu como estas?- Pregunto Gaes

-Como la mierda, estoy paralizado y ni siquiera puedo moverme completamente para cambiar mi vista- Dijo Alex mirando solo el trasero de Paimon

-¿Vista?- Paimon giró la cabeza y noto lo único que Alex podía ver al llevarlo de esa forma, -Carajo- Lo coloco de la misma forma que a su hijo, -Vamos con Astrid- Fueron rápidamente a la habitacion de Astrid en el camino Alex comenzó a recuperar la movilidad al igual que Gaes, la encontraron sentada en la cama cubierta de sangre y desnuda

 -¡Astrid!, ¿Estas bien?, ¿Cómo estas?, ¿Necesitas algo?, Dime lo que quieras- Dijeron Paimon y Alex, Alex se quitó la remera y se la entregó para que ella la usarla por suerte su ropa era un poco más grande y cubría bien las partes de Astrid, mientras Paimon se arrodillo ante ella y comenzó a revisar su cuerpo para verificar que no tuviera daños

-Estoy bien, Paimon, Gaes, Alex, ¿Están bien?

-Nunca he estado mejor- Contesto Paimon, su cuerpo no tenía ni una sola herida.

-Bien, Papá y Alex me protegieron, cosa que no les he pedido- Dijo Gaes furioso

-Excelente- Contestó Alex  

-Tú pecho- Astrid extendió su mano y tocó la herida de Alex

-No te preocupes- Alex tomó la mano de Astrid en la cual logró ver una pequeña mordida que estaba sanando rápidamente, -¿Que te sucedió?, a propósito te ves hermosa- Dijo Alex, Paimon y Gaes solo lo observaban

-Esa cosa me ataco cuando Paimon fue por el demonio sanguijuela, solo me mordió el brazo- Astrid apunto al suelo y Alex logro ver una cabra sin piel solo carne, sangre y huesos con una larga lengua y afiladas garras negras, -Son carroñeros del infierno así que no se que hacia aquí y porque me ataco, pero hay algo raro en ese demonio- El demonio tenia diferentes marcas en su cuerpo de color celeste, símbolos lujuriosos.

-¿Porque demonios tiene ese tipo de símbolos?- Paimon examinaba el cuerpo del demonio

-Astrid, hay una parte de la profecía donde dice que el infierno se abrirá advirtiendo del juicio final y todos sus seres de muerte saldrán arrastrándose del infierno para habitar la tierra, ¿Crees que está pasando?

-Eso significa que...

-Que estas cosas no están aquí específicamente por nosotros, el infierno está abriendo portales para que sus seres de muerte habiten la tierra, debe haber más de ellos en alguna parte.

-Eso solo significaba una cosa, Amon está cerca de lograr lo que quiere.

-¿Entonces porque esa cosa buscaba a Mamá?- Preguntó Gaes

-¿Me buscaba?- Astrid lo miro

-Bueno, dijo híbrida- Contesto Gaes

-Claro híbrida- Astrid miró a un lado, -Aun así no se porque me buscaban esas cosas solo pueden encontrar una presa que les guste mediante el aroma de...

-¿De qué?- Preguntó Alex

-Sangre- Contesto Paimon 

Alex al escucharlo miró rápidamente a Astrid, -¿Donde te hirieron?, Astrid dímelo- Pregunto las mejillas de Astrid se volvieron rojas

-Fue Paimon a quien herí por accidente- Astrid solo sonrió, -Pero no creo que...- Astrid fue interrumpida

-Pero en un momento la criatura se volvió completamente agresiva- Dijo Gaes, -Y tú actuaste extraño- Gaes miro a Alex, -Ahora mismo lo estas haciendo de nuevo, tal vez la sangre de mi padre lo atrajo al principio pero algo más lo volvió loco y le sucede lo mismo a papá.

-¿Yo?- Paimon

-Bueno, hay algo que no les he dicho aun- Dijo Astrid, ellos la miraron, -Desde que morí no he tenido mi periodo, pero por alguna razón acaba de bajar.

-¿Que?- Paimon y Alex la miraron extrañados

-Así que ese fue el dulce aroma que sentí durante la pelea- Dijo Alex

-Yo también lo sentí- Dijo Paimon

-Se dice que cuando las mujeres infernales tienen sus periodos la misma sangre produce un olor más fuerte y dulce que puede atraer a cualquier demonio en ese estado tiene la capacidad de enamorar perdidamente o ser un ansiado pedazo de carne para ellos el más exquisito manjar del infierno, pero solo un demonio puede otorgarlo y esa es Lujuria.

-¿Porque lujuria haría eso?- Alex miró al demonio que había atacado a Astrid, -Buscan matarte y lujuria los está ayudando con la liberación de los demonios del infierno y lo que te hizo lujuria es más que obvio lo que quiere, todo está a su favor.

-Desde esa reunión que habíamos tenido con ella en el castillo se ha estado comportando extraño- Dijo Paimon

-En el momento en que se enteró que Ira nos había traicionado ella debió haberse unido a ellos- Astrid miró su mano donde el demonio la había mordido, -Esto significa que ¿Todos los demonios vendrán a mi?

-No lo permitiremos- Gaes tomó las manos de Astrid, -Mamá debes mantenerte cerca de nosotros en todo momento- Gaes miro a Paimon y Alex quienes solo la miraban sonrojados, -Cerca de mí será mejor, al parecer los afectó bastante.

-La mataré- Dijo Astrid

-¿Que?- Gaes la miro

-No, primero voy a torturarla hasta que me ruegue que la mate, me quitara esta cosa y luego la matare.

-Madre, haremos todo lo que quieras lo prometo- Dijo Gaes con una sonrisa, -Solo quiero que te mantengas a mi lado hasta que la encontremos.

-Es probable que si la encontramos también lo veremos a él- Dijo Paimon mientras se vestía

-Debimos haberlo matado esa noche- Dijo Alex, mientras Astrid miraba a otro lado

-¿Él?, ¿De quien hablan?- Gaes miró a su padre mientras Astrid se dirigía al baño para bañarse

-Alguien en quien confiamos- Dijo Paimon mientras miraba por la ventana

-Tenemos que llevarla a un lugar seguro antes que estas cosas lleguen a ella- Dijo Alex

-¿Y qué lugar sugieres?- Preguntó Paimon

Alex miró el cielo, -Tengo un lugar en mente.