REENCUENTRO

Advertencia: Este capítulo tiene contenido violento y lenguaje inapropiado, podría perturbar a algunos lectores, por favor preste atención.

-¡Astrid!- Casandra corrió hacia Astrid pero Gars invoco dos hachas y apuntó al cuello de Casandra

-No des un paso más- Dijo Gaes

-Y-yo...- Casandra estaba nerviosa

-Gaes, cálmate ella no me hará daño- Dijo Astrid colocando su mano en el hombro de su hijo

-Sí mamá- Dijo Gaes bajando su arma

-Dijo mamá, que tierno- Dijo Loren, -Hola soy tu tio- Loren lo miro sonriendo

Gaes arqueo una ceja y retrocedió un paso

-Tendrá que asimilarlo algún día- Dijo Noah tomando la mano de Loren

-Yo no sé de qué hablan los humanos- Dijo Gaes

-Ignoralos- Dijo Paimon detrás de él, - Hijo ellos son amigos de tu madre, amigos muy cercanos.

-¿Aquí está un descendiente de Caín llamado Alexander?- Gaes los miro a todos y entre ellos vio a un joven de ojos rojos que lo miraba fijamente

-¿Que quieres?- Pregunto Alex, luego miro a Paimon quien se posiciono a un lado de su hijo, -Ambos- Dijo Alex, Paimon colocó su mano en el pecho de su hijo en señal de que se quedara en ese lugar y lo esperara mientras que él y Alex caminaron lejos de los demás

-Escuche que en el plano terrenal el balance apenas se mantiene- Dijo Paimon, -Además de que no atraparon a Jorel y Amon sigue suelto.

-Tu conoces las habilidades de Amon además de que no sabemos qué otras cosas puede hacer, sin importar lo que hagamos siempre está un paso delante de nosotros y desde esa noche Jorel no ha hecho ningún movimiento- Alex miró a Gaes, -Dime que nadie sabe de tu hijo.

-Todos lo saben, fue imposible mantener el secreto en el castillo los rumores acerca del hijo de la elegida y nieto del Diablo se difundieron rápidamente, no tiene idea de todos los ataques e infiltrados que debimos afrontar al momento del nacimiento, todos querían llevarse a Gaes.

-Matamos a Avaricia, vi el pasado de Jorel él no se detendrá hasta matar a todos y nosotros le dimos un nuevo propósito uno más fuerte, Paimon querrá la cabeza de tu hijo- Paimon observó a Alex detenidamente, -Tenemos que protegerlos y también a Astrid, yo de verdad intente encontrarlos pero siempre llegue tarde.

-Alex- Paimon lo miró con una sonrisa, Alex lo miró con una expresión preocupada, -Astrid te eligió como el padrino de nuestro hijo, claro que no estuve de acuerdo pero ahora entiendo porque ella te quiere ahí.

-¿Que?- Alex miró a Gaes quien estaba con su madre

-Haces todo por proteger a Gaes y a Astrid, agradezco lo que haces por mi hijo y las advertencias es por eso que sin tu consentimiento te nombramos su padrino- Paimon sonrió

-¿Su padrino?, ¿Yo soy su padrino?

-Si.

-P-pero que se supone que debo hacer, Paimon no se un carajo de eso, además él es un demonio que debo darle a un demonio si soy su padrino y se que no olvidaste que amo a su madre, Paimon amo a su madre él va a odiarme no quiero que me odie.

-Carajo cálmate, tiene más años de lo que crees, él puede afrontar que su padrino esta enamorado de su madre, no seas idiota- Paimon dio solo dos pasos y se detuvo miro a Alex por un momento, -Alex no quiero perderlos, ellos son todo lo que tengo.

-Lo se, no te preocupes encontraremos la forma de mantenerlos a salvo, tampoco quiero perderla ni a tu hijo que es como mi hijo ¿Verdad?- Alex palmeo el hombro de Paimon, y sonrió

-Supongo que sí- Dijo Paimon, ambos fueron con los demás

-¿De qué hablaban?- Preguntó Astrid

-No es nada, solo hablamos de que es el padrino de Gaes- Dijo Paimon

-¡Ha!, es verdad, hablare con él- Astrid camino hacia Alex

-¿Padre está bien que mamá hable con él?- Preguntó Gaes

-¿Porque?- Pregunto Paimon

-La última vez que se vieron tú dijiste que él la besó y lo matare si lo intenta- Gaes invoco sus dos hachas

-Cálmate, no puedes matarlo- Paimon miro a Alex, -Yo lo are si lo intenta.

-Padre, ¿De verdad confías en un descendiente de Caín?

-Supongo, además es tu padrino.

-¿Mi que?

-Es como tu segundo padre.

-¿Hablas en serio?

-No, nadie puede reemplazarme y mucho menos a tu madre, solo intenta llevarte bien con él ya que tu madre- Paimon miro a un lado con el ceño fruncido, -Lo aprecia, es un guardián después de todo.

Astrid y Alex:

-Alex, lamento no pedirte tu opinión respecto a ser el padrino de mi hijo, lo lamento mucho pero si aceptas yo estaría agradecida- Dijo Astrid tomando la mano de Alex

Alex apretó la mano de Astrid, -Nada me hace más feliz que ser un padre para tu hijo Astrid, me hace sentir que formo parte de tu familia.

-Tu eres parte de mi familia Alex- Dijo Astrid sonriendo

Las mejillas de Alex se volvieron rojas y se acercó lentamente a Astrid, -No sabes lo que espere por volver a verte- Al decir esto Gaes y Paimon lo miraron y se dirigieron a Alex rápidamente pero una fuerte voz los detuvo a todos

-¿¡Alex es el padrino de tu hijo!?, ¿Astrid hablas enserio?- Loren estaba enojado y miró a Noah esperando su reacción, -Me siento ofendido.

-Bueno, yo solo un poco- Dijo Noah

-¡Noah!

-¿Que?

-No me ayudas, deberíamos ser los tíos.

-¿Darían su vida por mi hijo?- Preguntó Astrid

-Bueno...-Loren miró a Noah y ambos negaron con la cabeza

-Alex si lo ara, confió en él- Dijo Astrid

-¿Oíste?, yo cuidare tu culo- Le dijo Alex a Gaes con una sonrisa

-¿Mamá porque él...- Gaes miró el rostro de Astrid, ella estaba feliz de verlos a todos

-Dime cariño- Dijo Astrid

-Estoy feliz de estar aquí contigo- Dijo Gaes, Paimon miro curioso a su hijo, Astrid abrazo a Gaes y sonrió, en la tarde se instalaron en la mansión Madsen al caer la noche todos tenían su habitación mientras Gaes pensaba en cada atentado que había sufrido el infierno a causa de su existencia

-Gaes, ¿hay algo que te moleste?- Pregunto Paimon, Gaes miro hacia atrás y vio la figura de su padre cerrando la puerta de su habitación

-Solo pienso.

-¿En que?

-¿Recuerdas todos los problemas que tuviste tú y mamá a causa de mi existencia?

-Te lo he dicho un millón de veces, no fue tu culpa.

-Tengo miedo- Paimon al escucharlo dejo de hablar y miró a su hijo, -Tengo miedo de que todos mueran por mi culpa, temo que mamá pierda lo que la hace sonreír

-Eso será muy difícil, lo que la hace feliz en realidad eres tú Gaes, así que céntrate en sonreír más o ella dejara de hacerlo- Dijo Paimon saliendo de la habitación, Paimon se dirigió a la habitacion de Astrid, ella estaba en el balcón con una remera un poco larga que apenas lograba tapar algo de su cuerpo, Paimon cerró la puerta y caminó hacia ella abrazándola por detrás, -Sabes ha pasado un tiempo desde que estuvimos juntos.

-Cientos de años- Contesto Astrid mientras sentía las caricias de Paimon

-Cientos de años en los que no he podido satisfacerte mi reina- Paimon deslizó su mano hasta el vientre de Astrid mientras que con la otra acariciaba suavemente uno de sus pechos, Astrid sintió algo deslizándose suavemente en su pierna hasta su vientre al mirar logró ver la cola de demonio de Paimon mientras sentía como las largas uñas de Paimon se deslizaban a su vientre, ella deslizó una de sus manos al pene de Paimon, estaba duro y la respiración del demonio estaba muy agitada de repente la alzo en sus brazos y la llevó a la cama la recostó suavemente mientras él posaba sobre ella, Astrid acaricio su cara suavemente

-¿Esperaste mucho?- Pregunto Astrid

-Jamás me molesto esperar por ti- Contesto Paimon mientras le quitaba la remera a Astrid comenzó a admirar su cuerpo desnudo mientras ella le quitaba la ropa al demonio, Paimon se sentó ante la vagina de Astrid y comenzó a acariciarla mientras lamia sus labios ansioso por probar aquel néctar sus ojos se fijaron en los de su reina ella estaba lista, Paimon introdujo su dedo medio dentro de la vagina de Astrid mientras la lamia, una de sus manos se deslizo hasta los pechos de Astrid mientras ella acariciaba la cabeza de Piamon, él demonio comenzó a besar las piernas de Astrid subiendo hasta su vientre, luego sus pechos y por ultimo su boca mientras lentamente introducía su pene el su vagina, escucharla gemir de placer era la música que anhelo escuchar por tantos años mientras sentía el calor de su cuerpo, Paimon comenzó a aumentar la velocidad así como la fuerza, Astrid mordió el cuello de Paimon haciéndolo sangrar mientras clavaba sus uñas en su espalda lo encerró con sus piernas y ambos se besaron mientras Paimon acabo llenando el vientre de Astrid, aun así ella aun estaba encendida al escuchar el suspiro de Paimon ella rápidamente se posiciono sobre él mientras se movía podía sentir el grueso pene de Paimon dentro de ella, él elevo sus manos tomando los pechos de Astrid se sentó y comenzó a besarlos mientras ella había llegado a su clímax, Paimon abrazo con fuerza la cintura de Astrid, -Ha pasado tanto tiempo que no logre soportarlo- Dijo Paimon mientras sentía como su semen caía lentamente de la vagina de Astrid resbalando por su pene, Astrid aun estaba sentada sobre él, ella lo miro

-Aún está duro- Dijo Astrid con una sonrisa juguetona, mientras lentamente se movía sobre él

Paimon deslizó sus manos por la espalda de Astrid mientras él le sonreía levemente, -No me cansaré de decirlo, me haces tan feliz Astrid- Dijo Paimon besándola esa noche ambos consumieron su amor en el fuego de la pasión

Sala de estar:

-¡Paimon!- Dijo Gula, -Es bueno volver a verte.

-¿Quien carajos eres?- Dijo Gaes mirando a Gula

-Gula, te presento al hijo de Astrid y Paimon, Gaes- Dijo Alex

-Mierda él es idéntico a Paimon- Dijo Gula

-No me digas- Contestó Alex frunciendo el ceño

-¿Y ellos donde...- Gula escuchó un fuerte golpe en el segundo piso de la mansión

-Ellos tienen sexo- Dijeron al mismo tiempo Alex y Gaes

-Claro, bueno avísame cuando terminen, tengo algo importante que decirle a Paimon y Astrid- Dijo Gula alejándose de ellos

-Jodete- Dijo Alex furioso

-¿Cual es tu relación con mi madre?- Preguntó Gaes

-Soy su guardián- Dijo Alex

-No, hablo de tu relación íntima.

-Soy su guardián y la amo.

-Ya veo, eres el idiota que mi padre detenta.

-Eres igual de estúpido que tu padre- Ambos se miraron furiosos hasta que escucharon un fuerte golpe proveniente del patio trasero, ambos fueron rápidamente hacia el patio trasero pero estaba sumergido en oscuridad, Gaes solo camino unos pasos hasta que sintió en sus pies algo resbaloso y levanto el pie y vio algunas sanguijuelas aplastadas

-Que asco- un pequeño fuego se encendió en su mano, era un anillo el anillo que Paimon le había ofrecido a Astrid para casarse iluminando una parte del patio trasero lograron ver que el suelo estaba infestado de sanguijuelas

-El demonio de las sanguijuelas- Dijo Alex invocando su katana, -Ten cuidado, esa cosa siempre está hambrienta.

-¿Y qué come?

-Carne.