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Advertencia: Este capítulo tiene contenido violento y lenguaje inapropiado, podría perturbar a algunos lectores, por favor preste atención.
-Estoy arta- Dijo Astrid en voz baja mientras cientos de ellos corrían para devorar, -Ya no seré benevolente, no seré buena, no tendré piedad de nadie más- Astrid tomo con fuerza la espada de Atem mientras sus manos sufrían fuertes quemaduras y aplico fuerza de a poco la espada comenzó a quebrarse sus venas comenzaron a marcarse en su cuello y cara, -No me sacrifique tanto para que un estúpido cague todo- La espada de Atem se rompió y los trozos se esparcieron por toda la tierra, invoco su guadaña y el primer demonio que fue contra ella lo destrozo, pero un circulo de fuego la rodeo y no se acercaron a ella, en ese momento Paimon y Alex llegaron hasta Astrid
-¿Estas bien?- Pregunto Paimon mientras miraba con la herida de su estómago sanaba
-Paimon tráeme el corazón de Atem ahora, Alex encárgate de estos idiotas voy por Mia- Las alas de Astrid se extendieron y voló hacia la habitación donde se encontraba Mia, Paimon fue tras ella para atacar a Atem, al entrar a la habitacion Mia estaba a punto de dar a luz
Atem invoco un mosquete y apuntó a la cabeza de Astrid al disparar Paimon colocó su mano en el cañón lo que provocó que su mano sea destrozada lo miró directamente y apuntó la boca de su escopeta en la cabeza de Atem, él logró esquivar pero no del todo, parte de su cabeza fue destrozada, pero Atem solo estaba concentrado en Astrid, que no llegara a su amada, al mirarla entendió que perdería. Astrid extendió su mano para tocar el vientre de Mia a solo unos pocos centímetros de cumplir su objetivo una afilada y fina hoja cortó la mano de Astrid, rápidamente el arma volvió a su dueño y atravesó el pecho de Astrid encallando su arma contra la pared de la mansión
-Perdóname- Dijo la voz, Astrid levantó la mirada mientras se desangraba y vio a Ira ante ella, estaba serio pero al mismo tiempo estaba llorando al verla en aquella situación que él había provocado, -De verdad lo lamento- Ira tomó varias piezas de metal de la ventana y atravesó el cuerpo de Astrid inmovilizando completamente mientras ella gritaba de dolor
-¿Qué haces?- Ira sintió una hostilidad que hace milenios creyó que había desaparecido, miró hacia atrás y vio a Paimon empuñar su arma contra él, Ira levantó su naginata para bloquear el ataque de Paimon, pero al hacerlo había olvidado que aquel demonio tiene una fuerza incomparable, fue un error bloquear aquel ataque y más en el estado en que se encontraba Paimon, la ira había invadido su ser y estaba cegado ya no reconocía su alrededor, mientras Alex mataba a cada ser que intentaba acercarse a la mansión para detener a Astrid sintió la hostilidad de Paimon y sus ojos se habían vuelto rojos
-¿Que sucedió ahí arriba?- Se pregunto Alex, sintió un fuerte temblor y al mirar la mansión noto que gran parte de ella había sido destruida por un gran impacto, entre el polvo logro ver como Ira intentaba detener el ataque de Paimon pero sus brazos se cansaban rápidamente, Alex fue rápidamente hacia ellos para separarlos y que se concentraran en un solo objetivo, pero cuando se acerco lo suficiente a Paimon logro ver su demonio interior inundado de ira y dolor peleando por salir de él, cuando volvió a la realidad Paimon invoco sus Daos y atravesó el pecho de Alex, -Paimon necesito que vuelvas- Dijo Alex mientras se desangraba y de su boca brotaba sangre tomo la hoja de las Daos de Paimon con sus manos para detener el avance, pero Paimon permaneció en la misma posición mirando a Alex a los ojos, retorció sus espadas mientras cortaba la carne de Alex y podía escucharse sus huesos quebrarse, el dolor que sentía Alex era inimaginable, mientras Ira aprovecho la distracción para ayudar a Mia a escapar a otro plano donde lograra traer a Amon a la vida -Va a doler- Dijo Alex, tomo el palillo de cabello y lo transformo en la espada de fuego de Caín atravesando la pierna de Paimon, el dolor de su carne ardiendo lo despertó del trance, Alex callo de rodillas y levanto su mano apuntando en la dirección de Ira, -Mátalo- Dijo Alex, Paimon lo miro, Ira estaba invocando un portal para escapar
-Lo lamento- Dijo Paimon a Alex mientras corría detrás de Ira para detenerlo, pero una espada con su hoja conectada por cadenas destrozó el suelto cerca de Paimon, miro a Avaricia quien le impedía acercarse a Ira, ella sonrió
-Debí haberte matado ese día- Dijo Avaricia, transformó su espada en una lanza, Paimon recordó que en cada punta la lanza posee veneno, un veneno mortal, -Y también a ella- Mirando a Astrid
-De verdad eres una molestia- Paimon invoco sus Daos
-No debiste salir de ese asqueroso agujero- Dijo Avaricia, -El infierno siempre será para los cerdos como tu- Camino lentamente hasta comenzar a correr hacia Paimon, empuñó su lanza e intentó cortar el cuerpo de Piamon para debilitarlo, Jorel camino lentamente a Mia, Astrid lentamente comenzó a quitarse las piezas de metal del cuerpo, Paimon y Avaricia comenzaron a luchar, él invocó sus mitones y esquivar cada ataque de Avaricia, conocía los riesgos, el estado de Astrid y Alex así como el lado que decidió tomar Ira, estaban en desventaja una clara desventaja
-Te ayudare a traerlo- Jorel tocó el vientre de Mia para calmar el dolor, extendió sus manos mientras ella pujaba poco a poco la nueva vida que traería muerte al mundo nacía, -Es un niño sano- Dijo Jorel con una sonrisa, Ira logró invocar el portal y guió al resto que lo siguiera, -Avaricia rápido- Dijo Jorel, ella lo miro al ver que su padre poseía a la criatura y estaba todo listo para irse, Paimon aprovechó la distracción de Avaricia, tan solo en un segundo la goleo en el estómago rompiendo varias costillas, ella clavó su lanza en el estado izquierdo de Paimon pero él la volvió a golpear en la para quebrando su cuello, -¡Avaricia!- Jorel intentó ir tras ella pero Mia lo detuvo
-¡Dame a mi hijo!- Dijo Mia, Atem tomó con fuerza el brazo de Jorel
-Si iras por ella, danos a nuestro hijo- Dijo Atem
-Yo ya no...- Astrid suspiró, estaba cansada y adolorida, -Ya no puedo cumplir con mi promesa si tú bastardo no cooperas- Al escuchar su voz Atem miro hacia atrás y vio a Astrid llena de heridas y desangrándose pero con su arma en la mano
-Mia, ve al portal- Dijo Atem
-N-no voy a dejarte- Dijo Mia, pero él la empujó hacia el portal, fue atrapada por Ira quien la fue empujando lentamente hacia el portal para que lo cruzara
-Estoy hasta el cuello de esta mierda- Astrid fue rápidamente hacia él y con su guadaña le dio un fuerte golpe expulsándolo completamente de la mansión dejando marcas de destrozos de Atem en la tierra, al intentar levantarse Astrid piso con fuerza su espalda quebrando su columna vertebral, -Ni siquiera pienses en moverte, te llevare con tu madre.
-¿Que?- Dijo Atem al escucharla, pero Astrid no podía perder más tiempo, clavó sus uñas en el cuello de Atem destrozándolo y por último le arranco la cabeza, clavó su guadaña en la espada del híbrido y rápidamente la cortó, con sus propias manos destrozó el cuerpo hasta dar con su corazón, se dirigió a la mansión y expuso el corazón de Atem y lo apuntó con su escopeta, -Si no lo entregan lo matare- Dijo Astrid, Paimon apenas podía moverse de repente Paimon sintió un peso en su hombro al mirar era Alex apuntando a un tubo de gas que al destruir la mansión los objetos se habían esparcido por todas partes
-¿Puedes hacerlo explotar con tu látigo?- Preguntó Alex, Paimon noto que las heridas de su pecho apenas sanaban
-Si- Contestó Paimon
-Bien, porque solo tenemos una oportunidad de matar a uno de ellos- Dijo Alex mientras usaba su don para localizar los corazones de sus enemigos, ambos esperaron que las negociaciones de Astrid con Jorel salieran bien pero las cosas no siempre salen según lo planeado
-Astrid por favor, te lo...- Mia estaba desesperada, pero Astrid estaba perdiendo la poca humanidad que le quedaba
-¡Basta Mia!- Astrid miró a Jorel, -Entrégalo.
-Lamento profundamente esto- Dijo Jorel, -Pero el híbrido no nos interesa, solo el niño.
-¡No lo entiendo!- Gritó Astrid, -¿¡Porque!?, ¿¡Porque les interesa un ser que creara un mundo que el mismo gobernara!?, arruinaría sus planes, todo por lo que han luchado, ¿Por qué lo ayudas?
-Porque algo más importante que el mundo, es la familia elegida- Dijo Jorel quien caminó hasta el cuerpo de su hija y lo tomó, -Nada me importa más que mi familia y Camio aún nos espera- Jorel cruzó el portal mientras cargaba al bebe en una mano y a Avaricia en otra
-¡No!, ¡Jorel vuelve!- Astrid corrió detrás de ellos estaba a punto de tomar el brazo de Jorel para evitar que se fuera, vio por última vez la cara de Ira la cual reflejaba tristeza, Astrid estaba en shock al verlo, Avaricia quien se había recuperado en brazos de su padre tomó el hombro de Ira con fuerza y lo jalo hacia atrás, invoco su espada y apuntó al cuello de Astrid para cortar su cabeza
-¡No cometeré el error de dejarte con vida!- Gritó Avaricia soltándose del brazo de su padre
-¡Avaricia!- Grito Jorel extendiendo su brazo para atraparla, pero fue demasiado tarde el portal estaba cerrándose, Astrid sintió un fuerte tirón en el estomago al verlo era el brazo de Alex quien la sujetó con fuerza y en el otro brazo tenía a Paimon quien extendió su látigo hacia el gas que estaba cerca del portal, el tubo de gas explotó destruyendo por completo el cuerpo de Avaricia, ella vio por última vez a su padre mientras Jorel miraba como el cuerpo de su hija se desintegraba ante él hasta que el portal los separo por completo, Alex extendió sus alas y voló rápidamente alejándose del lugar una pequeña parte de la explosión los alcanzó pero aun seguían vivos, Paimon y Alex sufrieron varias quemaduras en su cuerpo, Alex permanecía sobre Astrid para que el fuego no la dañara la protegió con sus alas hasta que fueron quemadas completamente, ella solo lo miro mientras pequeñas gotas de sangre de sus ojos caían en las mejillas de Astrid
-¿Como estas?- Pregunto Alex
Astrid miró su mano la cual poseía el corazón de Atem- Al menos cumplí una promesa- Dijo Astrid, -Debo aceptar que falle.
-Ya, quítate de ahí- Dijo Paimon mientras se levantaba y sus heridas sanaban, -No fallaste, un imbécil nos traiciono.
Astrid permaneció recostada sobre el pasto, -¿Que se supone que hagamos ahora?, ¿Qué se supone que debo hacer?- Paimon y Alex permanecieron en silencio, -Ira me traiciono, Amon reencarno en un humano destinado a exterminar la humanidad, él Diablo está en un profundo sueño y no se cuando despertara.
-Él infierno no tiene un rey- Dijo Paimon mirando a Astrid, -Tal vez es hora de que asumas el trono.
-¿Te iras?- Pregunto Alex
-Si es necesario si- Contesto Astrid
-¿Y qué pasará aquí?- Alex miró a Astrid
Astrid se sentó y cortó sus muñecas entregando su sangre a ambos, -Alex te harás cargo de mantener el balance en el plano terrenal, Paimon tu te mantendrás expandiendo las fronteras infernales y yo gobernare el infierno, solo será un par de años, me vendrá bien alejarme de esto hasta que sepa como solucionarlo.
-¿Y qué haremos con esto?- Preguntó Paimon tomando el corazón de Atem
-Se lo entregaremos a su madre, nos tomaremos un día antes de partir y luego cumpliremos nuestras obligaciones hasta que el balance se restaure un poco, la única razón por la que sucedió esto es porque jamás lo arreglamos, Dios aún está débil y posiblemente descansando al igual que el Diablo es por ello que Amon logró salir del infierno y permanecer unos días en el plano terrenal el balance ni siquiera pudo cumplir con matarlo al instante si desobedece pero su cuerpo se estaba muriendo sin seguir las reglas en algún lugar de la tierra el cuerpo que abandonó Amon se está pudriendo.
-Tenemos que decirles a los demás- Dijo Alex
-Si- Astrid se levantó, -Pasémosla bien lo que nos queda ahora, porque se vendrán tiempos peores- Dijo Astrid mientras Alex y Paimon vivían su sangre
-Bien- Dijeron ambos y ella solo sonrió mientras la mansión ardía en llamas detrás de ellos